Apoyo a los niños cuando un familiar tiene cáncer: cómo afrontar la recurrencia o la enfermedad progresiva

+ -Text Size

TEMAS

¿Cómo puedo ayudar a mi hijo cuando tengo tan poca energía?

Ésta es probablemente una de las partes más difíciles de vivir con la recurrencia o con un estado avanzado de la enfermedad. Puede que haya días en los que los efectos secundarios del tratamiento sean muy fuertes y que le hagan sentir que no le queda siquiera una pizca de energía en su cuerpo. Habrá días en los que tratar de determinar cómo podrá atender sus necesidades sea suficientemente desafiante, sin contar con las necesidades que sus hijos tengan de usted.

Evite sentirse culpable por no poder cumplir con todas la necesidades de sus hijos

La edad de sus hijos afectará la forma en la que usted responda a sus necesidades. Puede resultar más difícil manejar a los hijos pequeños, los cuales necesitan mucha atención, que a los hijos que sean más autosuficientes. Pero todos los niños tienen necesidades que puede que no tenga la posibilidad de satisfacer. Sentirse culpable por tener cáncer y cómo le ha cambiado como padre es otra carga que no necesita en su vida. Trate de considerar esto: si otra persona en su familia estuviera enferma, ¿usted estaría ahí para ayudarle? ¿Trataría de entender cómo se siente y haría algo por tratar de ayudarle? La respuesta muy probablemente es que sí. Aunque las enfermedades graves pueden conllevar cambios y tensiones en las relaciones intrafamiliares, su enfermedad no es una falta que usted cometió por la cual deba disculparse. Explique que sabe lo difícil que resulta para todos y solicite ayuda para que usted y sus seres queridos salgan adelante durante los momentos difíciles.

La situación particular en su familia influirá la manera en que saldrán adelante en esos momentos en los que sea poco lo que usted pueda contribuir. En una familia con ambos padres, los adultos pueden hacerse cargo de las responsabilidades cuando uno de los padres no pueda contribuir como normalmente solía hacerlo. Pero en dichas familias, por lo general el padre saludable siente más presión por mantener las cosas funcionando como siempre, y es necesario estudiar honestamente la forma en la que está manejando las responsabilidades adicionales. Si usted es el paciente, puede suponer que su cónyuge está sintiéndose cansado e incluso resentido algunas veces. Esto es de esperarse, aunque las personas por lo general tienen dificultad para expresarlo. Cualquier enojo que percibe es probable que no sea contra usted sino contra la situación.

Habrá momentos en los que todos se impacientarán. Lo mejor es admitir que su paciencia se colmó y que necesita tomarse unos minutos. En las familias de un solo padre, puede que requiera solicitar la ayuda de alguien externo, la cual va a necesitar, por lo que es mejor ver esto cuanto antes. Puede que los familiares, amigos, vecinos y hasta los padres de los amigos de sus hijos estén interesados y con la posibilidad de ayudar con las rutinas diarias de sus hijos.

Deje que sus hijos ayuden.

También es buena idea dejar que los hijos ayuden en cualquier forma que puedan. ¿Hay algunas tareas pequeñas que sus hijos puedan hacer por usted y que los hagan sentir incluidos de una manera especial? ¿Pueden prepararle una taza de té después de clases? ¿Llevarle sus medicinas? ¿Preparar sus alimentos? ¿Ir por la correspondencia y ordenarla en caso de que no tenga los ánimos de hacerlo usted? Los niños disfrutan de que les asignen labores especiales y que reciban una mención de reconocimiento. Ayudarle a usted también les hace sentir especiales.

Tenga cuidado con esto, pues a veces es posible excederse. A menudo, alguno o varios de los hijos desean ayudarle todo el tiempo, lo cual puede provocar otro tipo de problemas para ellos, como el sentir que han fallado cuando ven que usted se siente mal. Puede también causarles más tensión y privarles de muchas oportunidades de ser niños y disfrutar su infancia. A veces, debe recordar a su hijo la gratitud que tiene ante sus ofrecimientos de ayuda, pero que no espera que se hagan cargo de usted todo el tiempo. Dependiendo de la edad de los hijos, éstos siempre tendrán una responsabilidad de ayudar en las rutinas domésticas y familiares. Pero entre sus responsabilidades se incluye ir a la escuela, hacer la tarea, jugar con los amigos, actividades al aire libre, actividades extraescolares y divertirse. Los niños no deben sentir culpabilidad por necesitar tiempo para jugar. Puede que sus vidas no sean tan despreocupadas como antes, pero aún necesitan tiempo cada día para no pensar en las preocupaciones.

Puede que también otros familiares y amigos puedan ayudar

En familias que cuentan con una gran red de apoyo, es grato contar con aún más personas con quienes compartir las labores. Sin embargo, el número de personas no es lo importante. Algunas familias funcionan bien al trabajar en conjunto de manera natural. Otras lo encuentran difícil y puede que sientan como si estuvieran invadiendo la privacidad de los otros familiares. Algunas relaciones intrafamiliares ya tenían complicaciones, y puede que éstas no sean fáciles de superar. Puede que su equipo de profesionales contra el cáncer le pueda referir ayuda sobre algún problema intrafamiliar que tenga, o conseguir la ayuda para sus hijos o seres queridos. Los trabajadores sociales, enfermeras y médicos especializados en oncología pueden por lo general indicarle recursos de salud emocional.

Solicitar la ayuda de otros puede ser difícil.

Al haber cáncer en la familia, solicitar el apoyo de las personas probablemente es una de las partes más difíciles. En su mayoría, la gente prefiere ser autosuficiente y hacerse cargo de sus propios problemas. Pero el cáncer no es algo que una persona pueda sobrellevar por sí sola, es necesario contar con el apoyo de un equipo para ello. Los familiares a menudo quieren ayudar, y cuando usted les pide ayuda, a menudo esto también les hace sentir mejor.

Si le resulta difícil pedir ayuda, piense quién en su familia que pueda coordinar esto por usted. Puede que dicha persona sea la encargada de organizar a la familia para que presten su ayuda mediante una lista de las cosas que se necesitan hacer. Puede que haya alguien quien fácilmente pueda recoger a sus hijos de alguna actividad al mismo tiempo en que vayan a recoger a sus propios hijos. Puede que haya alguien más que pueda ayudar durante una emergencia o acudir cuando surja una necesidad latente en lugar de ofrecer un apoyo habitual. ¿Hay algún vecino que vaya al supermercado cada jueves por la mañana? De ser así, ¿sería posible que se comunicara los miércoles por la noche para ver si hay algo que pueda comprar para usted? Cuando las personas le dicen "dime en qué puedo ayudarte", trate de responder con indicaciones específicas sobre lo que pueden hacer. Si no pueden realizar la primera tarea, identifique en la lista otra tarea que puedan realizar. Como se ha mencionado anteriormente, la gente que ofrece su apoyo realmente quiere ayudar. Aunque puede que resulte algo extraño en un comienzo, una lista de las labores específicas puede ayudar y hasta los detalles pequeños pueden hacer una gran diferencia para usted y su familia.


Fecha de última actualización: 10/01/2012
Fecha de último cambio o revisión: 10/01/2012