Sexualidad para el hombre con cáncer

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TEMAS

Preguntas frecuentes

¿Puede el sexo ser una causa del cáncer?

Para la mayoría de los tipos de cáncer, no existe una relación entre la vida sexual de una persona y el riesgo de desarrollar cáncer. Tampoco el tener sexo después el tratamiento contra el cáncer aumenta las probabilidades de que el cáncer regrese o que no se pueda mantener bajo control. Sin embargo, los virus transmitidos de una persona a otra mediante el contacto sexual han sido asociados con algunos tipos de cáncer, incluidos el carcinoma de células escamosas de cuello uterino, vulva, vagina, pene, boca y garganta, recto o ano, así como el sarcoma de Kaposi. Los virus de la hepatitis B y C, los cuales pueden transmitirse de una persona a otra durante el acto sexual, pueden incrementar el riesgo del cáncer de hígado. También parece ser que el riesgo para ciertos tipos de cáncer se incrementa con el virus de Epstein-Barr, causante de la mononucleosis (conocida como la “enfermedad del beso”).

Estos tipos de cáncer no surgen por tener sexo en sí, sino por los virus que pueden transmitirse durante la actividad sexual con alguien infectado con dichos virus. Los reportajes sobre virus y cáncer pueden ser confusos. No se sabe por completo el papel que estos virus tienen sobre el cáncer, pero algunos de ellos pueden causar cambios en el ADN de una célula. Hay que tener en cuenta que la mayoría de la gente que se infecta con estos virus nunca desarrolla cáncer. Puede obtener información más detallada sobre infecciones y el cáncer en los documentos relacionados con Agentes de infección y el cáncer (refiérase a la sección “Para obtener más información”).

Virus del papiloma humano

Casi todas las mujeres con cáncer cervical (también referido como cáncer de cuello uterino) habían contraído el VPH (virus del papiloma humano, o HPV en inglés) el cual ha sido reconocido como una causa principal de este tipo de cáncer. Además, el VPH podría originar el desarrollo de cáncer en boca, garganta, ano, pene, vulva y vagina. El VPH es la infección de transmisión sexual más común en los Estados Unidos. El VPH se transmite de una persona a otra durante el contacto con la piel. Éste puede propagarse durante las relaciones sexuales; incluyendo sexo vaginal, sexo anal (penetrar o ser penetrado a través del ano), e incluso durante el sexo oral (con la boca). La mayoría de los adultos sexualmente activos contraen el VPH en algún punto de su vida, pero de igual forma, la mayoría de la gente no desarrolla cáncer a partir de haber contraído este virus. Puede que algunas personas con el VPH tengan un riesgo mayor de desarrollar cáncer debido a factores como edad, estado de salud, antecedentes de salud familiar o experiencias pasadas con otros agentes causantes de cáncer. Por ejemplo, las mujeres que fuman cigarrillos aumentan su riesgo de desarrollar cáncer de cuello uterino (cervical). Los hombres no circuncidados son más propensos a desarrollar cáncer de pene.

Muchos pacientes y sus parejas se preocupan de que el cáncer sea contagioso; de que el mismo cáncer pueda ser transmitido de persona a persona durante la relación sexual. A pesar de este mito, una célula cancerosa del cuerpo de una persona no puede ser transmitida a otra persona durante el sexo, para luego arraigarse y crecer en su cuerpo. El cáncer en sí no es contagioso.

¿Se puede ‘pescar’ el SIDA en una relación sexual?

El virus que causa SIDA se llama virus de inmunodeficiencia humana (VIH). Éste puede transmitirse a otra persona cuando la sangre, el semen o los fluidos vaginales de una persona infectada ingresan al cuerpo de una persona no infectada. Esto puede ocurrir durante el sexo oral (con la boca), vaginal y anal (penetrar o ser penetrado por el ano). Casi todas las personas que tienen VIH lo contrajeron por una de tres maneras:

  • Tener sexo sin protección con una persona infectada.
  • Compartir una inyección o instrumento similar con una persona infectada durante el consumo de drogas o esteroides.
  • Transmisión de la madre a su bebé durante el embarazo o lactancia.

