Métodos complementarios y alternativos para la atención del cáncer

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¿Qué hace más difícil evaluar a los tratamientos complementarios y alternativos?

Se asume que los tratamientos son seguros

Muchas personas optan por las terapias complementarias o alternativas porque piensan que no causan ningún efecto secundario perjudicial. Esto no siempre es cierto. Una preocupación mayor es el retraso en el tratamiento convencional, lo que puede permitir que el cáncer crezca y se propague a otras partes del cuerpo. Otra inquietud consiste en que se ha informado que algunas terapias complementarias y alternativas causan graves problemas o incluso muertes. Aun así, la mayoría de estas complicaciones no son informadas a la FDA por el paciente o su familia, por lo que nadie más oye hablar sobre estos problemas. Algunas veces, si el paciente recibió tratamiento por parte de un médico que escribió un artículo sobre el problema en una revista médica, puede que se reporten algunos de los efectos más graves de estos tratamientos. Sin embargo, resulta claramente imposible asegurar que todos los efectos secundarios son informados y publicados.

Sabemos que ciertas vitaminas y minerales pueden aumentar el riesgo de cáncer u otras enfermedades, especialmente si se consume demasiada cantidad de éstos. Sin embargo, cuando esto ocurre en una persona, resulta muy fácil pasar por alto cualquier vínculo entre la enfermedad y el suplemento. Se tienen que hacer estudios que incluyan grupos de muchos participantes para averiguar sobre un pequeño aumento en el riesgo.

Algunas compañías no siguen las normas de la FDA sobre los reclamos hechos y sobre la rotulación adecuada de los complementos. Algunas agregan medicamentos artificiales en un complemento “todo natural”, o añaden muy poco de los ingredientes indicados. En muchos casos, estas compañías saben que están operando ilegalmente y al ser descubiertas se trasladarán a otro país donde las regulaciones son menos estrictas en comparación con los Estados Unidos.

Por último, si una compañía no controla cuidadosamente el proceso de manufacturación, es posible que contaminantes perjudiciales lleguen hasta los complementos dietéticos. Debido a estos tipos de problemas, se han reportado enfermedades graves e incluso muertes.

En contraste a los complementos dietéticos y las terapias alternativas, la mayoría de los métodos complementarios de mente y cuerpo son muy seguros. No hay necesidad de realizar estudios en humanos para saber cuántas horas de meditación o musicoterapia pueden ser manejadas por las personas con seguridad.

En el otro extremo, algunas terapias biológicas alternativas no son menos tóxicas que la quimioterapia de manera que se necesitan estudios para determinar cuán seguras son. Aun cuando los detalles de los estudios clínicos para poner a prueba medicamentos y métodos complementarios pueden diferir un poco, los principios básicos son los mismos.

Si ha padecido algún efecto secundario grave a causa de un complemento dietético o herbal, usted puede reportarlo al programa Medwatch de la FDA (vea la sección “Para obtener más información”).

Se asume que algunos tratamientos son seguros

Existen personas que creen que los tratamientos suministrados por los que promueven los remedios tienen que ser eficaces porque se han usado por “miles de años”. Resulta importante recordar que el hecho de que un método de tratamiento haya sido usado por un largo periodo de tiempo no significa que es eficaz. La gente moría a edades mucho más tempranas en el pasado cuando todos estos tratamientos estaban disponibles. Aun así, es muy común que las personas que quieren de usted trate estos métodos le recuerden de su largo historial.

Cuando no se han hecho estudios científicos, resulta difícil saber qué es causado por la enfermedad y qué es causado por el tratamiento. Los tratamientos herbarios que se han administrado para enfermedades que desaparecen por sí solas pueden haber recibido crédito por curar a la persona. De igual manera, el tratamiento pudiera hacer sentir mejor a la persona por un corto periodo de tiempo, pero no tiene ningún efecto a largo plazo.

