Sexualidad para la mujer con cáncer

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TEMAS

El sexo y la quimioterapia

La quimioterapia (o 'quimio') a menudo se administra mediante una línea intravenosa, con lo cual el medicamento ingresa directamente al torrente sanguíneo, pero algunos métodos pueden canalizar el medicamento justo en un tumor. Para el cáncer de vejiga, por ejemplo, el medicamento de la quimioterapia puede aplicarse directamente en este órgano a través de un pequeño tubo flexible llamado catéter. El tratamiento de este tipo por lo general solo tiene un efecto leve en la vida sexual de la mujer, pero puede que experimente algo de dolor si tiene actividad sexual muy pronto después del tratamiento, debido a que puede que la vejiga y uretra aún sigan irritadas por los medicamentos.

Puede que las mujeres con tumores en el área de la pelvis reciban quimioterapia por infusión pélvica. Los medicamentos son administrados a las arterias que suministran nutrientes al tumor, aplicando así una dosis extra-fuerte al área genital. Debido a que este método es relativamente reciente, los médicos aún no saben los efectos a largo plazo sobre la vida sexual de la mujer. En el corto plazo, los efectos secundarios son muy similares a los de la quimioterapia intravenosa convencional.

Otra forma de administración de quimioterapia es por infusión intraperitoneal (los medicamentos se aplican a través del abdomen). Para el cáncer ovárico y el cáncer de colon, el espacio alrededor de los intestinos se puede llenar con los medicamentos en forma líquida. Estos fluidos adicionales hacen que el abdomen se inflame un poco. Luego el líquido con los medicamentos se drenan tras un lapso breve. La infusión puede resultar un poco molesta, haciendo que la persona se sienta algo rara.

Resulta muy importante consultar con su médico o enfermera a cargo de administrar su quimioterapia, el momento en el que pueda volver a tener relaciones sexuales, así como las precauciones que necesitará tener y cómo podría verse afectada su función sexual debido al tratamiento.

Embarazo y fertilidad durante y después de la quimioterapia

Si tener hijos es algo que usted podría contemplar en su futuro, es importante que hable con su médico sobre ello antes de comenzar la quimioterapia. Necesita saber si el tratamiento afectará su fertilidad. Muchos medicamentos de la quimioterapia pueden dañar los ovarios, reduciendo así su producción hormonal. A veces los ovarios se recuperan tras la quimioterapia, pero a veces no. Para más información sobre fertilidad, puede consultar nuestro documento La fertilidad en las mujeres con cáncer (refiérase a la sección “Para obtener más información” para más información).

Durante la quimioterapia, las mujeres deben usar anticonceptivos para evitar el embarazo. Consulte con su médico sobre cuál tipo de anticonceptivo es el más adecuado y seguro para usar. Muchos de los medicamentos usados en el tratamiento contra el cáncer pueden ser dañinos para el feto. Si desea embarazarse, hable con su médico sobre cuánto tiempo debe dejar pasar después de haber terminado el tratamiento.

Tras la quimioterapia, puede que aún sea posible que la mujer pueda embarazarse. Esto es más propenso a suceder con las mujeres jóvenes. Incluso si aún sigue teniendo menstruaciones, tenga en cuenta que es difícil determinar si puede quedar embarazada. Las mujeres que no desean el embarazo deberán usar algún método anticonceptivo, incluso tras la quimioterapia.

Menopausia prematura con la quimioterapia

Las mujeres que están bajo tratamiento de quimioterapia a menudo tienen síntomas de menopausia prematura. Estos síntomas incluyen acaloramientos, resequedad y estrechez vaginal, así como periodos menstruales irregulares o suspensión de los mismos. A medida que el recubrimiento de la vagina se adelgaza, puede que haya un leve manchado de sangre tras la penetración.

Otros problemas relacionados con la quimioterapia que puede que afecten la función sexual

Algunos medicamentos quimioterapéuticos irritan todas las membranas mucosas del cuerpo, incluyendo el recubrimiento de la vagina, el cual puede que se reseque e inflame. Las infecciones u hongos vaginales (candidiasis) son comunes durante la quimioterapia, especialmente en mujeres que están recibiendo tratamiento con esteroides o antibióticos para tratar o prevenir la infección bacteriana. Si surge alguna infección vaginal, puede que haya picazón en el interior de la vagina o en la vulva. Puede que también surja una secreción espesa y blanquecina, y puede que se sienta algo de ardor durante la actividad sexual.

La quimioterapia puede causar también un brote de herpes genital o verrugas genitales en caso de que la mujer ya haya padecido estas condiciones anteriormente. Si tiene alguna infección vaginal, acuda a su médico para que reciba tratamiento de inmediato. Las infecciones pueden convertirse en un grave problema debido a la probabilidad de que el sistema inmunológico esté debilitado por la quimioterapia.

A menudo es posible prevenir las infecciones u hongos vaginales evitando el uso de pantimedias, pantaletas de nailon (nylon) y pantalones muy ajustados. Use ropa suelta y pantaletas de algodón para evitar que la humedad quede atrapada en el área vaginal. Con una toallita limpie de adelante hacia atrás tras orinar, y no use productos de duchas para el lavado vaginal. Su médico también puede recetarle una crema o un supositorio vaginal para reducir el número de hongos u otros organismos que crecen en la vagina. Debido a la probabilidad de que el sistema inmunológico esté debilitado, es especialmente importante tomar medidas para evitar la infección de las enfermedades sexualmente transmisibles. Si se continúa la actividad sexual con alguien, es importante practicar el sexo más seguro desde el comienzo hasta el final (el uso del condón u otras barreras que impidan el contacto de los fluidos corporales). Tome estas precauciones cada vez que tenga sexo oral, anal o vaginal. Para más información sobre las prácticas del sexo más seguro, puede ponerse en contacto con la Asociación Estadounidense de Salud Sexual (American Sexual Health Association, cuya información aparece disponible en la sección de “Para obtener más información”).

Durante la intimidad sexual, es importante evitar tocar la vagina y la uretra con cualquier objeto o parte del cuerpo que haya estado en contacto con el ano, ya que las bacterias que suelen quedar tras la evacuación intestinal podrían infiltrarse y causar infección.

La quimioterapia y el deseo sexual

Las mujeres que están recibiendo quimioterapia a menudo notan una reducción en su deseo sexual. Los efectos secundarios físicos, como irritación del estómago, cansancio y debilidad pueden dejar pocas energías para las relaciones sexuales. El deseo sexual regresa generalmente cuando la mujer se siente mejor. Si una mujer recibe quimioterapia cada dos o tres semanas, podría ser que su deseo sexual regrese tan solo unos días antes de su próxima sesión de tratamiento. Una vez completada toda la quimioterapia, los efectos secundarios se desvanecerán gradualmente, y el deseo sexual a menudo regresa como antes.

Las mujeres que reciben quimioterapia tienden a sentirse poco atractivas. La pérdida del cabello, cambios en el peso y a veces las infusiones que se hacen a través de catéteres (tubos delgados que deben permanecer colocados por semanas o meses para la administración de la quimioterapia u otros medicamentos) pueden dificultar que tenga una imagen positiva de sí misma. Se ofrecen consejos prácticos para tratar estos problemas en la sección “Cómo sobrellevar los problemas sexuales”.


Fecha de última actualización: 03/19/2013
Fecha de último cambio o revisión: 01/22/2014