Radioterapia: una guía para los pacientes y sus familias

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Radioterapia: una guía para pacientes y sus familias

Radioterapia: una guía para los pacientes y sus familias

Le han informado que tiene cáncer. Después de considerar sus opciones de tratamiento, usted y su médico han acordado que la radioterapia es su mejor opción, y ahora puede que usted tenga muchas preguntas sobre su tratamiento:

  • ¿Cómo será la experiencia de someterse a la radioterapia?
  • ¿Duele?
  • ¿Cuánto tiempo durará el tratamiento?
  • ¿Necesito internarme en el hospital?
  • ¿Cuál será el costo?

La Sociedad Americana del Cáncer sabe que usted tiene inquietudes acerca de la radioterapia y tenemos las respuestas a algunas de sus preguntas. Recuerde que además de leer información sobre su tratamiento, también puede contar con su médico y enfermera para que respondan a sus preguntas.

Al final de este documento se incluye un glosario en el que se definen las palabras y los términos usados por su equipo de atención médica. Las palabras que aparecen en letra cursiva la primera vez que son usadas aquí, también se encuentran en el glosario. Usted puede usar el glosario para ayudar a entender mejor las conversaciones que tenga con el equipo de especialistas en cáncer. Las conversaciones abiertas y honestas con su equipo de atención medica son la mejor manera de comprender lo que está sucediendo durante su tratamiento.

¿Qué es la radioterapia? ¿Cuándo se usa?

La radioterapia utiliza partículas u ondas de alta energía, tales como los rayos X, rayos gamma, rayos de electrones o protones, para eliminar o dañar las células cancerosas. La radioterapia se conoce además como terapia de radiación o terapia de rayos X.

La radioterapia es uno de los tratamientos más comunes contra el cáncer. La radiación a menudo es parte del tratamiento principal contra ciertos tipos de cáncer, tales como los cánceres de la cabeza y el cuello, vejiga, pulmón y la enfermedad de Hodgkin. Además, muchos otros cánceres son tratados con radioterapia. Miles de personas combaten el cáncer tras haber finalizado sus sesiones de radioterapia. La radiación puede ser administrada por sí sola o en junto con otros tratamientos, como cirugía o quimioterapia. Además, los pacientes a veces reciben más de un tipo de radioterapia.

¿Cómo funciona la radioterapia?

Todas las células crecen y se dividen para formar nuevas células. Sin embargo, las células cancerosas lo hacen más rápidamente que muchas de las células normales a su alrededor.

La radioterapia utiliza equipo especial para administrar altas dosis de radiación hacia las células cancerosas. Esto las combate o daña para impedir su crecimiento, reproducción o propagación. La radiación funciona al romper un segmento de la molécula del ADN dentro de la célula cancerosa, lo cual impide que la célula crezca y se divida. Puede que algunas células sanas alrededor se afecten con la radiación, pero la mayoría se recupera de los efectos del tratamiento volviendo a tener una función normal.

A diferencia de la quimioterapia, en la cual se expone todo el cuerpo a los medicamentos que combaten al cáncer, la radioterapia es un tratamiento de aplicación local, la cual sólo afecta la parte del cuerpo tratada. El objetivo del tratamiento con radiación es atacar tantas células cancerosas como sea viable con el menor daño posible al tejido sano alrededor.

En algunos casos puede que se administren sustancias radiactivas por vía oral o intravenosa, casos en los que la radiación se desplaza por todo el cuerpo. Pero en su mayor parte, la sustancia se acumula en el área del tumor por lo que hay poco efecto en el resto del cuerpo.

¿Superan los beneficios a los riesgos y efectos secundarios?

Puede que la radioterapia resulte ser de mayor provecho en algunos casos que en otros. Por ejemplo, algunos tipos de cáncer son más sensibles a la radiación, así como algunos tumores en ciertas áreas son más fácilmente tratados con radiación sin que se generen tantos efectos secundarios.

Si su médico recomienda un tratamiento con radiación, es porque considera que los beneficios que puede que usted reciba superen los posibles efectos secundarios. Aún así, esto es algo con lo que usted debe estar de acuerdo. Saber todo lo que pueda sobre los posibles beneficios y riesgos puede ayudarle a decidir si la radioterapia es lo mejor para usted. Entre las preguntas que puede hacerle a su médico se encuentran las siguientes:

  • ¿Cuál es el propósito del tratamiento con radiación contra mi tipo de cáncer?
  • ¿Destruir o reducir el tumor?, o
  • ¿Prevenir o detener la propagación del cáncer?, o
  • ¿Reducir la probabilidad de que el cáncer recurra?
  • Si debe aplicarse radiación tras la cirugía, ¿cuáles son las probabilidades de que destruirá cualquier residuo de células cancerosas que hayan quedado? ¿Podría usarse la radiación en vez de la cirugía?
  • ¿Cuáles son las probabilidades de que funcione la radioterapia?
  • ¿Cuál es la probabilidad de que el cáncer se propague o reaparezca si recibe o no recibe radioterapia?
  • ¿Hay otras opciones de tratamiento?
  • Si decido someterme a radioterapia, ¿qué puedo hacer para prepararme para el tratamiento?
  • ¿Qué involucrará el tratamiento? ¿Con cuánta frecuencia se administra? ¿Cuánto tiempo durará?
  • ¿Cómo afectará la radiación el área que rodea el cáncer?
  • ¿Qué efectos secundarios son propensos a surgir?
  • ¿Afectará alguno de estos efectos secundarios la forma natural de ciertas actividades como comer, beber, hacer ejercicio, trabajar, etc.?
  • ¿Cambiarán los efectos secundarios mi aspecto físico?
  • ¿Cuánto tiempo durarán los efectos secundarios?
  • ¿Estaré a un riesgo mayor de cualquier problema de salud en el futuro?

¿Cuánto cuesta el tratamiento con radiación?

La radioterapia es un tratamiento contra el cáncer muy costoso. Requiere de un equipo complejo, así como de los servicios de muchos profesionales de atención médica. El costo exacto de su radioterapia dependerá del tipo y el número de sesiones de tratamiento que necesite.

La mayoría de los seguros de salud en los Estados Unidos, incluyendo Medicare Parte B, cubre los costos de la radioterapia. Hable con el personal del consultorio de su médico, o con la oficina de administración del hospital, acerca de su seguro de salud y de cómo será el pago de sus facturas de atención médica.

En algunos estados, Medicaid (programa que provee servicios de atención médica a personas de bajos recursos económicos) puede ayudar a pagar los tratamientos. Comuníquese con la oficina de servicios sociales de su condado o ciudad para saber si usted reúne los requisitos necesarios para Medicaid y si el programa cubre los gastos de la radioterapia. Si necesita apoyo financiero, comuníquese con la oficina de servicios sociales de su hospital o con la Sociedad Americana del Cáncer, llamando al 1-800-227-2345 para información sobre dónde podría obtener más ayuda.

¿Quién administra tratamientos con radiación?

Durante la radioterapia, usted contará con un equipo de profesionales de la salud que le brindará atención. Su equipo de atención puede incluir las siguientes personas:

  • Oncólogo de radiación: médico especialmente capacitado para tratar con radiación a los pacientes de cáncer, y quien se estará a cargo de su plan de tratamiento con radiación.
  • Físico de radiación: es quien se encarga de que el equipo de radiación funcione adecuadamente y se asegura que emita la dosis correcta de radiación, según las indicaciones de su oncólogo de radiación.
  • Dosimetrista: ayuda al oncólogo de radiación a planificar el tratamiento bajo la supervisión del físico de radiación.
  • Terapeuta de radiación (radioterapeuta) o técnico de radiación: es quien opera el equipo de radiación y le indica la posición en la que debe colocarse para recibir el tratamiento.
  • Enfermera de radioterapia: cuenta con preparación especial en el tratamiento contra el cáncer, y puede proveerle información sobre el tratamiento con radiación y los efectos secundarios.

Es posible que usted también necesite los servicios de un dietista, un fisioterapeuta, un trabajador social, un dentista o un oncólogo dentista o de otros profesionales médicos.

Consentimiento informado

Antes del tratamiento, se le pedirá que firme un formato con su consentimiento. Este formato autoriza al médico administrar la radiación y realizar las pruebas necesarias con su plan de tratamiento. Los detalles de un formato de consentimiento pueden variar, pero generalmente menciona que su médico le ha explicado cómo podría beneficiarle la radioterapia, los riesgos posibles y las otras opciones de tratamiento disponibles para usted. Al firmar el formato está declarando que ha recibido esta información, que la ha entendido y que está en disposición de recibir el tratamiento con radiación. También significa que comprende que no hay garantía de que el tratamiento funcionará.

Antes de firmar el formato de consentimiento, asegúrese de comprender lo siguiente:

  • Los beneficios potenciales del tratamiento.
  • Cómo se administrará el tratamiento, incluyendo por cuánto tiempo durará.
  • Los posibles efectos secundarios, incluyendo cuándo y por cuánto tiempo suelen manifestarse.
  • Cuándo recurrir al médico.
  • De qué otras opciones de tratamiento dispone usted.

¿Cómo es administrada la radioterapia?

La radioterapia puede administrarse de tres maneras: como radiación externa, radiación interna o radiación sistémica. En algunos casos se emplea más de uno de los tipos de la terapia.

La radioterapia externa (o radiación de rayos externos) usa una máquina que dirige los rayos de alta energía hacia el tumor y algunos tejidos normales alrededor. La mayoría de las personas recibe radioterapia externa durante el transcurso de varias semanas en las que las sesiones se realizan de manera ambulatoria en un centro de tratamiento u hospital.

La radioterapia interna (o braquiterapia) utiliza una fuente radiactiva en forma de ya sea un alambre, semilla o píldora que se conoce como un implante, el cual se coloca dentro o cerca del tumor en el cuerpo. La radiación que proviene del implante tiene un corto alcance, por lo que tiene muy poco efecto en los tejidos normales del cuerpo. En algunos casos, puede que los pacientes requieran permanecer hospitalizados mientras reciben la radicación interna.

A veces, después de que se extirpa un tumor quirúrgicamente, se colocan implantes radiactivos en el área en donde estaba el tumor para eliminar cualquier célula cancerosa que pudiera haber quedado.

Los implantes pueden ya sea dejarse dentro del paciente como implantes permanentes o éstos pueden ser retirados después de cierto tiempo.

La radiación sistémica es otro tipo de tratamiento con radiación interna en la que se hace uso de radiofármacos. Éstos son medicamentos radiactivos utilizados para ciertos tipos de cáncer, tal como el cáncer de tiroides o cáncer que se ha propagado a los huesos (metástasis a los huesos). Estos medicamentos consisten de fuentes radiactivas al descubierto que pueden administrarse por vía oral o inyectarse, y que por tanto tienen un alcance en todo el cuerpo. El tratamiento con radiofármacos a menudo requiere de una breve estadía en el hospital.

Los distintos tipos de radioterapia se describen con mayor detalle en las siguientes secciones.

Radioterapia externa

¿Cómo planifica su médico el tratamiento?

Determinar qué clase de radiación se usará depende del tipo de cáncer que tenga y en qué parte de su cuerpo se localice.

