Apoyo a los niños cuando un familiar tiene cáncer: cómo afrontar el tratamiento

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TEMAS

Sugerencias según la edad del niño

Bebés o niños muy pequeños

  • Si es posible, mantenga al bebé o niño pequeño cerca de los padres o adulto de confianza que sea parte de la vida habitual del niño.
  • Cuente con un padre o adulto de confianza que sea una parte habitual para que pase tiempo a diario en la vida de la criatura.
  • Cuando el padre deba quedarse en el hospital, las personas que queden a cargo del cuidado de los niños pueden usar video, teléfono y otros medios para que el niño pueda ver y escuchar a su padre en tiempo real.
  • Cuente con el apoyo de sus familiares, niñeras o guarderías para la rutina del niño o bebé.
  • Grabe canciones de cuna, cuentos y mensajes para cuando el padre con cáncer no pueda estar en casa.
  • Conforte constantemente a los niños pequeños que empiezan a andar, que Papá o Mamá regresará pronto cuando alguno de éstos se ausente.
  • Abrácelos y acarícielos a menudo.
  • Hagan planes para visitar al padre enfermo, preferentemente en momentos en que éste tendrá más energía para cargar o jugar con el niño.
  • Hable con el trabajador social o enfermera del equipo que atiende el caso acerca de las emociones que uno mismo experimenta al tener que manejar el sufrimiento del niño.

Niños de 3 a 5 años

El niño a esta edad probablemente manifestará más temor y ansiedad cuando la persona encargada principalmente de su atención se aleja. De ser posible, coordine para ser que la persona que quede al cuidado de los niños sea consistentemente la misma persona cuando el cuidador principal no pueda estar ahí. Asegure al niño que siempre estarán siendo atendidos y que tendrán quien los cuide. Los mensajes simples y consistentes son los más efectivos, y apegarse en lo posible a las rutinas habituales hacen sentir seguridad al niño.

  • Dé una explicación simple de que Papá o Mamá está enfermo(a) y que los médicos están ayudando.
  • Verifique que su hijo entienda lo que está pasando. Recuerde que puede que el niño le responda lo que ellos escucharon la primera vez o alguna vez anterior, pero esto no significa que lo haya entendido.
  • Coordine que alguien confiable los cuide todos los días y se apeguen a las rutinas habituales.
  • Mantenga informadas a todas las personas que los cuidan sobre la situación familiar.
  • Si es posible, cuente con un padre o adulto de confianza que sea una parte habitual y que pase tiempo a diario en la vida de la criatura.
  • Reafirme a los niños que la preocupación y tristeza de los padres es por la enfermedad y no por algo que ellos hayan hecho, y que la familia podrá salir adelante de estos momentos difíciles.
  • Haga uso de los juegos y las actividades artísticas para explicar lo que está pasado, y también anime al niño a que haga su interpretación de lo que está pasando. De esta manera, usted podrá ver si su hijo tiene un entendimiento a través del juego.
  • Establezca una hora consistente cada día, como la hora de ir a dormir, en la que el niño pueda hacer preguntas y compartir sus sentimientos.
  • Si usted ha llorado o ha tenido arrebatos de enojo frente a su hijo, va a necesitar darles una explicación sobre ello. Asegure al niño que está bien poder expresar estos sentimientos fuertes. Una vez que ya se hayan expresado los sentimientos, es común que el niño cambie de tema o se vaya a jugar.
  • No busque persuadir a su hijo usando la razón o la lógica.
  • Ofrezca opciones cuando sea posible.
  • No permita mordidas, golpes, puntapiés o cualquier otro comportamiento agresivo. Enseñe al niño cómo expresar sus sentimientos de forma adecuada (cosas que no lastimen al niño ni a otras personas).
  • Enséñele formas aceptables de manifestar sentimientos de enojo mediante hablar, dibujar o golpetear una almohada.
  • Propicie oportunidades para la actividad física.
  • Cuando el padre permanece en el hospital, las personas que queden a cargo del cuidado de los niños pueden usar videochat, teléfono y otros medios para que el niño pueda ver y escuchar a su padre en tiempo real. Programe visitas en persona cuando sea posible.
  • Coordine que cada uno de los hijos cuente con un familiar o amigo de la familia que muestre dedicación especial a ese niño.
  • Consulte con su equipo de profesionales médicos sobre cualquier inquietud o cambio en el comportamiento del niño.

