La fertilidad en los hombres con cáncer

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TEMAS

Cómo pueden afectar los tratamientos del cáncer a la fertilidad en los hombres

Para que una pareja conciba un bebé tienen que darse muchas condiciones y un “mal funcionamiento en el sistema” en cualquier punto puede resultar en infertilidad. El cáncer o más a menudo los tratamientos del cáncer, pueden interferir con alguna parte del proceso y afectar su capacidad de tener hijos. Los diferentes tipos de tratamientos pueden causar distintos efectos secundarios.

  • Quimioterapia.
  • Terapias dirigidas y biológicas (inmunes).
  • Terapia hormonal
  • Trasplante de médula ósea o células madre.
  • Radioterapia.
  • Cirugía.

Quimioterapia

Durante la pubertad (por lo general alrededor de los 13 a los 14 años de edad), los testículos de un niño comienzan a producir espermatozoides, y normalmente continuarán haciéndolo por el resto de su vida.

La quimioterapia (quimio) funciona al eliminar las células en el cuerpo que se dividen rápidamente. Dado que los espermatozoides se dividen rápidamente, constituyen un blanco fácil para el daño causado por la quimioterapia. La infertilidad permanente puede surgir si todas las células madre espermatogoniales (las células inmaduras en los testículos que se dividen para producir nuevos espermatozoides) se dañan al punto que ya no pueden producir espermatozoides maduros.

El riesgo de que la quimioterapia cause infertilidad varía dependiendo de:

  • La edad del paciente. Por ejemplo, los hombres mayores de 40 años de edad pueden ser menos propensos a recuperar la fertilidad después del tratamiento.
  • El tipo de medicamento(s) usado. Algunos medicamentos tienden a afectar más la fertilidad que otros (vea la lista más adelante).
  • Las dosis de los medicamentos. Cuanto más elevada sean las dosis de quimio, más tiempo lleva para que la producción de espermatozoide vuelva a la normalidad después del tratamiento, y hay mayores probabilidades de que esta se detenga.

Después del tratamiento de quimio, la producción de espermatozoides se vuelve más lenta o se detiene por completo. Generalmente, vuelve a haber cierta producción de espermatozoides en 1 a 4 años, aunque puede tardar hasta 10 años. Si la producción de espermatozoides no se ha recuperado en 4 años, es poco probable que se vuelva a recuperar.

Los medicamentos de quimioterapia que están asociados con un riesgo más alto de infertilidad en los hombres incluyen:

  • Actinomicina D.
  • Bulsufán.
  • Carboplatino.
  • Carmustina.
  • Clorambucil.
  • Cisplatino.
  • Ciclofosfamida (Cytoxan®).
  • Citarabina.
  • Ifosfamida.
  • Lomustina.
  • Melfalán.
  • Mostaza nitrogenada (mecloretamina).
  • Procarbazina.

Es muy probable que dosis más altas de estos medicamentos causen infertilidad permanente, y la combinación de medicamentos puede causar efectos mayores. Los riesgos de infertilidad permanente son incluso mayores cuando los hombres son tratados tanto con quimio como con radioterapia en el abdomen o en la pelvis.

Algunos medicamentos como los que se presentan en este artículo tienen un bajo riesgo de causar infertilidad en los hombres, siempre que se suministren en dosis bajas a moderadas:

  • 5-fluorouracilo (5-FU).
  • 6-mercaptopurina (6-MP).
  • Bleomicina.
  • Citarabina (Cytosar®).
  • Dacarbazina.
  • Daunorubicina (Daunomycin®).
  • Doxorrubicina (Adriamycin®).
  • Epirrubicina.
  • Etopósido (VP-16).
  • Fludarabina.
  • Metotrexato.
  • Mitoxantrona.
  • Tioguanina (6-TG).
  • Tiotepa.
  • Vinblastina (Velban®).
  • Vincristina (Oncovin®).

Consulte con su médico sobre los medicamentos de quimioterapia que recibirá y los riesgos que estos causan a la fertilidad. Si desea más información sobre un medicamento que está usando en su tratamiento o sobre un medicamento específico que se mencionó en esta sección, lea Guide to Cancer Drugs, pregunte a un miembro de equipo de atención médica, o llámenos con los nombres de los medicamentos que esté tomando.

Terapias dirigidas y biológicas (inmunes)

Los medicamentos dirigidos atacan a las células cancerosas de distinta manera que los medicamentos de la quimioterapia convencional. Estos medicamentos se han usados mucho más en los últimos años, aunque se conoce poco sobre sus efectos sobre la fertilidad o problemas durante el embarazo.