Después de un examen físico, así como de una revisión de su historial clínico y de los resultados de las pruebas, el médico localizará con exactitud el área a ser tratada. Esto se hace unos días antes de comenzar la radioterapia en un proceso llamado simulación. Se le pedirá que se recueste y permanezca sin moverse sobre una mesa, mientras el técnico de radiación utiliza una máquina especial de rayos X para determinar el campo de tratamiento (también conocido como puerto de tratamiento). Este es el lugar preciso de su cuerpo a donde se dirigirá el rayo de la radiación.

Para asegurar que los rayos de radiación queden apuntados correctamente, puede que se realicen moldes o yesos especiales de su cuerpo para ayudarle a permanecer inmóvil durante su tratamiento. También serán útiles para ayudarle a mantener la misma posición durante las sesiones subsecuentes. Puede que el técnico de radiación marque con tinta semipermanente el área con pequeños puntos. Con el transcurso del tiempo, las marcas serán propensas a desaparecer, pero es necesario que éstas permanezcan hasta que finalice su tratamiento. No use jabón ni restriegue estas marcas. A veces, puede que el área se marque con puntos permanentes como los que se utilizan en un tatuaje (los cuales podrán borrarse con láser si así lo desea).

De acuerdo a la información de la simulación, de otras pruebas y de su diagnóstico clínico, el médico decidirá cuánta radiación es necesaria, cómo se administrará y cuántas sesiones de tratamiento debe recibir.

La radioterapia externa normalmente se aplica con una máquina llamada acelerador lineal (“linac” por su abreviación en inglés), la cual se describe más adelante.

¿Cuánto tiempo dura el tratamiento?

En la mayoría de los casos, la dosis total de radiación necesaria para combatir el tumor no puede suministrarse por completo en una sola sesión. Esto se debe a que es muy difícil administrar la radioterapia sin dañar al menos algunas células normales alrededor. Una dosis de radiación administrada en una misma sesión puede ocasionar más daños a los tejidos normales y, como resultado, generar más efectos secundarios que administrar la misma dosis de radiación repartida entre varias sesiones.

Por esta razón, la dosis total de radioterapia externa normalmente se divide en dosis menores denominadas fracciones. La forma más común de administrarse es diariamente, cinco días a la semana (de lunes a viernes) por cinco a ocho semanas. Los recesos de fin de semana permiten que las células normales se recuperen. La dosis total de radiación y el número de sesiones de tratamiento pueden variar dependiendo de:

  • El tamaño y la localización de su cáncer.
  • El tipo de cáncer.
  • La razón del tratamiento.
  • Su estado general de salud.
  • Cualquier otro tratamiento que esté recibiendo.

Puede que en ciertos casos se use una programación distinta de sesiones. Por ejemplo, la radioterapia puede que dure sólo unas cuantas semanas (o menos) cuando está siendo administrada para aliviar los síntomas, debido a que la dosis total de radiación es menor. En algunos casos, pudiera ser que la radiación sea aplicada en dos o más sesiones de tratamiento por día (radioterapia hiperfraccionada). O pudiera administrarse como terapia de curso dividido, lo cual permite varias semanas de receso entre las sesiones de tratamiento para permitir que el cuerpo se recupere mientras el cáncer se reduce.

¿Qué ocurre durante cada visita de tratamiento?

El tratamiento con radiación externa no causa dolor. Es muy parecido a sacarse una radiografía común. El tratamiento en sí toma tan sólo unos minutos, pero cada sesión puede durar de 15 a 30 minutos debido al tiempo que toma preparar el equipo y colocarle a usted en la posición correcta.

Según el área que está recibiendo el tratamiento, es posible que usted tenga que desnudarse, por lo que es aconsejable que vista ropa holgada que se pueda quitar y poner fácilmente. Se le solicitará que se recueste sobre la mesa de tratamiento próxima a la máquina de radiación (acelerador lineal o linac). Este equipo cuenta con un brazo que se extiende a través de la mesa. La radiación es emitida por este brazo. La máquina puede moverse alrededor de la mesa para cambiar el ángulo de radiación en caso de ser necesario.

El técnico de radiación puede colocar forros resistentes especiales entre la máquina y otras partes de su cuerpo que no están siendo tratadas para proteger los tejidos y órganos con células normales.

Tan pronto como usted se encuentre en la posición correcta, el técnico de radiación entrará en un cuarto adyacente para operar la máquina y le observará en un monitor de televisión. Usted podrá comunicarse con el técnico a través de un intercomunicador. SsSe le pedirá que permanezca inmóvil durante el tratamiento. No tiene que aguantar la respiración, simplemente respire con normalidad.

La máquina que se utiliza para administrar la radioterapia hace ruidos, y algunas veces puede que suene como una aspiradora cuando se mueve para enfocar distintos ángulos para dirigir la radiación al área de tratamiento. El radioterapeuta controla el movimiento y verifica que la máquina esté funcionando adecuadamente. Si le preocupa algún problema que surja en la sala de tratamiento, pida a su terapeuta que le explique. Si se siente mal o algo le incomoda durante el tratamiento, infórmeselo inmediatamente. Es posible interrumpir la ejecución de la máquina en cualquier momento.

¿Emitirá radiación mi cuerpo durante o después de la sesión de radiación externa?

La radioterapia externa afecta a un grupo de células en su cuerpo sólo por un momento. Debido a que no hay una fuente de radiación en su cuerpo, usted no emitirá radiación en ningún momento durante o después del tratamiento.

Métodos de radioterapia externa más recientes

Actualmente, los científicos han desarrollado procedimientos más nuevos y precisos para la administración de radioterapia externa. Estos enfoques permiten a los médicos dirigir la radiación de forma más directa sobre los tumores.

Estas formas de radiación más recientes causan menos daño a los tejidos normales, lo que permite a los médicos usar dosis más altas dirigidas solamente a los tumores. Sin embargo, estos métodos son relativamente nuevos, y los efectos a largo plazo continúan bajo estudio.

Las máquinas más nuevas permiten a los médicos delinear el rayo de radiación para que corresponda con la forma del tumor. Con la radiación conformal (o conformacional) una computadora especial usa estudios por imágenes (como la tomografía computarizada o CT) para delinear la localización del cáncer en el cuerpo desde tres direcciones (tridimensional o 3-D). Al hacer esto, los rayos de la radiación pueden ajustarse para que vayan dirigidos con la forma del cáncer. Esto ayuda a proteger mejor las partes del cuerpo y tejidos cercanos entre el rayo de la radiación y el cáncer.

La radioterapia conformal tridimensional (3D-CRT) emite rayos dirigidos al cáncer desde direcciones distintas. Se coloca a los pacientes un molde o yeso para evitar que la parte del cuerpo se mueva, y así dirigir la radiación con mayor precisión. Al dirigir la radiación con más precisión, puede que sea posible reducir el daño de la radiación a los tejidos normales y combatir mejor el cáncer mediante el aumento de la dosis de radiación contra el tumor.

La radioterapia de intensidad modulada (IMRT, por sus siglas en inglés) es un método más reciente que es parecido a la 3D-CRT. Este método se ajusta a la forma del tumor como lo hace la 3D-CRT, pero también permite ajustar la potencia de los rayos para disminuir en algunas regiones el daño a los tejidos normales del cuerpo. Esto ofrece un control aún mayor para reducir el alcance de la radiación al tejido normal mientras se administra una dosis mayor contra el tumor. Puede que incluso cause menos efectos secundarios.

Una forma más nueva de IMRT, conocida como tomoterapia helicoidal, usa un acelerador lineal dentro de una gran rosca que se coloca en forma de espiral alrededor del cuerpo mientras se recuesta sobre la mesa de tratamiento. Puede administrar radiación desde muchos ángulos distintos alrededor del cuerpo, lo que permite incluso una mayor precisión al dirigir la radiación.

La radiación conformal de rayos de protones es muy parecida a la terapia conformal, pero en lugar de usar rayos X, utiliza rayos de protones. Los protones son una parte de los átomos que causan un daño menor a los tejidos que atraviesan, pero que son muy efectivos en matar a las células al final de su trayectoria. Esto significa que la radiación con rayos de protones es capaz de suministrar más radiación al tumor, a la vez que reduce los efectos secundarios en el tejido normal adyacente. Los protones pueden producirse por una máquina especial llamada ciclotrón o sincrotrón. Esta equipo es bastante costoso y requiere ser operado por expertos. Es por esto que la terapia con rayos de protones puede ser costosa y aún no está disponible en muchos dentro de tratamiento con radiación. Se necesitan más estudios para determinar si la radiación con protones produce mejores resultados en cánceres específicos en comparación con el tratamiento de radiación convencional con fotones.

La terapia de radiación intraoperatoria (IORT) consiste de radiación directamente al o a los tumores durante la cirugía. Puede que se use si los tumores no pueden ser extirpados en su totalidad o si hay una probabilidad alta de que se vuelva a desarrollar un tumor en la misma región. Mientras el paciente está bajo anestesia (dormido), el cirujano localiza el cáncer. Los tejidos normales pueden ser despejados y protegidos con el uso de forros especiales de tal forma que la IORT permita al médico aplicar una dosis alta de radiación al cáncer sin afectar los tejidos alrededor. La IORT normalmente se administra en un quirófano especial recubierto con paredes de bloqueo contra la radiación.

La radiocirugía estereotáctica no es realmente cirugía sino un tipo de tratamiento con radiación que suministra una gran dosis de radiación a un área pequeña de tumor en una sola sesión. En la mayoría de las veces se usa para los tumores cerebrales y otros tumores dentro de la cabeza. Primero, se fija al cráneo un marco para la cabeza para dirigir con precisión los rayos de radiación. Una vez determinada la región exacta del tumor mediante los estudios por CT o MRI, la radiación se aplica desde la máquina hacia dicha región. La radiación es muy precisa y los tejidos alrededor resultan afectados lo mínimo posible.

Hay tres tipo de radiocirugía estereotáctica que puede ser aplicada:

  • El tipo más común utiliza un acelerador lineal móvil que es controlado por una computadora. En lugar de suministrar muchos rayos a la vez, la máquina se mueve alrededor para suministrar la radiación al tumor desde diferentes ángulos. Varias máquinas hacen radiocirugía estereotáctica de esta manera, las cuales se conocen como X-Knife CyberKnife® y Clinac®.
  • El método Gamma Knife® utiliza radiación de alta energía que se enfoca de manera precisa al tumor desde muchos ángulos distintos por un tiempo breve. Esta gran dosis radiactiva se administra de forma exacta al tumor en una sola sesión de tratamiento. Al no ser una cirugía en sí, no se hace uso de un bisturí.
  • Un tercer tipo hace uso de rayos de partículas con carga alta (como protones y iones de helio) para administrar la radiación estereotáctica al tumor.

En la radiocirugía estereotáctica, normalmente se requiere una sesión para administrar toda la dosis de radiación, aunque puede que sea necesario repetirla. Algunas veces, los médicos administran radiación en varios tratamientos más pequeños para suministrar una cantidad de dosis similar o ligeramente mayor (fraccionamiento). Algunas veces, a esto se le llama radiocirugía fraccionada o radioterapia estereotáctica.

