Sexualidad para la mujer con cáncer

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TEMAS

Exenteración pélvica

La exenteración pélvica es la cirugía pélvica de mayor alcance. Se usa más a menudo cuando el cáncer del cuello uterino ha recurrido (regresado) en la pelvis tras la cirugía o la radioterapia. En esta cirugía, el útero, el cuello uterino, los ovarios, las trompas de Falopio, la vagina, y en ocasiones la vejiga, uretra y/o el recto son extirpados. Si dos ostomías son realizadas, esta cirugía se denomina exenteración pélvica total, donde una de las ostomías es para la orina, y la otra para las heces fecales. Por lo general se hace una reconstrucción de la vagina. Puede que el linfedema sea un problema tras la cirugía (refiérase a la sección “Cirugía para el cáncer de vulva” presentada anteriormente). Debido a que la exenteración pélvica es una cirugía de gran magnitud, algunos centros de tratamiento contra el cáncer ofrecen sesiones de orientación antes de la cirugía para ayudar a que la mujer se prepare para los cambios que ocurrirán en su cuerpo y su vida.

La recuperación de una exenteración pélvica toma un largo tiempo. La mayoría de las mujeres no comienza a sentirse totalmente recuperada por hasta seis meses tras la cirugía. Algunas afirman que toma al menos de uno a dos años para adaptarse completamente a los cambios que se dan en el cuerpo. Un estudio reciente sobre el prospecto de mujeres que se someten a una exenteración pélvica respalda esta noción. Este estudio reportó que la calidad de vida se vio reducida tras la cirugía, pero un seguimiento de mayor alcance (12 meses o más) mostró que muchas mujeres que lograron con el tiempo adaptarse física y emocionalmente, indicaron una mejoría en su imagen corporal y calidad de vida en general.

Si una mujer se somete a una cirugía de exenteración pélvica, no significa que no pueda tener una vida plena y productiva. Con práctica y determinación, algunas mujeres que se han sometido a este procedimiento pueden volver a tener deseo sexual, placer y orgasmos. Por lo general, los genitales externos, incluyendo el clítoris, no se extirpan, lo cual puede que implique que la mujer aún pueda sentir placer al contacto con esta región.

Reconstrucción vaginal tras la exenteración pélvica total

Si debe extirparse la vagina en su mayor parte o por completo, es posible reconstruir una vagina con el tejido de alguna otra parte del cuerpo. Una neovagina (vagina nueva) puede ser creada mediante cirugía a partir de la piel, o a través de injertos de tejidos de piel y músculo. La nueva vagina posibilita el coito en la mujer.

Injertos de piel. Cuando se hace una reparación vaginal con injertos de piel, la mujer debe usar un dilatador vaginal. Este dilatador consiste de un molde especial que se coloca por dentro de la vagina para mantenerla estirada. Al comienzo, el dilatador deberá usarse durante todo el tiempo; luego se usa la mayor parte del día durante varios meses tras la cirugía. Después de tres meses, la penetración vaginal normal durante las relaciones sexuales o el uso de un tubo de plástico para el estiramiento de la vagina por algunos minutos al día serán suficientes para conservar la abertura vaginal. Si no se realiza un estiramiento frecuente, puede que el tamaño de la nueva vagina se encoja o que su abertura se cierre mediante cicatrización.

Colgajos musculares e injertos de piel. Existen otras formas de reconstrucción vaginal mediante el uso de tejido muscular y piel de otras partes del cuerpo. Una manera es mediante el uso de colgajos musculares junto con piel del abdomen y de la parte inferior del pecho. Este método es conocido como colgajo recto abdominal (VRAM, siglas en inglés) y en los últimos años se han reportado muy buenos resultados. Las terminales nerviosas y vasos sanguíneos de este tejido son conservados en su sitio original, lo cual significa que la neovagina puede que tenga más sensibilidad y conserve su abertura con mayor facilidad. El cirujano da forma de tubo cerrado a los colgajos los cuales se recubren por la piel de la superficie. Luego se suturan hacia la sección en donde fue extirpada la vagina. Parte del músculo es usado para rellenar el espacio en la pelvis donde los órganos fueron extraídos. Cuando la vagina nueva sane, su tamaño y forma será mucho más parecida a la original, pero no se sentirá ni funcionará igual que antes. Aun así, el que sea diferente está bien. Un método más antiguo y menos utilizado actualmente era tomar piel y tejido muscular del interior de ambos muslos, y también otros sitios pueden usarse para extraer injertos.

Una vagina recreada mediante colgajos musculares e injertos de piel produce poco o nada de lubricación natural durante la excitación sexual. Se requerirá la aplicación de gel lubricante dentro de la vagina para el coito. Si había vello en la piel que se extrajo para realizar el injerto, puede que aún queden algunos de los vellos pequeños dentro de la vagina. Durante la actividad sexual con una vagina reconstruida, puede que la mujer sienta como si la parte de donde provino el injerto de la piel estuviera siendo frotada. Esto se debe a que las paredes de la vagina todavía están conectadas a su inervación (conjunto de nervios) original. Con el tiempo, estas sensaciones podrán interferir menos, y hasta puede que se hagan sexualmente estimulantes.

Cuidados de la vagina reconstruida quirúrgicamente. Una vagina natural cuenta con su propio sistema natural de limpieza. Puede drenar los fluidos al exterior junto con cualquier residuo de células muertas. La vagina reconstruida no puede hacer esto y necesita asearse con el uso de duchas vaginales para la prevención de secreciones y olores. Un médico o enfermera puede asesorar sobre la frecuencia y el tipo de duchas a ser utilizadas.

Las mujeres notan también que los músculos alrededor de la entrada vaginal no pueden contraerse entre sí. Puede que a la mujer le haga falta la habilidad de estrechar (apretar) los músculos de la vagina. Tras la reconstrucción vaginal, las parejas requieren intentar nuevas posturas para encontrar la más adecuada. Puede que ocurra un leve sangrado o manchado sanguinolento tras la penetración, lo cual no es causa para alarmarse; un sangrado más copioso deberá ser revisado por el médico.

El orgasmo tras la exenteración pélvica total

En la exenteración pélvica, la vagina se extirpa parcial o totalmente, con lo cual puede que se afecten las terminales nerviosas que suministran la sensibilidad en el clítoris. No obstante, algunas mujeres tienen la capacidad de tener orgasmos tras este procedimiento, aunque para lograr esto, requirieron práctica y perseverancia.

Debido a que el procedimiento quirúrgico detallado puede variar de una persona a otra, puede que sea útil hablar con el cirujano sobre el alcance completo que tendrá su cirugía antes de someterse a ella. Pregunte acerca de qué puede esperar tras la cirugía respecto a la función sexual, incluyendo el orgasmo.


Fecha de última actualización: 03/19/2013
Fecha de último cambio o revisión: 01/22/2014