Sexualidad para la mujer con cáncer

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TEMAS

Formas de preservar la vida sexual a pesar del tratamiento contra el cáncer

Hay algunos puntos clave que hay que tener en cuenta a medida que continúa su vida sexual durante o después de haber recibido el tratamiento contra el cáncer.

Infórmese tanto como pueda sobre los posibles efectos que su tratamiento contra el cáncer puede tener sobre su vida sexual. Hable con su médico, enfermera o cualquier integrante de su equipo de atención médica. Cuando sabe lo que puede esperar, puede planear cómo podría manejar dichas situaciones.

Tenga en cuenta que, sin importar el tipo de tratamiento contra el cáncer que esté recibiendo, aún conservará su capacidad de sentir placer a través del tacto. Pocos tratamientos contra el cáncer (que no sean aquellos que afectan las regiones del cerebro y la médula espinal) dañan las terminales nerviosas y los músculos involucrados en la sensación de placer al contacto físico y en lograr un orgasmo. Por ejemplo, la mujer cuya vagina sea lo suficientemente estrecha o reseca como para causar dolor, a menudo puede lograr el orgasmo a través de frotar sus senos y partes externas de sus órganos genitales. Para las personas con cáncer, el contacto físico sexual es a menudo gratificante. El placer y la satisfacción son posibles incluso si algunos aspectos de la sexualidad han cambiado.

Procure mantener una mente abierta sobre las formas en que siente placer sexual. Algunas parejas conservan una visión estrecha sobre lo que la actividad sexual debe ser. Si ambas partes en una pareja no pueden lograr el orgasmo a través o durante la penetración, puede que esto les resulte frustrante. Pero para las personas que están bajo tratamiento contra el cáncer, puede que haya ocasiones en que el coito (penetración) no sea posible. Estos momentos pueden ser la oportunidad de aprender nuevas formas de dar y recibir placer sexual. Usted y su pareja pueden ayudarse mutuamente a lograr el orgasmo a través del tacto y de las caricias. A veces, el solo acurrucarse y abrazarse puede resultar placentero. También puede dar continuidad al placer al tocarse a sí misma. Eviten descontinuar la oportunidad de sentir placer solo porque la rutina normal haya cambiado.

Trate de tener conversaciones claras y recíprocas sobre el sexo con su pareja, al igual que con su doctor. Si siente mucha vergüenza de preguntar a su médico sobre si tener actividad sexual está bien, puede que nunca logre saberlo. Hable con su médico sobre el sexo, y cuéntele a su pareja lo que le haya dicho. De otro modo, su pareja podría temer que el sexo pudiera lastimarle. Una comunicación adecuada es la clave para adaptarse a su rutina sexual cuando se experimenten los cambios en su cuerpo debido al cáncer. Si siente cansancio o debilidad y quiere que su pareja tenga una participación más activa al tocarle, dígaselo. Si alguna parte de su cuerpo está muy sensible o adolorida, puede guiar la forma en que su pareja esté tocando para generar mayor placer y evitar el malestar.

Refuerce su autoestima. Recuérdese sus virtudes. Si su cabello empieza a caer, puede que opte por usar una peluca, sombrero o pañuelo si esto le hace sentirse más cómoda. Algunas mujeres prefieren no usar nada en la cabeza. Puede que use una forma de seno (prótesis) en caso de extirpación de uno de los senos. Haga lo que sea que le haga sentir mejor sobre sí misma. Comer bien y hacer ejercicio también puede ayudar a mantener su cuerpo fuerte y con energía. Practique técnicas de relajación y busque ayuda profesional si piensa que está deprimida o si está teniendo dificultades.

Formas en que el tratamiento contra el cáncer afecta el deseo y la respuesta sexuales

Falta de deseo

Tanto los hombres como las mujeres a menudo pierden interés en la actividad sexual durante el tratamiento contra el cáncer, al menos por algún tiempo. Al comienzo, la preocupación por sobrevivir es tan grande que puede que el sexo deje de ser prioridad, lo cual está bien. A pocas personas les interesa el sexo cuando sienten que algo amenaza su bienestar. Cuando las personas están bajo tratamiento, puede que la pérdida del deseo sea a causa de preocupación, depresión, náusea, dolor o cansancio. Los tratamientos contra el cáncer que alteran el equilibrio normal en los niveles hormonales también pueden aminorar el deseo sexual.