Se están llevando a cabo estudios clínicos para saber qué tan bien la radiocirugía estereotáctica y la radioterapia estereotáctica funcionan por sí solas y al usarse en conjunto con otros tipos de radioterapia.

Radioterapia interna (braquiterapia)

¿Qué es la radioterapia interna?

Puede que su médico recomiende la radioterapia interna (también conocida como braquiterapia) como la mejor forma para tratar su cáncer. En lugar de usar rayos de radiación emitidos desde una gran máquina, la fuente de radiación se encuentra usualmente contenida en un pequeño depósito conocido como implante. El implante se coloca muy cerca o dentro del tumor. El material es colocado de tal forma que dañe el menor número de células normales posible. El material en sí puede dejarse dentro del cuerpo por sólo un tiempo reducido, o puede que se deje ahí de forma permanente. Esto permite al médico aplicar una alta dosis de radiación a una región menor que lo que se aplicaría si se empleara un tratamiento con radiación externa.

Los tipos principales de braquiterapia son la radiación intracavitaria y la radiación intersticial. Ambos métodos involucran el uso de implantes radiactivos, como píldoras, semillas, cintas, alambres, agujas, cápsulas o tubos con radiación. Durante la radiación intracavitaria, el material es colocado en una cavidad (espacio) en el cuerpo, como el útero por ejemplo. Con la radiación intersticial, los implantes son colocados dentro o cerca del cáncer, pero no en una cavidad del cuerpo.

¿Cómo se colocan los implantes en el cuerpo?

Las sustancias radiactivas selladas (implantes) se colocan en las cavidades del cuerpo o en el tejido del cuerpo con aplicadores, los cuales consisten de tubos metálicos o de plástico conocidos como catéteres. Esto se hace en el quirófano de un hospital. El paciente será adormecido ya sea con anestesia general (en la que se administran medicamento para dormirlo por completo) o anestesia local (en donde sólo se adormece una parte del cuerpo). Los aplicadores son colocados por un doctor mediante el uso de pruebas de imágenes (como radiografías o imágenes por resonancia magnética) para poder ver la región exacta en donde se requiere aplicar la radiación. Si los aplicadores requieren permanecer en el cuerpo, puede que sean suturados para fijarlos en su lugar hasta que el tratamiento termine.

Durante la radiación en sí, los implantes son colocados en el cuerpo a través de los aplicadores. Algunos implantes son permanentes, los cuales se colocan a través del aplicador que luego se retira dejando el implante en el cuerpo. Otros implantes se dejan en el cuerpo sólo por cierto tiempo. Para los implantes que serán extraídos tras cierta cantidad de minutos, horas o días, por lo general el aplicador se deja colocado hasta que el tratamiento termina. Luego el aplicador se retira en el momento en que se extraen los implantes durante la última sesión.

¿Cuánto tiempo permanecen los implantes en el cuerpo?

El tipo de implante que recibe y la programación de las sesiones de tratamiento dependerán del tipo de cáncer, su ubicación en el cuerpo, su estado de salud general y de otros tratamientos que haya tenido. Algunos implantes suministran dosis bajas de radiación, los cuales permanecen colocados por varios días o incluso de manera permanente. Otros suministran dosis mayores de radiación y luego son extraídos tras sólo algunos minutos.

Generalmente, los implantes de dosis bajas se dejan colocados de uno a siete días. Para implantes más grandes, según el lugar en donde se coloquen, puede ser que usted deba permanecer en cama sin moverse mucho para evitar que se desplacen.

Algunos implantes más pequeños (como las semillas usadas para tratar el cáncer de la próstata y del pulmón) pueden dejarse permanentemente. Durante el transcurso de varias semanas dejarán de emitir radiación. Las semillas son aproximadamente del tamaño de un grano de arroz y en raras ocasiones pueden causar problemas. Si sus implantes se dejan colocados, puede que regrese a casa en el mismo día en que fueron insertados (o al día siguiente). Pero va a necesitar quedarse en el centro de tratamiento hasta que se pierda el efecto de la anestesia. A veces se requiere tomar medidas especiales de precaución para proteger a los familiares y amigos de la radiación emitida por los implantes. Consulte esto con su equipo de atención médica.

La braquiterapia remota en dosis altas (HDR por sus siglas en inglés) permite que la persona sea tratada por sólo unos minutos con una fuente radiactiva poderosa que llega al tumor a través de catéteres. La fuente es retirada sólo unos minutos después. Puede que esto sea repetido durante el transcurso de unos cuantos días o semanas. El material radiactivo no se deja en el cuerpo. A veces el aplicador se deja colocado entre las sesiones de tratamiento, o puede que sea colocado en cada una de las sesiones.

¿Cómo me sentiré durante la terapia de implante?

No es probable que vaya a sentir mucho dolor o malestar mientras se colocan los implantes. La anestesia utilizada mientras están siendo colocados podría causarle náusea y hacerle sentir sueño o debilidad, pero estos efectos secundarios no durarán mucho tiempo. Si su implante se fija en su lugar mediante un aplicador, es posible que sienta alguna molestia en la región. Pida alguna medicina que le ayude a relajarse o a aliviar el dolor si lo necesita. Asegúrese de informar a la enfermera si tiene ardor, sudoración o cualquier otro síntoma.

¿Qué ocurre después de retirarse un implante temporal?

En la mayoría de los casos, la anestesia no es necesaria al momento de retirar un aplicador o implante. Por lo general esto se realiza en su habitación de hospital o consultorio médico. Es posible que sienta dolor o sensibilidad en el área tratada por algún tiempo después del tratamiento, pero la mayoría de los pacientes pueden regresar rápidamente a sus actividades normales. Recuerde que su cuerpo se está recuperando, y puede ser que necesite descansar o dormir por más tiempo durante los próximos días.

¿Qué ocurre con los implantes permanentes?

El material radiactivo dejará de emitir radiación con el tiempo. Puede que esto tome semanas o meses. Hable con su médico o enfermera sobre cuánto tiempo podría tomar en su caso. Una vez que la radiación desaparece, el/los implante(s) dejan de ser activos. Por lo general, éstos permanecen colocados, no causan daño y no es necesario retirarlos.

¿Emitiré radiación durante o después de finalizar el tratamiento de radioterapia interna?

Con la radioterapia interna su cuerpo puede emitir una pequeña cantidad de radiación por poco tiempo. Si la radiación está contenida en un implante temporal, se le pedirá que permanezca en el hospital y que se limiten sus visitas durante el tratamiento. Puede que también le soliciten mantener cierta distancia entre usted y las visitas. Puede que no se permita que las mujeres embarazadas y los niños le visiten. Con los implantes sellados, no hay radiación en los fluidos corporales y materia del paciente.

Los implantes permanentes emiten pequeñas dosis de radiación durantes unas cuantas semanas o meses a medida que dejan de hacerlo lentamente. La radiación por lo general no se desplaza mucho más allá del área bajo tratamiento, por lo que las probabilidades de que otras personas estén expuestas a la radiación son muy pequeñas. No obstante, puede que su equipo de atención médica le solicite que tome ciertas precauciones como el mantenerse alejado de niños menores y mujeres embarazas, especialmente justo después de haber recibido los implantes.

Radiación sistémica

¿Qué es la radioterapia sistémica?

La radiación sistémica hace uso de medicamentos llamados radiofármacos. Esas fuentes de radiación no sellada normalmente son en forma líquida. Entre ejemplos de estos fármacos están el estroncio 89 y el yodo 131. Puede que los radiofármacos se inyecten al cuerpo o que se administren mediante una vía intravenosa o por vía oral. Éstos viajarán a través del cuerpo y están diseñados para acumularse en la región del cuerpo en donde se encuentra el cáncer. Es ahí en donde emiten su radiación para combatir a las células cancerosas.

¿Emitiré radiación durante o después de finalizar el tratamiento de radioterapia sistémica?

Tras la radiación sistémica con una sustancia radiactiva no sellada como yodo, fósforo o estroncio que se administra por vía oral o intravenosa, parte de la radiación permanecerá en su cuerpo por algunos días, hasta que su cuerpo logre deshacerse de ésta. Puede que requiera quedarse en el hospital por uno o dos días, y su equipo de atención médica le indicará las precauciones que debe tomar hasta que su cuerpo no emita radiación que podría ser nociva para los demás. Estas precauciones varían dependiendo de la sustancia que se use.

Seguridad del paciente y la familia

A veces los médicos recomiendan ciertas medidas de seguridad para proteger a las personas a su alrededor de la radiación sistémica en su cuerpo. Esto es por que las sustancias radiactivas pueden salir de su cuerpo por la saliva, el sudor, la sangre y la orina que pueden contener radiación. En la mayoría de los casos, las medidas de seguridad deben seguirse sólo durante los primeros días tras el tratamiento. Con el tiempo, la radiación se debilita y eventualmente el cuerpo la elimina. Consulte con el médico o enfermera sobre cuánto tiempo podría tomar en su caso y sobre las medidas especiales que requerirá seguir.

Podría ser que le digan que tome las siguientes precauciones durante algún tiempo:

  • Seguir ciertas indicaciones de higiene personal tras usar el inodoro.
  • Usar utensilios para comer y toallas separados de los de otras personas.
  • Beber líquidos adicionales para la expulsión del material radiactivo de su cuerpo.
  • Evitar la actividad sexual.
  • Limitar el contacto con bebés, niños y mujeres embarazadas.

Consulte con su equipo de atención médica sobre las precauciones que requiera tener. Asegúrese de comprender lo que necesita hacer para proteger a las personas a su alrededor.

Prevención y control de los efectos secundarios comunes

¿Qué puedo hacer para cuidarme durante la terapia?

Usted necesita cuidarse bien, especialmente para proteger su salud durante el tratamiento con radiación. Su médico o enfermera le orientarán sobre su tratamiento y los efectos secundarios que podría tener. A continuación se dan otros consejos prácticos:

  • Asegúrese de descansar lo suficiente. Puede ser que sienta más cansancio de lo normal. Procure dormir bien durante la noche. El cansancio o fatiga puede durar varias semanas después de terminado el tratamiento. Consulte la sección de "Métodos para lidiar con el cansancio" para más información.
  • Mantenga una dieta balanceada y nutritiva. Según la región del cuerpo que reciba la radiación (por ejemplo, el abdomen o el área de la pelvis), es posible que su médico o enfermera recomienden cambios en su alimentación. Puede obtener más información en el documento Nutrición para la persona con cáncer durante el tratamiento: una guía para pacientes y sus familias de la Sociedad Americana del Cáncer.
  • Cuide mucho la piel del área tratada. Si recibe radioterapia externa, la piel de la región bajo tratamiento puede ponerse más sensible o adquirir la apariencia de quemadura solar. Consulte con su médico o enfermera antes de usar cualquier jabón, cremas, desodorantes, medicinas, perfumes, cosméticos, talco u otra sustancia en el área tratada. Algunos de estos productos pueden irritar la piel sensible. Consulte la sección de "Métodos para lidiar con los problemas de la piel" para más información.
  • Evite usar ropa ajustada. Esto incluye fajas, cinturones, pantimedias o cuellos apretados sobre el área de tratamiento. En su lugar, use vestimenta suelta de algodón suave. No almidone sus prendas de vestir.
  • No se frote ni restriegue la piel tratada, y no use cinta adhesiva sobre ésta. Si es necesario cubrir o vendar la piel, use cinta adhesiva de papel o del tipo utilizado para la piel sensible. Procure que la cinta adhesiva quede colocada fuera de la región de tratamiento, y no se la ponga en el mismo sitio cada vez que cambie el vendaje.
  • No aplique calor o frío (como almohadillas térmicas o compresas frías) sobre la región tratada. Consulte primero con su médico. Hasta el agua caliente puede lastimar la piel; por lo tanto, use solamente agua tibia para lavar el área tratada.
  • Proteja del sol el área tratada. Puede ser que su piel se vuelva hipersensible a la luz solar. Si es posible, cúbrase la piel tratada con ropa de colores oscuros antes de salir. Pregunte al médico si debe usar alguna crema con bloqueador solar. Si éste lo autoriza, utilice una crema antisolar con un factor de protección solar (SPF) de por lo menos 15. Vuelva a aplicarse la crema antisolar a menudo, aún después de que la piel haya sanado. Continúe con las medidas de protección adicional de la piel contra la luz del sol durante al menos un año después de la radioterapia.
  • Notifique a su médico sobre cualquier medicamento que esté tomando antes de comenzar el tratamiento. Informe primero a su médico sobre cualquier medicamento, incluso si se trata de una aspirina, vitaminas o productos herbales.

