Nutrición para la persona durante su tratamiento contra el cáncer: una guía para los pacientes y sus familias

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TEMAS

Control de problemas alimentarios causados por la cirugía, la radioterapia y la quimioterapia

Cada uno de los tratamientos contra el cáncer puede causar distintos problemas que pueden dificultar el acto de comer o beber. A continuación presentamos algunos consejos prácticos sobre cómo controlar los problemas de la alimentación dependiendo del tipo de tratamiento recibido.

Cirugía

La cirugía se lleva a cabo para extraer las células del cáncer y del tejido alrededor. A menudo se lleva a cabo junto con la radioterapia y la quimioterapia.

Después de la cirugía, el cuerpo necesita calorías y proteínas adicionales para sanar la herida y para la recuperación. Este es el momento en el que muchas personas experimentan dolor y cansancio. Y además puede que no puedan alimentarse normalmente debido a los efectos secundarios relacionados con la cirugía. La capacidad del cuerpo de usar los nutrientes pudiera ser alterada también por la cirugía que involucra alguna parte de la boca, el esófago, estómago, intestino delgado, páncreas, colon o recto.

Consejos prácticos de nutrición para las personas que son sometidas a cirugía

Si usted se ha sometido a una cirugía, recuerde que la mayoría de los efectos secundarios que surgen son temporales y desaparecen dentro de pocos días. Ciertos medicamentos, prácticas de autocuidado y cambios en la alimentación pueden ayudar a aminorar algunos de los efectos secundarios. Si estos efectos continúan, asegúrese de informarlo a su doctor, enfermera y dietista u integrante del grupo de profesionales médicos que le atiende.

  • Aproveche los días en que se siente bien y tiene buen apetito, y trate de comer lo mejor que pueda. Procure tener comidas completas y bocadillos de manera frecuente y habitual, pero no se exija demasiado si está experimentando algunos efectos secundarios relacionados con el tratamiento y si le es difícil comer. Puede que resulte más fácil comer cantidades menores de comida y bocadillos, pero más frecuentes.
  • No dude en pedir ayuda con la compra de los alimentos en el supermercado y para la preparación de los alimentos.
  • Tenga presente que las comidas y bebidas bajas en grasa son más fáciles de digerir y se toleran mejor que aquellas comidas altas en grasa, fritas en manteca o grasosas.
  • A medida que se recupera, asegúrese de tomar suficientes líquidos: al menos ocho vasos de agua de 235 ml (8 oz) cada día, salvo que su doctor indique otra cosa. Procure estar sorbiendo agua, jugos y otros líquidos claros a lo largo del día.

Hable con su equipo de atención médica sobre qué tan pronto puede regresar a sus actividades cotidianas. Solicite a su cirujano recomendaciones para aumentar su capacidad de actividad física.

Puede que le indiquen que no coma ni beba nada el día o la noche anterior a la operación. Tras la cirugía, puede que tome varias horas o incluso uno o dos días antes que pueda ingerir alimento y bebida de forma normal. Si usted no ha comido por más de un día o dos, puede que su médico le permita consumir alimentos y bebidas fáciles de digerir en un comienzo. A continuación se presenta un ejemplo de los pasos que puede que una persona tome para comenzar a comer de nuevo tras la cirugía:

    Paso 1: líquidos claros

    gelatina simple

    bebidas claras, carbonatadas

    bebidas deportivas

    té diluido

    Jugos

    caldo claro, sin grasa

    jugos cítricos colados

    caldo ligero de carne

    raspados (piraguas) frutales

    consomé

    Paletas de hielo

    caldo colado de verduras

    limonada colada

    Agua

    Paso 2: alimentos fáciles de digerir (agregar a los líquidos claros en el paso 1)

    galletas saladas simples

    panecillos o bollos blancos

    cereal caliente de preparación instantánea

    arroz blanco, fideos y papas

    Panqué esponjoso

    Néctares de frutas

    todos los jugos

    flan horneado o natilla

    frutas y verduras peladas y enlatadas

    budines simples

    carne magra, pescado, pollo o pavo sin piel

    leche-malteadas simples

    sopas coladas, licuadas que sean a base de caldo o crema

    helado suave o leche helada

    cereales refinados

    yogur helado o congelado

    todo tipo de leche

    Ponche de huevo (rompope sin alcohol, flip, sabajón) pasteurizado

    Paso 3: dieta habitual

Procure tener comidas de menor cantidad pero más frecuentes, y añada alimentos a medida que pueda tolerarlos.

