Radioterapia: una guía para los pacientes y sus familias

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Cansancio

Métodos para prevenir y controlar los efectos secundarios

Los efectos secundarios surgen cuando la radiación causa daños en los tejidos cercanos. A mucha gente le preocupa esto de su tratamiento contra el cáncer. Antes de iniciar el tratamiento, hable con su médico o a su enfermera sobre lo que usted podría esperar que suceda.

Medicamentos radioprotectores

Los médicos buscan las formas de reducir los efectos secundarios causados por la radioterapia, pero empleando aún las dosis necesarias para eliminar las células cancerosas. Una forma para reducir los efectos secundarios es a través del uso de medicamentos radioprotectores. Estos medicamentos se administran antes de la sesión de radioterapia para proteger los tejidos sanos en el área que será tratada. El más comúnmente utilizado actualmente es la amifostina. Este medicamento radioprotector puede que sea usado en personas con cáncer en la región del cuello y la cabeza para reducir los problemas en la boca causados por la radioterapia.

Los medicamentos radioprotectores conforman una parte activa de investigación, y en este momento no todos los médicos coinciden en cómo estos medicamentos deben usarse en la radioterapia. Estos medicamentos también conllevan su propia serie de efectos secundarios, por lo que debe informarse y entender qué es lo que puede esperar con su uso.

¿Qué cuidados a mi persona deberé tener durante la terapia?

Usted necesita cuidarse bien, especialmente para proteger su salud durante la radioterapia. Su médico o enfermera le orientarán sobre su plan de tratamiento y los efectos secundarios que podría tener. A continuación se dan otros consejos prácticos:

  • Asegúrese de descansar lo suficiente. Puede ser que sienta más cansancio de lo normal. Procure dormir bien durante la noche. El cansancio excesivo o fatiga puede durar varias semanas después de terminado el tratamiento (lea la sección “Cansancio” para más detalles).
  • Adopte una dieta balanceada y saludable. Según la región del cuerpo que reciba la radiación (por ejemplo, la región del abdomen o el área pélvica), es posible que su médico o enfermera recomienden cambios en su alimentación. Puede obtener más información en nuestro documento Nutrición para la persona durante su tratamiento contra el cáncer: una guía para los pacientes y sus familias.
  • Cuide mucho la piel del área tratada. Si recibe radioterapia externa, la piel de la región bajo tratamiento puede ponerse más sensible o adquirir la apariencia y sensación de quemadura solar. Consulte con su médico o enfermera antes de usar cualquier jabón, cremas, desodorantes, medicinas, perfumes, cosméticos, talco o cualquier otra cosa en el área tratada. Algunos de estos productos pueden irritar la piel sensible (lea la sección “Problemas de la piel” para más detalles).
  • No use ropa ajustada, de textura áspera o rígida sobre el área de tratamiento. Esto incluye cualquier cosa ajustada o elástica que presione el área. En lugar de eso, use ropas holgadas hechas de tela suave y lisa. No almidone sus prendas de vestir.
  • No se frote ni restriegue la piel tratada, y no use cinta adhesiva sobre ésta. Si es necesario cubrir o vendar la piel, use cinta adhesiva de papel o del tipo utilizado para la piel sensible. Procure que la cinta adhesiva quede colocada fuera de la región de tratamiento, y no se la ponga en el mismo sitio cada vez que cambie el vendaje.
  • No aplique calor o frío (como almohadillas térmicas o compresas frías) sobre la región tratada. Consulte primero con su médico. Hasta el agua caliente puede lastimar la piel; por lo tanto, use solamente agua tibia para lavar el área tratada.
  • Proteja el área tratada del sol. Puede ser que su piel se vuelva hipersensible a la luz solar. Si es posible, cúbrase la piel tratada con ropa de colores oscuros o ropa que proteja del sol antes de salir. Pregunte a su médico si debe usar alguna crema de protección solar. Si éste lo autoriza, utilice una crema antisolar con un factor de protección solar (SPF) de por lo menos 15. Vuelva a aplicarse la crema antisolar a menudo. Continúe con las medidas de protección adicional de la piel contra la luz del sol durante al menos un año después de la radioterapia.
  • Informe a su médico sobre todos los medicamentos que esté tomando. Proporcione a su médica una lista completa de todo lo que esté tomando, las dosis y las frecuencias, incluso de productos como aspirinas, vitaminas o sustancias herbarias. No olvide incluir en la lista aquellas cosas que toma solamente cuando es necesario, como somníferos (pastillas para dormir), antiácidos (pastillas para la acidez estomacal), remedios para la cabeza y antihistamínicos (pastillas para las alergias). Se recomienda llevar consigo esta lista todo el tiempo, en caso de alguna emergencia, incluso cuando no esté recibiendo tratamiento contra el cáncer.

Los efectos secundarios pueden variar

Su médico y enfermera son las personas más indicadas para consultar sobre el tratamiento, efectos secundarios, así como acciones para cuidar de sí mismo(a) y cualquier otra inquietud médica que pueda tener. Es importante que les informe sobre cualquier cambio que note sobre cualquiera de los efectos secundarios que tenga, incluyendo cambios en la piel, cansancio, diarrea o problemas para ingerir alimentos. Asegúrese de entender todas las indicaciones de atención en casa y sepa a quién llamar si le surgen más preguntas.

Los efectos secundarios varían de persona a persona, y dependerán de la dosis de radiación, así como del cuerpo recibiendo el tratamiento. Algunos pacientes no presentan efectos secundarios en lo absoluto, mientras que otros presentan una cantidad considerable. No hay forma de predecir quién tendrá efectos secundarios. Su estado general de salud también puede a veces influir en la manera en que su cuerpo reacciona al tratamiento con radiación, y en que si usted tenga o no efectos secundarios.

¿Cuánto tiempo duran los efectos secundarios?

La radioterapia puede causar efectos secundarios tempranos y tardíos. Los efectos secundarios tempranos son aquellos que suceden durante o justo después del tratamiento. Normalmente desaparecen dentro de unas semanas tras finalizar todo el tratamiento. Los efectos secundarios tardíos son aquellos que tardan meses o incluso años en manifestarse y a menudo son permanentes.

La mayoría de los efectos secundarios iniciales son cansancio excesivo (fatiga) y cambios en la piel. Otros efectos secundarios iniciales por lo general se relacionan con el área bajo tratamiento, como la pérdida del cabello o los problemas de la boca que se da tras recibir tratamiento en el área de la cabeza.

La mayoría de los efectos secundarios desaparecen con el tiempo. Mientras tanto, existen maneras de reducir las molestias que pudieran causar. Si los efectos secundarios que experimenta se tornan más graves, el médico puede indicarle que se descontinúen los tratamientos por algún tiempo, así como recomendar un cambio en el programa o en el tipo de tratamiento que está recibiendo. Notifique a su médico, enfermera o técnico de radiación acerca de cualquier efecto secundario que note, de manera que le pueda ayudar con ello. La información que aparece en este documento puede servir de guía para sobrellevar algunos efectos secundarios, pero no puede reemplazar la comunicación con su médico o enfermera sobre lo que está ocurriendo en su cuerpo.

Con frecuencia las personas se desaniman por el tiempo que dura su tratamiento o por los efectos secundarios que padecen. Si se siente de esta manera, hable con su doctor. De ser necesario, su médico deberá poder darle indicaciones para que pueda sentirse mejor.

Efectos secundarios comunes


Fecha de última actualización: 02/26/2013
Fecha de último cambio o revisión: 02/26/2013