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Áloe

Otro(s) nombre(s) común(es): áloe vera, sábila, gel de áloe vera, T-UP

Nombre(s) médico(s) científico(s): Aloe barbadensis, Aloe capensis

Descripción

La planta de áloe, un miembro de la familia de las liliáceas, es una planta doméstica común que se encontró primero en el norte de África. La especie más común y ampliamente conocida de la planta de áloe es el áloe vera. Las plantas de áloe vera tienen hojas gruesas verde oscuro que se parecen a un pequeño cactus sin embargo son suaves y flexibles.

El gel de áloe vera es la sustancia poco espesa, clara, de aspecto gelatinoso que sale del interior carnoso de las hojas de áloe. El extracto que se obtiene del interior del revestimiento exterior de las hojas se llama látex de áloe, un líquido amarillo amargo que suele deshidratarse en polvo de gránulos marrones. Los productos de áloe elaborados con hojas enteras trituradas contienen tanto gel como látex. El gel de áloe no procesado suele contener cierta cantidad de látex de áloe.

Visión general

La evidencia científica disponible no respalda las afirmaciones que sugieren que el áloe puede tratar cualquier tipo de cáncer. De hecho, si el áloe se usa como tratamiento del cáncer, puede ser peligroso e incluso probablemente mortal.

El gel que se encuentra dentro de las hojas de áloe puede ayudar a aliviar quemaduras e irritaciones en la piel. Existen preocupaciones de seguridad sobre la ingesta de productos de áloe vía oral como laxantes. Médicos de todo el mundo han informado casos de hepatitis que estuvieron asociados con la ingesta del áloe vía oral durante unas semanas o más.

¿Cómo se promociona su uso?

El látex de áloe se usa principalmente para el estreñimiento, mientras que el gel de áloe se usa para afecciones en la piel. Sin embargo, los partidarios de tratamientos alternativos firman que el áloe también refuerza el sistema inmunológico y actúa directamente sobre las células anormales, previniendo o tratando de este modo el cáncer.

El principal producto de áloe promocionado como una cura del cáncer fue un fármaco no aprobado llamado T-UP, el cual se vendió de forma que podía ser ingerido o inyectado. Los defensores del áloe afirmaron que funcionó contra todos los tipos de cáncer, incluyendo el cáncer de hígado y de próstata. Todavía se venden productos de áloe concentrado; sin embargo, la mayoría ya no hace más este tipo de alegatos.

¿En qué consiste?

El gel de áloe vera es un ingrediente común en muchas cremas y lociones para la piel, cosméticos y pomadas para quemaduras y heridas. Cuando se usa sobre la piel para quemaduras o irritaciones menores, el gel de áloe se aplica generalmente en el área afectada de tres a cinco veces por día. Usted puede comprar el gel de áloe; sin embargo, muchas personas lo aplican directamente de una hoja de áloe cortada. Dado que algunos componentes en el gel de áloe se descomponen rápidamente, algunos partidarios recomiendan el gel de áloe fresco que se obtiene de la hoja en el mismo momento como la mejor fuente.

La Comisión E (la agencia regulatoria de Alemania para las plantas medicinales) ha aprobado el áloe para el tratamiento del estreñimiento. Una dosis común es de 50 a 200 miligramos de látex de áloe, en líquido o en cápsula una vez al día hasta por diez días. La Administración de Medicamentos y Alimentos de los EE. UU. (FDA, por sus siglas en inglés) dictaminó que no se pueden vender los productos de áloe para tratar el estreñimiento debido a que no se cuenta con información suficiente sobre su seguridad y eficacia. El látex de áloe y gel de áloe se pueden vender como suplementos alimentarios en los Estados Unidos.

T-UP, una forma de áloe líquido concentrado, se promocionó para ser ingerido vía oral o inyectado directamente en el tumor o en el torrente sanguíneo. Los profesionales médicos aplican inyecciones de áloe concentrado a personas con cáncer avanzado. Las inyecciones de áloe son ilegales en los Estados Unidos; sin embargo, es posible que estas se ofrezcan en clínicas de otros países. Aunque el T-UP ya no se vende más en los Estados Unidos, todavía se puede encontrar áloe concentrado bajo otros nombres.

¿Cuál es la verdadera historia detrás de esto?

