Sexualidad para el hombre con cáncer

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Cómo retomar la actividad sexual con su pareja

Cuando sienta que ya puede comenzar por intentar el contacto sexual con su pareja, comiencen con suficiente tiempo e intimidad. Programen un tiempo en el que no estarán muy cansados y cuando cualquier dolor físico esté bien controlado. Puede que quiera preparar el entorno para que sea propicio para la ocasión, por ejemplo, puede iluminar la habitación con velas o poner algo de música suave y romántica. Aunque puede que sienta algo de timidez, dígale a su pareja de la manera más clara y directa posible que le gustaría tener algún momento de intimidad.

Pueden incluso acordar una cita para este propósito. Podría decir: “Estoy en disposición para tener sexo de nuevo, pero me gustaría que lo retomáramos lentamente. ¿Te apetecería que hoy en la noche empezáramos con tocar? No puedo prometer que todo saldrá a la perfección, pero podremos divertirnos al intentarlo”.

Es una buena idea para las parejas que establezcan límites al tocarse durante las primeras veces que intente la actividad sexual después del tratamiento contra el cáncer. Una forma adecuada de empezar es con una sesión especial dedicada a tocar el cuerpo entero. A continuación se describe una forma para llevar esto a cabo:

  • Cada uno debe tomar turnos en tocar y ser tocado. Mientras una persona permanece acostada boca abajo, la otra persona toca el lado trasero del cuerpo completamente desde los dedos de los pies hasta el cuero cabelludo en la cabeza. Después de unos 15 minutos, la persona que está acostada se voltea boca arriba para que el nuevo lado expuesto pueda ser tocado.
  • Eviten los senos y los genitales durante la primera sesión de tocado. El objetivo es sentirse relajados y sentirse placenteramente sensuales. El llegar a sentirse sexualmente estimulados no es importante. Si acuerdan estas metas descritas con antelación, no habrá expectativas durante la sesión de tocado, y por tanto, no podrá haber fuente de frustración. Este tipo de sesiones elimina la ansiedad y presión al volver a tener contacto íntimo.
  • Mientras su pareja esté tocándole, usted deberá enfocarse en usted y concentrase en las sensaciones que tenga. No se preocupe sobre los pensamientos o sentimientos de su pareja. Cuando sea su turno de tocar a la otra persona, disfrute la silueta y textura del cuerpo de su pareja. Intente distintas formas de tocar, variando de las caricias suaves a un tacto más firme, semejante a un masaje.
  • Si ambos se sintieron relajados durante la primera sesión de tocarse mutuamente, para la próxima ocasión pueden añadir el tocado de los genitales. Con el transcurso de algunas sesiones, las parejas pueden lentamente dedicar más tiempo a las caricias de los genitales hasta que uno de ustedes pueda lograr el orgasmo mediante las caricias manuales, o a través del sexo oral si es algo con lo que ambos estén de acuerdo.

La comunicación es realmente útil. Muchas parejas no hablan mucho sobre el sexo, pero tras el tratamiento contra el cáncer, puede que su rutina sexual requiera modificarse. Esto hace necesaria una comunicación clara y abierta, y no es el momento para dejar que sientan vergüenza y opten por callar. Asegúrese de decirle a su pareja, ya sea con palabras o guiando su mano, las formas que más le agradan a medida que le esté tocando. Trate de expresarle sus deseos de una manera positiva, por ejemplo, “Has acertado en el lugar correcto, pero me gustaría que tocaras más suavemente”, en lugar de decir, “¡Ay, eso fue brusco!”. Por el momento, reserven el acto sexual hasta que ambos se sientan bien preparados para intentarlo.

Si el tratamiento contra el cáncer ha causado un problema de erección, puede que ya no sea posible la penetración. No obstante, una pareja puede disfrutar otros aspectos del sexo. No dejen de tocarse y acariciarse solo por el hecho de que un aspecto haya cambiado en la actividad sexual.

Cómo hacer del sexo una experiencia más cómoda

Si aún siente algo de dolor o debilidad debido al tratamiento contra el cáncer, puede que quiera intentar distintas posturas. Muchas parejas encuentran su posición favorita y rara vez intentan otra.

La forma más conocida para realizar el coito es la “posición de misionero”, en la que el hombre está encima de la mujer. Pero si siente que se debilita o que le falta la respiración, puede que este tipo de postura le exija demasiado esfuerzo. Puede que tengan la posibilidad de que el sexo sea más placentero si ambos se recuestan sobre sus costados, frente a frente, o usted de espaldas contra su pareja. O su pareja puede intentar estar encima.

Otra postura que puede ser adecuada para algunas parejas es que la otra persona se siente o arrodille quedando montada sobre usted. Esto permite que su pareja tenga mayor libertad de movimiento mientras usted puede tocarle y relajarse.

Estas adaptaciones pueden ser una buena oportunidad para descubrir otras formas de disfrutar del sexo con su pareja. Las ilustraciones a continuación muestran algunas ideas de posturas que pueden ser útiles para cuando decidan restablecer la actividad sexual.

No existe una postura mágica que sea la adecuada para todos. Usted y su pareja requieren encontrar la que les resulte más conveniente. El uso de almohadas pequeñas y grandes puede ofrecer soporte. Y no olviden mantener un buen sentido del humor, útil para relajarse y alivianar la tensión.


Fecha de última actualización: 09/30/2013
Fecha de último cambio o revisión: 01/22/2014