Control del dolor: una guía para las personas con cáncer y sus seres queridos

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Datos sobre el tratamiento del dolor causado por el cáncer

El dolor por cáncer casi siempre se puede aliviar o reducir.

Existen muchos medicamentos y métodos que se pueden usar para controlar el dolor causado por el cáncer. Usted debe esperar que su equipo de especialistas en cáncer le ayude a lograr sentirse lo más cómodo posible. Sin embargo, ningún médico puede saber todo sobre los problemas médicos, y algunas veces el dolor es un tema que los médicos no conocen del todo. Aun cuando se ha logrado mucho, algunos médicos y enfermeras no saben cuáles son las mejores maneras para tratar el dolor causado por el cáncer.

Si usted tiene dolor y su médico no puede ofrecerle más ayuda, pida ver a un especialista del dolor o pídale a su médico que consulte con este especialista. Los especialistas del dolor pueden ser oncólogos, anestesiólogos, neurólogos, neurocirujanos, otros médicos, enfermeras o farmacéuticos. Un equipo de especialistas para el control del dolor también puede incluir psicólogos y trabajadores sociales.

Si usted enfrenta dificultades para encontrar un programa o especialista del dolor, póngase en contacto con algún centro de atención contra el cáncer, algún hospicio o con el departamento de oncología de su hospital o centro médico local. Ellos deberían poder recomendarle a alguien.

El control del dolor es parte de su tratamiento contra el cáncer.

Su médico quiere y necesita saber qué funciona y qué no funciona para aliviar su dolor. La información sobre su dolor ayudará a su médico a conocer más sobre cómo el cáncer y el tratamiento están afectando su organismo. Hablar sobre el dolor no distraerá a su médico de su tratamiento contra el cáncer.

Evitar que el dolor comience y que empeore son las mejores maneras de controlarlo.

El dolor se alivia mejor cuando se trata en sus inicios. Puede que usted oiga que algunas personas se refieren a esto como “adelantarse al dolor”. No trate de alargar el tiempo entre una dosis y la siguiente. Puede que el dolor empeore si se demora en atenderse, y esto puede que ocasione que tome más tiempo y mayores dosis medicinales para conseguir alivio.

Usted tiene derecho a pedir alivio para su dolor.

Hablar sobre el dolor no es una señal de debilidad. No todas las personas sienten el dolor en la misma forma. No es necesario “aguantarse” ni mostrarse “valiente” en caso de observar que está teniendo más dolor del que otras personas presentan con el mismo tipo de cáncer. De hecho, tan pronto tenga cualquier dolor debe comunicarlo. Recuerde, es más fácil controlar el dolor tan pronto comienza que esperar hasta que se vuelva severo.

Las personas que toman medicamentos para el dolor causado por el cáncer de acuerdo con las indicaciones del médico o de la enfermera, rara vez se vuelven adictas a estos medicamentos.

La adicción es un temor común para las personas que toman medicamentos contra el dolor. Dicho temor puede que haga que la gente no tome medicamentos, o puede que haga que los familiares le pidan que se resista tomarlo tanto como pueda entre una dosis y la siguiente.

La adicción se define como un deseo, búsqueda incontrolable y uso continuo de algún medicamento. Cuando los opioides, los calmantes contra el dolor más fuertes disponibles (también conocidos como opiáceos o narcóticos) se toman para aliviar el dolor, raras veces causan la adicción que se define aquí. Cuando llegue su momento para dejar de tomar opioides, el médico reducirá en el transcurso de varios días o semanas la cantidad de medicina que usted esté tomando. Para cuando haya suspendido por completo su uso, el cuerpo habrá tenido tiempo para ajustarse. Hable con su médico, enfermera o farmacéutico sobre cómo usar los medicamentos contra el dolor de una manera segura, así como de cualquier inquietud que tenga sobre la adicción.

La mayoría de las personas no “se droga” ni pierde el control al tomar los medicamentos contra el dolor de cáncer según las instrucciones de su médico.

Algunas medicinas contra el dolor pueden hacerle sentir sueño cuando las toma por primera vez. Esta sensación usualmente desaparece en pocos días. Algunas veces puede sentir somnolencia porque ahora que el dolor está bajo control usted podrá recuperar el sueño que perdió cuando tenía dolor. En ocasiones, las personas se marean o se sienten confundidas cuando toman medicinas contra el dolor. Si esto llega a ocurrirle, informe a su médico o enfermera. Este problema a menudo se resuelve si se cambia la dosis o el tipo de medicamento.

Los efectos secundarios de los medicamentos se pueden tratar y con frecuencia incluso se pueden prevenir.

Algunos medicamentos pueden causar náusea y vómitos, picazón (necesidad de rascarse), estreñimiento o somnolencia. Además, algunos medicamentos pueden causar daño al hígado o a los riñones (más adelante se mencionan con más detalle en el apartado “¿Cuáles son los efectos secundarios de los medicamentos contra el dolor?” bajo la sección “Preguntas comunes sobre cómo recibir los medicamentos contra el dolor”). Su médico o enfermera pueden ayudarle a manejar estos efectos secundarios. Sin embargo, algunos de estos problemas desaparecen al cabo de unos días de tomar el medicamento. Además, muchos efectos secundarios se pueden controlar si se cambia el medicamento, la dosis o las horas en que se toma el mismo. Otros efectos, como el estreñimiento, a menudo pueden prevenirse con ablandadores de las heces fecales y otros remedios.

Su cuerpo no se vuelve inmune a los analgésicos (medicamentos contra el dolor).

El dolor debe tratarse desde sus inicios, y los medicamentos fuertes no deben postergarse. Es importante tomar el medicamento que se necesite cuando éste sea necesario. Es posible que su cuerpo se llegue a acostumbrar al medicamento que esté tomando por lo que pudiera no aliviarle el dolor tan bien como solía hacerlo. Esto es referido como resistencia o tolerancia. La tolerancia es rara vez un problema en el tratamiento contra el dolor del cáncer porque su médico puede aumentar la cantidad de medicamento que usted está recibiendo o puede añadir otras medicinas. Esto causa que algunas personas se alarmen, ya que temen a que esto signifique que son adictas, pero esto no es lo mismo. Solamente significa que el organismo ha aprendido con el tiempo a ajustarse al medicamento en su sistema.

    Cuando el dolor no se alivia, usted puede sentir:

    • Cansancio
    • Depresión
    • Enojo
    • Preocupación
    • Soledad
    • Estrés

    Cuando el dolor del cáncer se alivia, usted pudiera:

    • Tener una vida más activa.
    • Dormir mejor.
    • Disfrutar de la familia y de los amigos.
    • Comer mejor.
    • Tener plenitud en su vida sexual.
    • Evitar la depresión.

Fecha de última actualización: 10/20/2013
Fecha de último cambio o revisión: 10/20/2013