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Tipos de cirugía
Algunos tipos de cirugía contra el cáncer pueden interferir con la erección, Éstos incluyen:
- Prostatectomía radical: extracción de la próstata y las vesículas seminales en el cáncer de próstata.
- Cistectomía radical: extracción de la vejiga, próstata, parte superior de la uretra y vesículas seminales en el cáncer de vejiga. La extracción de la vejiga requiere una nueva forma de recolección de la orina, ya sea a través de una abertura hacia un dispositivo de bolsa en el abdomen o con la creación de una "vejiga nueva" en el interior del cuerpo (consulte la sección "Urostomía, colostomía e ileostomía" para más información sobre la abertura y el dispositivo de bolsa recolectora).
- Resección abdominoperineal (AP): extracción de la sección inferior del colon y del recto en el cáncer de colon. Esta cirugía puede requerir hacer un orificio en el vientre (abdomen) mediante el cual los desechos sólidos pueden salir del cuerpo. (Consulte la sección "Urostomía, colostomía e ileostomía").
- Exenteración pélvica total: extracción de la vejiga, próstata, vesículas seminales y recto generalmente en el tratamiento de un tumor grande del colon que requiere aberturas tanto para la eliminación de la orina y de la materia fecal del cuerpo (consulte la sección "Urostomía, colostomía e ileostomía" para más detalles).
Estas operaciones pueden interferir con la erección de distintas maneras, principalmente al dañar nervios o vasos sanguíneos. Esto será detallado a continuación, así como otros factores que pueden afectar la erección después de la cirugía.
Cómo la cirugía puede afectar la erección
Daños a los conjuntos de nervios que canalizan el flujo sanguíneo hacia el pene
Todas las operaciones mencionadas anteriormente pueden afectar los nervios que controlan el flujo de sangre hacia el pene. El daño a los nervios es como el daño a un cable telefónico: la señal enviada para iniciar una erección puede que esté debilitada o se haya perdido por completo. Los nervios rodean los costados y parte trasera de la glándula prostática entre la próstata y el recto, y se acomodan como una telaraña alrededor de la próstata. Puede que el médico no pueda ver los nervios, lo cual facilita que estos se dañen durante la cirugía.
Existen distintas formas de realizar cada una de las cirugías mencionadas. Por ejemplo, algunos médicos emplean métodos quirúrgicos para extraer la próstata sin afectar los nervios alrededor. Algunos cirujanos incluso han intentado ubicar los nervios más rápidamente al usar una corriente eléctrica muy leve para detectar los puntos de estimulación del nervio que produce la erección. Este método también se ha usado para poner a prueba los conjuntos de nervios para comprobar su funcionamiento después de la extracción quirúrgica. Pero mediante la constante investigación se ha visto que este método no es una medida fiable de la potencia eréctil después de la cirugía.
Cuando el tamaño y ubicación de un tumor son adecuados para la cirugía sin afectar los nervios, un mayor número de hombres recupera la capacidad eréctil mediante diversas técnicas. Los métodos que no afectan los nervios a veces se usan en la prostatectomía radical, cistectomía radical o resección abdominoperineal. Ahora, los médicos también están probando la reparación o injerto de nervios cuando no es posible evitar el corte de estos durante la cirugía. Esta práctica está siendo investigada para determinar su utilidad en la conservación de la función eréctil.
Reducción del flujo sanguíneo al pene
Puede que algunos de los problemas de erección después de estas operaciones se deban a la pérdida del flujo sanguíneo hacia el pene. El cirujano debe sellar algunas de estas arterias que suministran sangre a los dos principales vasos sanguíneos implicados en la erección. Así, el flujo sanguíneo es reducido, como el cause de un río cuya corriente se modifica al poner una presa. Por lo general, un hombre tiene erecciones parciales después de esta cirugía. Su pene se dilata cuando está en estado de excitación, pero puede que no esté lo suficientemente erecto para una penetración. La sensación de la piel, así como la capacidad para sentir el orgasmo permanecen.