Los efectos secundarios pueden variar

Su médico y enfermera son las personas más indicadas para consultar sobre el tratamiento, efectos secundarios, atención en casa y cualquier otra inquietud médica que pueda tener. Es importante que les informe sobre cualquier efecto secundario que le esté ocurriendo, incluyendo cambios en la piel, cansancio, diarrea o problemas para ingerir alimentos. Asegúrese de entender todas las indicaciones de atención en casa y sepa a quién contactar si le surgen más preguntas.

Los efectos secundarios varían de paciente a paciente y dependerán de la dosis de radiación, así como de la parte del cuerpo que se trata. Algunos pacientes no presentan efectos secundarios en lo absoluto, mientras que otros presentan una cantidad considerable. No hay forma de predecir quién tendrá y quién no tendrá efectos secundarios. Su estado general de salud también puede a veces influir en la manera en que su cuerpo reacciona al tratamiento con radiación, y en que si usted tenga o no efectos secundarios.

La radioterapia puede causar efectos secundarios tempranos y tardíos. Los efectos secundarios tempranos son aquellos que suceden durante o justo después del tratamiento. Normalmente desaparecen dentro de unas semanas tras el tratamiento. Los efectos secundarios tardíos son aquellos que tardan meses o incluso años en manifestarse y a menudo son permanentes.

Entre los efectos secundarios tempranos más comunes se incluyen:

  • Fatiga (sentir cansancio constante).
  • Cambios en la piel.

Otros efectos secundarios tempranos por lo general se relacionan con el área bajo tratamiento, como la pérdida del cabello o los problemas de la boca que se da tras recibir tratamiento en la cabeza.

La mayoría de los efectos secundarios desaparecen con el tiempo. Mientras tanto, existen maneras de reducir la incomodidad que pudieran causar. Si los efectos secundarios que experimenta se tornan más graves, el médico puede indicarle que se descontinúen los tratamientos por algún tiempo, así como recomendar un cambio en el programa o en el tipo de tratamiento que está recibiendo. Notifíquele a su médico, enfermera o técnico de radiación acerca de cualquier efecto secundario que se le presente, de manera que le pueda ayudar a controlarlo. La información que aparece en este documento puede servir de guía para sobrellevar algunos efectos secundarios, pero no puede reemplazar la comunicación con su médico o enfermera sobre lo que está ocurriendo en su cuerpo.

Métodos para lidiar con el cansancio

El cansancio es una sensación de debilidad física, mental y emocional. Esto es muy común con el cáncer y su tratamiento, y a menudo ocurre con la radioterapia. El control del cansancio es una parte importante de su atención y de la de sus seres queridos.

Experimentar esta fatiga implica tener menos energía para hacer las cosas que normalmente hace o quiere hacer. Puede durar por largo tiempo e interferir con sus actividades cotidianas. Este cansancio es diferente al cansancio común, que generalmente dura poco y se alivia con descanso. El cansancio asociado con el cáncer es más intenso y molesto, y el descanso no siempre lo alivia. El cansancio asociado con el cáncer puede:

  • Variar de un día a otro en intensidad y qué tanto le afecta.
  • Ser abrumador y dificultar que se sienta bien.
  • Dificultar que pueda pasar el tiempo con familiares y amigos.
  • Reducir su capacidad de hacer su actividades cotidianas, incluyendo trabajar.
  • Hacer que sea difícil seguir su plan de tratamiento contra el cáncer.
  • Tener distintas duraciones, lo cual hace difícil predecir por cuánto tiempo estará así.

Sólo usted sabe si tiene cansancio y cuán grave es. No existen pruebas de laboratorio que puedan diagnosticar o describir su nivel de cansancio. La mejor medida del cansancio proviene de su propio informe a su médico o enfermera. Puede describir su nivel de cansancio como nulo, leve, moderado o grave. O puede usar una escala de 0 a 10, donde 0 significa nada de cansancio y 10 es para el peor cansancio que podría imaginar. Cual sea la forma que escoja, es importante que comunique su nivel de cansancio a su equipo de atención médica.

La mayoría de las personas empiezan a sentirse cansadas al cabo de unas semanas de haber recibido la radioterapia, y el cansancio suele empeorar a medida que avanza el tratamiento. El estrés relacionado a su enfermedad, los traslados diarios para recibir el tratamiento y los efectos de la radiación en las células normales también pueden empeorar el cansancio.

La causa del cansancio relacionado al cáncer no siempre puede asimilarse de forma clara. No obstante, si se conoce la causa del cansancio, el tratamiento será dirigido a la causa. Por ejemplo, si se piensa que la anemia (recuento bajo de glóbulos rojos) contribuye a los síntomas del cansancio, ésta puede ser atendida con tratamiento. En otros pacientes, el tratamiento podría incluir la corrección del desbalance de líquidos y minerales en la sangre. El aumento de actividad física, así como la atención de los problemas al dormir y una buena alimentación parecen mejorar el problema del cansancio. La educación y la asesoría forman parte del tratamiento ya que ayudan al paciente a saber cómo conservar las energías, reducir el estrés y usar la distracción para enfocarse en cosas que no sea el cansancio.

Al entender su cansancio, usted puede sobrellevarlo mejor y reducir su angustia. Con frecuencia, un familiar puede ayudarle a que hable con su equipo de atención médica sobre su cansancio y cómo éste le afecta.

El cansancio por lo general desaparece gradualmente después de que se haya completado el tratamiento. Hasta ese momento, hay algunas cosas que puede hacer que son útiles para lidiar con el cansancio:

  • Haga una lista de sus actividades normales en orden de importancia para usted. Trate de hacer las actividades importantes primero, cuando tiene más energía.
  • Pida la ayuda de sus seres queridos y amigos.
  • Coloque a su alcance las cosas que usa con frecuencia.
  • Use métodos para reducir el estrés, tales como la respiración profunda, la visualización, la meditación, la oración, hablar con otras personas, leer, oír música, pintar o cualquier otra actividad que le resulte placentera.
  • Mantenga un registro de cómo se siente cada día. Llévelo con usted cuando consulte a su médico.
  • Lleve un equilibro entre el descanso y las actividades. Evite pasar demasiado tiempo en cama, lo cual puede hacerle sentir débil. Programe las actividades de tal forma que tenga suficiente tiempo para descansar. La mayoría de la gente nota que tener periodos breves de descanso resulta mejor que uno prolongado.
  • Antes de comenzar un programa de ejercicios, consúltelo con su médico.
  • Siga una alimentación sana que contenga proteínas (carnes, leche, huevo y frijoles) y tenga un consumo diario suficiente de agua, a menos que reciba otras indicaciones.

Informe a su médico o enfermera sobre su cansancio y hable con ellos si:

  • Su cansancio no se alivia, o si recurre o empeora.
  • Está más cansado de lo normal durante o después de una actividad.
  • Siente cansancio y no es debido a algo que haya hecho.
  • Experimenta confusión o no se puede concentrar en sus pensamientos.
  • No se puede levantar de la cama después de más de 24 horas acostado.
  • Su cansancio interfiere con su vida social o su rutina diaria.

Si necesita tomarse un tiempo para ausentarse de su trabajo, hable con su empleador. Puede que también cuente con algunos derechos que le ayudarán a conservar su empleo. Póngase en contacto con la Sociedad Americana del Cáncer (por teléfono o en Internet) para obtener más información sobre el cansancio, así como información sobre la Ley de Estadounidenses con Discapacidad y la Ley de Licencia por Motivo Médico o Familiar. Algunas de esas leyes son de utilidad para las personas con cáncer.

Métodos para lidiar con los problemas de la piel

El área tratada de su piel puede lucir rojiza, irritada, inflamada, con ampollas o incluso como si estuviera bronceada o quemada por el sol. Al cabo de unas semanas, puede que su piel se haga reseca, escamosa, experimente picazón o se despelleje. Es importante que informe al médico o a la enfermera sobre cualquier cambio que experimente en la piel. Puede que le sugieran formas de aliviar los malestares en la piel y reducir la irritación adicional.

La mayoría de las reacciones de la piel desaparecen varias semanas después de terminar el tratamiento. Sin embargo, en algunos casos, la piel tratada quedará más oscura de lo que era antes. Trate su piel con suavidad y delicadeza. Existen varias formas de lograr esto:

  • Use solamente agua tibia y jabón suave; simplemente deje que el agua caiga sobre el área tratada. No frote el área. También tenga cuidado de no tallar las marcas hechas en su piel para la radioterapia.
  • Evite ponerse ropa ajustada sobre el área.
  • Trate de no frotar, restregar ni rascar las zonas sensibles.
  • No coloque nada que sea caliente como almohadillas térmicas, ni nada que sea frío como compresas heladas, sobre la piel de la región tratada, salvo que su médico le indique hacerlo.
  • No use crema para antes o después de afeitarse, ni productos para eliminar los vellos. Si tiene que afeitarse el área, utilice una afeitadora eléctrica, pero antes consulte a su médico o enfermera.
  • Consulte a su médico o enfermera antes de usar polvos, cremas, perfumes, desodorantes, aceites para el cuerpo, ungüentos, lociones o remedios caseros en el área tratada durante y tras varias semanas después del tratamiento. Muchos productos para la piel pueden dejar sobre ésta una capa que puede causar irritación e incluso puede cambiar la dosis de radiación absorbida por el cuerpo.
  • Evite exponer el área a la luz solar mientras recibe el tratamiento, y por lo menos durante un año después de haber terminado la terapia. Evite el uso de cabinas de bronceado.
  • Si usted prevé que pasará más de unos minutos al sol, use ropa protectora (por ejemplo, un sombrero de ala ancha y una camisa de manga larga) y un producto antisolar. Pregunte al médico o a la enfermera si puede aplicarse una crema antisolar.