El efecto expectativa

Resulta bastante común que las personas se sientan mejor después de tratar casi cualquier clase de tratamiento que esperan les ayude. A esto se le llama efecto placebo, y es una forma de efecto expectativa. El efecto placebo significa que si la persona espera que el tratamiento ayude, él o ella puede sentirse mejor después de haberlo recibido, incluso si el tratamiento no tienen ningún efecto contra el problema subyacente. Por lo general, este efecto dura sólo poco tiempo, y parece estar relacionado con la capacidad química del propio cuerpo de aliviar el dolor o ciertos otros síntomas hasta varias horas.

El efecto expectativa también puede funcionar de una manera menos placentera. Una persona que espera que un tratamiento potente cause efectos secundarios puede tener dolor de cabeza, cansancio, náusea u otro síntoma aun cuando él o ella recibió un tratamiento inactivo. A esto se le ha llamado efecto nocebo. Este efecto es una razón por la que los efectos secundarios se clasifican entre el grupo placebo y el grupo del tratamiento en los estudios científicos más detallados. Usted puede visitar nuestra página en Internet para leer más sobre este tema en el documento disponible en inglés Placebo Effect o nos puede llamar para solicitar una copia.

No hay dudas de que cuando no existe un estudio científico (o cuando hay un estudio sin grupo del placebo) resulta imposible separar estos efectos de expectativa de algunos de los efectos a corto plazo del tratamiento. Los estudios que tienen un grupo de control (un grupo que no está recibiendo el tratamiento a ser probado), pero que no usan un placebo pueden tener resultados diferentes en comparación con los que tienen un grupo de placebo.

Puede que el efecto placebo explique una de las razones por las que las personas continúan usando ciertos tipos de métodos complementarios que no tienen un efecto real contra la enfermedad. Si estas personas se sienten mejor por algunas horas, puede que valga la pena para ellas continuar usando el método siempre y cuando no les cause daño. Sin embargo, esto no significa que tendrá el mismo efecto en cada persona que trate el método, y que no haya efecto en enfermedades subyacentes.

Las pruebas no son requeridas por ley

La FDA no requiere prueba de que los complementos dietéticos han sido probados antes de que se puedan vender, aun cuando ciertos reclamos de beneficios a la salud son con frecuencia permitidos. La FDA maneja a los complementos dietéticos de la manera exactamente opuesta a la que regula a las medicinas.

Incluso los medicamentos que se venden sin receta tienen que ser probados cuidadosamente para determinar sus riesgos y efectos secundarios antes de que puedan estar disponibles para la venta. También su eficacia tiene que ser comprobada.

Aunque hay nuevos requisitos sobre cómo se han de producir y rotular los complementos dietéticos, no hay requisitos para que sean probados y así saber si en realidad son útiles. De hecho, la mayoría de los complementos dietéticos generalmente se consideran como seguros hasta que se compruebe lo contrario. Esto significa que los complementos dietéticos se pueden vender sin tener que probar nada, y la FDA es responsable de mostrar que no serían seguros. Este proceso es muy diferente al de los medicamentos convencionales. Con las medicinas, el fabricante del medicamento tiene que mostrar que es eficaz y que es seguro antes de que pueda estar a la venta.

Asimismo, otros métodos, como la terapia de masaje, la acupuntura, la meditación se usan ampliamente sin requerir que sean probados.

Los buenos estudios de investigación toman tiempo

Para algunas personas resulta difícil creer que no hay evidencia de la eficacia de los tratamientos que sus familias y amigos recomiendan. Puede que hayan escuchado los relatos convincentes de una persona que les dijo que tuvo cáncer y que después de usar este tratamiento se curó y recuperó su salud.

