Quimioterapia: una guía para los pacientes y sus familias

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Aumento de probabilidades de moretones, sangrado e infecciones

¿Cómo afectará la quimioterapia mis recuentos de células sanguíneas?

La médula ósea produce tres importantes partes de su sangre:

  • Plaquetas, las cuales ayudan a la coagulación de la sangre y detienen el sangrado.
  • Glóbulos blancos, los cuales combaten las infecciones.
  • Glóbulos rojos, los cuales llevan el oxígeno a las células de todo el cuerpo (refiérase a la sección “Anemia” presentada anteriormente).

Durante los tratamientos de quimioterapia se destruyen algunas de las células de la médula ósea, por lo que se producen menos células sanguíneas. Una disminución en los niveles de cualquiera de estas células causa ciertos efectos secundarios.

Su médico revisará su recuento sanguíneo al solicitar una prueba llamada recuento sanguíneo completo (CBC, por sus siglas en inglés). Esta prueba se hará con frecuencia durante su tratamiento.

Problemas de sangrado o coágulos

Los medicamentos de quimioterapia pueden afectar la capacidad de la médula ósea de producir plaquetas. Estas células de la sangre ayudan a detener el sangrado obstruyendo los vasos sanguíneos dañados y ayudando a que la sangre coagule. Si usted no tiene suficientes plaquetas, puede sangrar o crear moretones más fácilmente, aun con la menor lesión. La escasez de plaquetas se conoce como trombocitopenia.

Deberá informar a su médico si presenta los siguientes síntomas de trombocitopenia:

  • Moretones inesperados
  • Pequeñas manchas rojas y planas debajo de la piel
  • Orina de color rojo o rosado
  • Heces ensangrentadas o de color negro
  • Cualquier sangrado de las encías o la nariz
  • Dolores de cabeza intensos
  • Mareos
  • Dolor en las articulaciones y músculos

Su médico revisará frecuentemente su recuento de plaquetas durante su tratamiento. En caso de una baja severa, se pudiera necesitar de una transfusión de plaquetas.

Lo que puede ayudarle a evitar problemas si el recuento de plaquetas es bajo:

  • No tome ninguna medicina sin antes hablar con su médico o enfermera. Esto incluye aspirinas, pastillas sin aspirina para el dolor, incluyendo el acetaminofeno (Tylenol®), ibuprofeno y cualquier otro medicamento que puede usted comprar sin una receta médica. Algunos de estos medicamentos pueden empeorar los problemas de sangrado.
  • No tome bebidas alcohólicas (cerveza, vino o licor) a menos que su médico lo autorice.
  • Use un cepillo de dientes extra suave para lavar sus dientes y hable con su médico antes de usar hilo dental.
  • Si tiene escurrimiento nasal, limpie su nariz sonándose suavemente con un pañuelo suave.
  • Tenga cuidado de no cortarse ni pincharse al usar tijeras, agujas, cuchillos o herramientas.
  • Tenga cuidado de no quemarse al planchar o cocinar. Use un guante acojinado en lugar de una agarradera al meter o sacar algo del horno.
  • Evite deportes de contacto y otras actividades que pudieran causar alguna lesión.
  • Beba muchos líquidos y consuma suficiente fibra para reducir las probabilidades de padecer estreñimiento.
  • Use una máquina de afeitar eléctrica en lugar de una navaja de rasurar.
  • Al agacharse hacia delante, mantenga su cabeza sobre el nivel del corazón.

Infección

Tener un recuento bajo de glóbulos blancos disminuye su capacidad de su cuerpo de combatir infecciones. Un tipo de glóbulo blanco, llamado neutrófilo, es especialmente importante para combatir las infecciones. Una escasez de neutrófilos se conoce como neutropenia.

Las infecciones pueden comenzar en casi cualquier parte del cuerpo y comienzan, con mayor frecuencia, en la boca, la piel, los pulmones, el tracto urinario y el recto.