¿Qué puedo hacer respecto a la caída del cabello?

La radioterapia puede causar la caída del cabello (alopecia), pero sólo en el área que ha sido tratada. Por ejemplo, si usted recibe el tratamiento en la región de la cadera, no perderá el cabello de la cabeza. No obstante, la radiación dirigida al área de la cabeza puede hacer que usted pierda el cabello parcial o totalmente.

Aunque en la mayoría de los pacientes el cabello crece de nuevo después de que finalizan las sesiones del tratamiento, asimilar la pérdida de cabello suele ser algo muy difícil. Cuando vuelve a crecer, puede que el cabello sea más delgado o que tenga una textura diferente a la que tenía antes. Si tiene alguna pregunta o inquietud acerca de la caída del cabello, pregunte a su médico o enfermera.

Si usted experimenta caída de cabello, puede que su cuero cabelludo esté sensible y que requiera cubrir su cabeza. Deberá usar un sombrero o un pañuelo para protegerse la cabeza para evitar exponer dicha área al sol. Si prefiere usar una peluca o un tupé, asegúrese de que el forro no le irrite el cuero cabelludo. Su oficina local de la Sociedad Americana del Cáncer puede ayudarle a conseguir una peluca o un sombrero. Puede que también quiera revisar si el costo de lo que utiliza para cubrirse la cabeza es un gasto que puede deducirse de los impuestos o si está cubierto por su seguro de salud.

¿Se afectarán mis recuentos sanguíneos?

No obstante de ser muy poco común, la radioterapia puede causar recuentos bajos de glóbulos blancos, así como niveles bajos de plaquetas. Estas células sanguíneas ayudan al cuerpo a combatir las infecciones y a detener el sangrado. Si sus pruebas de sangre muestran este efecto secundario, el tratamiento podría ser retrasado aproximadamente una semana hasta que los niveles sanguíneos se normalicen. Es más probable que este efecto secundario se presente si usted además está recibiendo quimioterapia.

¿Tendré problemas para comer?

La radiación a la cabeza y cuello, o a partes del sistema digestivo puede producir problemas para comer y para la digestión. Puede que pierda el interés por la comida durante el tratamiento. Incluso si no siente hambre, debe procurar comer alimentos altos en proteínas y calorías. Los médicos han descubierto que los pacientes que se alimentan bien pueden manejar mejor sus tratamientos contra el cáncer y los efectos secundarios.

Sobrellevar los problemas de alimentación a corto plazo puede ser más fácil de lo que usted espera. Existen guías y folletos de recetas para los pacientes que necesitan ayuda con sus problemas de alimentación. Puede conseguir una copia de nuestro documento Nutrición para la persona con cáncer: una guía para pacientes y sus familias llamando a nuestro número sin cargos, o consultándolo directamente en nuestro sitio en Internet www.cancer.org.

A continuación se sugieren algunas cosas que puede hacer para cuando no sienta ganas de comer y para aprovechar al máximo los momentos en que sí tenga apetito.

  • Coma cuando tenga hambre, aunque no sea hora de comer.
  • Coma cinco o seis porciones pequeñas de comida durante el día, en lugar de dos o tres comidas grandes.
  • Varíe su dieta y pruebe nuevas recetas.
  • Si usted disfruta comiendo en compañía de alguien, trate de comer con familiares o amigos, o bien, coma mientras escucha la radio o ve la televisión.
  • Disponga de bocadillos saludables a su alcance para comerlos cuando le apetezcan.
  • Si otras personas le ofrecen cocinar para usted, permítales que lo hagan, y no sienta timidez en decir lo que le gustaría comer.
  • Si nadie vive con usted, quizá sea conveniente coordinar que reciba comida a domicilio a través del programa "Comidas sobre Ruedas" (“Meals on Wheels”). Pregunte a su médico o enfermera, o comuníquese con la oficina local de la Sociedad Americana del Cáncer, para informarse acerca de este programa en su región.
  • Si usted consume bebidas con alcohol, consulte al médico si debe dejar de hacerlo durante el tratamiento, así como si dicho consumo puede interferir con algún medicamento que esté tomando.

Si usted sólo puede comer pequeñas porciones de comida, aumente las calorías por ración haciendo lo siguiente:

  • Añada mantequilla o aceite de oliva.
  • Mezcle las sopas de crema (enlatadas) con leche, o con leche y crema (mitad y mitad), en lugar de agregarles agua.
  • Beba leche-malteadas (licuados o batidas) o latas/ botellas de bebidas nutricionales ricas en calorías o suplementos líquidos entre las comidas.
  • Agregue salsa de crema o queso derretido a sus verduras favoritas.

Algunas personas toleran grandes cantidades de líquido, aunque no sientan deseos de comer comidas sólidas. Si éste es su caso, trate de aprovechar al máximo cada vaso enriqueciendo las bebidas con leche en polvo, yogur, miel o bebidas nutricionales.

Hable con su equipo de atención médica sobre cualquier problema que pueda tener para comer, para que le ayude a determinar la forma de hacerle sentir mejor y consumir los nutrientes que su cuerpo necesita.

¿Cómo me sentiré emocionalmente?

Muchos pacientes se sienten cansados debido a la radioterapia, y esto puede afectar sus emociones. También usted pudiera sentir depresión, miedo, ira, frustración, soledad o desamparo.

Puede que resulte útil asistir a un grupo de apoyo de personas con cáncer. Pregunte a su médico o llame a la Sociedad Americana del Cáncer para información sobre cómo puede ponerse en contacto con otras personas que tienen los mismos problemas e inquietudes.

¿Limitarán los efectos secundarios mi nivel de actividad?

Los efectos secundarios podrían limitar su capacidad de hacer las cosas. Sin embargo, lo que usted pueda o no pueda hacer depende de cómo se sienta. Algunos pacientes pueden ir al trabajo o disfrutar de actividades de esparcimiento mientras reciben la radioterapia. Otros necesitan más descanso de lo acostumbrado y reducen sus actividades. Es posible que su médico le sugiera limitar las actividades que podrían irritar el área tratada.

¿Hay efectos secundarios de largo plazo de los que debería estar pendiente?

Durante y justo después de la radioterapia, puede que sea difícil pensar lo que el futuro tiene deparado para usted a muchos años de hoy. Sin embargo, dependiendo del tipo de tratamiento y de la ubicación del cáncer, puede que haya efectos secundarios de largo plazo del tratamiento (algunos de éstos se describen con mayor detalle en la siguiente sección). Incluso cuando los problemas de largo plazo son menos comunes que los efectos secundarios de corto plazo, éstos aún deben tenerse en cuenta al tomar decisiones acerca de la radioterapia.

Daños a su cuerpo

La radiación puede dañar los células normales, y en ocasiones este daño puede tener efectos de largo plazo. Por ejemplo, la radiación al área del pecho puede afectar a los pulmones o al corazón. En algunas personas esto puede causar cicatrización, lo cual puede afectar la capacidad de la persona para realizar actividades físicas. La radiación al abdomen o pelvis puede originar problemas en la vejiga, los intestinos o de tipo sexual en algunas personas. La radiación en ciertas áreas también puede originar acumulación de líquido e inflamación en alguna parte del cuerpo, una condición conocida como linfedema.

Riesgo de que surja otro cáncer

Algo que a muchas personas les preocupa es el aumento del posible riesgo de desarrollar un segundo cáncer en el futuro. Dicho incremento del riesgo, aunque menor, es real.

La relación entre la radiación y el cáncer fue percibida hace muchos años en estudios en sobrevivientes de bombas atómicas, en trabajadores expuestos a radiaciones en sus trabajos y en pacientes tratados con radioterapia. Por ejemplo, se reportó que las mujeres jóvenes que recibieron radiación en todo el cuerpo para tratamiento contra la enfermedad de Hodgkin presentaron un incremento del riesgo para el cáncer del seno y otros casos de cáncer más adelante (este tratamiento ya no es común). Y algunos casos de leucemia se relacionan con la exposición a la radiación. La leucemia por lo general se desarrolla dentro de algunos años tras la exposición. Este riesgo está en su punto más alto entre cinco y nuevo años tras la exposición a la radiación y luego se reduce lentamente. Otros tipos de cáncer toman mucho tiempo en desarrollarse tras la exposición a la radiación. La mayoría no sucede hasta al menos 10 años tras la exposición, y en algunos casos se diagnostican a los 15 o más años después.

¿Qué significa esto en mi caso?

Las técnicas de radioterapia han estado mejorando de manera constante durante las últimas décadas. Los tratamientos ahora combaten los cánceres de forma más precisa, y ahora se sabe más sobre la selección de las dosis de radiación más eficaces. Una emisión de radiación con más precisión implica un daño menor a los tejidos sanos de alrededor. Se espera también que estos avances reduzcan el número de cánceres subsecuentes como consecuencia de la radioterapia. El riesgo general de cánceres subsecuentes usualmente es bajo y debe sopesarse contra los beneficios que se obtienen de los tratamientos con radiación.

Hable con su médico antes de comenzar un tratamiento con radiación para asegurarse que está consciente de los posibles efectos a largo plazo de la radioterapia. Esto puede ayudarle a tomar una decisión informada sobre la radiación, al igual que para saber sobre los síntomas a los que debe permanecer atento tras el tratamiento.

Control de los efectos secundarios del tratamiento dirigido a ciertas partes del cuerpo

Las siguientes secciones ofrecen consejos prácticos para controlar los efectos secundarios que puede que surjan en ciertas partes del cuerpo debido a la radiación.

Radioterapia dirigida al área de la cabeza y el cuello

Algunas personas que reciben radiación en la cabeza y el cuello presentan enrojecimiento e irritación en la boca, resequedad bucal y problemas para tragar, así como cambios en el sabor de los alimentos o náuseas. Otros posibles efectos secundarios incluyen pérdida del gusto, dolor de oídos e inflamación. Puede que se caiga el cabello y la textura de su piel podría cambiar; puede que sienta rigidez en la mandíbula.

Si recibe radioterapia en la región del cuello o la cabeza, es necesario que tenga una buena atención de su dentadura, encías, boca y garganta.

A continuación se dan algunos consejos prácticos que le ayudarán a controlar los problemas en la boca.

  • Evite los condimentos y alimentos de dura consistencia como las verduras crudas, las galletas saladas secas o las nueces.
  • No como ni beba alimentos muy calientes o muy fríos.
  • Evite fumar, masticar tabaco o consumir bebidas con alcohol, ya que estos productos pueden empeorar las llagas en la boca.
  • Evite los bocacillos azucarados.
  • Pida a su médico o enfermera que le recomiende un enjuague bucal adecuado. El contenido de alcohol en algunos enjuagues bucales fomenta la resequedad en la boca.
  • Enjuague su boca con agua tibia salada cada una a dos horas según lo requiera (use una cucharadita de sal por cada litro de agua).
  • Tome bebidas refrescantes con frecuencia durante el día.
  • Coma caramelos o goma de mascar (chicles) sin azúcar para mantener húmeda la boca.
  • Humedezca los alimentos con salsas y aderezos para facilitar su consumo.
  • Consulte a su médico o enfermera sobre medicinas para el tratamiento de llagas en la boca y para controlar el dolor al comer.

