Sexualidad para la mujer con cáncer

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TEMAS

Histerectomía radical

La histerectomía radical es una operación empleada para tratar algunos cánceres del cuello uterino. El cirujano extrae el útero y los ligamentos (fibras de tejidos) que lo sostienen en su lugar en la pelvis. También se extirpa el cuello uterino junto con alrededor de tres a cinco centímetros (una a dos pulgadas) del interior de la vagina en torno al cuello uterino. En una histerectomía contra el cáncer uterino o el cáncer ovárico se extirpa menos tejido.

Después de extraer el cuello uterino, el cirujano sutura la vagina en la parte superior. Durante la cicatrización, algo de fluido suele supurar de la vagina. La parte superior de ésta pronto se cierra y el tejido cicatrizado se convierte en un tubo cerrado. Contrario a lo que muchas mujeres temen, la vagina no se convierte en un túnel abierto en la pelvis.

Puede o no que los ovarios sean extirpados

Si una mujer es menor de 40 años, el cirujano a menudo procurará dejar uno de los ovarios (o parte de uno) durante la histerectomía. Incluso uno solo de los ovarios puede producir suficientes hormonas con lo cual puede evitarse que una mujer tenga una menopausia prematura. Tras una histerectomía, una mujer no tendrá menstruaciones ni podrá sostener un embarazo debido a que su útero ha sido extraído.

Si una mujer entre 40 y 50 años de edad se somete a cirugía, los médicos sopesan los beneficios de extirpar ambos ovarios para evitar el cáncer ovárico contra el costo de provocar una menopausia temprana de forma repentina. Las mujeres deben hablar sobre estas alternativas con su médico antes de la cirugía. Muchos centros de tratamiento contra el cáncer cuentan con programas de salud sexual donde profesionales médicos de la sexualidad (ginecólogos y sexoterapeutas) pueden ayudar a las mujeres con cualquier inquietud que tengan. Además, las mujeres pueden hablar con otras mujeres antes de la cirugía, para que puedan conversar de sus inquietudes sobre cómo la operación afectará su función sexual.

Un cirujano por lo general extirpa ambos ovarios en mujeres mayores de 50 años que son sometidas a esta cirugía.

Efectos de la histerectomía sobre la función de la vejiga

Una histerectomía puede afectar la capacidad de una mujer en pasar la orina mientras los nervios en los tejidos de alrededor del útero está recuperándose de la cirugía. Sin embargo, con las recientes técnicas quirúrgicas con conservación de las terminales nerviosas, los problemas de este tipo son menos comunes. Puede que algunos médicos dejen el catéter colocado por algunos días tras la cirugía para reducir los problemas urinarios.

Si una mujer aun no logra vaciar completamente su vejiga después de algunas semanas de haberse sometido a la cirugía, es posible que sea a causa de daño permanente. Para prevenir infecciones del tracto urinario, puede que se le enseñe a insertar un pequeño tubo, llamado catéter, a través de la uretra y hacia la vejiga para vaciar la orina restante. Este procedimiento se conoce como autocateterización. Puede que algunas mujeres requieran hacer esto varias veces al día por el resto de sus vidas. Si se encuentra auto cateterizándose, asegúrese de que su vejiga esté vacía antes del coito para ayudar a prevenir infecciones del tracto urinario y evitar malestar durante el sexo.

Efectos de la histerectomía sobre la función sexual

Normalmente, la histerectomía no cambia la capacidad en una mujer de sentir placer sexual. Se acorta la vagina, pero el área alrededor del clítoris y la membrana que recubre la vagina permanecen tan sensibles como antes.

Algunas mujeres se sienten menos femeninas después de una histerectomía. Puede que se vean a sí mismas como “vacías” o que no se sientan como “una mujer de verdad”. Tales pensamientos negativos pueden impedir que la mujer considere la actividad sexual como algo que aún puede tener y disfrutar. Un terapeuta capacitado a menudo puede ayudar con estas inquietudes.

Si el cáncer causa dolor o sangrado durante la penetración vaginal, la histerectomía puede ser útil para aliviar estos síntomas, y de hecho puede mejorar la vida sexual de la mujer. Pudiera ser que la vagina se haya acortado tras la cirugía, aunque las parejas por lo general se adaptan a este cambio. El tiempo adicional que se dedique a las caricias y otras formas de estimulación previas al acto sexual pueden ayudar a asegurar que la vagina se haya extendido lo suficiente como para permitir la penetración. También es importante que la vagina esté húmeda para la movilidad y estiramiento de los tejidos (refiérase a la sección “Resequedad vaginal”).

Si la vagina parece presentar muy poca profundidad, existen formas para que una mujer pueda ofrecer a su pareja masculina una sensación de mayor profundidad. Por ejemplo, puede que ella aplique gel lubricante en sus labios genitales exteriores y parte superior de sus muslos, y ejercer presión con los mismos durante el coito. También puede cubrir con la mano alrededor de la base del pene de su pareja durante la penetración.

El orgasmo tras la histerectomía radical

Las mujeres que se han sometido a una histerectomía radical a veces tienen la pregunta sobre si la cirugía afectará su capacidad de lograr el orgasmo. No se ha realizado mucha investigación sobre este tema, por lo que se carece de información al respecto. Un estudio en Dinamarca observó el efecto de la histerectomía radical sobre la función sexual al comparar a las mujeres que fueron sometidas a cirugía contra mujeres que tuvieron dicha operación. Las mujeres del grupo sometido a cirugía se encontraban en las etapas I y IIA de cáncer de cuello uterino (cáncer cervical; esto significa que el cáncer aún no se ha propagado hacia los tejidos próximos al cuello uterino, aun cuando el cáncer haya crecido hacia la parte superior de la vagina).

Justo tras la cirugía, más de una de cada diez mujeres reportaron problemas de lubricación y dolor durante el sexo. Casi ocho de cada diez mujeres reportaron poco o nada de interés por el sexo. En comparación con el grupo que no se sometió a cirugía, alrededor del doble de mujeres reportaron problemas para lograr el orgasmo. Casi una de cada cinco indicó sentir que su vagina era demasiado chica.

La buena noticia es que la mayoría de los casos reportados indicó que los problemas desaparecieron a los seis meses tras la cirugía. Al cabo de dos años, nueve de cada diez mujeres habían vuelto a ser sexualmente activas. En ese momento, el número de mujeres que por lo general lograba el orgasmo durante el acto sexual era similar al de las mujeres que no fueron sometidas a cirugía.

Los problemas de tipo sexual son propensos a ser algo peores y durar más para las mujeres que fueron sometidas a radiación pélvica junto con la histerectomía radical. Refiérase a la sección “El sexo y la radioterapia a la pelvis” para más información.


Fecha de última actualización: 03/19/2013
Fecha de último cambio o revisión: 01/22/2014