Pruebas de detección del cáncer colorrectal: ¿Cuáles son mis opciones?

Escrito por Stacy Simon. Traducción por Claudia Conti / Rafael Delfín-DAVIS.
concerned female patient talking to doctor in exam room


Nadie tiene muchas ganas de someterse a una colonoscopia, o a la preparación intestinal que esta conlleva. Sin embargo, las pruebas de detección del cáncer colorrectal (pruebas para ver si hay cáncer en el colon o en el recto antes de que surjan síntomas), pueden ayudar a salvar vidas.

Las pruebas de detección pueden encontrar el cáncer colorrectal cuando es de menor tamaño y más fácil de tratar. No obstante, la colonoscopia, es simplemente una de varias pruebas de detección que están a nuestra disposición.

Hay 6 opciones de pruebas:

La prueba de ADN en las heces es un tipo de prueba no invasiva para examinar en busca de cáncer colorrectal. La prueba de ADN en las heces puede interesarle a las personas que quieren ser examinadas, pero que no desean someterse a la preparación habitual requerida para una colonoscopia ni a otras pruebas de detección. Esta prueba busca determinados cambios génicos que a menudo se encuentran en las células del cáncer colorrectal.

El paciente utiliza un kit casero para recolectar una muestra de heces fecales y enviarlas a un laboratorio. Cologuard® es el nombre de la prueba de ADN en heces que está actualmente aprobado por la FDA, y el paciente la obtiene en el consultorio médico. La prueba busca cambios del ADN que podrían ser un signo de cáncer o de crecimientos precancerosos llamados pólipos. También examina en busca de sangre en las heces, lo cual puede ser un signo de cáncer.

Para una prueba de ADN en heces no se requiere ninguna dieta especial ni preparación intestinal [información en inglés] sin laxantes ni enemas. Sin embargo, si la prueba muestra la posible presencia de cáncer o de lesiones precancerosas, el paciente luego necesitaría hacerse una colonoscopia para confirmarlo, y tal vez para extirpar cualquier pólipo.

No todas las personas pueden hacerse este tipo de prueba de detección. Es solo para personas que tienen un riesgo promedio de cáncer colorrectal: no tienen antecedentes personales de pólipos precancerosos, cáncer colorrectal ni algún otro factor. Pregunte a su médico para estar seguro de que sea la prueba adecuada para usted.

La colonoscopia utiliza un tubo flexible iluminado con una pequeña cámara en el extremo para examinar toda la longitud del colon y del recto. Si se encuentran pólipos, pueden ser extirpados durante la prueba. Para prepararse para la prueba, es posible que le pidan que siga una dieta especial por uno o dos días antes de la prueba. También será necesario que limpie su colon con laxantes fuertes (lo cual es referido como preparación intestinal) y a menudo también con enemas. Durante la prueba la mayoría de las personas están sedadas. Si no se encuentra nada durante la prueba, no necesitará hacerse otra prueba por 10 años.

La sigmoidoscopia flexible es muy similar a la colonoscopia, sin embargo, dicha prueba examina solo una parte del colon y el recto. Si se encuentran pólipos, estos pueden extirparse durante la prueba, o puede que necesite hacerse una colonoscopia con posterioridad. Es posible que se requiera una preparación intestinal, pero la misma no es tan exhaustiva como la que se usa para una colonoscopia. La mayoría de las personas no necesitan recibir un sedante durante esta prueba. Si se observan pólipos o áreas sospechosas, será necesario hacer una colonoscopia para examinar el resto del colon. La sigmoidoscopia flexible se debe realizar cada 5 años.

La colonografía por tomografía computarizada (CT) (también llamada colonoscopia virtual) es una imagen capturada del colon y del recto que produce imágenes transversales detalladas para que el médico pueda ver si hay pólipos o cáncer. Esta requiere preparación intestinal, pero no sedación. Se introduce aire en el colon y recto, y luego se usa una tomografía computarizada (CT) para tomar imágenes del colon. Si se observa algo que puede necesitar ser sometido a una biopsia, será necesario realizar una colonoscopia de seguimiento. La colonografía por tomografía computarizada se debe realizar cada 5 años.

La prueba de sangre oculta en heces (gFOBT) basada en guayacol y la prueba inmunoquímica fecal (FIT) se usan para encontrar pequeñas cantidades de sangre en las heces lo que podría ser un signo de cáncer o de pólipos grandes. Las personas se hacen estas pruebas en el hogar con un kit que reciben en la consulta médica, junto con instrucciones. Será necesario dar seguimiento a un resultado positivo mediante una colonoscopia. Sin embargo, muchas veces la causa es una condición no cancerosa, tal como úlceras o hemorroides. Las pruebas en heces como estas necesitan realizarse cada año.

Hable con su médico sobre las pruebas de detección

Los exámenes periódicos de detección son una de las maneras más poderosas para prevenir el cáncer colorrectal. Si durante las pruebas de detección del cáncer colorrectal se encuentran pólipos, normalmente se pueden extirpar antes de que tengan la posibilidad de convertirse en cáncer. Las pruebas de detección también pueden resultar en la detección temprana del cáncer, cuando es de menor tamaño y más fácil de tratar.

Si tiene 45 años de edad o más, hable con su médico sobre qué prueba de detección es la indicada para usted y hágase dicha prueba con la frecuencia recomendada. Independientemente de su edad, hable con su médico sobre su historial médico familiar. Las personas que tienen un mayor riesgo de cáncer colorrectal debido al historial familiar o a determinadas condiciones de salud (como enfermedad inflamatoria intestinal) podrían necesitar hacerse las pruebas de detección a una edad más temprana a los 45 años.

Equipo de redactores y equipo de editores médicos de la Sociedad Americana Contra El Cáncer

Nuestro equipo está compuesto de médicos y enfermeras con postgrados y amplios conocimientos sobre el cáncer, al igual que de periodistas, editores y traductores con amplia experiencia en contenidos médicos.