Sexualidad para el hombre con cáncer

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Cómo la radioterapia pélvica puede afectar la capacidad de erección

El cáncer de próstata, vejiga y colon suele tratarse con radiación a la región pélvica. Esto puede causar problemas con la erección. Cuanto mayor sea la dosis total de radiación y más amplia sea el área de la pelvis irradiada, mayores serán las probabilidades de que se desarrollen problemas de erección.

Una forma en que la radiación afecta la erección es al dañar las arterias que suministran sangre al pene. A medida que el área tratada se recupera, los vasos sanguíneos pierden su capacidad de estirarse debido al tejido cicatricial en y alrededor de los vasos. Con ello, ya no pueden dilatarse lo suficiente para permitir que la sangre se acelere generando una erección firme. La radiación también puede acelerar el endurecimiento (arteriosclerosis), estrechez o incluso obstrucción de las arterias de la región pélvica. Puede que la radiación también afecte el conjunto de nervios que controla la capacidad en el hombre de tener una erección.

Un cálculo razonable es que uno de cada tres a cuatro hombres que se someten a radiación notará que sus erecciones empeoran aproximadamente alrededor del primer año después de la radioterapia. Este cambio por lo general se genera de forma gradual (lentamente). Algunos hombres aún podrán seguir teniendo erecciones completas pero las pierden antes de alcanzar el clímax, mientras que otros pierden su capacidad de tener erecciones por completo.

Al igual que en la cirugía, mientras más avanzada sea su edad, mayor es la probabilidad de tener problemas de erección. Y los hombres con alguna enfermedad del corazón, vasos sanguíneos, diabetes o que suelen fumar bastante parecen tener un mayor riesgo de problemas de erección, lo cual puede que se deba a que sus arterias se hayan deteriorado antes del tratamiento con radiación. Los médicos también están investigando si una rehabilitación peneana con antelación podría ser útil tras la radioterapia (la rehabilitación peneana se detalla bajo “Rehabilitación sexual al poco tiempo tras la cirugía” en la sección “Cómo la cirugía pélvica contra el cáncer puede afectar la capacidad de erección”).

En algunos hombres, la producción de testosterona se desacelerará después de la radiación a la región pélvica. Los testículos pueden resultar afectados por una dosis leve de radiación que se dispersó, o por el deterioro general que produce el tratamiento contra el cáncer. Si un hombre observa algún problema de erección o pérdida del deseo sexual después del tratamiento contra el cáncer, puede que la primera sugerencia sea someterse a un análisis sanguíneo para observar sus niveles de testosterona. Pero estos niveles por lo general se normalizan dentro de seis meses tras la radioterapia, por lo que no es necesario un suministro hormonal adicional. Los hombres con cáncer de próstata deben evitar el suministro adicional de testosterona, ya que éste puede acelerar el crecimiento de las células cancerosas de la próstata.

Para los hombres con cáncer de próstata que se someten a tratamientos con radiación

La mayoría de los hombres indica tener dificultades con la erección (disfunción eréctil) dentro de cuatro años de haber recibido radioterapia contra el cáncer de próstata. Puede que algunos de estos hombres tengan erecciones que permitan la penetración, pero solo alrededor del 15% indicará que sus erecciones son de la misma intensidad a como lo eran antes del tratamiento. Muchos hombres con cáncer de próstata en etapa inicial tienen la opción entre recibir radiaciones o someterse a cirugía para tratar el cáncer. Al analizar cómo se afectan las erecciones en hombres sometidos a estos dos tipos de tratamiento, en última instancia no se observa mucha diferencia entre cada tipo. Puede que los hombres que haya recibido radiación vean una reducción en general en la rigidez de sus erecciones con el transcurso del tiempo (hasta cinco años tras la radioterapia). En contraste, tras la cirugía la mayoría de los hombres indica que sus erecciones se vieron afectadas de inmediato, teniendo entonces la probabilidad de recuperarse en los primeros dos años tras la cirugía. Alrededor de cuatro años tras cualquiera de estos tipos de tratamiento, el porcentaje de hombres que reporta disfunción eréctil es aproximadamente el mismo entre sí. Los tratamientos pueden ser útiles para recuperar la capacidad eréctil en estos hombres, y dichos tratamientos por lo general funcionan tanto para quienes se sometieron a la cirugía como para quienes recibieron radioterapia.


Fecha de última actualización: 09/30/2013
Fecha de último cambio o revisión: 01/22/2014