Quimiocerebro

Por muchos años las personas con cáncer se han preocupado, han bromeado, y se han sentido frustradas con la confusión mental que algunas veces notan antes, durante y después de recibir el tratamiento del cáncer. Aunque se desconoce la causa exacta, y puede suceder en cualquier momento cuando se tiene cáncer, a esta bruma mental se le llama quimiocerebro.

Los cambios mentales (algunas veces vagos pero angustiantes) que notan los pacientes con cáncer son reales, no imaginarios. Podrían durar poco tiempo o perdurar por años. Estos cambios pueden incapacitar a las personas para ir a la escuela, al trabajo y participar en actividades sociales, o causar que requieran realizar enormes esfuerzos mentales para hacerlo. El quimiocerebro afecta la vida cotidiana de muchas personas con cáncer.

¿Qué es quimiocerebro?

Los siguientes son unos pocos ejemplos de lo que los pacientes llaman quimiocerebro:

  • Se olvidan de cosas que habitualmente no tenían problemas para recordar (lapsos de memoria)
  • Tienen problemas para concentrarse (no se pueden concentrar en lo que están haciendo, presentan intervalos breves de atención, pueden “desconectarse mentalmente”)
  • Se les dificulta recordar detalles como nombres, fechas y algunas veces eventos más importantes
  • No pueden realizar múltiples tareas a la vez, como contestar el teléfono mientras cocinan, sin olvidar una de ellas (tienen menos capacidad de hacer más de una cosa simultáneamente)
  • Se tardan más en terminar las cosas (son más desorganizados y más lentos para razonar y procesar información)
  • Tienen problemas para recordar palabras comunes (no pueden encontrar las palabras adecuadas para completar una oración)

Los médicos y los investigadores usan varios nombres para designar el quimiocerebro, como deterioro cognitivo causado por el tratamiento del cáncer, cambio cognitivo asociado a la terapia del cáncer, o deterioro cognitivo posterior a la quimioterapia. La mayoría de ellos lo define como la reducción de la “agudeza” mental, la incapacidad de recordar ciertas cosas y la dificultad para concluir tareas o aprender nuevas destrezas

La duración del quimiocerebro es un factor importante en el grado en el que este afecta la vida de una persona. Su inicio, duración y efecto pueden variar mucho.

En la mayoría de las personas los efectos en el cerebro aparecen rápidamente y solo duran poco tiempo, mientras que otras presentan cambios mentales a largo plazo. Por lo general los cambios que los pacientes notan son muy tenues, y las personas que los rodean podrían no notarlos. Aun así, las personas que tienen estos problemas se dan cuenta plena de las diferencias en su razonamiento. Muchas personas no notifican este problema a su equipo de atención oncológica sino hasta que afecta su vida cotidiana.

¿Cuál es la causa del quimiocerebro?

Además de los síntomas del quimiocerebro que comienzan durante e inmediatamente después del tratamiento, hay algunos casos en los que los síntomas en el cerebro comienzan y hasta empeoran después de que concluye el tratamiento. Muchos tratamientos para el cáncer, incluidos ciertos tipos de quimioterapia y radiación, pueden causar problemas a corto plazo, a largo plazo y demorados.

Los estudios sugieren que podría haber más de una causa del quimiocerebro, especialmente en el caso de los síntomas a corto plazo. Algunas personas con cáncer presentan problemas cerebrales muy reales aunque no hayan recibido quimioterapia. Otras notan problemas cuando reciben tratamientos hormonales, como los que se usan para tratar el cáncer de seno o el cáncer de próstata. En el caso de algunas personas, los problemas comienzan después de la cirugía. Junto con la quimioterapia, hay varias cosas que pueden empeorar la función del cerebro.