Algunos hombres logran recuperar la capacidad para tener una erección completa, pero a veces puede tomar hasta dos años. Aún no se saben las razones por las cuales algunos hombres logran recuperar totalmente dicha capacidad mientras que otros no. Los hombres son más propensos a recuperar la capacidad de erección cuando los nervios a ambos lados de la próstata no son afectados. Puede que la sanación y crecimiento de nuevos vasos sanguíneos también contribuyan a la restauración del flujo sanguíneo al pene. Esta sanación toma tiempo, lo cual podría contribuir en parte en la demora de la recuperación de la función eréctil.
El tipo de cirugía afecta el resultado
Algunas operaciones causan más problemas que otras en relación con la función sexual. No se ha visto un hombre que haya podido recuperar por completo su capacidad para tener erecciones después de una exenteración pélvica total (la extirpación total de todos los órganos en la pelvis). Pero esta cirugía es tan poco común, que no se disponen de datos estadísticos.
Al menos 15% de los hombres que fueron sometidos a una cirugía convencional para la extracción de la vejiga o de la próstata reportaron tener erecciones completas. Pero los cirujanos reportan mejores tasas de recuperación de la erección en los casos en los que pueden no afectar los conjuntos de nervios durante estas cirugías. Tras la resección abdominoperineal (extirpación de la parte inferior del colon y del recto), la capacidad para tener erecciones regresa más a menudo que con las cirugías en las que también se extirpa la próstata.
Otros factores que afectan las erecciones después de la cirugía
Edad. Por lo general, entre más joven sea el hombre, más propenso será a la recuperación de su capacidad de erección total después de la cirugía. Los hombres menores de 60 años, y especialmente los menores de 50, presentan tasas de recuperación mucho mayores que los hombres de mayor edad. Por ejemplo, algunos centros de cáncer que realizan muchas prostatectomías radicales con preservación de los nervios, reportan tasas de impotencia tan bajas como un 25% y un 30% para hombres menores de 60 años de edad, y tan bajas como 10% para hombres menores de 50 años de edad. Pero otros médicos han reportado tasas mayores de impotencia en pacientes similares. La impotencia ocurre en alrededor del 70% u 80% de los hombres mayores de 70 años, aunque no se hayan extirpado o cortado los nervios en ambos lados de la próstata.
La erección antes de la cirugía. Los hombres que tienen una buena capacidad de erección antes de la cirugía para el cáncer son mucho más propensos a tener una recuperación total de la función sexual que los hombres que tenían problemas de erección previos.
Rehabilitación sexual al poco tiempo después de la cirugía
Se han llevado a cabo investigaciones en las que los médicos probaron distintos métodos para provocar la erección a partir de pocas semanas después de la cirugía. Los resultados de estos estudios sugieren que estos métodos pueden ser útiles para algunos hombres. Usted puede oír que lo denominan "rehabilitación peneana". La idea es que el asegurar las erecciones a semanas de la cirugía puede ayudarles a los hombres a recuperar la función sexual. Se cree que cualquier tipo de erección es útil, incluso las erecciones durante el sueño. Se piensa que mantiene sanos los tejidos del pene y ayuda a prevenir cambios en los tejidos que pueden hacer que las erecciones sean prácticamente imposibles.
A los hombres que tienen al menos un tronco nervioso intacto se les puede ayudar con inhibidores de fosfodiesterasa (también llamados inhibidores de PDE-5) como el sildenafil (Viagra®), tadalafil (Cialis®), o vardenafil (Levitra®). Para obtener más información sobre estos medicamentos, consulte "¿Hay alguna píldora que pueda curar los problemas sexuales?" en la sección "Cómo sobrellevar los problemas sexuales". Asimismo, se han usado otros tratamientos, como píldoras en la uretra, inyecciones peneanas y succión. No se ha demostrado que un solo método ayude a todos los hombres. Hable con su médico sobre cómo fueron afectados sus nervios por la cirugía y si una rehabilitación peneana es viable/conveniente para usted.
Fecha de última actualización: 09/02/2010
Fecha de último cambio o revisión: 09/02/2010