Si no es suficiente con estas medidas, pregunte a su dentista sobre la saliva artificial. La resequedad en la boca puede ser un problema incluso tras finalizado el tratamiento.

Salud dental

El tratamiento con radiación en la cabeza y el cuello puede aumentar sus probabilidades de caries. La atención de la boca para prevenir problemas será parte importante de su tratamiento. Antes de comenzar la radioterapia, sométase a una revisión completa con su dentista. Solicite a su dentista que hable con su oncólogo de radiación antes de comenzar el tratamiento. Si tiene dientes con problemas, puede que su dentista sugiera que sean extraídos antes de que inicie el tratamiento. La radiación (y la resequedad en la boca) puede que los dañen al punto en que requerirán ser extraídos. Puede que esto sea más difícil de hacer una vez que el tratamiento haya comenzado.

Si utiliza dentadura postiza, puede que no sea posible continuar usándola debido a la inflamación en las encías. Si su dentadura postiza le causa irritación, puede que requiera dejar usarla hasta que la radioterapia haya concluido debido a que estas llagas podrían infectarse.

Su dentista probablemente querrá verle durante la radioterapia para hablarle sobre la atención de su boca y dientes, y para asesorarle sobre cómo lidiar con cualquier irritación. Es muy probable que se le indique hacer lo siguiente:

  • Lavar sus dientes y encías con un cepillo de cerdas suaves tras comer y al menos una vez adicional cada día.
  • Usar pasta dental (o dentífrico) con fluoruro que no contenga sustancias abrasivas.
  • Usar hilo dental encerado para pasarlo entre los dientes una vez al día.
  • Enjuagar su boca bien con agua fresca o con una solución con bicarbonato de sodio después de cepillarse los dientes (use una cucharadita de bicarbonato de sodio por cada litro de agua).

Radioterapia dirigida a la región del cerebro

La radiocirugía estereotáctica a menudo se usa cuando el cáncer se ha propagado sólo a algunos lugares en el cerebro. Los efectos secundarios varían en función de dónde se dirige la radiación y por lo general se tornan más graves de uno a dos años tras el tratamiento. Hable con su oncólogo de radiación sobre qué es de lo que debe estar alerta y cuándo llamar para recibir ayuda.

Algunas veces se trata todo el cerebro con radiación cuando el cáncer se ha propagado a muchos lugares. Puede que esto se realice para prevenir que el cáncer se propague al cerebro. La radiación a todo el cerebro puede causar algunos de los siguientes efectos secundarios:

  • Dolores de cabeza.
  • Inflamación del cerebro.
  • Caída del cabello.
  • Náusea.
  • Vómito.
  • Cansancio.
  • Pérdida de la audición.
  • Cambios en la piel y el cuero cabelludo.
  • Dificultad con la memoria y el lenguaje.
  • Convulsiones.

Por lo general, los medicamentos se administran para prevenir la inflamación del cerebro, aunque es importante informar a su médico si padece de dolores de cabeza y otros síntomas. Los efectos tardíos (por lo general entre uno y dos años más tarde) de la radiación al cerebro completo pueden surgir a causa de muerte de tejido cerebral. Estos efectos tardíos pueden incluir problemas graves como pérdida de la memoria, síntomas similares a la apoplejía y deficiencia en la función cerebral.

Radioterapia dirigida al seno y al pecho

El tratamiento con radiación que se administra en el área del pecho puede que cause problemas de deglución (tragar), tos y dificultad para respirar. Si se le presentan estos efectos secundarios, asegúrese de informarlo a su médico o enfermera.

Si usted recibe radiación después de la cirugía (como una tumorectomía o mastectomía) debido a cáncer de seno, trate de no usar un sostén, siempre que le sea posible. Si no es posible evitar su uso, se deberá usar un sostén de algodón suave y sin alambres para evitar que se irrite la piel. Si siente los hombros entumecidos, pregunte a su médico o enfermera acerca de los ejercicios que le pueden ayudar a mover libremente los brazos.

Otros efectos secundarios incluyen la irritación e hinchazón en los senos debido a la acumulación de líquido en el área tratada. Estos efectos secundarios probablemente desaparezcan en uno a dos meses después de que termina la radioterapia. Si la acumulación de líquido le sigue causando malestar (una condición conocida como linfedema), pregunte a su médico qué puede hacer. También puede ponerse en contacto con nosotros o consultar nuestro sitio Web para más información sobre linfedema.

La piel en la región tratada puede tornarse roja o más oscura, lo que probablemente desaparecerá uno o dos meses después de finalizar la radiación.

La radioterapia tras la cirugía de seno puede que cause otros cambios de largo plazo en el seno. Su piel puede volverse un poco más oscura, y sus poros pueden agrandarse y ser más notables. La piel pudiera estar más o menos sensible, y más firme y pesada que antes del tratamiento. A veces, el tamaño del seno cambia; puede volverse más grande debido a la acumulación de líquido o más pequeño a causa del desarrollo de tejido fibroso. Muchas mujeres experimentan poco o ningún cambio en el tamaño del seno. Estos efectos secundarios pueden continuar por un año o más después del tratamiento.

Si su tratamiento incluye implantes de radiación interna, puede ser que note sensibilidad o rigidez en el seno. Una vez retirados los implantes, es probable que presente algunos de los mismos efectos secundarios que se producen con el tratamiento con radiación externa. Si esto ocurre, siga la recomendación ofrecida anteriormente e informe a su médico acerca de cualquier problema que persista.

Al cabo de un año, no deberá experimentar cambios nuevos. Si nota cambios en cuanto a tamaño, forma, apariencia o textura del seno transcurrido este tiempo, notifíquelo a su médico de inmediato.

Cuando las sesiones del tratamiento con radiación incluyen el área del pecho, los pulmones pueden resultar afectados. Un cambio inicial es la disminución de los niveles de surfactante, la sustancia que ayuda a mantener abiertas las vías respiratorias. Esto impide que los pulmones se expandan en su totalidad lo cual puede causar tos y dificultades para respirar. Estos síntomas a veces son tratados con esteroides.

Un posible efecto secundario tardío de la radiación a los pulmones es la fibrosis (endurecimiento o formación de cicatrices). Cuando esto sucede, los pulmones no pueden inflarse totalmente para tomar aire. Si una gran parte de los pulmones es tratada con radiación, estos cambios pueden causar dificultades para respirar, así como una menor capacidad para la actividad física.

Radioterapia dirigida a la región del estómago y abdomen

Si su tratamiento con radiación se administra en el área del estómago o parte del abdomen, puede que tenga vómitos, náuseas o diarrea. Su médico puede recetarle medicinas para ayudar a aliviar estos problemas. Hable con su médico o enfermera sobre cualquier remedio que esté considerando tomar durante su tratamiento.

Métodos para controlar las náuseas

Algunos pacientes indican que sienten náusea por unas horas después de la radioterapia. Si usted tiene este problema, permanezca varias horas sin comer antes del tratamiento. Es posible que logre controlar mejor la náusea si tiene el estómago vacío. Después del tratamiento, espere una o dos horas antes de comer. Si el problema persiste, consulte al médico sobre medicamentos para controlar la náusea, y asegúrese de tomarlo como le sea recetado.

Si se presentan náuseas antes del tratamiento, coma un bocadillo fácil de digerir, por ejemplo, pan tostado o galletas, y trate relajarse lo más posible. A continuación se ofrecen algunas recomendaciones que le pueden ayudar a tolerar mejor el malestar estomacal:

  • Siga cualquier dieta especial que su médico o dietista le haya indicado.
  • Coma porciones pequeñas.
  • Ingiera alimentos frecuentemente, y trate de comer y tomar líquidos lentamente.
  • Evite las comidas fritas o con un alto contenido de grasa.
  • Tome bebidas frías entre comidas.
  • Coma alimentos cuyo olor no sea muy fuerte y que puedan servirse fríos o a temperatura ambiente.
  • En caso de malestares estomacales fuertes, haga una dieta de líquidos claros (caldo y jugos) o de alimentos fáciles de digerir, tales como pan tostado y gelatina.
  • Aprenda técnicas de respiración profunda y de relajación, y practíquelas cuando sienta náuseas.

Para más información sobre cómo controlar las náuseas y los vómitos puede ponerse en contacto con nosotros llamando a nuestra línea sin cargos o consultar nuestro sitio Web.

Métodos para controlar la diarrea

La diarrea comienza con mayor frecuencia tras unas semanas de haber comenzado la radioterapia. Puede que su médico le recete algún medicamento o le dé unas indicaciones específicas para ayudarle con este problema. También puede que le recomiende algunos cambios en su alimentación, como:

  • Tan pronto como comience la diarrea, o cuando sienta que va a empezar, haga una dieta de líquidos claros (agua, té ligero, jugo de manzana, néctar de melocotón, caldos, paletas de hielo y gelatina).
  • Evite los alimentos ricos en fibra o que puedan causar gases o retortijones, tales como frutas y verduras crudas, café, frijoles, repollo, cereales y pan integral, dulces y comidas picantes.
  • Consuma comida en porciones pequeñas con frecuencia.
  • Evite la leche y los productos lácteos, si le irritan los intestinos.
  • Cuando comience a sentirse mejor, trate de comer porciones pequeñas de alimentos bajos en fibra, tales como arroz, plátano (guineo o banano), puré de manzana, yogur, puré de papa, requesón bajo en grasa y pan tostado.
  • Asegúrese de consumir suficiente potasio (plátano o guineo, papas, albaricoques, duraznos), un mineral importante que se pierde cuando se tiene diarrea.

Planear la alimentación es parte importante del tratamiento con radiación, cuando se administra en el área del estómago y el abdomen. Recuerde que estos problemas mejorarán cuando finalice el tratamiento. Mientras tanto, ingiera alimentos de alto valor nutricional en varias porciones de comidas pequeñas para que reciba suficientes calorías, vitaminas y minerales.

Radioterapia dirigida a la región de la pelvis

Si usted recibe radioterapia en cualquier parte de la pelvis, podría padecer uno o más de los problemas digestivos ya descritos. Puede que también tenga algo de irritación en su vejiga, lo cual puede ser molesto y hacer que tenga que orinar con frecuencia. Además puede que esto tenga efectos en su fertilidad y vida sexual.

Fertilidad

Mujeres: no trate de quedar embarazada mientras recibe radioterapia debido a que la radiación puede afectar al feto. Las mujeres deben consultar con su médico sus opciones de métodos anticonceptivos y la manera en que la radiación puede afectar su fertilidad. Si usted está embarazada, infórmeselo a su médico antes de comenzar el tratamiento.

Las mujeres que reciben radioterapia en el área de la pelvis puede que dejen de menstruar y tener otros síntomas de la menopausia, dependiendo de la dosis de radiación que reciban. El tratamiento también puede causar picazón, ardor y resequedad en la vagina. Informe a su médico sobre estos síntomas para que le indique cómo puede aliviar estos efectos secundarios.

Hombres: la radioterapia administrada en un área que incluya los testículos puede reducir tanto el número de espermatozoides como la capacidad de fecundación de éstos. Sin embargo esto no significa que no pueda ocurrir un embarazo. Si usted quiere tener hijos y le preocupa la reducción de su fertilidad, hable con su médico antes de comenzar el tratamiento. Una opción puede ser el almacenamiento con antelación de su esperma.

