Colostomía: una guía

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TEMAS

Cuidados de la colostomía

A medida que se vaya familiarizando más, puede tener preguntas sobre los cuidados de su colostomía. Esta sección contiene muchos consejos prácticos, pero recuerde que no hay dos personas iguales, y por lo mismo no hay una solución que sea la mejor, solo son sugerencias e ideas que usted podrá probar.

Protección de la piel alrededor del estoma

La piel que circunda su estoma siempre debe verse como la piel del resto de su abdomen. Una colostomía que descarga materia fecal sólida, generalmente causa poco o ningún problema. Si la materia fecal es suelta (de consistencia más líquida), como suele ser con las colostomías transversas, ésta puede ocasionar sensibilidad y dolor en la piel circundante. A continuación se indican algunas maneras de ayudar a mantener su piel saludable:

  • Use el tamaño adecuado de bolsa y de la abertura de la barrera para la piel. Una abertura demasiado pequeña puede cortar o lesionar el estoma y puede que esto lo inflame. Si la abertura es demasiado grande, la materia fecal podría entrar en contacto con la piel e irritarla. En ambos casos, reemplace la bolsa o barrera cutánea por una que le quede bien.
  • Cambie el sistema de bolsa recolectora de manera periódica para evitar fugas e irritación de la piel. La comezón (picazón) y el ardor son signos de que es necesario limpiar la piel y cambiar el sistema colector.
  • No arranque de la piel el sistema de bolsa recolectora y evite quitárselo más de una vez por día, salvo que se haya presentado algún problema. Quítese la barrera cutánea separando suavemente su piel de la barrera adhesiva en lugar de jalar la barrera de su piel.
  • Limpie con agua la piel que circunda el estoma. Antes de colocar la cubierta, la barrera cutánea o la bolsa, seque el área, presionando suavemente la toalla sobre el área sin restregar. Podrá limpiar su estoma cuando se duche , pero nunca cuando tome un baño en la tina o bañera, pues de vez en cuando puede haber alguna descarga (en caso de tomar un baño en la tina o bañera, mantenga la ostomía cerrada con una cubierta para ostomías).
  • Esté alerta a las sensibilidades y alergias al material del adhesivo de la barrera cutánea, de la cinta o la bolsa. Éstas pueden surgir semanas, meses o incluso años después del uso de un producto, ya que el cuerpo se puede sensibilizar gradualmente. Si su piel se irrita solamente en el punto donde la bolsa de plástico tiene contacto con su piel, puede cubrir la bolsa o probar otra marca de bolsa. los fabricantes de suministros de ostomías tienen cubiertas para bolsas, o usted puede hacer su propia cubierta.
  • Es posible que necesite probar diferentes productos para ver cómo reacciona su piel ante ellos. Si no tiene ningún inconveniente en hacer pruebas en usted mismo(a), siga las direcciones que se indican en la sección “Prueba de parches” a continuación, de lo contrario, y si los problemas persisten, consulte con su médico o enfermera enterostomista.

Prueba de parches

Las pruebas de para parches se pueden hacer para determinar si usted es sensible o alérgico a un producto usado como parte del cuidado de la ostomía. Coloque un pequeño pedazo de material de prueba sobre la piel de su abdomen, bien lejos de la colostomía. Si el parche no es auto adherible, péguelo con cinta adhesiva que usted sepa que no le provoca alergias (figuras 21 y 22). Déjeselo puesto por 48 horas.

Retire suavemente el parche al final de las 48 horas y revise si hay enrojecimiento o manchas debajo del parche. Si no hay enrojecimiento tras las 48 horas, por lo general el uso de este producto es seguro. Pero en algunos casos, se ha reportado que hay reacciones que para manifestarse requieren de un uso más prolongado que 48 horas (figura 23).

La picazón o el ardor que ocurre antes de las 48 horas indican sensibilidad. Quite el producto inmediatamente y lave la piel bien con agua y jabón.

También es posible una reacción causada por la cinta adhesiva. Si ese fuera el caso, el enrojecimiento u otra irritación solamente se limitarían al área delineada por la cinta (figura 24).

Si parece que tiene una alergia a cierto producto, pruebe un producto hecho por otra compañía y sométalo a la prueba del parche también. Puede que sea necesario probar varios productos para encontrar uno que sea adecuado para usted. Tenga en cuenta que las alergias no son tan comunes como lo es la irritación por el uso inadecuado de algún producto. Por esta razón, antes de usar un producto, siempre lea las instrucciones que acompañan al mismo. Cuando tenga dudas, consulte con su enfermera enterostomista o a su médico.