Niños de 6 a 8 años

Puede que los niños a esta edad formulen sus propias explicaciones ante la situación, como el motivo por el cuál su padre ya no juega con ellos (“mi mamá ya no me quiere porque yo le dije que ya no la quería”). Es importante explicar de inmediato cuando surge algún cambio (“mamá ya no puede jugar contigo porque está enferma en este momento. Ella todavía te quiere, y quiere seguir jugando contigo y se sentirá mejor cuando termine de tomar su tratamiento”). Una vez que el niño se ha convencido de su propia interpretación, puede ser difícil corregir su percepción y se requerirá reafirmarles esto por repetidas ocasiones.

  • Explique a los hijos lo que hay que saber sobre la enfermedad y manténgalos al tanto sobre el tratamiento del padre asegurándose de explicarles lo que éstos hayan visto o escuchado al respecto. Esté preparado(a) para repetir la explicación.
  • Establezca una forma de atención del cuidado del niño cuando el padre esté alejado o no esté disponible.
  • Deje al niño merodear por el centro médico, que conozca al equipo de profesionales médicos y que haga preguntas, si es posible.
  • Investigue si el centro de atención contra el cáncer cuenta con algún grupo para niños con familias afectadas por el cáncer.
  • Responda a todas las preguntas con honestidad, incluso “¿se va a morir Mamá (o Papá)?”. En caso de ser necesario, solicite la ayuda del trabajador social y equipo de profesionales contra el cáncer.
  • Esté atento de las preguntas que el niño no haga, incluso las relacionadas a la propia salud del niño y su bienestar.
  • Informe a los maestros, entrenadores y demás personal de la escuela del niño sobre la situación familiar de cáncer.
  • Reafirme de forma repetida que el niño no es responsable del cáncer.
  • Coordine que el niño permanezca en la escuela y en actividades extraescolares tanto como sea posible.
  • Apoye los tiempos de recreación del niño, a pesar de la enfermedad del padre afectado y asegúrese que no se sientan culpables de divertirse. ¡Está bien que aún viva como lo que es: un niño!
  • Planifique que se pase tiempo diario con uno de los padres o la persona encargada del niño para que sea parte habitual en la vida del niño.
  • Dé al niño el permiso de hacer preguntas y expresar sus sentimientos que ellos teman que podrían molestarle.
  • Anime y ayude a sus hijos a identificar y nombrar sus sentimientos. Hable con ellos sobre formas seguras de sobrellevar sus sentimientos como el enojo y la ansiedad.
  • Acepte que el niño puede que no quiera hablar sobre sus sentimientos, y que algunos de estos sentimientos son difíciles de tener, pero asegúrese de que el niño esté expresando sus sentimientos a alguien, en caso de que no sea usted. Explique que aunque los padres tienen menos tiempo para los niños durante el tratamiento, que aún los quiere y los aprecia. Está bien que el niño vea al padre llorar o que esté enojado, siempre y cuando el niño comprenda que ellos no son culpables de estos sentimientos. Procure ayudarles a comprender que es normal tener estos sentimientos fuertes y que es bueno poder expresarlos.
  • Sugiera que el niño escriba o llame por teléfono, envíe dibujos, envíe mensajes de texto o por correo de voz al padre ausente.
  • Pida a algún familiar o amigo de la familia que muestre dedicación especial al niño.
  • Si el niño muestra un nivel grave de ansiedad, teme ir a la escuela, se culpa a sí mismo, está desanimado o con poca autoestima, considere que sea evaluado por un profesional de la salud emocional o psicoterapeuta.

Niños de 9 a 11 años

Por lo general después de los nueve años de edad, los niños tienen la capacidad de comprender más sobre una enfermedad grave y puede que tengan muchas preguntas al respecto.

