Control del dolor: una guía para las personas con cáncer y sus seres queridos

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¿Qué causa el dolor en las personas con cáncer?

El dolor es causado con más frecuencia por la misma enfermedad. Sin embargo, el dolor también puede ser causado por el tratamiento o por los estudios realizados para diagnosticar el cáncer. Es posible también que tenga un dolor que no sea relacionado a su cáncer o tratamiento. Como cualquier persona, usted puede tener dolores de cabeza, tensión muscular y otros dolores y padecimientos.

El dolor causado por cáncer

El que usted tenga dolor y la cantidad de dolor podrían depender del tipo de cáncer, la etapa (extensión) y de su umbral de dolor (tolerancia al dolor). La mayor parte del dolor proviene de la presión que un tumor ejerce sobre los huesos, nervios u órganos del cuerpo. Las personas con cáncer avanzado tienen más probabilidad de sentir dolor.

Compresión de la médula espinal

Cuando un tumor se propaga a la espina dorsal, puede ejercer presión en la médula espinal. A esto se le llama compresión de la médula espinal. La primera señal de compresión por lo general es dolor en la espalda o cuello, en ocasiones con dolor, entumecimiento o debilidad en uno de los brazos o piernas. A menudo, se intensifica al toser, estornudar u otros movimientos. Si presenta este dolor, obtenga ayuda inmediatamente. Esta presión deberá ser tratada rápidamente para evitar la pérdida de control de la vejiga o el intestino o que ocurra una parálisis. Su médico puede tratar la causa del dolor, además de darle medicina para aliviarlo. Si usted recibe tratamiento contra la compresión tan pronto comienza el dolor, usualmente podrán prevenirse complicaciones graves, como problemas de la vejiga o del intestino. Los tratamientos por lo general incluyen radioterapia y esteroides para encoger el tumor. O puede que se someta a cirugía para extirpar un tumor que está ejerciendo presión en la columna vertebral, seguido de radioterapia.

Dolor en los huesos

Este tipo de dolor puede ocurrir cuando el cáncer se ha propagado a los huesos. El tratamiento puede tener el propósito de controlar el dolor por cáncer, o se puede enfocar a los huesos afectados. Puede que la radiación externa se use para tratar el debilitamiento de los huesos. Algunas veces se administra una medicina radiactiva que se asienta en las áreas afectadas del hueso para ayudar a fortalecerlas. Los bifosfonatos son otro medicamento que puede ayudar a fortalecer los huesos enfermos y a prevenir las fracturas. Éstos son ejemplos de tratamientos que son dirigidos a detener la causa del dolor en los huesos. Puede que usted aún necesite opioides u otros medicamentos contra el dolor, pero algunas veces estos tratamientos pueden reducir significativamente su dolor.

Dolor debido a procedimientos médicos y cirugías

Procedimientos y pruebas

Algunas pruebas usadas para diagnosticar el cáncer y ver cuán bien está funcionando el tratamiento son dolorosas. Si usted y sus médicos concuerdan en que cierto procedimiento es necesario, la preocupación por el dolor no debe impedir que se someta al procedimiento. Cualquier dolor que tenga durante y después del procedimiento generalmente se puede aliviar. Sus necesidades y el tipo de procedimiento a efectuarse deben determinar las clases de medicamentos que se pueden administrar contra el dolor. Puede que le indiquen que el dolor del procedimiento es inevitable o que no durará mucho. Aun así, usted debe pedir medicamento contra el dolor si lo necesita.

Dolor resultante de una cirugía

La cirugía a menudo se usa para tratar los cánceres que crecen como tumores sólidos, aunque también es posible administrar otros tratamientos como radiación o quimioterapia. Dependiendo del tipo de cirugía, por lo general se espera cierta cantidad de dolor. Los médicos recetan analgésicos para que no sea necesario tener que estar soportando dolor tras la cirugía. Si después de la cirugía, usted informa a su médico o enfermera que siente dolor, casi siempre se le administrará un medicamento para tratarlo inmediatamente. El dolor debido a la cirugía puede durar desde algunos días hasta varias semanas, dependiendo del tipo de la operación realizada.

Dolor fantasma

Éste es un efecto prolongado de la cirugía, aparte del dolor habitual producto de una cirugía. Si una de sus extremidades ha sido amputada, como una pierna, un brazo, o incluso un seno, podría aún sentir dolor u otras sensaciones inusuales o desagradables que parecieran provenir de la extremidad ausente (fantasma). Los médicos no están seguros de por qué esto ocurre, pero el dolor fantasma es real, no es “solamente en su mente”.

No hay un solo medicamento que controle el dolor fantasma en todos los pacientes todo el tiempo. Se han usado muchos métodos para tratar este tipo de dolor, incluyendo medicina contra el dolor, fisioterapia, medicinas antidepresivas y estimulación eléctrica transcutánea de nervios. Si usted está experimentando el dolor fantasma, consulte con su médico o enfermera qué se puede hacer.

Dolor causado por otros tratamientos contra el cáncer

Algunos de los efectos secundarios que ocurren con los tratamientos de quimioterapia y radiación pueden causar dolor en algunas personas. Si el dolor no se mantiene bajo control, puede incluso causar que algunas personas suspendan el tratamiento. Hable con su médico o enfermera sobre cualquier cambio que note o cualquier dolor que tenga. A continuación le presentamos algunos ejemplos de dolor que surge a raíz del tratamiento.

Neuropatía periférica

Esta afección se refiere a dolor, ardor, hormigueo, entumecimiento, debilidad, torpeza, dificultad para caminar o sensaciones inusuales en las manos y los brazos o las piernas y los pies. La neuropatía periférica puede ser causada por ciertos tipos de quimioterapia, aunque deficiencias vitamínicas, el cáncer y otros problemas también pueden causarla. Asegúrese de informar inmediatamente a su médico si usted nota esta clase de problemas.

Puede acceder a más información sobre la neuropatía periférica en el documento (disponible en inglés) Peripheral Neuropathy Caused by Chemotherapy que puede consultar en www.cancer.org, o llamando al 1-800-227-2345 para solicitar que le envíen una copia gratuita.

Llagas en la boca (estomatitis o mucositis)

La quimioterapia puede causar llagas y dolor en la boca y la garganta. El dolor puede ser suficientemente intenso como para causar que las personas tengan dificultad para comer y beber, o incluso para hablar.

Mucositis y otras lesiones causadas por radiación

El dolor causado por la radiación externa depende de la parte del cuerpo que recibe el tratamiento. Puede ocasionar quemaduras a la piel, mucositis (llagas en la boca) y cicatrización, las cuales pueden todas causar dolor. La garganta, el intestino y la vejiga también son propensos a sufrir lesiones causadas por radiación, y es posible que usted presente dolor si estas áreas son tratadas.


Fecha de última actualización: 10/20/2013
Fecha de último cambio o revisión: 10/20/2013