- Cáncer, sexo y sexualidad
- Función sexual del cuerpo de la mujer
- Formas de preservar la vida sexual a pesar del tratamiento contra el cáncer
- Efectos de la cirugía pélvica contra el cáncer sobre la función sexual
- Histerectomía radical
- Cistectomía radical
- Resección abdominoperineal
- Cirugía contra el cáncer de vulva (vulvectomía)
- Exenteración pélvica
- El sexo y la radioterapia a la pelvis
- El sexo y la quimioterapia
- El sexo y la terapia hormonal
- La cirugía del cáncer de seno también puede afectar la sexualidad
- Tabla que resume cómo algunos tratamientos comunes contra el cáncer pueden afectar la sexualidad y la fertilidad
- Cómo sobrellevar los problemas sexuales
- Resequedad vaginal
- Menopausia prematura
- Cómo lidiar con la pérdida de una parte del cuerpo
- Lograr el orgasmo tras el tratamiento contra el cáncer
- Prevención del dolor durante el sexo
- Aspectos especiales sobre algunos tratamientos de cáncer
- Cómo sentirse bien respecto de sí misma y cómo sentirse bien respecto al sexo
- La quimioterapia cambiará su aspecto
- Cómo cambiar los pensamientos negativos
- Cómo vencer la depresión
- Cómo lidiar con los sentimientos de duelo y pérdida
- Cómo fortalecer la autoestima
- La buena comunicación: clave para establecer una exitosa relación sexual
- Cómo superar la ansiedad sobre el sexo
- Reavivar el interés sexual
- Cómo retomar la actividad sexual con su pareja
- El cáncer y la mujer soltera
- Preguntas frecuentes sobre sexo y cáncer
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Resección abdominoperineal
La resección abdominoperineal o cirugía contra el cáncer de colon se emplea para extraer la sección inferior del colon y el recto. También crea una colostomía para que las heces puedan ser expulsadas del cuerpo. Existen muchas formas diferentes de hacer una resección abdominoperineal. En una mujer joven, puede que solamente se extirpen el colon y el recto. Pero en ocasiones, el útero, los ovarios y hasta la pared trasera de la vagina deben extraerse también. El resto del conducto vaginal debe luego repararse con injertos de piel o con un colgajo hecho de piel y músculo.
La resección abdominoperineal no daña los nervios que controlan la sensación en los genitales de la mujer o la capacidad de lograr el orgasmo. Puede que algunas mujeres presenten resequedad vaginal, especialmente si les fueron extraídos sus ovarios. De ser así, puede usarse un gel lubricante con base de agua que ayude a que la penetración sea más cómoda. El uso habitual de un humectante vaginal puede también ser útil en aliviar la resequedad vaginal, así como en hacer que los tejidos se vuelvan más flexibles (refiérase a la sección “Resequedad vaginal” para más información sobre estos productos).
El coito con ciertas posiciones puede resultar incómodo o hasta doloroso. Sin recto, la vagina se cierra mediante cicatrización hasta el sacro (rabadilla o cóccix). Una pareja puede intentar varias posiciones para determinar cuál(es) les resulta(n) más adecuada(s). Si se utilizó un injerto o colgajo de piel para la reconstrucción de la vagina, puede que la información en “Reconstrucción vaginal tras la exenteración pélvica total” bajo la sección “Exenteración pélvica total” sea de utilidad.
Para sugerencias sobre cómo manejar una ostomía durante la actividad sexual, refiérase a “Urostomía, colostomía o ileostomía” bajo la sección “Aspectos especiales sobre algunos tratamientos de cáncer” (si desea más información sobre este tema, consulte nuestro documento Colostomía: una guía. Refiérase a la sección “Para obtener más información” para más información).
Fecha de última actualización: 03/19/2013
Fecha de último cambio o revisión: 03/19/2013