Las primeras referencias conocidas del uso medicinal del áloe provinieron de los antiguos egipcios, quienes lo usaban como tratamiento para heridas, quemaduras e irritaciones en la piel. Muchas otras culturas también han usado el áloe para fines similares. Desde los años treinta, el áloe se ha usado frecuentemente para el tratamiento de afecciones menores en la piel y reacciones cutáneas a quemaduras por radiación.

En 1996, una compañía ubicada en Maryland comenzó a producir y a vender una forma concentrada de áloe llamada T-UP para uso vía oral e intravenosa para el tratamiento del cáncer, SIDA, herpes y otros trastornos autoinmunitario. En el verano de 1999, la Oficina de la Fiscalía Federal de los EE. UU. y la FDA imputaron a los fabricantes de T-UP de veinte cargos diferentes incluyendo fraude, promoción y venta de un fármaco no aprobado y conspiración. El promotor de T-UP fue acusado de engañar a los pacientes con cáncer haciendo alegatos falsos, incluyendo la aprobación de la FDA para su fármaco cuando dicha aprobación nunca fue otorgada. Este fue sentenciado a 46 meses en prisión y multado. Un médico que había aplicado inyecciones de T-UP a pacientes fue también encarcelado y multado.

¿Cuál es la evidencia?

El áloe contiene muchas sustancias químicas. Algunas de estas sustancias químicas llamadas antraquinonas le otorgan al áloe sus propiedades laxantes estimulantes, y se encuentran principalmente en el látex de áloe.

Estudios preliminares de cultivos celulares (cultivados en placas de petri) y animales de laboratorio sugieren que algunas de las sustancias químicas que se encontraron en el áloe pueden tener efectos beneficiosos sobre el sistema inmunológico. Sin embargo, no se ha probado la seguridad y eficacia de la mayoría de estas sustancias químicas en humanos. Los productos de áloe que están siendo promocionados para uso interno contienen una amplia variedad de sustancias químicas, algunas de las cuales pueden causar efectos secundarios graves. No obstante, el gel de áloe ha sido aprobado por la FDA como un saborizante natural, de modo que es posible usar pequeñas cantidades en los alimentos.

La evidencia científica disponible no respalda el alegato de que el áloe es seguro y eficaz para el tratamiento de personas con cáncer. De hecho, varias personas con cáncer han muerto después de recibir inyecciones con áloe. Estudios en animales y de laboratorio han encontrado resultados contradictorios. Un estudio informó que el áloe redujo el crecimiento de células de cáncer de hígado en ratas, pero otro estudio encontró que este promovió el crecimiento de células de cáncer de hígado humanas en cultivos de tejidos. Otro estudio con ratas informó que el áloe redujo los cambios precancerosos en el hígado de ratas tratadas con sustancias químicas causantes de cáncer. Otro estudio de laboratorio reciente informó que el áloe promueve el crecimiento de células endoteliales (vasos sanguíneos), planteando la preocupación de que este podría promover la angiogénesis (crecimiento de vasos sanguíneos que ayudan a “alimentar” el cáncer). Dos estudios publicados en 2010 informaron efectos opuestos concernientes al cáncer de piel en ratones. En un estudio de ratones tratados con sustancias químicas que causan cáncer de piel, los productos de áloe (aplicados en la piel e ingeridos vía oral) redujeron el número de cánceres de piel. Sin embargo, en otro estudio, ciertos productos de áloe aumentaron el número de cánceres de piel (especialmente en ratones hembra) causados por luz ultravioleta.

Aunque el áloe se ha usado desde los años treinta en el tratamiento de reacciones cutáneas resultantes de la radioterapia, los últimos estudios clínicos encontraron que el gel de áloe vera no brindó protección contra la dermatitis (una reacción cutánea) causada por la radioterapia. Algunos estudios sugieren que el gel de áloe puede ayudar a aliviar cortes y quemaduras, sin embargo otros estudios informan que el áloe puede retrasar la curación de heridas quirúrgicas infectadas. Las personas con trauma severo de piel o heridas profundas suelen necesitar otros tratamientos.

Las hojas de áloe y el látex de áloe contienen sustancias químicas con propiedades laxantes. Estas sustancias están clasificadas como laxantes estimulantes y pueden irritar los intestinos. Existen múltiples enfoques alimentarios y médicos para tratar el estreñimiento que han demostrado ser más seguros y funcionar mejor que los productos de áloe. Por último, ha habido informes de médicos de que el áloe ingerido vía oral puede causar hepatitis (inflamación grave de hígado) cuando se toma durante más de unas semanas.