Toda persona quiere creer estos relatos de esperanza. Sin embargo, los relatos sobre las curas asombrosas no pueden ser considerados como evidencia de que un tratamiento es eficaz. La mayoría de las veces, no hay manera de confirmar la veracidad de los relatos, y en caso de que tal relato sea cierto, no es posible saber que la persona padeció la enfermedad, qué tratamiento ayudó a la persona o si él o ella enfermó nuevamente más adelante. Éstas son preguntas que pueden ser contestadas mejor mediante estudios controlados (estudios clínicos).

Algunos de los estudios clínicos que se realizan con métodos complementarios se llevan a cabo de una manera diferente a los estudios con medicamentos y otros tratamientos convencionales. Esto es especialmente cierto en estudios más preliminares, cuando estos métodos se comenzaron a probar inicialmente. Algunas veces el estudio no cuenta con un grupo de placebo ni siquiera con un grupo de control. Si existe un grupo de placebo, puede que las personas en el estudio no hayan sido escogidas al azar (es decir, asignadas al azar en un grupo o en el otro), lo que a menudo puede provocar resultados parcializados. Además puede que no haya suficiente gente en el estudio para demostrar cualquier efecto. Algunas veces, incluso cuando hay un grupo de placebo, los estudios no se hacen a ciegas, lo que significa que los investigadores saben quiénes reciben un placebo o el tratamiento convencional. Conocer esta información puede conducir a resultados parcializados. Al estudiar algunos métodos (por ejemplo, la acupuntura y algunos métodos manuales), resulta casi imposible que surja un buen método de placebo para el grupo de control.

Se requiere de dinero y tiempo para llevar a cabo estudios clínicos cuidadosos. El tiempo que toma un estudio clínico depende parcialmente de qué se está probando. Por ejemplo, puede que tome varios años demostrar que un tratamiento ayuda con la supervivencia, pero sólo pocos meses para mostrar que ayuda con las náuseas asociadas a la quimioterapia. Debido a que las compañías que producen complementos u ofrecen terapias complementarias no están obligadas a probarlos cuidadosamente, antes de venderlos, y a menudo no lo hacen, se les deja a otros investigadores analizar sus reclamos.

Ya que existen muchos tipos de terapias complementarias, puede que pase mucho tiempo, después de ofrecer primero el tratamiento, antes de publicar los estudios que demuestren si cualquier tratamiento en realidad es útil. Desafortunadamente, los estudios preliminares a menudo sugieren que tales tratamientos funcionan, pero luego, los estudios más elaborados muestran que en realidad no son eficaces. Esto puede ser frustrante y causar confusión cuando una persona quiere información para tomar inmediatamente una decisión. Incluso para tratamientos que han sido estudiados, una persona que esté tratando de evaluarlos puede encontrar que los estudios previos parecen demostrar que son beneficiosos, y los estudios más recientes que no lo son. La información que no es reciente aún está disponible y algunas veces recibe mucha más atención. Algunos comerciantes incluso promueven los estudios más antiguos y no mencionan los más recientes, lo que puede hacer más difícil identificar qué información se debe creer.

La buena noticia consiste en que más y más médicos y científicos están actualmente estudiando los métodos complementarios con los mismos métodos cuidadosos utilizados para estudiar los medicamentos. Los resultaos de muchos de estos estudios a menudo son publicados en las principales revistas médicas que son confiables. A medida que estos estudios sean completados, los pacientes y los profesionales de la atención médica contarán con mejor información al tomar decisiones sobre estos tratamientos.

Juzgue usted

Todos estos factores indican que es común encontrar información de mucha menos calidad y objetividad sobre métodos complementarios y alternativos en comparación con la información sobre los tratamientos convencionales. Ésta es una de las razones por las que algunas veces resulta imposible decir mucho sobre si es probable que un método complementario le ayude o qué seguro pudiera ser. Por esta razón usted debe tratar de aprender lo más posible sobre cualquier tratamiento antes de tratarlo. Incluso si cierta información no está disponible, las limitaciones de lo que se conoce puede ayudar a tomar su decisión.


Fecha de última actualización: 08/12/2011
Fecha de último cambio o revisión: 08/12/2011