Trasplante de células madre (trasplantes de sangre periférica, médula ósea y sangre del cordón umbilical)

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TEMAS

Fuentes de células madre para trasplantes

Existen tres fuentes potenciales de células madre para uso en trasplantes:

  • Médula ósea (ya sea del paciente o de alguien más)
  • Torrente sanguíneo (la sangre periférica, ya sea del paciente o de alguien más)
  • Sangre del cordón umbilical de recién nacidos

Médula ósea

La médula ósea es el tejido esponjoso que se encuentra en el centro de algunos huesos. Su función principal es producir las células sanguíneas que circulan en su cuerpo, las cuales incluyen las células inmunológicas que reconocen y combaten las infecciones.

La médula ósea cuenta con un rico suministro de células madre. Los huesos de la pelvis (cadera) contienen la mayor parte de la médula ósea, y por tanto, tienen grandes cantidades de células madre. Por esta razón se usan con más frecuencia las células del hueso pélvico para el trasplante de médula ósea. Se debe extraer suficiente médula para obtener una gran cantidad de células madre sanas.

Al extraer (recolectar) médula ósea, el donante recibe anestesia general (se suministra medicamento para adormecer al paciente por completo con el fin de que no sienta dolor). Se inserta una aguja grande a través de la piel y hacia la parte posterior del hueso de la cadera. La médula líquida y espesa es extraída mediante la aguja. Este procedimiento se repite varias veces hasta que se haya obtenido o recolectado suficiente médula (para obtener más información sobre este tema, refiérase a la sección “¿Cómo es la experiencia de donar células madre?”).

La médula recolectada se filtra y almacena en bolsas en una solución especial y luego se congela. Cuando la médula va a ser utilizada, ésta se descongela y luego se administra igual que una transfusión de sangre. Las células madre viajan por la médula ósea del receptor. Con el tiempo, éstas se injertan o “se adhieren” y comienzan a producir células sanguíneas. Por lo general, en aproximadamente dos a cuatro semanas se pueden medir indicios de nuevas células sanguíneas en los análisis de sangre de los pacientes.

Sangre periférica

Normalmente, hay pocas células madre en la sangre periférica (la sangre circulante en el cuerpo). Pero cuando se administran sustancias similares a las hormonas (conocidas como factores de crecimiento) a los donantes algunos días antes de la recolección de las células madre, éstas crecen con más rapidez y pasan de la médula ósea a la sangre.

Para un trasplante de células madre de sangre periférica, las células madre son extraídas de la sangre. Se coloca un tubo muy delgado y flexible (llamado catéter) en una de vena grande del donante y se conecta a un tubo que transporta la sangre a una máquina especial. La máquina separa las células madre del resto de la sangre, la cual luego es retornada al donante durante el mismo procedimiento. Esto lleva varias horas y es probable que sea necesario repetirlo a los pocos días a fin de obtener suficientes células madre. Las células madre recolectadas son filtradas y almacenadas en bolsas, y congeladas hasta que el paciente esté listo para recibirlas (para obtener más información sobre este tema, refiérase a la sección “¿Cómo es la experiencia de donar células madre?”).

Una vez que el paciente ha sido tratado con quimioterapia y/o radioterapia, estas células madre normales se administran a través de las venas, como si se tratara de una transfusión sanguínea. Las células madre viajan a la médula ósea, se injertan, y luego crecen y producen nuevas células sanguíneas normales. Por lo general, se detectan nuevas células en la sangre del paciente unos días antes que cuando se utilizan células madre de la médula ósea, usualmente en 10 a 20 días.

Sangre del cordón umbilical

No toda la gente que requiere un alotrasplante de células madre puede encontrar un donante compatible entre familiares o personas que se han registrado para donar. Para estos pacientes, el cordón umbilical puede ser una fuente de células madre. Alrededor de uno de cada tres de los trasplantes de células madre hematopoyéticas de donantes sin parentesco ahora provienen de la sangre del cordón.

Normalmente se encuentra una gran cantidad de células madre en la sangre de los recién nacidos. Después del nacimiento de un bebé, la sangre que queda en la placenta y el cordón umbilical (conocida como sangre del cordón) puede ser recolectada y almacenada para uso posterior en un trasplante de células madre. La sangre del cordón se congela hasta que se necesite. El trasplante de sangre del cordón umbilical usa sangre que normalmente se desecharía tras el nacimiento de un bebé.

