Tratamiento de los tumores neuroendocrinos pancreáticos según su extensión

El tratamiento de los tumores neuroendocrinos pancreáticos depende en gran medida de si se pueden o no extraer completamente. Sin embargo, otros factores, como su estado general de salud, pueden afectar las opciones de tratamiento. Consulte con su doctor si tiene cualquier pregunta sobre el plan de tratamiento que se recomienda.

A veces puede ser difícil determinar si el cáncer es resecable, es decir, si se puede extraer completamente, utilizando sólo estudios por imágenes. Se puede hacer una laparoscopia de estadificación antes de la cirugía para ayudar a determinar si se puede extirpar el tumor. Sin embargo, aun así los cánceres a veces se han propagado más de lo que se pensó inicialmente.

Los tumores neuroendocrinos pancreáticos tienen más probabilidades de ser resecables que los cánceres de páncreas exocrino (el tipo más común de cáncer de páncreas). La mayoría de los tumores neuroendocrinos pancreáticos que no se han propagado a partes distantes del cuerpo son resecables. Incluso algunos tumores neuroendocrinos pancreáticos que se han propagado podrían ser resecables si no se han extendido demasiado (por ejemplo, si sólo comprometen una pequeña porción del hígado).

Tratamiento de tumores resecables

Si el tumor es resecable, se realizará una cirugía. El procedimiento que se utiliza depende del tipo de tumor, su tamaño y su localización en el páncreas. La cirugía puede ser tan simple como una enucleación (se extrae solo el tumor) o tan compleja como una cirugía con la técnica de Whipple (pancreatoduodenectomía). A menudo se extirpan los ganglios linfáticos para saber si hay propagación del cáncer.

Antes de cualquier cirugía, a menudo se administran medicamentos para controlar cualquier síntoma causado por el tumor. Por ejemplo, se usan medicamentos para bloquear el ácido estomacal (como inhibidores de la bomba de protones) para los gastrinomas. A menudo las personas con insulinomas son tratadas con diazoxida para evitar que el nivel de azúcar en la sangre baje demasiado. Si el tumor era visible en la centellografía de receptores de somatostatina (OctreoScan), se puede usar un análogo de somatostatina, como octreotida (Somatostatin), para controlar cualquier síntoma.

Para muchos tumores neuroendocrinos pancreáticos, la cirugía es el único tratamiento que se necesita. No obstante, después de la cirugía, es importante vigilar su recuperación para prestar atención a signos que indiquen que el cáncer ha regresado o se ha propagado.

Tratamiento de tumores irresecables

Estos tumores no se pueden extraer por completo mediante cirugía. A menudo, los tumores neuroendocrinos pancreáticos crecen lentamente.  Por lo tanto, se usan pruebas de laboratorio y estudios por imágenes para vigilar al tumor (o tumores) y detectar signos que indiquen que el tumor está creciendo.

Las personas con tumores neuroendocrinos pancreáticos que se han propagado fuera del páncreas a menudo presentan síntomas, como diarrea o problemas hormonales. Estos a menudo se pueden aliviar con medicamentos, como octreotida, lanreotida, diazoxida, e inhibidores de la bomba de protones. Algunos de estos medicamentos también pueden desacelerar el crecimiento del tumor.

Si se requiere tratamiento adicional, se puede usar quimioterapia o medicamentos de terapia dirigida (tales como sunitinib o everolimus), aunque usualmente se espera hasta que la persona presente síntomas que no se puedan controlar con otros medicamentos o presente signos de crecimiento tumoral en los estudios por imágenes. Se puede emplear también cirugía o técnicas de ablación para tratar la propagación del cáncer al hígado.

Para las personas con tumores pobremente diferenciados (carcinomas neuroendocrinos), la quimioterapia es típicamente el primer tratamiento. 

Para el tratamiento de adultos que padecen tumores neuroendocrinos pancreáticos con receptores positivos para somatostatina, un radiofármaco, llamado Lutathera (lutetium Lu 177 dotatate) es también una opción de tratamiento.

Si el tratamiento deja de surtir efecto en algún momento, tal vez quiera participar en un estudio clínico para probar un tratamiento más reciente. Aunque los estudios clínicos no siempre son la mejor opción para cada persona, puede que le beneficien a usted y a otros pacientes en el futuro.

La información sobre tratamientos incluida en este documento no constituye una política oficial de la Sociedad Americana Contra El Cáncer y no tiene como objetivo ofrecer asesoramiento médico que remplace la experiencia y el juicio de su equipo de atención médica contra el cáncer. Su objetivo es ayudar a que usted y su familia estén informados para tomar decisiones conjuntamente con su médico. Es posible que su médico tenga motivos para sugerir un plan de tratamiento distinto de estas opciones generales de tratamiento. No dude en hacer preguntas a su médico sobre sus opciones de tratamiento.

Equipo de redactores y equipo de editores médicos de la Sociedad Americana Contra El Cáncer

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Last Medical Review: March 14, 2016 Last Revised: February 2, 2018

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