Por ejemplo, cualquiera o una combinación de los siguientes factores podría causar o empeorar los problemas de funcionamiento del cerebro:

  • El cáncer por sí mismo
  • Otros medicamentos que se usan como parte del tratamiento, como esteroides, medicamentos antieméticos (para las náuseas) o contra el dolor
  • Cirugía y los medicamentos que se usan durante ella (anestesia)
  • Bajo recuento de células sanguíneas
  • Problemas para dormir
  • Infección
  • Cansancio (fatiga)
  • Cambios hormonales o tratamientos hormonales
  • Otras enfermedades como diabetes o presión arterial alta
  • Deficiencias nutricionales
  • Edad del paciente
  • Depresión
  • Estrés, ansiedad, preocupación u otra presión emocional

La mayoría de estos factores causa problemas a corto plazo y mejoran cuando el problema subyacente se trata o se resuelve. Unos pocos de ellos, como la depresión, puede causar problemas cerebrales a largo plazo, a menos que se dé tratamiento a su causa.

¿Qué puede hacer usted para manejar el quimiocerebro?

Enfrentarse al día a día

Los expertos han estado estudiando la memoria por mucho tiempo. Hay muchas cosas que usted puede hacer para ayudar a agudizar sus habilidades mentales y enfrentarse al quimiocerebro. Estos son algunos ejemplos:

  • Use una agenda diaria detallada o su teléfono inteligente. Si conserva todo en un solo lugar, le será más fácil encontrar los recordatorios que pudiera necesitar. Le recomendamos que apunte citas y programas, listas de cosas que tiene que hacer, fechas importantes, sitios web, números de teléfono y direcciones, notas de reuniones, y hasta películas que le gustaría ver o libros que quiere leer.
  • Ejercite su cerebro. Tome una clase, resuelva un crucigrama o aprenda un idioma nuevo.
  • Descanse y duerma lo suficiente.
  • Muévase. La actividad física regular no solo es buena para su cuerpo, también mejora su estado de ánimo, lo hace sentir más alerta y reduce el cansancio (fatiga).
  • Coma vegetales. Los estudios muestran que el consumo de más vegetales está relacionado con la conservación del poder cerebral conforme las personas envejecen.
  • Establezca rutinas y sígalas. Trate de seguir el mismo programa todos los días.
  • Designe un lugar para poner los objetos que se le pierden con frecuencia (como las llaves) y siempre póngalos ahí.
  • No trate de hacer varias cosas a la vez. Concéntrese en una sola cosa a la vez.
  • Pida ayuda cuando la necesite Sus amigos y seres queridos pueden ayudarlo con sus tareas cotidianas para que usted se concentre y ahorre energía mental.
  • Registre sus problemas de memoria. Lleve un diario de los problemas que nota y de lo que sucede en esos momentos. Si anota las medicinas que toma, la hora a la que las toma, y la situación en la que se encuentra, podría ayudar a saber lo que afecta su memoria. Registrar cuando los problemas son más obvios puede ayudarlo también a prepararse para ellos. Sabrá evitar conversaciones o citas importantes en esos momentos. Este registro también será útil cuando hable con su médico sobre estos problemas.
  • Trate de concentrarse en el grado en el que lo afectan estos síntomas. La aceptación del problema lo ayudará a enfrentarse a él. Muchos pacientes han notado que si se ríen de las cosas que no pueden controlar, es más fácil enfrentarse a ellas. Y recuerde, probablemente note sus problemas más que los demás. Algunas veces todos tenemos que reírnos de que se nos olvidó llevar la lista de compras a la tienda.

Hable con otras personas

Otra cosa que puede hacer para enfrentarse mejor al quimiocerebro es hablar sobre este con sus familiares, sus amigos y su equipo de atención oncológica. Dígales por lo que está pasando. Es posible que se sienta aliviado cuando cuenta a las personas los problemas que a veces tiene con su memoria o razonamiento.

Usted no es tonto ni está loco, el quimiocerebro es un efecto secundario que puede aprender a manejar. Aunque este no es un cambio fácil de ver, como la caída del cabello o los cambios en la piel, es posible que sus familiares y amigos hayan notado algunas cosas y hasta pudieran tener algunas sugerencias útiles. Por ejemplo, su pareja podría notar que cuando usted está apurado se le dificulta más encontrar las cosas.

Diga a sus amigos y a los miembros de su familia lo que pueden hacer para ayudarlo. Su apoyo y comprensión pueden ayudarlo a relajarse y le harán más fácil concentrarse y procesar información.