La mayoría de las personas con VIH no parece estar enferma hasta que ha tenido el virus durante muchos años. Durante ese tiempo, la única manera de descubrir si una persona tiene el virus es mediante una prueba del VIH. A menos que sepa con certeza que ni usted ni su pareja tienen el virus y que ambos son cuidadosos para evitar una infección, usted debería practicar el sexo más seguro. Si se encuentra en una relación estable y de confianza, y ambas personas en la pareja han sido sometidas a las pruebas y no tienen el virus, el sexo sin protección puede no ser un peligro, pero ambas personas deben mantenerse monógamas (es decir, mantener toda actividad sexual exclusivamente con su pareja) para garantizar su protección mutua contra el VIH.

Algunos ejemplos de sexo más seguro incluyen:

  • Tocarse mutuamente los genitales con las manos.
  • Sexo oral con una mujer si se usa una “barrera de protección bucal”. Una barrera de protección bucal es una capa de látex que se usa para cubrir la vulva de la mujer durante el sexo oral. O bien se puede usar una capa plástica como alguna bolsa de plástico para contener los fluidos sexuales de la mujer. No pruebe las secreciones vaginales sin conocer primero el estado VIH de la mujer.
  • Sexo oral con un hombre si éste usa un preservativo de látex o plástico desde el principio hasta el final del sexo. Nunca pruebe ni trague el semen de un hombre si sospecha que podría tener VIH.
  • Relación vaginal o anal usando un preservativo de látex o plástico. Los preservativos funcionan únicamente si se usan como es debido, en todo momento, desde el principio hasta el final de la relación. El uso de gran cantidad de lubricantes a base de agua puede ayudar a reducir el riesgo de rotura del preservativo. Nunca use loción (cremas), aceites o vaselina, los cuales debilitan los preservativos de látex.

Los espermicidas (sustancias químicas que matan el esperma para evitar el embarazo) no son una buena alternativa si el objetivo es la protección contra el VIH. Por un tiempo se consideró que los espermicidas y anticonceptivos eran útiles en combatir la bacteria y algunos virus, pero algunos estudios han sugerido un mayor riesgo de infección con el VIH en personas que usaban nonoxinol-9 (N-9), un ingrediente popular en los anticonceptivos en forma de espumas, capas y jaleas. El N-9 puede causar daños a los tejidos vaginales y rectales. Algunos condones lubricados también contienen N-9, por lo que querrá verificar la etiqueta antes de utilizarlos. Consulte con su médico sobre los métodos que podrían ser más adecuados para usted en la prevención de las enfermedades sexualmente transmisibles o el embarazo.

Hable con el orientador especializado en VIH del departamento de su centro médico si tiene preguntas sobre la transmisión del VIH, o refiérase a la sección “Para obtener más información” para más información.

¿Qué efecto tiene sobre el cáncer y la vida sexual haber contraído ya el VIH?

Si usted se ha infectado con el VIH, la práctica del sexo más seguro es importante para evitar las enfermedades sexualmente transmisibles. También querrá proteger a su pareja sexual para no infectarle con el VIH. Incluso si su pareja ya tiene el VIH, cualquiera de ustedes podría infectarse por segunda vez con una nueva cepa del virus. Los investigadores han descubierto que las personas que, por ejemplo, han sido infectadas por primera vez con un tipo del VIH y que pudieron haber sido tratadas con medicamentos antivirales, se han vuelto resistentes a dichos medicamentos debido a la reinfección por la práctica del sexo sin protección. Al usarse correctamente, los condones de látex pueden evitar que el VIH sea transmitido durante la actividad sexual (refiérase a nuestro documento Infección con VIH, SIDA y cáncer para más información).

¿Puede el sexo durante el tratamiento ser perjudicial para un paciente o para su pareja?