Si existe algún conflicto en la relación, podría resultar en que una o ambas partes de la pareja pierdan interés por el sexo. Cualquier emoción o pensamiento que evite que la mujer sienta excitación puede interferir con el deseo sexual. Los pensamientos que le distraen pueden evitar que sienta excitación. La vagina por lo tanto se mantiene estrecha y reseca, lo cual puede hacer que la penetración vaginal resulte molesta o dolorosa.

Muchas personas que padecen cáncer se preocupan de que su pareja se inhiba por los cambios que ocurren en su cuerpo o por el mero término “cáncer”. Estas preocupaciones también pueden afectar el deseo sexual.

Dolor

Durante el coito (penetración vaginal), el dolor es el problema más común entre las mujeres. A menudo se relaciona a cambios en los tejidos vaginales, o al tamaño de la vagina y la resequedad en ésta. Estos cambios pueden ocurrir tras la cirugía pélvica, la radioterapia, la menopausia o el tratamiento que ha afectado las hormonas femeninas.

A veces, el dolor origina un problema conocido como vaginismo. Cuando una mujer padece de vaginismo, los músculos alrededor de la abertura vaginal se tensan sin que la mujer esté consciente de ello (de manera involuntaria). Esto dificulta la penetración vaginal. Ejercer más presión incrementa el dolor en la mujer debido a que los músculos se contraen en un espasmo. El vaginismo puede ser tratado con terapia y alguna técnica de relajación especial. Estos tratamientos se describen en la sección “Cómo sobrellevar los problemas sexuales”.

Menopausia prematura

Otra manera común en que el tratamiento contra el cáncer puede afectar la vida sexual de la mujer es cuando provoca la menopausia antes de lo esperado. A esto se le conoce como menopausia prematura. Los síntomas son a menudo más abruptos e intensos que los cambios lentos que se dan durante una menopausia natural. Cuando los ovarios de una mujer son extirpados como parte del tratamiento quirúrgico contra el cáncer, o cuando los ovarios dejan de funcionar debido a la quimioterapia o por radiación al área de la pelvis, la pérdida de estrógeno puede causar acaloramientos y atrofia vaginal (una afección en la que la vagina se estrecha y reseca). Algunas mujeres pueden someterse a una restitución hormonal para aliviar estos problemas. Las mujeres con cáncer de seno o de útero por lo general no se les puede administrar estrógeno, pero puede que se beneficien de algunas de las sugerencias que se presentan en la sección “Cómo sobrellevar los problemas sexuales”.

Las mujeres que tienen una menopausia prematura a veces presentan niveles bajos de andrógenos. Esto puede estar asociado con una reducción en el deseo sexual, aunque este vínculo no es claro. La terapia hormonal con andrógenos (testosterona) ha demostrado mejorar la función sexual, aunque existen ciertas preocupaciones relacionadas con la seguridad que ha impedido que la FDA apruebe el uso de complementos de testosterona para este propósito. La testosterona no ha sido estudiada en mujeres con cáncer.

Si está considerando el uso de hormonas, es importante que hable con su oncólogo o enfermera para saber sobre los beneficios y posibles riesgos de la terapia hormonal.

Orgasmo

Por lo general, las mujeres pueden tener orgasmos tras haber padecido cáncer, salvo que el tratamiento contra su enfermedad haya dañado la médula espinal causando insensibilidad de la región genital. Pero incluso habiendo daño en la médula espinal, existe evidencia de que es posible lograr el orgasmo, al menos en algunas mujeres.

A veces, problemas como el dolor durante el coito puede interferir para que una mujer logre el orgasmo. En algunos casos, una mujer podría requerir intentar distintas posiciones o diferentes tipos de tacto genital. Podría ser que también necesite práctica en lograr el orgasmo por sí misma antes de retomar la actividad sexual con su pareja.


Fecha de última actualización: 03/19/2013
Fecha de último cambio o revisión: 01/22/2014