Hable con su médico o con el equipo de atención oncológica

Si los problemas del cerebro le causan dificultades en el trabajo, hable con su médico para tratar de determinar lo que causa su bruma mental y lo que se puede hacer al respecto. Esto es especialmente importante para las personas cuyo quimiocerebro dura más de un año y sigue causándoles problemas en su vida diaria.

Lo ayudará mucho tener un diario o un registro de las situaciones en las que tiene problemas. También ayuda a saber cuáles son algunas de las cosas que empeoran o que mejoran los problemas. Por ejemplo, ¿empeoran en la mañana o en la tarde? ¿Tiene más problemas cuando está hambriento o cansado? ¿Le resulta útil tomar una siesta, caminar o comerse un bocadillo? Su médico querrá saber cuándo comenzaron los problemas y cómo afectan su vida diaria.

  • Escriba las preguntas sobre los problemas que tenga. Llévelas a su cita junto con el registro de su memoria para hablar sobre ellas con su médico. Pregunte lo que podría causar los problemas y si hay algo que el médico puede ofrecerle para ayudarlo.
  • Lleve una lista de todas las medicinas que tome, incluidas las herbarias, las vitaminas, los suplementos y las que toma solo cuando las necesita.
  • Pida a un amigo o a un familiar que lo acompañe para que lo ayude a recordar lo que se dijo en la visita. Ellos también pueden describir los cambios que observan si el médico quiere oír un punto de vista diferente sobre la manera en que los problemas del cerebro lo están afectando.
  • Si sus problemas de memoria y razonamiento siguen causando dificultades en su vida cotidiana, pregunte a su médico si pudiera serle útil visitar a un especialista, como un neurosicólogo o un patólogo del habla y del lenguaje. Estos profesionales pueden hacerle pruebas y recomendarle maneras que lo ayuden a manejar mejor los problemas. (Podría escuchar que se refieren a esto como rehabilitación cognitiva.)

Es posible que necesite acudir a un hospital o centro de atención oncológica más grande para encontrar a expertos que le hagan pruebas de funcionamiento cerebral, incluidas pruebas de quimiocerebro. Pregunte si puede obtener una referencia para ver a uno de estos especialistas, que pueden ayudarlo a entender la extensión de su problema y trabajar con usted en maneras de manejarlo. Le recomendamos que antes de comenzar indague lo que su seguro cubrirá.

Preguntas para el médico

Estas son solo algunas de las preguntas que podría hacer a su médico sobre el quimiocerebro.

  • ¿Hay algunos otros problemas médicos que pudieran estar causando mis síntomas?
  • ¿Hay algún tratamiento para mis síntomas?
  • ¿Qué puedo hacer para manejar el quimiocerebro?
  • ¿Hay algo que pueda hacer para ayudar a evitar el quimiocerebro?
  • ¿Debo ver a un especialista? ¿Puede recomendarme a alguno?

¿Se puede prevenir el quimiocerebro?

Hasta ahora se desconoce la manera de prevenir el quimiocerebro. En el caso de algunas personas, el tratamiento del cáncer significará problemas con la memoria, para razonar, planear y encontrar las palabras adecuadas.

Aún se están estudiando las causas de los problemas del cerebro relacionados con el cáncer y su tratamiento. Parece ser que el quimiocerebro ocurre con mayor frecuencia con altas dosis de quimioterapia, y es más probable si el cerebro también se trata con radiación. Pero como usualmente el quimiocerebro es leve y con frecuencia desaparece con el tiempo, no se debe cambiar la quimioterapia que demuestra funcionar contra el cáncer a fin de prevenir este efecto secundario.

¿Qué se está haciendo respecto al quimiocerebro?

Se están llevando a cabo estudios para adquirir más conocimientos sobre el quimiocerebro. Algunos estudios están tratando de determinar cuáles quimiofármacos y otros tratamientos están más estrechamente relacionados con el quimiocerebro. Los investigadores también están buscando maneras posibles de evitar los problemas del cerebro. Por ejemplo, es posible que haya ciertos medicamentos que puedan ayudar a proteger el cerebro durante el tratamiento del cáncer.