Algunos pocos medicamentos de quimioterapia pueden estar presentes en pequeñas cantidades de semen. Usted querrá usar preservativos mientras está recibiendo quimioterapia y durante aproximadamente las dos semanas posteriores. Además, algunos tipos de tratamientos con radiación requieren precauciones especiales durante cierta cantidad de tiempo. Un hombre a quien le han administrado “semillas radiactivas” (braquiterapia) para el cáncer de próstata deberá consultar con su médico las medidas de seguridad, como el uso de condones debido a que a veces estos implantes podrían desacomodarse.

Los hombres que están recibiendo quimioterapia también deberán evitar la procreación (que su pareja quede en estado de embarazo) durante algún tiempo tras el tratamiento debido a que la quimioterapia puede que dañe el ADN de los espermatozoides, lo cual puede causar problemas congénitos en el bebé. Consulte con su médico sobre anticonceptivos si su pareja podría quedar embarazada. También querrá saber cuándo podrá dejar de usar los anticonceptivos por estos motivos.

Aunque la actividad sexual con su pareja por lo general es segura durante su tratamiento contra el cáncer, algunas parejas simplemente dejan de tener sexo, sin hablar sobre sus temores con sus proveedores de atención médica. Si le han dado la indicación médica de que ya puede retomar la actividad sexual pero siente algo de inseguridad, quizás solo necesite un poco más de tiempo. Tenga en cuenta lo que esté sintiendo. ¿Hay momentos en los de repente siente una corriente de deseo sexual?

Asegúrese de informar a su pareja sobre sus deseos de retomar su vida sexual tan pronto como se sienta bien para hacerlo. Ofrezca a su pareja algunas ideas que sean útiles para que vuelvan a sentirse sexualmente estimulados, como “intentemos ser afectuosos de una manera más relajada” o “me gustaría saber si aún sientes atracción por mí”.

Puede que también necesite tranquilizar a su pareja al decirle que su tratamiento contra el cáncer no hace peligrosa la actividad sexual. El cáncer no puede ser transmitido de una persona a otra. Si se ha sido sometido a tratamientos de radioterapia externa (es decir, que no hace uso de implantes radiactivos), el sexo no expondrá a su pareja a la radiación.

¿Cuándo una persona con cáncer no debe tener sexo?

Pregúntele a su médico si el sexo podría constituir un problema en algún momento ya sea durante o después de su tratamiento. A continuación se presentan algunas indicaciones generales que requieren de su consideración:

  • Durante la recuperación después de la cirugía, el sexo puede causar sangrado o irritar la incisión (corte). Puede que el sexo incremente el riesgo de una infección en la herida. El tiempo entre la cirugía y el momento seguro para tener sexo varía. Esto depende del tipo de operación y cuán bien está sanando. Su cirujano puede indicarle el momento cuando sea seguro retomar la actividad sexual.
  • Puede que algunos tipos de cáncer, como el de vejiga, causen sangrado en la región genital o tracto urinario. Si este sangrado se intensifica después del sexo, consulte con su médico. Puede que requiera evitar el coito hasta que el sangrado termine y la región haya sanado.
  • Durante la quimioterapia, una persona con un catéter para las infusiones a veces se preocupa de que la actividad sexual pueda dañarlo. Mientras tenga cuidado de no restregarse contra el mismo, el sexo no debería causar ningún problema.
  • Al recibir tratamiento contra el cáncer, a menudo hay ocasiones cuando el sistema inmunológico no se desempeña tan bien como debería. Puede que esto ocurra durante la radioterapia o quimioterapia. En dichas ocasiones, puede que tenga más propensión a todo tipo de infecciones. Nuevamente, pregúntele a su médico si el contacto sexual lo expone a un gran riesgo de infección. La mayoría de los médicos opinan que si se siente lo suficientemente bien como para salir en público, también lo está para la actividad sexual. Si se encuentra en el hospital debido a debilidad inmunológica, consulte con su médico sobre si su condición es adecuada para besar, acurrucarse con su pareja o tocarse mutua y sensualmente.
  • Hay cosas que puede hacer para tratar de prevenir infecciones del tracto urinario. Las bacterias que pueden originar infecciones en el tracto urinario o región de los genitales pueden ser despojadas si orina después de algunos minutos después de las relaciones sexuales. Podría incluso considerar tomar un vaso con agua antes de la actividad sexual, de tal forma que resulte más fácil orinar posteriormente.
  • Si nota una irritación o llaga no familiar en los genitales de su pareja, o si hay alguna secreción y fluido inusual, deberá investigar dicho síntoma antes de continuar la actividad sexual. Pero no debe esperar poder determinar la presencia de infecciones sexualmente transmisibles antes de tener sexo. Recuerde que la mayoría de las infecciones de transmisión sexual nunca causan signos o síntomas que pueda ver. La única forma de detectar la mayoría de ellas es acudir al médico y solicitar las pruebas correspondientes para su detección. Y a menudo, la persona con una infección de transmisión sexual no sabe sobre su infección. Puede reducir sus probabilidades de contraer una de estas infecciones mediante el uso de condones de látex durante el sexo vaginal, anal u oral.