Si su recuento de glóbulos blancos disminuye demasiado, su médico podría posponer el tratamiento, disminuir la dosis de quimioterapia o administrarle una inyección de un factor de crecimiento que estimule la producción de glóbulos blancos en la médula ósea.

Lo que puede ayudarle a prevenir infecciones:

  • Lávese las manos con frecuencia durante el día, especialmente antes de comer y después de ir al baño.
  • Manténgase alejado de las multitudes.
  • Manténgase alejado de personas que padezcan enfermedades contagiosas tales como resfriados, influenza (gripa), sarampión o varicela.
  • No se vacune contra nada sin antes haber preguntado a su médico que atiende el cáncer (oncólogo o hematólogo) si hay algún inconveniente.
  • No se acerque a personas que han sido vacunadas recientemente contra varicela o viruela. Consulte con su médico sobre cuáles vacunas son importantes y por cuánto tiempo debe evitar a las personas que las han recibido.
  • Limpie suavemente, pero muy bien, el área rectal después de cada evacuación. Consulte a su médico o enfermera en caso de notar irritación en esa zona o si aparecen hemorroides. Además, consulte a su médico antes de usar enemas o supositorios.
  • No corte, se coma ni rasgue la cutícula de sus uñas.
  • Tenga cuidado de no cortarse o pincharse al usar tijeras, agujas o cuchillos.
  • Use una máquina de afeitar eléctrica en lugar de una navaja de rasurar, para prevenir cortadas en la piel.
  • Use un cepillo de dientes extra suave para no lastimar sus encías y consulte con su médico sobre el uso de hilo dental.
  • No rasque ni reviente los barritos en la piel.
  • Báñese con agua tibia (no caliente) en la bañera (tina), en la ducha (regadera) o con una esponja todos los días. Al secarse, hágalo palpando suavemente la piel con la toalla; no talle.
  • Use crema o aceite para suavizar y sanar su piel si se torna seca y agrietada.
  • Limpie inmediatamente las cortaduras, raspones o grietas en la piel con agua tibia y jabón. Aplíquese un ungüento antibiótico y cubra con un vendaje.
  • Use guantes a prueba de agua cuando trabaje en el jardín o para limpiar lo que ensucien los animales u otras personas, especialmente los niños pequeños. Después de esto, lave sus manos, ya que los guantes pueden tener orificios que son demasiado pequeños que no se pueden ver.

Aun cuando usted sea extremadamente cuidadoso(a), su organismo puede no estar en condiciones de combatir infecciones cuando baja su recuento de glóbulos blancos. Preste atención y examine su cuerpo regularmente para identificar signos y síntomas de una posible infección. Asimismo, preste atención especialmente a sus ojos, nariz, boca, así como áreas rectales y genitales. Entre los síntomas de infección se podría incluir:

  • Fiebre de 38 °C (100.5 °F) o más cuando se toma su temperatura por la boca
  • Escalofríos
  • Sudoración
  • Excremento blando (esto también puede ser un efecto secundario de la quimioterapia)
  • Sensación de ardor al orinar
  • Tos fuerte o irritación de garganta
  • Secreción o picazón vaginal inusitada
  • Enrojecimiento, hinchazón o molestia, especialmente alrededor de una herida, en una llaga, grano (barro), en el sitio de la vía intravenosa o del catéter venoso central
  • Dolor abdominal

Informe inmediatamente a su médico sobre cualquier signo de infección. Si usted tiene fiebre, no use aspirina, acetaminofeno (Tylenol) o cualquier otro medicamento para bajar su temperatura sin haberlo consultado antes con su médico.

Para información mucho más detallada sobre el sistema inmunitario, las infecciones y cómo prevenirlas, y la relación con el cáncer, refiérase a nuestro documento (disponible en inglés) Infections in People With Cancer. Puede leer el documento en Internet o puede llamarnos para solicitar una copia gratuita.


Fecha de última actualización: 04/01/2013
Fecha de último cambio o revisión: 04/01/2013