Linfedema: lo que toda mujer con cáncer de seno debe saber

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Cuide bien de sí misma.

Es importante cuidar bien de su piel, especialmente en el área afectada. Mantenga su piel limpia y seca. Use cremas humectantes de forma habitual para que su piel no se resquebraje.

Cómo atender las cortaduras, rasguños o quemaduras

  • Lave el área con agua y jabón.
  • Aplique una crema o pomada antibiótica que se puede obtener sin receta médica sobre el área en cuestión. Pregunte a su médico, enfermera o farmacéutico si no sabe bien qué usar.
  • Cúbrala con una gasa o vendaje limpio y seco. Mantenga limpia el área y cubierta hasta que sane. Cambie el vendaje cada día si este se moja.
  • Para quemaduras, aplique compresas de hielo o agua fría al menos 15 minutos, después lave con agua y jabón, y aplique un vendaje limpio y seco.
  • Revise todos los días si hay señales que indiquen infección: pus, irritación, enrojecimiento, inflamación, aumento de temperatura, hipersensibilidad, escalofríos o fiebre.
  • Llame a su doctor inmediatamente si cree que tiene alguna infección.

Cuidados para todo su cuerpo

Cuidar todo su cuerpo es importante. A continuación se mencionan algunas maneras eficaces de mantenerse tan saludable como sea posible:

  • Logre y mantenga un peso saludable.
  • Consuma más porciones de frutas y verduras diariamente (al menos el equivalente a 2½ tazas por día).
  • Consuma alimentos de grano integral en vez de azúcares y harinas blancas.
  • Disminuya el consumo de carnes rojas y procesadas, como perros calientes (hot dogs), mortadela y tocino.
  • Si bebe alcohol, limite su consumo a una bebida por día.
  • No olvide hacer algún tipo de ejercicio de forma habitual. Esto es una pieza clave en el control del linfedema. Hable con su equipo de atención médica sobre los tipos de ejercicio que sean los más adecuados para usted. El desafío con las recomendaciones de ejercicio para las mujeres con alto riesgo de desarrollar linfedema es que existen riesgos tanto al no hacer ejercicio, como al hacerlos. Esta situación es muy similar al ejercicio tras haber sufrido un ataque al corazón. No hacer ejercicio permite un deterioro mayor, pero sobre-ejercitarse puede ser dañino. Los profesionales de la salud capacitados en entrenamiento físico o los fisioterapeutas ocupacionales pueden ayudarle a que aprenda a cómo ejercitarse con seguridad.
  • También procure no estresarse y descanse lo suficiente.

Usted también necesita personas a quienes acudir para obtener fortaleza y consuelo. El apoyo puede presentarse en diversas formas: familia, amigos, grupos de apoyo, lugares de oración o grupos espirituales, comunidades de apoyo en línea u orientadores individuales. Puede que consiga apoyo de otras personas con linfedema, pues resulta útil hablar con personas que entienden por lo que usted está pasando. Póngase en contacto con nosotros, o llame a la Red Nacional de Linfedema (National Lymphedema Network; refiérase a la sección “Para obtener más información”) para grupos de apoyo en su región.

Usted no puede cambiar el hecho de estar en riesgo de padecer linfedema. Lo que sí puede cambiar es cómo vive su vida, cuidándose bien mediante cambios saludables y haciendo lo que pueda hacer para que su cuerpo y su mente se sientan tan bien como sea posible.


Fecha de última actualización: 06/25/2013
Fecha de último cambio o revisión: 06/25/2013