La poca información disponible sobre un grupo de medicamentos dirigidos llamados inhibidores de la tirosina cinasa (TKIs), tal como imatinib (Gleevec®), sugiere que los embarazos iniciados por hombres jóvenes que reciben TKIs probablemente no están en alto riesgo de complicaciones o defectos de nacimiento. Aun así, estos hombres deben saber que no se han realizado suficientes estudios de investigación para saber si es seguro comenzar un embarazo mientras se reciben estos medicamentos. Además, actualmente se recomienda que los hombres consulten con sus médicos antes de iniciar un embarazo mientras reciben TKIs.

Lea los documentos Targeted Therapy e Immunotherapy para aprender más sobre estos tratamientos contra el cáncer.

Terapia hormonal

Algunas terapias hormonales que se usan para tratar el cáncer de próstata u otros tipos de cáncer pueden afectar la producción de semen y su capacidad para tener hijos. Consulte con su médico sobre este riesgo y pregunte si es seguro iniciar un embarazo mientras se reciben estos medicamentos.

Trasplante de médula ósea o células madre

El trasplante de médula ósea o de células madre por lo general involucra altas dosis de quimio y en ocasiones de radiación a todo el cuerpo antes del trasplante. En la mayoría de los casos, esto causa infertilidad de por vida (impide de manera permanente que un hombre produzca semen). (Vea las secciones llamadas “Quimioterapia” y “Radioterapia” para obtener más información sobre estos aspectos del trasplante).

Si desea aprender más sobre este tema, lea nuestro documento Trasplante de células madre (trasplantes de sangre periférica, médula ósea y sangre del cordón umbilical).

Radioterapia

Los tratamientos de radiación usan rayos de alta energía para destruir las células cancerosas. La radiación en los testículos de un hombre puede afectar su fertilidad. Las altas dosis de radiación matan las células madre que producen espermatozoides.

Para tratar ciertos tipos de leucemia en niños y el cáncer de testículo, la radiación se dirige directamente a los testículos. Los hombres jóvenes con seminoma, un tipo de cáncer de testículo, pueden recibir radiación en la zona de la ingle muy cerca del otro testículo. Aun cuando un hombre reciba radiación para tratar un tumor en su abdomen (vientre) o en la pelvis, sus testículos pueden terminar recibiendo suficiente radiación como para dañar la producción de espermatozoides.

En ocasiones, la radiación al cerebro afecta la glándula pituitaria. La glándula pituitaria normalmente envía señales a los testículos para producir hormonas, de modo que interferir con estas señales puede afectar la producción de espermatozoides y causar problemas de fertilidad.

Es posible que usted sea fértil mientras recibe tratamientos con radiación, pero tal vez su semen esté dañado, de modo que resulta importante no iniciar un embarazo sino hasta después que el tratamiento haya finalizado. Consulte con su médico sobre cuánto tiempo debe esperar.

Usted puede obtener más detalles sobre este tipo de tratamiento en Radioterapia: una guía para los pacientes y sus familias.

Para hombres que reciben radiación debido a cáncer de próstata

Braquiterapia: los implantes de semillas para el cáncer de próstata no liberan una gran dosis de radiación a los testículos y la mayoría de los hombres siguen siendo fértiles, o recuperan la producción de espermatozoides. Estos hombres necesitarán usar métodos anticonceptivos durante y después del tratamiento si no quieren tener hijos.

Radiación externa: la radiación para el cáncer de próstata procedente de una máquina fuera del cuerpo tiene más probabilidades de causar infertilidad permanente, aun cuando los testículos estén protegidos. (Lea “Protección contra la radiación” en la sección ¿Cómo conservar la fertilidad en los hombres con cáncer?” para más detalles).

Cirugía.

La cirugía ofrece la mayor posibilidad de cura para muchos tipos de cáncer, especialmente aquellos que no se han diseminado a otras partes del cuerpo. Sin embargo, la cirugía en ciertas partes del sistema reproductor puede causar infertilidad.

Nuestro documento Cirugía para el cáncer: una guía para los pacientes y sus familias provee más información sobre este tratamiento del cáncer.

Los siguientes tipos de cirugía podrían afectar la fertilidad de un hombre:

Cirugía para el cáncer de testículo

La extirpación quirúrgica de un testículo se llama orquiectomía. Este es un tratamiento común para el cáncer testicular. Siempre que un hombre tenga un testículo sano, puede continuar produciendo espermatozoides después de la cirugía. (Menos de 5% de los hombres desarrollan cáncer en ambos testículos). No obstante algunos hombres con cáncer testicular tienen una fertilidad baja debido a que el testículo que les queda no es completamente normal. Lea nuestra guía detallada Cáncer de testículo para más información sobre este tema.