Además de las investigaciones que han estudiado a sobrevivientes de bombas atómicas, existe poca información sobre los efectos de la radiación en los hijos que fueron concebidos por hombres durante o después de haber sido expuestos a la radiación. Debido al riesgo incierto, los médicos a menudo recomiendan al hombre evitar el embarazo en la mujer durante y después de varias semanas del tratamiento, especialmente si se administró radiación al área genital o al área adyacente.

Relaciones sexuales

Con algunos tipos de radioterapia en donde está involucrada la pelvis, puede que hombres y mujeres noten algún cambio en su capacidad de disfrutar del sexo o una disminución en su apetito sexual.

Mujeres: durante el tratamiento dirigido a la pelvis, se recomienda a algunas mujeres abstenerse de tener relaciones sexuales. Puede que esto sea más difícil en algunas personas. Lo más probable es que usted pueda reanudar las relaciones sexuales pocas semanas después de concluir el tratamiento, pero consúltelo con su médico primero. Algunos tipos de tratamiento puede que tengan efectos a más largo plazo, como tejido cicatricial que podría afectar la elasticidad de la vagina durante el sexo. Una vez más, su médico puede ofrecerle algunas recomendaciones si esto ocurre. También puede obtener más información en nuestro documento Sexualidad para la mujer con cáncer.

Hombres: puede que la radiación afecte las terminales nerviosas que hacen que el hombre pueda tener una erección. Si un hombre está recibiendo radioterapia mediante un implante permanente, deberá consultar con su médico la necesidad de tomar medidas de seguridad tales como el uso de preservativos. Si ocurren problemas con la erección, por lo general suceden de forma gradual por el transcurso de muchos meses o años. Si este asunto le preocupa, hable con el médico acerca de otras opciones de tratamiento. Puede obtener más información en nuestro documento Sexualidad para el hombre con cáncer.

Atención de seguimiento (cuidados posteriores)

¿Qué significa "seguimiento"?

Sin importar el tipo de cáncer que haya tenido, requerirá de programar citas de rutina con su médico para que revise su progreso tras haber terminado la radioterapia. Puede que también requiera ayuda para sobrellevar cualquier problema que pueda surgir. Esta fase del tratamiento se conoce como cuidado de seguimiento. Incluye la verificación de los resultados de su tratamiento, aunque también puede comprender tratamientos adicionales contra el cáncer, rehabilitación y orientación. Puede requerir consultas periódicas con su médico de cabecera, cirujano, médico oncólogo (un médico especializado en tratar pacientes que reciben quimioterapia) y oncólogo de radiación. Su cuidado de seguimiento dependerá del tipo de cáncer que usted tenga, así como de otros tratamientos que haya recibido o vaya a recibir.

Después de la radioterapia, usted debe hacerle las siguientes preguntas a su médico:

  • ¿Cuándo podré reintegrarme a mis actividades normales?
  • ¿Con qué frecuencia debo acudir a consulta con usted?
  • ¿Qué pruebas se me harán y por qué?
  • ¿De cuáles síntomas o efectos secundarios debo estar al pendiente e informarle?
  • ¿Cuándo podré usar una prótesis o someterme a una cirugía reconstructiva?
  • ¿Es necesario que mantenga los cambios en mi dieta?
  • ¿Cuándo puedo retomar la actividad sexual o intentar tener un bebé?

Atención después de la radioterapia

Durante un corto tiempo después de la terapia, se debe continuar con algunos de los cuidados especiales que tuvo durante el tratamiento. Por ejemplo, si tiene problemas en la piel una vez finalizado el tratamiento, sea cuidadoso con la piel del área tratada hasta que toda señal de irritación haya desaparecido. Puede que necesite tiempo adicional para descansar mientras se recuperan los tejidos sanos. Es posible que necesite limitar sus actividades para conservar su energía y no trate de volver a su rutina anterior de inmediato.

Dolor tras la terapia

Algunos pacientes necesitan ayuda para controlar el dolor que continúa después de la radioterapia. A menos que su médico indique lo contrario, no utilice almohadillas térmicas ni compresas frías para aliviar el dolor en ninguna de las áreas que se haya tratado con radiación. Hable con su médico o enfermera y descríbale lo más detalladamente posible el lugar y el tipo de dolor. Continúe colaborando con su equipo de atención contra el cáncer hasta que se logre tener al dolor bajo control.

Usted puede obtener más información en nuestro documento (disponible en inglés) Advance Directives: A Guide for Those with Cancer and Their Loved Ones.

¿Cuándo deberé llamar al médico?

Después del tratamiento, es probable que esté más alerta de su cuerpo y de cualquier cambio leve que tenga de un día a otro. Si usted experimenta alguno de los problemas que aparecen a continuación, consulte a su médico inmediatamente:

  • Dolor constante, especialmente si lo siente siempre en el mismo lugar.
  • Masas, abultamiento o hinchazón.
  • Náuseas, vómitos, diarrea, pérdida del apetito o dificultad para tragar.
  • Pérdida de peso inexplicable.
  • Fiebre o tos persistente.
  • Erupciones, moratones (hematomas) o pérdida de sangre anormales.
  • Cualquier otro signo que le haya mencionado su médico o enfermera.

No dude en reportar cualquier problema o inquietud que surja a su médico. Siempre es mejor determinar la causa de un problema si se hace lo antes posible.

¿Cuándo podré regresar al trabajo?

Si ha dejado de trabajar, podrá regresar al trabajo tan pronto como usted y el médico consideren que está en condiciones de hacerlo. Algunas personas pueden incluso seguir trabajando mientras reciben el tratamiento de radioterapia. Si su trabajo requiere levantar objetos o realizar actividades físicas fuertes, puede ser que deba cambiar su rutina hasta que haya recuperado las fuerzas.

Cuando esté listo para regresar, infórmese acerca de sus derechos en relación con el trabajo y el seguro de salud. Póngase en contacto con nosotros si tiene alguna pregunta sobre temas laborales.

¿Qué registros requiero conservar?

Querrá guardar copias de los registros médicos de su tratamiento. Es importante que usted le proporcione a cualquier doctor nuevo que podría consultar en el futuro los detalles exactos de su diagnóstico y tratamiento. Asegúrese de que conservar lo siguiente:

  • Una copia de su informe patológico de cualquier biopsia o cirugía.
  • Si ha tenido cirugía, una copia del informe operatorio.
  • Si ha tenido radioterapia, una copia del resumen de su tratamiento.
  • Si se le ha hospitalizado, una copia del informe de alta que cada doctor tiene que preparar cuando los pacientes son remitidos a casa.
  • Finalmente, debido a que algunos medicamentos pueden causar efectos secundarios a largo plazo, una lista de sus medicamentos, las dosis de éstos, y cuándo los tomó.

En cualquier ocasión en que consulte a un doctor nuevo, asegúrese de preparar copias de dichos registros y conservar el original para usted. Después de cada cierto tiempo, los consultorios médicos y hospitales se deshacen de este tipo de información.

Glosario

A continuación se presenta una lista palabras que puede que escuche por parte de su equipo de atención médica durante el tratamiento.

acelerador lineal (linear accelerator): máquina que genera radiación de alta energía para tratar cánceres mediante electricidad para formar un rayo de partículas subatómicas de rápido movimiento. También llamado acelerador lineal de megavoltaje (MeV) o linac.

alopecia (alopecia): caída del cabello.

anestesia (anesthesia): pérdida de la sensibilidad, sensación o conciencia como resultado del uso de ciertos medicamentos o gases. También se usa para describir el medicamento o gas que provoca esto.

antiemético (anti-emetic): medicamento para prevenir o controlar las náuseas o los vómitos.

aplicador (applicator): dispositivo usado para colocar un implante o medicamento en el cuerpo.

benigno (benign): tumor que no es canceroso.

biopsia (biopsy): extracción de una muestra de tejido que se observa con el microscopio para ver si contiene células cancerosas u otras anomalías celulares.

braquiterapia (braquitherapy): tratamiento con radiación interna que consiste en el implante de material radiactivo directamente en el tumor o cerca de éste. También se le llama radioterapia interna.

Braquiterapia en dosis altas (high-dose-rate (HDR) brachytherapy): tipo de radiación interna en la que la fuente radiactiva permanece colocada sólo por unos minutos y luego se retira. Puede que esto sea repetido por varias ocasiones durante algunos días o semanas.

campo o puerto de tratamiento (treatment field or port): lugar del cuerpo al cual se dirige el rayo de radiación.

cáncer (cancer): término general usado para designar más de 100 enfermedades que se caracterizan por el crecimiento anormal y descontrolado de células que pueden invadir y destruir los tejidos sanos.

catéter (catheter): tubo delgado y flexible a través del cual se administran o extraen sustancias del cuerpo.

centigray (cGy): medida preferida para referirse a la cantidad de la dosis de radiación absorbida por el cuerpo (1cGy=1 rad).

dietista / dietista registrado (dietitian / registered dietitian): profesional que prepara los programas de alimentación balanceada, incluyendo dietas especiales para satisfacer las necesidades de personas con diferentes afecciones médicas.

dosimetrista (dosimetrist): persona que planifica y calcula la dosis de radiación apropiada para un tratamiento.

enfermera de radioterapia (radiation therapy nurse): enfermera registrada que tiene preparación especial en oncología y radioterapia.

físico de radiación (radiation physicist): persona capacitada para asegurarse que la máquina de radiación emita la cantidad correcta al área de tratamiento. Trabaja junto con el oncólogo de radiación y el dosimetrista para diseñar, planificar y calcular la dosis de radiación apropiada para el tratamiento (vea dosimetrista).

fisioterapeuta (physical therapist): profesional de la salud que apoya a los pacientes para que utilicen ejercicios y otros métodos para restaurar o mantener la fuerza, la movilidad y el funcionamiento del cuerpo del paciente.

fraccionamiento (fractionation): división de la dosis total de radiación en dosis menores para disminuir el daño a los tejidos sanos.

fracciones (fractions): división de la dosis de radiación en cantidades menores que se administran cada día.

glóbulos blancos (white blood cells): células sanguíneas que ayudan al cuerpo a defenderse contra la infección.

implante radiactivo (implant, radioactive): una pequeña fuente o contenedor de material radiactivo colocado en el cuerpo ya sea adentro o cerca del cáncer (vea también braquiterapia).

inmunoterapia (immune therapy): tratamiento que hace uso del sistema inmunológico para combatir la infección y enfermedad. También se conoce como terapia o tratamiento biológico.

maligno (malignant): cáncer.

metástasis (metastasis): propagación de las células cancerosas hacia áreas distantes del cuerpo por medio del sistema linfático o del torrente sanguíneo. También usado para describir el área a dónde se ha propagado el cáncer. El plural de este término es igual, metástasis.

oncología (oncology): especialidad médica dedicada al diagnóstico y tratamiento del cáncer.

oncólogo (oncologist): médico especializado en la atención de personas que padecen de cáncer.