Tenga cuidado de los alimentos que causen gases, como los frijoles, melones, hortalizas crucíferas (brócoli, coliflor y repollo), leche y productos lácteos.

    Puede que no pueda tolerar bien los alimentos grasosos ni fritos en aceite, ni los que tienen un alto contenido en grasa.


Efectos secundarios de la cirugía contra el cáncer que pueden afectar la alimentación

Después de la cirugía, el tipo de efectos secundarios que podría tener y cuánto tiempo podrían durar depende del tipo de cirugía y de su estado general de salud. Existen muchos efectos secundarios posibles tras la cirugía contra el cáncer que se lleva a cabo en distintas partes del cuerpo que pueden interferir con su capacidad de comer. Por ejemplo, puede que usted experimente:

  • Dificultad para masticar y tragar
  • Cambios en el gusto.
  • Resequedad bucal.
  • Llagas en la boca
  • Falta de apetito
  • Cansancio
  • Acidez (agruras) / indigestión
  • Sensación de llenura al comer (saciedad temprana).
  • Intolerancia a la grasa.
  • Intolerancia a la leche.
  • Disminución de la absorción de los nutrientes de los alimentos
  • Puede que el paso del alimento a través de su sistema sea forma más rápida
  • Deshidratación
  • Inflamación y gases
  • Cólicos
  • Estreñimiento
  • Dificultad para respirar

Estos efectos secundarios pueden ser tratados para que pueda recibir los nutrientes necesarios para su sanación. Asegúrese de hablar con su equipo de atención médica sobre cualquier problema que esté teniendo para que puedan ayudarle a controlarlo.

Radioterapia

En la radioterapia, la radiación es dirigida al tumor para matar las células cancerosas. Si bien todas las células serán afectadas por la radiación (tanto células sanas como cancerosas), la mayoría de las células normales generalmente puede recuperarse con el tiempo. El tipo de los efectos secundarios causados por la radioterapia dependerá del área del cuerpo en la que se reciba la radiación, el tamaño del área que se esté tratando, la dosis total y tipo de radiación, y la cantidad de sesiones del tratamiento. La siguiente tabla muestra los posibles efectos secundarios relacionados con la nutrición de acuerdo con el área del cuerpo a ser tratada. Algunos de estos efectos secundarios pueden ocurrir durante el tratamiento, mientras puede que otros no ocurran hasta después del tratamiento.

Área del cuerpo a tratarse

Efectos secundarios relacionados con la alimentación que pueden que ocurran durante el tratamiento

Efectos secundarios relacionados con la alimentación que podría ser que ocurrieran después de 90 días del tratamiento

Cerebro, espina dorsal

Náuseas, vómitos

Dolor de cabeza, cansancio

Cabeza o cuello: lengua, cuerdas vocales, amígdalas, glándulas salivares, cavidad nasal, faringe

Dolor bucal, dificultad o dolor al tragar, cambio en el gusto o pérdida del gusto, dolor de garganta, boca reseca, saliva espesa

Resequedad en la boca, deterioro de la mandíbula, tétano, cambios en el gusto y el olfato

Tórax: pulmones, esófago, seno

Dificultad para tragar, agruras, cansancio, pérdida del apetito

Estrechez del esófago, dolor de pecho con la actividad física, corazón agrandado, inflamación de pericardio (la membrana alrededor del corazón), cicatrización o inflamación pulmonar

Abdomen (región del estómago): intestino grueso o delgado, próstata, cuello uterino, útero, recto, páncreas

Pérdida de apetito, náusea, vómitos, diarrea, gases, hinchazón, dificultad para tolerar los productos lácteos, cambios en la micción (orina), cansancio

Diarrea, sangre en la orina o irritación de la vejiga

Los efectos secundarios comienzan normalmente alrededor de la segunda o tercera semana de tratamiento y son más intensos al cabo de dos terceras partes de la duración del tratamiento. Después de la radioterapia, la mayoría de los efectos secundarios dura de tres a cuatro semanas, pero algunos pueden durar mucho más tiempo.