¿Hay sentimientos de culpa o vergüenza entre las personas con cáncer?

Incluso cuando el tratamiento contra el cáncer no ha dejado cicatrices notorias, muchas personas aún experimentan sentimientos de vergüenza por haber tenido cáncer. Algunas personas sienten que una persona con cáncer de alguna manera es culpable por su enfermedad o que es impura. Estas concepciones son erróneas. Los sentimientos de culpa solo pueden distraer sus esfuerzos por superar los obstáculos relacionados con su vida sexual.

Mi pareja tiene un comportamiento distinto desde que hablamos sobre mi cáncer. ¿Cómo debería manejar esto?

Muchas personas consideran que el cáncer es siempre mortal. Pero esta creencia es infundada y perjudicial considerando que EE.UU. es un país en el que una de cada dos a tres personas desarrollará algún tipo de cáncer en algún momento de sus vidas, y en donde a su vez las tasas de supervivencia muestran un constante aumento. No obstante, estas concepciones pueden afectar la forma en que los demás se relacionen con usted.

Mantener a su pareja informada sobre su diagnóstico y tratamiento a medida que se van dando los eventos puede ser útil para ambos. El temor a lo desconocido puede interferir con su intimidad. Puede que su pareja tema perderle, pero también teme decirlo, y a veces resulta útil que usted toque el tema primero. Puede que usted tenga otras inquietudes que también le gustaría expresar.

Siéntense en un lugar donde no haya ruido y tengan privacidad. Ofrezca la oportunidad de hablar, pero evite forzar el tema si su pareja no demuestra capacidad de hablar al respecto en un comienzo. Procure mostrar disposición si su pareja desea hablar de esto más adelante. Si esto no sucede, puede que quiera intentarlo de nuevo. Si esto continúa siendo un problema, quizá quiera considerar acudir a un psicoterapeuta para obtener ayuda. Si su pareja no desea acudir, está bien que solo vaya usted (refiérase a la sección “Ayuda profesional”).

¿Qué ocurre con el sexo y el cáncer en etapa avanzada, o al final de la vida?

Una persona demasiado enferma no suele ser vista como una persona sexual, aunque los sentimientos sexuales existen en todos, incluso en quienes tienen un estado de salud muy deteriorado. El tocar, acariciar, compartir y la intimidad emocional son siempre importantes; incluso al final de la vida.

Cuando el cáncer está en una etapa muy avanzada, la necesidad de afecto de una persona, así como su necesidad de compartir sus sentimientos y el contacto físico pueden ser aun mayores. Las parejas de personas con cáncer en etapa avanzada pueden ayudar a recordar qué tan importante es la intimidad física, incluso si el coito no es algo que la persona que padece cáncer pueda tener.

Otras preguntas

Probablemente tenga muchas otras preguntas que no fueron tratadas en esta sección. No tenga miedo ni pudor de hablar sobre sus inquietudes con su médico u algún otro integrante de su equipo de atención médica. Escriba sus preguntas ahora para que pueda recordarlas y hablar sobre ellas en su próxima consulta.


Fecha de última actualización: 09/30/2013
Fecha de último cambio o revisión: 01/22/2014