Quimioterapia: una guía para los pacientes y sus familias

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Diarrea

Problemas de boca, encía y garganta

El buen cuidado de la boca es importante durante el tratamiento contra el cáncer. La quimioterapia puede causar llagas (ulceraciones) en la boca y la garganta. Puede hacer que estas áreas se resequen e irriten, o causar sangrado en ellas. Las llagas en la boca no causan dolor solamente, sino que también pueden infectarse por muchos de los gérmenes que normalmente habitan en la boca. Las infecciones pueden ser difíciles de combatir durante la quimioterapia y pueden ocasionar problemas graves. Es importante tomar todas las medidas posibles para prevenirlas.

Medidas para ayudar a mantener sanas su boca, encías y garganta:

  • Programe una limpieza de sus dientes y que le arreglen cualquier carie, absceso, encías enfermas o dentaduras mal ajustadas que pudiera tener al menos dos semanas antes de comenzar la quimioterapia. Esto dará tiempo de recuperación a la boca de cualquier procedimiento que sea requerido.
  • Pregúntele a su dentista sobre la mejor manera de cepillar y usar el hilo dental entre sus dientes durante la quimioterapia.
  • Además, pregunte acerca de un enjuague de fluoruro o gel para prevenir las caries, ya que la quimioterapia puede ocasionarle caries.
  • Lave sus dientes y encías después de cada comida. Utilice un cepillo dental de cerdas extra suaves y úselo con delicadeza; el cepillado brusco puede dañar los tejidos suaves de la boca.
  • Pídale a su dentista que le sugiera un tipo especial de cepillo, hilo dental y pasta de dientes si sus encías son muy sensibles.
  • Enjuague bien su cepillo de dientes después de usarlo y guárdelo en un lugar seco.
  • Evite los enjuagues bucales comerciales, ya que a menudo contienen irritantes, como alcohol. En su lugar, pregunte a su médico o enfermera sobre enjuagues suaves que ayuden a prevenir las infecciones bucales.

Si presenta llagas en la boca (estomatitis), comuníquese inmediatamente con su médico o enfermera ya que podría necesitar tratamiento médico. Asegúrese de informar al médico si las llagas son dolorosas o si no le impiden comer.

Si las llagas son dolorosas o le impiden comer, trate estos consejos prácticos:

  • Pregúntele a su médico si hay algo que pueda aplicar directamente en las llagas para tratarlas y si puede tomar medicina para aliviar el dolor.
  • Coma alimentos fríos o a temperatura ambiente. Los alimentos calientes o tibios (semi-calientes) pueden irritar la boca y la garganta sensible.
  • Elija alimentos suaves y que se sientan gratos al paladar, tales como helados, malteadas, alimentos para bebé, frutas suaves (como bananos y puré de manzana), puré de papas, cereales cocidos, huevos tibios o revueltos, requesón (queso fresco), macarrones con queso, natillas (flanes), pudines y gelatinas. También puede poner alimentos cocidos en una licuadora para hacerlos puré, haciendo más fácil digerirlos.
  • Evite los alimentos irritantes y ácidos, tales como los tomates, las frutas cítricas y los jugos ácidos (naranja, toronja y limón); los alimentos salados o condimentados; y los alimentos ásperos o secos, tales como los vegetales crudos, pretzels, la granola y el pan tostado.

Si la resequedad de la boca le molesta o le dificulta comer, trate lo siguiente:

  • Pregunte a su médico si debería usar un producto de saliva artificial para humedecer la boca.
  • Tome muchos líquidos.
  • Chupe trocitos de hielo, paletas heladas o caramelos duros sin azúcar.
  • Mastique chicle sin azúcar.
  • Humedezca los alimentos secos con mantequilla, margarina, salsas o caldo.
  • Remoje los alimentos secos y crujientes en líquidos ligeros.
  • Coma alimentos suaves y en forma de puré.
  • Utilice bálsamo para los labios si éstos se resecan.

Fecha de última actualización: 04/01/2013
Fecha de último cambio o revisión: 04/01/2013