Los investigadores están estudiando otros aspectos del tratamiento del cáncer que también pudieran ocasionar cambios mentales a largo plazo. Por ejemplo, están estudiando los tipos y las dosis de quimioterapia que recibieron los pacientes, anemia, otros síntomas relacionados con el cáncer (como cansancio), y diferencias genéticas entre las personas para saber si estos factores están relacionados con un mayor riesgo de tener problemas en el cerebro.

Los médicos también están estudiando maneras de ayudar a los sobrevivientes que aún tienen problemas de razonamiento.

Equipo de redactores y equipo de editores médicos de la Sociedad Americana Contra El Cáncer

Nuestro equipo está compuesto de médicos y enfermeras con postgrados y amplios conocimientos sobre el cáncer, al igual que de periodistas, editores y traductores con amplia experiencia en contenidos médicos.

Asher A. Cognitive dysfunction among cancer survivors. Am J Phys Med Rehabil. 2011;90(5 Suppl 1):S16-S26.

Berman MG, Askren MK, Jung M, et al. Pretreatment worry and neurocognitive responses in women with breast cancer. Health Psychol. 2014;33(3):222-231.

Boykoff N, Moieni M, Subramanian SK. Confronting chemobrain: an in-depth look at survivors’ reports of impact on work, social networks, and health care response. J Cancer Surviv. 2009;3(4):223-232.

CancerCare. Coping with Chemobrain: Keeping Your Memory Sharp. February 10, 2016. Accessed at www.cancercare.org/publications/70-coping_with_chemobrain_keeping_your_memory_sharp on May 2, 2016.

Dietrich J, Monje M, Wefel J, Meyers C. Clinical Patterns and Biological Correlates of Cognitive Dysfunction Associated with Cancer Therapy. The Oncologist. 2008;13:1285-1295.

Ferguson RJ, Ahles TA, Saykin AJ, et al. Cognitive-behavioral management of chemotherapy-related cognitive change. Psychooncology. 2007;16(8):772-777.

Mayo Clinic Staff. Chemo brain. January 15, 2016. Accessed at www.mayoclinic.org/diseases-conditions/chemo-brain/home/ovc-20170224 on May 2, 2016.

Moore HC. An overview of chemotherapy-related cognitive dysfunction, or 'chemobrain'. Oncology (Williston Park). 2014;28(9):797-804.

Morris MC, Evans DA, Tangney CC, Bienias JL, Wilson RS. Associations of vegetable and fruit consumption with age-related cognitive change. Neurology. 2006;67:1370-1376.

Reid-Arndt SA, Yee A, Perry MC, Hsieh C. Cognitive and psychological factors associated with early posttreatment functional outcomes in breast cancer survivors. J Psychosoc Oncol. 2009;27(4):415-434.

Schilder CM, Seynaeve C, Linn SC, et al. Cognitive functioning of postmenopausal breast cancer patients before adjuvant systemic therapy, and its association with medical and psychological factors. Crit Rev Oncol Hematol. 2010;76(2):133-141.

Schmidt JE, Beckjord E, Bovbjerg DH, et al. Prevalence of perceived cognitive dysfunction in survivors of a wide range of cancers: results from the 2010 LIVESTRONG survey. J Cancer Surviv. 2016;10(2):302-311.

Wefel JS, Saleeba AK, Buzdar AU, Meyers CA. Acute and late onset cognitive dysfunction associated with chemotherapy in women with breast cancer. Cancer. 2010;116(14):3348-3356.

Wefel JS, Vidrine DJ, Veramonti TL, et al. Cognitive impairment in men with testicular cancer prior to adjuvant therapy. Cancer. 2011;117(1):190-196.

Last Medical Review: May 6, 2016 Last Revised: June 9, 2016

La información médica de la La Sociedad Americana Contra El Cáncer está protegida bajo la ley Copyright sobre derechos de autor. Para solicitudes de reproducción, por favor escriba a  permissionrequest@cancer.org.