Ileostomía: una guía

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La vida con una ileostomía

Puede que aprender a vivir con una ileostomía le parezca un arduo desafío, pero con el tiempo suele volverse más fácil. Justo como con cualquier cambio importante en la vida, la clave está en tener una actitud positiva, paciencia y sentido del humor.

Puede que tenga momentos después de la cirugía en que sienta pocos ánimos, soledad y aislamiento. Como toda la experiencia es tan nueva para usted, es posible que experimente incomodidad, frustración e incertidumbre. El tener bajos los ánimos es algo real y normal; Tal vez llore, se enoje y reaccione en formas que no son usuales en usted. El hablar con alguna persona de su confianza, algún miembro de su comunidad religiosa o alguna persona que tenga un estoma puede serle de ayuda a medida que experimenta estas sensaciones.

Su vida social puede ser tan activa como lo era antes de la cirugía. Podrá disfrutar de las cosas que antes hacía, como viajar, ir a conciertos y salir a comer a restaurantes. La primera vez que salga de casa después de la cirugía, es posible que usted sienta como si todos estuvieran fijándose en su bolsa, aunque no se pueda ver debajo de su ropa. Recuerde que aunque usted sienta la bolsa en su cuerpo, nadie podrá notarla.

Es posible que también se preocupe de que la bolsa se llene de gas y sobresalga a través de su ropa. Esto puede resolverse con tan solo una breve visita al baño para atender este inconveniente. Si le preocupa que su bolsa se llene inmediatamente después de comer en un evento social, recuerde que las personas sin ileostomías con frecuencia necesitan ir al baño después de comer. Nadie notará algo inusual si usted hace lo mismo. Probablemente encontrará que su necesidad de vaciar su bolsa es menos frecuente que su necesidad de orinar.


Fecha de última actualización: 04/14/2015
Fecha de último cambio o revisión: 04/14/2015