oncólogo médico (medical oncologist): médico especializado en el diagnóstico y tratamiento del cáncer. Además, se especializa en el uso de la quimioterapia y de otros medicamentos para tratar el cáncer.

oncólogo de radiación (radiation oncologist): médico que se especializa en el uso de radiación para tratar el cáncer (también conocido como radiooncólogo, oncólogo radioterapeuta u oncólogo especialista en radiación).

plaqueta (platelet): fragmentos especiales de células sanguíneas que ayudan a detener la pérdida de sangre.

prótesis (prosthesis): reemplazo artificial de una parte del cuerpo.

puerto o campo de tratamiento (port): zona del cuerpo a través de la cual se dirige la radioterapia externa para llegar al tumor.

quimioterapia (chemotherapy): uso de ciertos tipos de medicamentos para tratar el cáncer.

rad (rad): abreviatura en inglés que significa "dosis de radiación absorbida"; un término que se usaba en el pasado para referirse a la medida de la cantidad de radiación absorbida por el cuerpo (100 rad = 1 gray). Vea centigray.

radiación (radiation): energía transmitida por ondas o por una corriente de partículas. Los tipos de radiación usados para tratar el cáncer son los siguientes: rayos X, rayos de electrones, partículas alfa y beta, y rayos gamma. Entre las sustancias radiactivas se incluyen formas de cobalto, radio, iridio, cesio, yodo, estroncio, samario, fósforo y paladio.

radiación acelerada (accelerated radiation): programación de las sesiones de radiación en la que la dosis total se administra durante un lapso de tiempo más corto (en contraste con la radiación hiperfraccionada).

radiación externa (external radiation): radioterapia que hace uso de una máquina colocada fuera del cuerpo para apuntar rayos de alta energía hacia las células cancerosas.

radiación hiperfraccionada (hyperfractionated radiation): programación de sesiones de radiación en la que se administran dosis más pequeñas y más de una vez por día pero la longitud total del tratamiento es la misma (en contraste, compare con la radiación acelerada).

radiación interna (internal radiation): tipo de radiación en la cual una sustancia radiactiva se implanta adentro o cerca del área que necesita tratamiento. También llamada braquiterapia.

radiación intersticial (interstitial radiation): tipo de radiación interna en la que una fuente radiactiva (implante) se coloca directamente en el tejido (no en una cavidad del cuerpo).

radiación intracavitaria (intracavitary radiation): tipo de radiación interna en la que una fuente radiactiva (implante) se coloca en una cavidad del cuerpo, tal como la vagina.

radiación intraoperativa (intraoperative radiation): tipo de radiación externa que se utiliza para administrar una dosis alta de radiación al tumor y al tejido que lo rodea, mientras se realiza la cirugía.

radiación no sellada (unsealed radiation): radioterapia interna administrada por la boca o mediante la inyección de una sustancia radiactiva en el torrente sanguíneo o en una cavidad del cuerpo. Esta sustancia no está sellada (contenida) dentro de un contenedor o implante.

radiación sistémica (systemic radiation): uso de sustancias radiactivas como yodo 131 y estroncio 89 para combatir a las células cancerosas. Puede que estas sustancias radiactivas se administren al cuerpo por vía oral o inyectadas (vea radiofármacos).

radiocirugía estereotáctica (stereotactic radiosurgery): tipo de radioterapia que administra una gran dosis de radiación a la región pequeña del tumor, normalmente en una sola sesión. En la mayoría de las veces se usa para los tumores cerebrales y otros tumores dentro de la cabeza. Aunque no es una cirugía en sí, tiene la capacidad de dirigir la radiación a regiones reducidas. Se cuenta con distintos tipos de equipo para esto, como X-Knife, CyberKnife®, Clinac® y Gamma Knife®. Algunas veces, los médicos administran radiación en varios tratamientos más pequeños para suministrar una cantidad de dosis similar o ligeramente mayor. Algunas veces, a esto se le llama radiocirugía fraccionada o radioterapia estereotáctica.

radiocirugía fraccionada (fractionated radiosurgery): vea radiocirugía estereotáctica.

radiofármacos (radiopharmaceuticals): sustancias radiactivas que se administran al cuerpo por vía oral o inyectadas. Se acumulan en el área del tumor y ayudan a detener su crecimiento.

radiólogo (radiologist): médico especializado en leer e interpretar radiografías e imágenes de diagnóstico, así como para llevar a cabo procedimientos radiográficos especializados.

radiorresistencia (radio-resistance): capacidad de las células de no ser afectadas por la radiación.

radiosensibilidad (radiosensitivity): sensibilidad de una célula, cancerosa o sana, a la radiación. Las células que se dividen con frecuencia son especialmente radiosensibles y son más afectadas por la radiación.

radioterapeuta (radiation therapist): persona especializada en operar el equipo que emite la radiación.

radioterapia / tratamiento con radiación (radiation therapy / radiation treatment): uso de partículas subatómicas o rayos de alta energía que penetran el cuerpo para tratar las enfermedades.

radioterapia conformal (conformal radiation therapy): nuevo tipo de tratamiento con radiación que usa una computadora especial para delinear el rayo de radiación para corresponder con la figura del tumor y así dirigir el rayo desde distintas direcciones. Esto reduce la cantidad de exposición de los tejidos sanos circundantes.

radioterapia de intensidad modulada (intensity modulated radiation therapy, IMRT): método avanzado de radioterapia conformal en el que los rayos se dirigen desde varias direcciones y la intensidad (fuerza) de los rayos es controlada por una computadora. Esto permite que mayor radiación llegue al área de tratamiento mientras que se reduce la radiación a los tejidos sanos (vea también radioterapia conformal).

rayo de electrones (electron beam): flujo de partículas de alta energía que son electrones que se usan para tratar el cáncer.

rayos gamma (gamma rays): rayos de alta energía que se originan de una fuete radiactiva como el cobalto-60.

rayos-X / radiografías (x-rays): forma de radiación que puede usarse ya sea a bajos niveles para reproducir una imagen del interior del cuerpo en una película fotográfica, o a altos niveles para destruir las células cancerosas.

simulación (simulation): proceso en el que se utilizan imágenes radiográficas especiales para planificar el tratamiento con radiación, de tal manera que el área a tratar pueda ser localizada y marcada con precisión.

teleterapia (teletherapy): tratamiento en el cual la fuente de radiación está a cierta distancia del cuerpo (radiación externa).

terapia adyuvante (adjuvant therapy): tratamiento que se usa además del tratamiento principal (primario). La radioterapia a menudo es utilizada como adyuvante a la cirugía.

terapia biológico (biologic therapy): tratamiento que hace uso del sistema inmunológico para combatir la infección y enfermedad. También conocida como inmunoterapia o terapia inmunológica.

terapia de rayo de protones (proton beam therapy): forma de radiación externa que usa rayos de protones para combatir las células cancerosas. Los protones son la parte del átomo que causa un daño menor a los tejidos que atraviesan pero que son muy efectivos en matar a las células al final de su trayectoria.

tomoterapia helicoidal (helical tomotherapy): nueva forma de radioterapia de intensidad modulada (IMRT por sus siglas en inglés) en la que la radiación se dirige desde una máquina en forma de rosca que se coloca en forma de espiral alrededor del cuerpo.

trabajador(a) social (social worker): profesional de la salud mental con una maestría en trabajo social. Puede apoyar a la persona en su manejo de las necesidades médicas, psicológicas, sociales y educacionales.

tratamiento paliativo (palliative treatment): tratamiento destinado a aliviar los síntomas causados por el cáncer, más que en la cura en sí. El cuidado paliativo puede ayudar a las personas a vivir más cómodamente.

tumor (tumor): protuberancia o masa de tejido anormal. Los tumores pueden ser benignos (no cancerosos) o malignos (cancerosos).

Recursos adicionales

Más información de su Sociedad Americana del Cáncer

La información a continuación puede también serle de utilidad. Estos materiales pueden consultarse en nuestro sitio Web www.cancer.org, o solicitarse llamando a nuestra línea gratuita al 1-800-227-2345.

    El cuidado del paciente con cáncer en el hogar: una guía para los pacientes y sus familiares

    Fatigue in People with Cancer

    Nutrición para la persona con cáncer: una guía para los pacientes y sus familiares

    Control del dolor: una guía para pacientes y familiares.

    Exposición a la radiación y el cáncer

    Principios de la radioterapia.

    Sexualidad para el hombre con cáncer

    Sexualidad para la mujer con cáncer

    Cirugía

    Quimioterapia: una guía para los pacientes y sus familiares

    Understanding Your Lab Test Results

    Americans with Disabilities Act: Information for People Facing Cancer

    Family and Medical Leave Act (FMLA)

    ¿Qué es COBRA?

Organizaciones nacionales y sitios en Internet*

Además de la Sociedad Americana del Cáncer, otras fuentes de información y de apoyo para pacientes incluyen:

American College of Radiology (ACR)
Teléfono sin cargo: 1-800-227-5463
Sitio Web: www.acr.org

American Society for Radiation Oncology (ASTRO)
Línea telefónica sin costo: 1-800-962-7876
Sitio Web: www.astro.org
Folletos sobre radioterapia disponibles en línea a través de www.rtanswers.org

Instituto Nacional del Cáncer
Línea telefónica sin costo: 1-800-422-6237
Sito Web: www.cancer.gov

*La inclusión en esta lista no implica respaldo por parte de la Sociedad Americana del Cáncer.

Independientemente de quién sea, podemos ayudarle. Llámenos a cualquier hora del día o de la noche, para obtener información y apoyo sobre temas relacionados al cáncer. Llámenos al 1-800-227-2345, o visítenos en Internet en www.cancer.org.

Referencias

American College of Radiology and the Radiological Society of North America. Brain Tumors. Available at: http://www.radiologyinfo.org/en/info.cfm?pg=thera-brain&bhcp=1. Accessed December 2, 2008.

Aoyama H, Shirato H, Tago M, et al. Stereotactic Radiosurgery Plus Whole-Brain Radiation Therapy vs Stereotactic Radiosurgery Alone for Treatment of Brain Metastases: A Randomized Controlled Trial. JAMA. 2006;295:2483-2491.

Brent R. Pregnancy and Radiation Exposure. Health Physics Society web site. Available at: http://hps.org/hpspublications/articles/pregnancyandradiationexposureinfosheet.html. Accessed December 3, 2008.

Halperin EC. Particle therapy and treatment of cancer. Lancet Oncol 2006;7:676-685.

Mundt AJ, Roeske JC, Chung TD, Weichselbaum RR. Radiation oncology. In: Kufe DW, Bast RC, Hait WN, et al, eds. Cancer Medicine. 7th ed. Hamilton, Ontario. BC: Decker Inc; 2006: 517-536.

National Cancer Institute. Radiation Therapy for Cancer: Questions and Answers. Available at: http://www.cancer.gov/cancertopics/factsheet/Therapy/radiation. Accessed November 26, 2008.

Perez CA, Brady LW, Halperin EC, Schmidt-Ullrich RK (Eds). Principles and Practice of Radiation Oncology, Fourth Ed. Philadelphia: Lippincott Williams & Wilkins 2004.


Fecha de última actualización: 05/12/2009
Fecha de último cambio o revisión: 05/12/2009