Sexualidad para la mujer con cáncer

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El sexo y la radioterapia a la pelvis

La radiación a la región pélvica a menudo afecta la vida sexual de la mujer. Puede que los ovarios dejen de funcionar si reciben una dosis grande de radiación, lo cual a veces es un daño temporal, pero a menudo es permanente.

Si la mujer ya ha pasado por la menopausia, puede que note poco o nada de cambio porque sus ovarios ya han dejado de producir hormonas. Pero si aun no ha pasado por la menopausia, puede que la radiación la cause repentinamente sin los síntomas de acaloramientos y resequedad vaginal. Estos problemas se describen en la sección “Cómo sobrellevar los problemas sexuales”.

Las mujeres jóvenes que reciben dosis menores de radiación pélvica, como podría ser durante el tratamiento contra la enfermedad de Hodgkin, puede que su menstruación regrese una vez que sus ovarios hayan sanado. Sin embargo, con las dosis mayores de radioterapia, como las utilizadas para el tratamiento contra el cáncer de cuello uterino, el daño casi siempre es permanente. A menudo las mujeres que reciben radiación en la pelvis pierden su fertilidad, pero sin importar el tipo de dosis de radiación, las mujeres menores de 50 años deberán hablar con su doctor antes de dejar de tomar anticonceptivos ya que aún podría haber la posibilidad de embarazo.

Durante la radiación, los tejidos del área tratada adquieren un color rosa y se inflaman, y puede que luzcan como quemados por el sol. Puede que la vagina se haga hipersensible durante el tratamiento con radicación y que así continúe por algunas semanas después de las radiaciones. A medida que sane la irritación, puede que haya cicatrización. Puede que las paredes vaginales se hagan fibrosas y se endurezcan. Esto podría implicar que no puedan estirarse tanto durante la excitación y la actividad sexual.

La cicatrización que puede ocurrir tras la radiación pélvica puede acortar o estrechar la vagina. La mujer puede evitar la formación de tejido cicatricial tenso al estirar las paredes vaginales mediante la penetración vaginal por lo menos tres o cuatro veces por semana, o usando un dilatador vaginal de manera habitual.

Un dilatador vaginal es un tubo plástico o goma (hule) que se usa para estirar la vagina. La mujer sentirá como si se pusiera un tampón de un tamaño mayor durante unos minutos. Aunque una mujer no esté interesada en permanecer sexualmente activa, el mantenimiento del tamaño normal de su vagina permite que los exámenes ginecológicos resulten menos incómodos. Las sesiones con el ginecólogo forman una parte importante en el seguimiento tras el tratamiento. Para más información, refiérase a “Uso de un dilatador vaginal” bajo la sección “Prevención del dolor durante el sexo”.

La radiación hacia la vagina también puede dañar su recubrimiento, haciéndolo que se adelgace y se haga frágil. Muchas mujeres observan algo de sangrado ligero tras el coito aunque no hayan sentido dolor durante el acto. En pocas ocasiones las mujeres tienen úlceras o llagas abiertas en el área vaginal, las cuales puede que tomen varios meses para sanar después de que la radioterapia haya concluido.

¿Puede una mujer tener sexo mientras recibe radiación pélvica?

Mientras la mujer no esté sangrando en exceso debido a un tumor en su vejiga, recto, útero, cuello uterino o vagina, generalmente puede tener relaciones sexuales durante el transcurso de la radioterapia pélvica. Los genitales externos y la vagina conservan la misma sensibilidad de antes. Salvo que el coito o el tacto resulten dolorosos, una mujer aún podrá tener el orgasmo también. Sin embargo, algunos estudios sugieren esperar cuatro semanas tras la radiación, para permitir que la inflamación e hinchazón se aminoren y se reduzca el riesgo de rasgar los tejidos.

La mujer debe seguir las pautas indicadas por su médico sobre el sexo durante la radioterapia. La radioterapia que se administra con equipo externo al cuerpo no deja ninguna radiación en el cuerpo, por lo que la pareja no tendrá ningún contacto con la radiación.

Algunas mujeres son tratadas con un implante, el cual consiste de una fuente de radiación que se coloca por unos cuantos días en la vejiga, el útero o la vagina. Puede que requieran abstenerse de la actividad sexual mientras el implante permanezca colocado. Las mujeres tratadas con este tipo de radiación no transmiten radiación tras haber extraído el implante.


Fecha de última actualización: 03/19/2013
Fecha de último cambio o revisión: 01/22/2014