¿Existe algún posible problema o complicaciones?

Este producto se vende como suplemento alimentario en los Estados Unidos. A diferencia de las compañías que producen fármacos (los cuales deben ser probados antes de salir a la venta), no se requiere que las compañías que elaboran los suplementos comprueben ante la Administración de Medicamentos y Alimentos que sus suplementos son seguros o eficaces, siempre que no declaren que los suplementos pueden prevenir, tratar, o curar alguna enfermedad específica.
Algunos de estos productos pueden no contener la cantidad de la hierba o sustancia que se indica en la etiqueta y algunos pueden incluir otras sustancias (contaminantes). Las cantidades reales por dosis pueden variar según las marcas comerciales o incluso según los diferentes lotes de la misma marca comercial. En 2007, la FDA redactó nuevas normas para mejorar la calidad de la fabricación de suplementos alimentarios y el debido listado de ingredientes de los suplementos. Sin embargo, estas normas no abordan el tema de la seguridad de los ingredientes o sus efectos sobre la salud.
La mayoría de estos suplementos no han sido probados para detectar si tienen interacción con medicamentos, alimentos u otras hierbas y suplementos. Aunque es posible que se publiquen algunos informes de interacciones y efectos perjudiciales, por lo general no hay estudios completos disponibles de las interacciones y de los efectos. Debido a estas limitaciones, cualquier información abajo sobre efectos negativos e interacciones debería considerarse incompleta.

El uso de áloe sobre la piel para el alivio de cortes y quemaduras menores parece ser seguro. Algunas personas que han usado gel de áloe sobre la piel durante largos períodos de tiempo han tenido reacciones alérgicas como urticaria y sarpullidos. Las personas que son alérgicas al ajo, la cebolla, los tulipanes y plantas similares pueden ser más propensas a tener una reacción alérgica al áloe.

Hay informes variados acerca de la seguridad de ingerir áloe. Parte de la confusión es que los resultados de seguridad pueden ser diferentes dependiendo de si una persona tomó gel de áloe puro, látex de áloe o usó hojas de áloe que contenían tanto gel como látex. No todos los informes indican qué tipo de preparación de áloe se usó, de modo que esta información es limitada.

Un informe sugirió que el áloe tomado vía oral podría aumentar el riesgo de cáncer en humanos. Los efectos secundarios de tomar áloe vía oral pueden incluir dolor abdominal, náuseas y vómitos, diarrea y desequilibrio de electrolitos (sustancia química) en la sangre, especialmente con dosis altas. El áloe no debe usarse como laxante. Las mujeres embarazadas o que amamantan no deberían tomar áloe vía oral.

Médicos de todo el mundo han informado algunos casos de hepatitis (inflamación del hígado) en personas que habían tomado áloe vía oral durante algunas semanas o más. Algunas de estas personas tuvieron que ser hospitalizadas; sin embargo, no se informó ninguna muerte. Las inyecciones de áloe son ilegales en los Estados Unidos, y es probable que hayan causado o contribuido a las muertes de varias personas con cáncer. Tomar áloe vía oral puede causar interacciones peligrosas con medicamentos recetados y con otros suplementos herbales.

Depender de este tipo de tratamiento solo y evitar o retrasar la atención médica convencional para el cáncer puede tener consecuencias graves para la salud.

¿Cómo obtener más información?

Información adicional de la Sociedad Americana Contra El Cáncer

La siguiente información sobre terapias complementarias y alternativas también puede serle útil. Puede encontrar estos materiales en nuestro sitio Web en (www.cancer.org) o solicitarlos en nuestro número telefónico gratuito si llama al (1-800-227-2345).

Dietary Supplements: How to Know What Is Safe

Guidelines for Using Complementary and Alternative Therapies

Learning About New Ways to Prevent Cancer

Learning About New Ways to Treat Cancer

Placebo Effect

The ACS Operational Statement on Complementary and Alternative Methods of Cancer Management

Tratamientos complementarios y alternativos contra el cáncer

Nota: Es probable que esta información no aborde todos los alegatos, usos, acciones, precauciones, efectos secundarios o interacciones posibles. Esta información no tiene la finalidad de constituir un consejo médico, y no se debería depender de la misma como un sustituto de la consulta con su médico, quien está familiarizado con su situación médica.

Referencias

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Last Medical Review: 04/11/2012
Last Revised: 04/11/2012