  • Proporcione más detalles sobre el diagnóstico del padre, tal como el tipo de cáncer, lo que el cáncer le hace al cuerpo, lo que el niño podría ver que suceda y lo que el padre puede que esté sintiendo. Explique dónde el cáncer se encuentra en el cuerpo si acaso el niño aún no lo sabe. Use fotos de libros infantiles sobre cáncer y libros para niños mayores, así como libros de anotomía humana. Informe al niño tanto como sea posible sobre lo que se puede esperar. Explique al niño lo que esté viendo y responda a sus preguntas con honestidad.
  • Asegure al niño que no tienen culpa de la enfermedad y que el cáncer no es contagioso.
  • Diga al niño que la incertidumbre es estresante para todos, y recuérdele que la familia es fuerte y que juntos saldrán adelante de estos momentos difíciles.
  • Coordine que el niño visite al padre en el hospital. Sugiera los temas de conversación; explique la condición del padre y el tratamiento. A los niños de esta edad les ayuda conocer al personal médico, y que se familiaricen un poco con las instalaciones. Informe y explique al niño sobre cualquier diferencia que el padre tenga en su apariencia antes de ir.
  • Ayude al niño a estar involucrado en actividades extraescolares, deportes y que mantenga contacto con sus amigos. Recuerde al niño que está bien seguir divirtiéndose.
  • Informe a los maestros, entrenadores y demás personal de la escuela del niño sobre la situación familiar.
  • Recuerde que los padres no pueden mostrar favoritismos entre alguno de los hijos sin que causen malestar en los demás hijos de esta edad.
  • Fomente el interés del niño en leer y escribir sobre cáncer, su tratamiento y/o sus reacciones sobre la enfermedad del padre en caso de querer hacerlo.
  • Asegure al niño que está bien sentirse alterados, tristes, ansiosos o enojados, y que el padre aún los quiere sin importar los sentimientos que tengan.
  • Anime a que se expresen y hablen sobre lo que sienten, pero permita que el niño mantenga su privacidad si eso es lo que prefiere.
  • Coordine que algún familiar o amigo de confianza muestre dedicación especial al niño.

Adolescentes

Puede que los adolescentes traten de proteger a sus padres al tratar de ocultarles su tristeza, enojo o temor; por eso es importante verificar de forma periódica si están bien.

  • Coordine para que el adolescente pueda hacer un recorrido por el centro médico y haga preguntas al equipo de profesionales contra el cáncer si desea hacerlo.
  • Proporcióneles información detallada sobre la condición, síntomas y posibles efectos secundarios del padre qué pueden esperar y cualquier otro detalle que les interese saber.
  • Mantenga informado al adolescente con lo que vaya pasando con el tratamiento del padre. Responda a todas las preguntas con honestidad.
  • Investigue si el centro de atención contra el cáncer cuenta con algún grupo para adolescentes con cáncer en la familia.
  • Asegúreles que el cáncer no es contagioso.
  • Asegúreles que nada de lo que ellos dijeron o hicieron originó el cáncer.
  • Informe a los maestros, entrenadores y demás personal de la escuela del adolescente sobre la situación familiar.
  • Hablen sobre las inquietudes espirituales relacionadas con el diagnóstico del padre.
  • Fomente la expresión de sentimientos y hablen sobre lo que es natural.
  • Explique que aunque los padres tienen menos tiempo para los niños durante el tratamiento, que aún los quiere y los aprecia.
  • Coordine para continuar una vida diaria normal en casa, tan apegada a la rutina como sea posible.
  • De ser posible, permita que el adolescente opine y ayude en la decisión sobre la persona bajo la cual quedaría su atención después de clases cuando el padre no pueda estar ahí.
  • Asegúreles que la familia podrá manejar la crisis.
  • Fomente que los hermanos mantengan sus actividades escolares y extraescolares.
  • Asegúrese de que el adolescente sepa que los padres están conscientes de que divertirse y pasar el tiempo con los amigos es importante, y que no deben sentirse culpables de ello.
  • Los adolescentes pueden decidir por sí mismos responsabilizarse de algunas tareas domésticas, tales como la preparación de las comidas. Lo que debe evitar es que el adolescente llegue a sentirse abrumado con demasiada responsabilidad, pero el que contribuya con su apoyo es parte de un proceso natural de madurez. Asegúrese de encontrar un equilibrio entre la responsabilidad y apoyo que espera del adolescente, y las necesidades que éste tiene. Si se percata de que los hijos adolescentes tienen demasiada responsabilidad, hable con el equipo de profesionales contra el cáncer sobre la situación de su familia y vea si pueden conseguir más ayuda.
  • Compruebe a menudo que sus adolescentes estén bien y dígales que todos están experimentando sentimientos que pueden ser confusos y abrumadores. Diga al adolescente que está bien hacer preguntas y expresar sus sentimientos que teman que podrían molestarle.
  • Afronte y atienda los sentimientos de enojo y frustración del adolescente (incluso si éstos no son comunicados).
  • Tenga la disposición a tolerar algo de resistencia por parte del adolescente en compartir sus ideas y sentimientos.
  • Anime al adolescente a llevar un diario o registro personal.
  • Para cada adolescente, pida a algún familiar o amigo de la familia que muestre dedicación especial a ese adolescente.

Fecha de última actualización: 05/08/2015
Fecha de último cambio o revisión: 05/08/2015