El primer trasplante de sangre del cordón umbilical se llevó a cabo en el año 1988, y su uso ha ido en aumento desde entonces. Para más información sobre este tema, refiérase la sección “¿Cómo es la experiencia de donar células madre?”.

Una posible desventaja de la sangre del cordón umbilical es que hay una cantidad menor de células madre disponible de la que es normalmente necesaria para un trasplante de células madre. Pero esto puede ser compensado por el hecho de que cada célula madre de la sangre del cordón puede formar más células sanguíneas que una célula madre de la médula ósea de un adulto. No obstante, puede que los trasplantes de células de la sangre del cordón tomen más tiempo para establecerse y comenzar a funcionar.

Para no correr riesgos, la mayoría de los trasplantes de sangre del cordón realizados hasta ahora han sido en niños, así como adultos de baja estatura. Actualmente los investigadores están buscando formas de usar la sangre del cordón umbilical para trasplantes en adultos de mayor tamaño. Un enfoque que se está llevando a cabo es descubrir las maneras de incrementar el número de estas células en el laboratorio antes del trasplante. Otro enfoque es el uso de la sangre del cordón umbilical de dos niños al mismo tiempo para el trasplante en un adulto (llamado trasplante de dos unidades de sangre de cordón umbilical). Una tercera forma en que se está usando la sangre del cordón umbilical es en un minitrasplante. En este caso, la médula ósea no está completamente destruida de modo que quedan algunas células madre del huésped antes y durante el momento en que se injertan las células madre de la sangre del cordón umbilical. Actualmente, se estudian otras estrategias para mejorar el uso de los trasplantes de sangre del cordón.

¿Cuál fuente de células madre es la mejor?

Las tres fuentes de células madre pueden ser usadas para el mismo propósito: proporcionar células madre sanas al paciente que madurarán para convertirse en células sanguíneas sanas. Hay ventajas y desventajas para cada una de las fuentes, pero por lo general todas pueden proporcionar el número necesario de células madre (con la excepción del método de la sangre del cordón umbilical).

Cuando los trasplantes de células madre fueron empleados inicialmente, todos eran trasplantes de médula ósea. Pero en la actualidad, los trasplantes de células madre de la sangre periférica son más comunes. Con frecuencia, los médicos pueden recolectar más células madre de la sangre periférica que de la médula ósea. También es más fácil para los donantes donar células madre de la sangre periférica que de la médula ósea, aunque la recolección dura más tiempo. Otra ventaja de los trasplantes de células madre de la sangre periférica es que los recuentos de sangre del receptor suelen restablecerse más rápido que con el trasplante de médula ósea. Sin embargo, el riesgo de la enfermedad de injerto-contra-huésped crónica es algo mayor con los trasplantes de células madre de sangre periférica que con los trasplantes de médula ósea.

El trasplante de sangre del cordón umbilical puede ser una opción si no es posible contar con un donante que sea un buen candidato entre los donantes voluntarios de células madre. Aunque usualmente la sangre del cordón umbilical compatible es mejor, hay estudios que sugieren que la sangre del cordón no necesita ser tan compatible como sucede con la médula ósea o con la sangre periférica. Esto puede representar una ventaja para los pacientes con tipos poco comunes de tejido. Además, este tipo de trasplante no requiere un procedimiento independiente de donación y puede que también reduzca el riesgo y la gravedad de la enfermedad injerto-contra-huésped (descrita en la sección “Problemas que pueden surgir brevemente tras el trasplante”). Sin embargo, las células de la sangre del cordón umbilical generalmente toman más tiempo para injertarse. Esto hace que el paciente tenga un alto riesgo de infección y sangrado por más tiempo que lo que ocurre con las células madre trasplantadas de la médula ósea o de la sangre periférica. Otra desventaja es que, a diferencia del trasplante de médula ósea o del de la sangre periférica, el donante no puede volver a ser contactado para más donación una vez utilizadas las células madre donadas de la sangre del cordón umbilical.


Fecha de última actualización: 01/28/2014
Fecha de último cambio o revisión: 01/28/2014