Sexualidad para el hombre con cáncer

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¿Hay alguna manera de restaurar las erecciones si se han afectado los nervios o el suministro de sangre al pene?

Suministro sanguíneo: si una obstrucción en la arteria principal que acarrea la sangre hacia el pene está causando un problema de erección, puede que este problema pueda ser corregido mediante cirugía. El cirujano puede tomar una de las arterias que suelen suministrar la sangre a la pared abdominal y encausarla para conectarla a los pequeños vasos sanguíneos dentro del pene. Sin embargo, los resultados no han sido favorecedores para hombres con deficiencias en la circulación de su sangre, diabetes u otras enfermedades de las arterias. No obstante, puede que algunos hombres se beneficien si han sufrido una lesión que haya obstruido la arteria hacia el pene y que de otra manera gozan de buena salud.

Suministro nervioso: durante los primeros tres a doce meses después de la prostatectomía radical, la mayoría de los hombres no podrá tener una erección sin la ayuda de medicamentos u otros tratamientos. El efecto de esta operación sobre la capacidad del hombre para tener erecciones dependerá de su edad y si la cirugía realizada evitó el daño a los nervios. Casi todos los hombres que han sido sometidos a una prostatectomía radical deberán esperar alguna reducción en su capacidad para tener relaciones durante algunos meses después de la cirugía. Tras uno o dos años, la mayoría de los hombres recupera su capacidad para tener una erección, pero los más jóvenes son los que pueden tener una recuperación mayor de esta capacidad. Algunos expertos usan tratamientos inmediatamente después de la cirugía para mejorar la capacidad de tener erecciones y determinar si esto acelera la recuperación, y ayuda a restaurar los daños menores a los nervios y al suministro sanguíneo (consulte "Rehabilitación sexual al poco tiempo después de la cirugía" bajo la sección "Las erecciones y la cirugía de la pelvis para tratar el cáncer").

Después de una prostatectomía radical convencional, hay varios niveles de variación en la tasa de impotencia en los hombres, dependiendo de la edad. Pero si el cirujano no extrae ni daña los nervios que recorren los costados de la próstata, la tasa de impotencia disminuyen entre un 25 y un 30 por ciento en hombres menores de 60 años de edad, y disminuye hasta un 10% en los hombres menores de 50 años. La tasa de impotencia es mayor entre los hombres con más de 70 años de edad, incluso si los nervios a ambos lados de la próstata fueron conservados sin daños. Tras la cirugía, no hay eyaculación del semen (consulte la sección "La extirpación de la glándula prostática y vesículas seminales puede ocasionar orgasmos secos"). Incluso con un orgasmo seco, la sensación aún debe seguir siendo placentera.

La investigación reciente está estudiando el trasplante de los nervios para la restauración de las erecciones, pero se requieren de más estudios para determinar la efectividad de esto (consulte "Daños a los conjuntos de nervios que canalizan el flujo sanguíneo hacia el pene" bajo la sección "Las erecciones y la cirugía pélvica para tratar el cáncer").

Aunque la cirugía para corregir problemas del torrente sanguíneo no ha ofrecido resultados esperados hasta ahora, se dispone de tres tratamientos no quirúrgicos que han estado utilizándose ampliamente: la terapia de inyecciones en el pene, las píldoras uretrales y los dispositivos de succión. También se detallarán las opciones quirúrgicas, conocidas como implantes.


Fecha de última actualización: 09/02/2010
Fecha de último cambio o revisión: 09/02/2010