Manchas de sangre en el estoma

Las manchas de sangre no deben alarmarle. Puede que se genere un sangrado leve al limpiar alrededor del estoma cuando está cambiando la bolsa o la barrera para la piel. Los vasos sanguíneos en los tejidos del estoma son muy delicados en la superficie y pueden sangrar fácilmente. Usualmente el sangrado desaparece rápidamente. De no ser así, llame a su enfermera enterostomista o a su médico.

Afeitado debajo de la bolsa

La presencia de mucho vello alrededor del estoma puede ocasionar que la barrera cutánea no se adhiera bien y causarle dolor cuando se la quite. Afeitar con una rasuradora, o recortar el vello con tijera resulta útil en estos casos. Al hacer esto, siempre se debe tener mucho cuidado. Se recomienda que afeite en seco la piel alrededor de su estoma con un talco para estomas, debido a que el jabón y las cremas de afeitar contienen humectantes y aceites que podrían ocasionar que la barrera cutánea no se adhiera. Tras afeitar, enjuague y seque la piel bien antes de colocar la bolsa.

Gas (flatulencia)

Inmediatamente tras la cirugía puede que experimente la emisión de muchos gases todo el tiempo. Tras La mayoría de la cirugías del abdomen ocurre este incómodo y bochornoso, pero inofensivo síntoma. A medida que la inflamación del tejido desaparezca, los gases irán reduciéndose. Sin embargo, ciertas comidas pueden causar gas, como huevos, repollo, brócoli, cebollas, pescado, frijoles, leche, queso, bebidas carbonatadas y alcohol.

El comer bajo un horario establecido puede ayudar a evitar los gases. Saltarse comidas para evitar los gases o las descargas no es una decisión inteligente. Algunas personas han encontrado que es mejor comer pequeñas cantidades de comida de 4 a 5 veces al día.

Posiblemente le preocupe la reacción de los demás a los ruidos de los gases, pero pronto verá que esos ruidos le parecen más sonoros a usted de lo que resulta para los demás. Con frecuencia a las personas que le rodean les parecen sonidos estomacales. Si le preocupan estos sonidos cuando hay personas cerca de usted, puede decirles, “Disculpe, me está gruñendo el estómago”. Si llega a sentir que está por pasar gas al estar entre otras personas, cruce los brazos de manera casual sobre su abdomen para que sus antebrazos reposen sobre su estoma. Esto atenuará la mayoría de los ruidos. Consulte con su enterostomista sobre productos que pueden aminorar los gases.

Olor

Muchos factores, como la comida, las bacterias que normalmente hay en su intestino, las enfermedades, ciertas medicinas y las vitaminas pueden causar olor. Algunos alimentos pueden producir olores: los huevos, el repollo, el queso, los pepinos, la cebolla, el ajo, el pescado, los productos lácteos y el café. Si ve que ciertos alimentos le ocasionan molestias, evítelos. Aprender con la experiencia es la única solución de este problema. Las siguientes son algunas sugerencias para controlar el olor:

  • Use una bolsa a prueba de olores.
  • Verifique que la barrera cutánea se encuentre fijamente adherida en su piel.
  • Vacíe la bolsa con frecuencia.
  • Ponga líquidos y/o tabletas desodorantes especiales en la bolsa.
  • Hay algunas medicinas que le pueden ayudar. Hable con su médico o enfermera enterostomista sobre estos productos y la manera de usarlos. Muchas personas han encontrado que algunas cosas que ayudan con el olor son las tabletas de clorofila, subgalato de bismuto y subcarbonato de bismuto.
  • Hay disponibles desodorantes ambientales que controlan el olor muy bien cuando se vacía la bolsa.

Cuidados para una herida posterior

En algunos pacientes se requerirá la extirpación del recto y ano, lo cual dejará una cicatriz quirúrgica en dicha área conocida como herida posterior. El cuidado de esta herida se basa en la buena higiene, y en el uso de vendas y toallitas absorbentes para recolectar y contener el drenado. Las infecciones o el drenado persistentes pueden ser tratados con antibióticos, irrigaciones o baños de asiento (sentirse en una tina o recipiente de agua tibia). Su médico o enfermera debe indicarle cómo cuidar de esta herida y qué problemas necesitan ser informados inmediatamente.


Fecha de última actualización: 02/26/2015
Fecha de último cambio o revisión: 02/26/2015