Sexualidad para la mujer con cáncer

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TEMAS

Cistectomía radical

La cistectomía radical se realiza para tratar el cáncer de vejiga. Esto significa que el cirujano extirpa la vejiga, el útero, los ovarios, las trompas de Falopio, el cuello uterino, la pared frontal de la vagina y la uretra. Aunque las mujeres que son sometidas a esta cirugía por lo general ya han pasado por la menopausia, muchas aún continúan siendo sexualmente activas.

Si usted padece cáncer de vejiga, hable con su doctor sobre la cirugía que sea apropiada para usted. El tipo más común de cistectomía radical puede resultar en una menor capacidad de lograr el orgasmo en ciertas mujeres. También puede provocar una reducción en la capacidad de lubricación, al igual que dolor durante la penetración vaginal. Algunas mujeres reportan un menor interés por el sexo. Pero es posible hacer algunas cosas durante la cirugía para ayudar a preservar la función sexual de la mujer (refiérase a la información a continuación).

Reconstrucción vaginal tras la cistectomía radical

Con la cistectomía radical a menudo se extirpa la mitad de la vagina, pero la penetración aún sigue siendo posible. Los cirujanos a veces reconstruyen la vagina con un injerto de piel. Más comúnmente, usan el resto de la pared trasera de la vagina para reconstruir el conducto vaginal. Existen ventajas y desventajas con ambos tipos de reconstrucción vaginal. La penetración vaginal en una vagina estrecha puede ser dolorosa en un comienzo. Esto es especialmente el caso si la mujer ha recibido radiación en su vejiga, lo cual provoca que las paredes vaginales pierdan elasticidad. Es más fácil iniciar el coito cuando la vagina es más corta y ancha. Sin embargo, en dicho caso, el movimiento puede que resulte extraño debido a la falta de profundidad. Los cirujanos tratan de conservar tanto como sea posible la sección frontal de la vagina para aminorar este problema.

La inserción vaginal puede hacerse menos dolorosa al aplicar gel lubricante a lo que se pretende introducir en la vagina. Los humectantes vaginales, así como la restitución hormonal y los dilatadores vaginales también pueden ser útiles en tratar el dolor vaginal. Refiérase a la sección “Prevención del dolor durante el sexo”.

Sexo sin reconstrucción vaginal

Si la profundidad de la vagina es corta debido a que no se hizo una reconstrucción vaginal, puede que aun sea posible disfrutar de la actividad sexual. Hay ciertas posiciones durante el sexo, como cuando ambos en una pareja están sobre sus costados uno frente al otro, o cuando la mujer está encima, con lo cual se logra limitar la profundidad en la penetración. Además, se puede aplicar gel lubricante en los labios genitales exteriores y parte superior de los muslos y ejercer presión con los mismos durante la penetración vaginal. Si el coito o la penetración vaginal continúa siendo una causa de dolor, la pareja puede lograr el orgasmo a través del tacto mutuo con las manos.

El orgasmo tras la cistectomía radical

Muchas mujeres cuya pared frontal de la vagina les ha sido extirpada como parte de una cistectomía, reportan que esto tuvo un efecto menor o nulo sobre su capacidad orgásmica. Sin embargo, otras afirman una menor capacidad para lograr el orgasmo. Las mujeres cuentan con dos concentraciones de terminales nerviosas las cuales van a lo largo de cada lado de la vagina, y es fácil que resulten dañadas al extraer la parte frontal de la vagina durante una cistectomía radical. Estudios a menor escala sugieren que las mujeres que han sido sometidas a esta cirugía y que conservan estas concentraciones nerviosas reportan una función sexual mucho mejor después de la operación que aquellas cuyas concentraciones nerviosas fueron extirpadas. Hable con su doctor sobre la cirugía que se ha planeado y pregunte si estos nervios podrán preservarse sin daño durante la cirugía. Con ello, sus probabilidades de lograr el orgasmo después de la cirugía serán mayores.

Otro problema posible que puede suceder durante la cistectomía radical es que el cirujano extraiga el extremo de la uretra que desemboca fuera del cuerpo. Esto puede ocasionar que el clítoris pierda una gran parte de su irrigación sanguínea, afectando algunas partes de la estimulación sexual: recuerde que, al igual que el pene, la sangre se acumula en el clítoris cuando hay excitación (acrecentamiento por acumulación de sangre). Hable con su cirujano sobre si el extremo de la uretra puede preservarse, y también de cómo esto puede afectar las probabilidades de una función normal del clítoris. No siempre es necesario extirpar el extremo de la uretra cuando se emplea la cirugía contra el cáncer de vejiga.

Urostomía

Una mujer que se ha sometido a una cistectomía radical también habrá tenido una ostomía. Una ostomía es una abertura sobre el abdomen de la mujer por donde pasan y se eliminan los desechos del cuerpo. Debido a que es una abertura para la orina tras la extracción de la vejiga, este tipo de ostomía se le llama urostomía. La orina fluye a través de la urostomía hacia una bolsa de plástico, la cual se coloca en una cubierta adherida a la piel alrededor de la ostomía. Para sugerencias sobre cómo manejar una ostomía durante la actividad sexual, refiérase a “Urostomía, colostomía o ileostomía” bajo la sección “Aspectos especiales sobre algunos tratamientos de cáncer”. Algunas mujeres cuentan ya con ostomías continentes que permanecen secas y se vacían mediante un catéter (si desea más información sobre ostomías urinarias, consulte nuestro documento Urostomía: una guía. Refiérase a la sección “Para obtener más información” para más información).


Fecha de última actualización: 03/19/2013
Fecha de último cambio o revisión: 01/22/2014