Principios de la radioterapia

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TEMAS

Posibles efectos secundarios de la radioterapia

Los tejidos normales del cuerpo tienen respuestas diferentes a la radiación. Al igual que los tumores, los tejidos normales cuyas células se dividen rápidamente pueden resultar afectados. Ésta es la causa de algunos de los efectos secundarios del tratamiento de radiación. Como la radiación es un tratamiento local, los efectos secundarios dependen del área del cuerpo que recibe el tratamiento. Los primeros efectos de la radiación se pueden observar unos días o pocas semanas después del inicio del tratamiento, y pueden continuar por varias semanas después de que termina el tratamiento. Es posible que otros efectos no se observen sino hasta después de meses, o hasta años. A continuación se analizan brevemente los efectos secundarios más comunes. Por favor, consulte nuestro documento Radioterapia: una guía para los pacientes y sus familiares para más información e ideas sobre cómo lidiar con estos y otros efectos secundarios de la radiación.

Para información general sobre cómo manejar los efectos del cáncer y su tratamiento (incluyendo quimioterapia y radiación), lea el documento La atención del paciente con cáncer en el hogar: una guía para los pacientes y sus familiares.

Cansancio

El cansancio es un agotamiento extremo que no mejora con el descanso. Es un efecto común de la radiación, y su causa se desconoce. Algunas veces los tumores causan que el sistema inmunitario produzca sustancias que causan cansancio. El cansancio también puede ser causa de anemia (número bajo de glóbulos rojos), mala nutrición, dolor, ciertas medicinas como esteroides o quimioterapéuticos, depresión y estrés.

No existe un tratamiento para el cansancio, pero si se encuentra su causa, se debe tratar. Por ejemplo, si el cansancio causado por la anemia, algunos pacientes se pueden beneficiar con transfusiones sanguíneas o de medicamentos que hacen que el cuerpo produzca más glóbulos rojos.

El cansancio puede durar por mucho tiempo después de completar el tratamiento y algunas personas nunca logran tener tanta energía como la tenían antes del tratamiento. Un ejercicio ligero o moderado con descansos frecuentes puede ayudar a reducir el cansancio. Hable con su médico sobre éste y otros tratamientos que le puedan ayudar.

Usted puede aprender más sobre el cansancio y cómo lidiar con el mismo en nuestros documentos Fatigue in People With Cancer y Anemia in People With Cancer.

Cambios en la piel

Hoy día, la radioterapia causa menos daño a la piel que lo que causaba en el pasado, aunque su piel aún podría presentar una respuesta a los tratamientos. Durante las primeras dos semanas de tratamiento, es posible que note un ligero enrojecimiento. Puede sentir dolor o hipersensibilidad en la piel. Algunas personas presentan ampollas en la capa más externa de la piel, con cierta supuración hasta que sanan. En 3 o 4 semanas puede ocurrir resequedad y descamación de la piel. Después de esto, la piel del área de tratamiento se puede oscurecer. Esto se debe al efecto que la radiación tiene en las células de la piel que producen el pigmento (color). También es posible que pierda pelo sobre el área de la piel que ha sido tratada.

La piel en el área tratada también se puede resecar e irritar. La humectación de la piel con sábila, lanolina o vitamina E puede ayudarle. Sin embargo, antes de usar cualquier producto de la piel durante el tratamiento, pregunte a su médico o enfermera especialista en radiación si está bien hacerlo. Algunas cremas que pueden usarse con seguridad después de concluir el tratamiento pueden empeorar la situación durante el tratamiento.

No use perfumes, desodorantes y cremas para la piel que contengan alcohol o perfume en el área tratada. También evite el uso de polvos a menos que su médico o enfermera lo aprueben. Permanezca lejos del sol tanto como sea posible. Si debe estar en el exterior, use un sombrero y ropa que proteja su piel. Después de aproximadamente un mes de tratamiento, algunas personas que reciben radiación pueden observar áreas con descamación extrema y húmedas (“llorosas”). Notifique a su médico si experimenta esto.

Los efectos posteriores de la radiación pueden incluir adelgazamiento de la piel. La piel puede sentirse dura, especialmente si se realizó una cirugía en la misma área. Algunas personas pueden tener problemas con la curación de las heridas en el área tratada. La piel en el área tratada pudiera estar siempre más sensible al sol, y usted debe tomar medidas adicionales para protegerla cuando esté al aire libre.

Problemas de la boca y la garganta

La mucositis (inflamación de la cavidad bucal y la garganta) es un efecto secundario a corto plazo que puede ocurrir cuando se administra radiación en el área de la cabeza y el cuello. Puede causar dolor al tragar, y algunos pacientes pierden peso porque tienen dificultad para comer. Generalmente esta condición mejora en unas semanas después de que concluyen los tratamientos. La resequedad de la boca y la pérdida del sentido del gusto pueden ser causadas por el daño que provoca la radiación en las glándulas salivales y en las papilas gustativas. Se pueden presentar problemas para tragar y saliva espesa y pegajosa. A menudo, estos efectos secundarios desaparecen cuando se concluyen los tratamientos, pero en algunos casos estos efectos persisten.

La limpieza de la boca es importante para reducir el riesgo de infección. Si siente dolor en la boca, se le pueden dar medicamentos para adormecer el área o ayudar con el dolor. Es posible que necesite tomarlos antes de comidas de manera que sea más fácil comer. Asegúrese de notificar a su médico si siente dolor y si los medicamentos que le dieron para aliviarlo están surtiendo efecto.

Una buena nutrición es importante para las personas que padecen cáncer. Si el dolor en la boca y la irritación le dificultan comer o tragar, es posible que sea necesario colocarle una sonda de alimentación en el estómago por cierto tiempo para que reciba la nutrición adecuada. Su equipo de atención médica le ayudará a desarrollar un plan para controlar sus síntomas. Para más sugerencias sobre nutrición, lea nuestro documento titulado Nutrición para la persona durante su tratamiento contra el cáncer: una guía para los pacientes y sus familias.

La radiación en el área de la cabeza y el cuello también puede afectar sus dientes y aumentar las probabilidades de que le aparezcan caries. La atención de la boca para prevenir problemas será parte importante de su tratamiento. Antes de comenzar la radiación, hable con su dentista y pídale que le haga un examen completo. También pida a su dentista que hable con su oncólogo especialista en radiación antes de iniciar sus tratamientos de radiación, y asegúrese de hablar con su médico o dentista sobre el cuidado oral diario y de rutina. Tiene que hacerse cualquier trabajo dental necesario antes de que comience la radiación, y es posible que le receten tratamientos diarios con fluoruro para ayudar a proteger sus dientes.


Fecha de última actualización: 02/06/2014
Fecha de último cambio o revisión: 02/06/2014