Si usted experimenta efectos secundarios, pregunte a su médico, enfermera u algún otro integrante de su equipo de atención médica si los medicamentos, algún cambio en la dieta u otras sugerencias pueden ayudarle a controlarlos mejor.

Consejos prácticos de nutrición para las personas que están recibiendo radioterapia

Alimentarse bien mientras se recibe radiación puede ser difícil si usted debe trasladarse a lugares apartados para el tratamiento en un centro alejado de su hogar. Recuerde estos consejos prácticos:

  • Trate de comer por lo menos una hora antes de la hora de su tratamiento en vez de ir con el estómago vacío, salvo que le indiquen lo contrario en el centro de radioterapia.
  • Lleve consigo bocadillos o complementos nutritivos que pueda comer o beber en el trayecto hacia y desde el tratamiento, si está viajando una gran distancia. Los alimentos fáciles de llevar consigo incluyen recipientes de tamaño individual con fruta, gelatina o budín; quesos o crema de cacahuate (mantequilla de maní) con galletas saladas; barras de granola; cereal.
  • Asegúrese de beber líquidos con sus comidas frecuentes y pequeñas en caso de que los alimentos no le sepan bien, que resulte difícil o doloroso tragarlos, o que le provoquen diarrea.
  • Asegúrese de beber suficiente agua y otros líquidos.
  • Reclute a sus amigos y familiares para que le ayuden a comprar los alimentos y le ayuden a preparar las comidas.
  • No espere tener los mismos efectos secundarios que un paciente que recibe tratamiento contra el cáncer en otra área del cuerpo. Aun los pacientes exactamente bajo el mismo tratamiento pueden tener distintos grados de efectos secundarios.
  • Trate de comer bocadillos de forma frecuente en lugar de tres comidas grandes. Si tiene más apetito durante ciertas horas del día, planee hacer su comida más grande a esa hora. Tal vez también le recomendaron añadir calorías adicionales y proteína a las comidas. En tal caso, refiérase a la sección titulada "Consejos prácticos para incrementar la cantidad de calorías" de este documento.

Puede que los complementos nutritivos, como las bebidas nutricionales en lugar de comer sean de utilidad. Su médico, enfermera y dietista pueden tener muestras para que usted pruebe.

Si está teniendo problemas con el apetito, náusea, vómito, diarrea, irritación de boca o garganta, resequedad en la boca, saliva espesa, dificultad para tragar o cambios en el gusto u olfato con los alimentos, por favor consulte las secciones correspondientes en esta guía para información sobre cómo controlar estos efectos secundarios.

Si está teniendo dificultades para comer y ha estado siguiendo un plan de dieta especial para la diabetes o alguna otra condición crónica de salud, algunos de estos consejos prácticos puede que no sean adecuados para usted. Hable con su médico, enfermera o dietista sobre cómo cambiar de mejor forma sus hábitos de la alimentación mientras esté bajo radioterapia.

Informe a su doctor o enfermera sobre cualquier efecto secundario que tenga para que puedan recetarle algún medicamento necesario. Por ejemplo, existen medicinas para controlar la náusea y el vómito, así como para tratar la diarrea. Para más información sobre cómo controlar los efectos secundarios de la radioterapia, llámenos y solicite una copia del documento Radioterapia: una guía para los pacientes y sus familias o léalo en nuestro sitio Web.

También es posible encontrar una gran fuente de información y apoyo en otros pacientes. Conozca y converse con otros pacientes sobre las experiencias que han tenido o únase a algún grupo de apoyo. Si desea más información sobre los programas de apoyo, llame a su oficina local de la Sociedad Americana Contra El Cáncer al 1-800-227-2345.

