Radioterapia: una guía para los pacientes y sus familias

+ -Text Size

TEMAS

Efectos secundarios a largo plazo de la radioterapia

Durante y justo después de la radioterapia, puede ser difícil pensar en lo que el futuro le tenga deparado a muchos años de hoy. Sin embargo, dependiendo del tipo de tratamiento y de la ubicación del cáncer, la terapia de radiación puede tener efectos secundarios a largo plazo. (Algunos de estos se describen detalladamente en la próxima sección titulada “Control de los efectos secundarios de la radiación dirigida a ciertas partes del cuerpo”). Hable con su médico sobre los posibles problemas a largo plazo que podría causar el tratamiento que recibe. Incluso cuando sean menos comunes que los efectos a corto plazo, estos problemas deben tenerse en cuenta al momento de tomar decisiones acerca de la radioterapia.

Daños a su cuerpo

La radiación puede dañar las células normales, y en ocasiones este daño puede tener efectos de largo plazo. Por ejemplo, la radiación al área del pecho puede causar daño a los pulmones o al corazón. En algunas personas, esto puede afectar la capacidad de la persona para realizar actividades. La radiación al abdomen o pelvis puede originar problemas en la vejiga, los intestinos, o problemas sexuales y de fertilidad en algunas personas. La radiación en ciertas áreas también puede originar un problema conocido como linfedema, el cual implica la acumulación de líquido e inflamación en partes del cuerpo.

Lea la sección “Para obtener más información” para obtener información detallada sobre muchos de estos efectos secundarios a largo plazo.

Riesgo de que surja otro cáncer

Un problema a largo plazo asociado con el tratamiento de radiación es el posible aumento en el riesgo de desarrollar un segundo cáncer en el futuro. Es posible que un segundo cáncer se desarrolle muchos años después, y que sea causado por el daño que la radiación ocasionó a los tejidos sanos. El riesgo de que esto ocurra es mínimo, no obstante, es real.

La relación entre la radiación y el cáncer fue percibida hace muchos años en estudios en sobrevivientes de bombas atómicas, en trabajadores expuestos a radiaciones en sus trabajos y en pacientes tratados con radioterapia. Por ejemplo, las mujeres jóvenes que recibieron radiación en todo el cuerpo como tratamiento contra la enfermedad de Hodgkin presentaron un incremento del riesgo de desarrollar cáncer de seno y otros tipos de cáncer más adelante. (En la actualidad, rara vez se utiliza la radiación en todo el cuerpo para tratar la enfermedad de Hodgkin). Algunos casos de leucemia se relacionan con una exposición anterior a la radiación. Por lo general, la leucemia se desarrolla dentro de unos años tras la exposición. Este riesgo llega a su máximo punto entre los 5 y 9 años después de la exposición a radiación y luego disminuye lentamente. Otros tipos de cáncer a menudo toman mucho tiempo en desarrollarse tras la exposición a la radiación. La mayoría no sucede hasta al menos 10 años tras la exposición, y en algunos casos se diagnostican 15 años después o más.

Usted puede aprender más sobre este tema en nuestro documento Second Cancers Caused by Cancer Treatment, el cual puede leer en nuestra página en Internet o solicitar que le enviemos una copia gratis.

¿Qué significa esto en mi caso?

La radioterapia ha mejorado de manera constante durante las últimas décadas. Ahora los tratamientos combaten los cánceres de forma más precisa, y se sabe seleccionar mejor las dosis de radiación más eficaces. Una emisión de radiación con más precisión implica un daño menor a los tejidos sanos adyacentes. Esto a menudo conlleva menos efectos secundarios. Puede que estos avances también reduzcan el número de cánceres subsecuentes debidos a la radioterapia, aunque esto aún se desconoce. Aun así, el riesgo general de cánceres subsecuentes usualmente es bajo y debe sopesarse contra los beneficios de los tratamientos con radiación.

Hable con su médico antes de comenzar la radiación para asegurarse que está consciente de los posibles efectos a largo plazo del tratamiento. Esto puede ayudarle a tomar una decisión informada sobre la radiación, y ayudarle a saber a qué síntomas debe estar atento tras el tratamiento.


Fecha de última actualización: 06/03/2014
Fecha de último cambio o revisión: 06/03/2014