Extirpación de testículos (ambos testículos) debido a cáncer de próstata

Es posible que a algunos hombres con cáncer de próstata que se ha diseminado más allá del área cercana se les extirpen ambos testículos para detener la producción de testosterona y disminuir el crecimiento de las células de cáncer de próstata. Esto se llama orquiectomía bilateral. Estos hombres no pueden engendrar hijos a menos que almacenen espermatozoides en un banco antes de la cirugía.

Nuestro documento titulado Cáncer de próstata provee más información sobre este cáncer y su tratamiento.

Cirugía para extirpar la próstata (prostatectomía radical)

Para los hombres que tienen cáncer de próstata que no se ha diseminado fuera de la glándula, la cirugía para extirpar la próstata y las vesículas seminales es una de las opciones de tratamiento. La próstata y las vesículas seminales son las partes que producen semen. Ya sea que la próstata sea extirpada a través de una incisión en el abdomen (vientre) o en el perineo (la zona detrás de los testículos justo enfrente del ano), esta cirugía deja al hombre sin semen. La cirugía para extirpar la próstata también puede causar daño a los nervios que permiten que el hombre logre una erección, causando disfunción eréctil. Esto significa que él no puede lograr una erección suficiente para la penetración sexual. Usted puede obtener más información sobre estos asuntos en nuestra guía detallada Cáncer de próstata.

Aun cuando pueda lograr una erección, si no sale semen del pene durante el orgasmo, usted no podrá engendrar un niño durante la relación sexual. No obstante, existen maneras para extraer espermatozoides y usarlos para fecundar un óvulo. Para más información, lea la sección “La extracción testicular de espermatozoides y aspiración epididimal de espermatozoides”.

Cirugía para extirpar la vejiga (cistectomía)

La cirugía para tratar algunos cánceres de vejiga es muy similar a una prostatectomía radical, con la excepción de que se extirpa la vejiga junto con la próstata y las vesículas seminales. Los testículos aún producen espermatozoides, pero el conducto deferente (las vías por donde pasa el semen hasta el conducto urinario) es cortado. Con estimulación sexual, los hombres aún pueden tener la sensación de orgasmo, pero no sale líquido del pene y el espermatozoide no puede salir. Nuestra guía detallada Cáncer de vejiga provee más información sobre esta cirugía.

Debido a que no sale semen del pene durante el orgasmo, usted no puede engendrar un niño durante la relación sexual. No obstante, existen maneras para extraer espermatozoides y usarlos para fecundar un óvulo. Lea la sección “Extracción testicular de espermatozoides y aspiración epididimal de espermatozoides”.

Cirugía que interfiere con la erección y la eyaculación

Algunos tipos de cirugías de cáncer pueden dañar los nervios que son necesarios para lograr una erección y para la eyaculación de semen. Estos incluyen la extirpación de los ganglios linfáticos en la pelvis, los cuales pueden ser parte de la cirugía para el cáncer de testículo y para algunos cánceres de colon. Por lo general, los nervios resultan dañados cuando se extirpan los ganglios linfáticos y esto puede causar problemas con la erección y la eyaculación. Algunas veces la cirugía puede paralizar completamente la próstata y las vesículas seminales, las cuales normalmente se comprimen y relajan para mover el semen a medida que comienza el orgasmo del hombre.

Después de estas operaciones, el hombre sigue produciendo semen, pero este no sale del pene en el momento del orgasmo (clímax). En cambio, se expulsa hacia atrás al interior de la vejiga (llamado eyaculación retrógrada) o no va a ningún lado.

En casos de eyaculación retrógrada, las medicinas a veces pueden restaurar la eyaculación normal de semen. Las vesículas seminales se contraen, la válvula interna en la entrada de la vejiga se cierra y el semen es eyaculado por el pene durante el orgasmo. En los Estados Unidos, el sulfato de efedrina es el medicamento más común que se usa para restaurar la eyaculación normal. Debido a que este no ayuda a todas las personas y puede que solo funcione por unas pocas dosis, el sulfato de efedrina se prescribe normalmente solo para la semana fértil del ciclo de la mujer.

Los especialistas en fertilidad también pueden obtener los espermatozoides de estos hombres usando varios tipos de tratamientos, incluyendo eyaculación por estimulación eléctrica (lea “Electro-eyaculación”) o cirugía de aspiración de espermatozoides (lea “Extracción testicular de espermatozoides) en la sección “Cómo conservar la fertilidad en los hombres con cáncer”).


Fecha de última actualización: 01/23/2014
Fecha de último cambio o revisión: 01/23/2014