Quimioterapia

La quimioterapia ("quimio") es el uso de fuertes medicamentos para matar las células cancerosas. Por lo general, los medicamentos se toman por la boca (administración oral) o a través del torrente sanguíneo (vía intravenosa, inyecciones). Los medicamentos quimioterapéuticos pueden afectar tanto a las células saludables como a las células cancerosas. Las células del cuerpo más propensas a dañarse son las que se encuentran en la médula ósea, el cabello y el recubrimiento del tracto digestivo incluyendo boca, esófago, estómago e intestinos. Los efectos secundarios que usted pudiera experimentar varían de acuerdo con el tipo de medicamentos y el método de administración. Los efectos secundarios comunes con la quimioterapia que pueden causar dificultades para comer son:

  • Cambios en el apetito
  • Cambios en los hábitos normales de evacuación
  • Cambios en el gusto y olfato
  • Cansancio
  • Sensibilidad bucal o llagas en la boca
  • Náuseas
  • Vómito

Puede que no tenga todos estos efectos secundarios, pero en caso de que sí, asegúrese de informarlo a su doctor o enfermera. Ellos le podrían recomendar el uso de medicamentos, prácticas diarias de autocuidado y cambios en la dieta para ayudarle a aminorar los efectos secundarios relacionados con la alimentación.

Consejos prácticos sobre nutrición para personas que están recibiendo quimioterapia

La mayoría de las personas reciben quimioterapia de manera ambulatoria en algún centro de tratamiento. La administración de la quimioterapia puede tomar desde unos cuantos minutos hasta muchas horas. Asegúrese de comer algo antes de recibir el tratamiento. La mayoría de las personas ven que comer una comida ligera o un bocadillo alrededor de una hora antes funciona mejor. Si la sesión del tratamiento perdurará algunas horas, planee con antelación y traiga una pequeña comida o bocadillos en una bolsa térmica o contenedor para refrigerios. Averigüe si hay algún refrigerador y horno de microondas que usted pueda usar.

No se exija demasiado si los efectos secundarios no le permiten comer. Trate de consumir mini-comidas o bocadillos con mayor frecuencia. Procure limitar su consumo de comidas con alto contenido de grasa, la cual puede ser difícil de digerir. Aproveche al máximo los días en que se sienta bien y tenga buen apetito y trate de consumir comidas y refrigerios de manera habitual. Asegúrese de beber suficiente agua o líquidos (de ocho a diez vasos de 235 ml [8 oz]) cada día.

Pida ayuda para la compra en el supermercado y preparación de los alimentos. Si no tiene a alguien que le ayude, piense en la posibilidad de contratar un servicio de entrega de comidas a domicilio, o coma en un centro comunitario o para adultos mayores. Para más detalles sobre el servicio de entrega de comidas y otros servicios, llámenos al 1-800-227-2345 o haga clic en el botón "Contáctenos" en nuestra página en Internet www.cancer.org para obtener información sobre los recursos en su región.

Algunos de los efectos secundarios desaparecen dentro de horas después de que reciba la quimioterapia. Si los síntomas persisten, asegúrese de avisarle a su equipo de atención médica. La atención oportuna para el control de los efectos secundarios relacionados con la nutrición ayuda a mantener su peso y energía, y a que se sienta mejor.

Si está teniendo problemas con la falta de apetito, náuseas o vómitos, diarrea o estreñimiento, llagas en la boca o garganta irritada, resequedad en la boca, dificultad para tragar o cambios en el gusto u olfato con los alimentos, consulte las secciones correspondientes en esta guía para información sobre cómo controlar estos efectos secundarios. Asegúrese de que su doctor o enfermera sepa sobre sus efectos secundarios para que puedan ayudarle a mantenerlos bajo control.

Si tiene dificultades para comer y está siguiendo una dieta restrictiva como la que se recomienda para la diabetes o las enfermedades crónicas del corazón, hable con su médico, enfermera o dietista sobre cualquier cambio en su dieta mientras recibe quimioterapia.

Para más información sobre cómo controlar los efectos secundarios de la quimioterapia, llámenos y solicite una copia de nuestro documento Quimioterapia: una guía para los pacientes y sus familias o léalo en nuestro sitio Web.


Fecha de última actualización: 03/05/2012
Fecha de último cambio o revisión: 01/14/2013