Tratamiento de tipos específicos de tumores de encéfalo y de médula espinal en adultos

Tratamiento de tipos específicos de tumores de encéfalo y de médula espinal en adultos

Las opciones de tratamiento para los tumores de encéfalo y de médula espinal dependen de varios factores, incluyendo el tipo, la localización del tumor, cuán lejos ha crecido o se ha propagado, así como la edad y la salud general de la persona.

Astrocitomas no infiltrantes

Estos tumores incluyen a los astrocitomas pilocíticos, los cuales se presentan con más frecuencia en el cerebelo de las personas jóvenes, y los astrocitomas subependimales de células gigantes (SEGA), que casi siempre se presentan en personas con esclerosis tuberosa. Muchos médicos consideran benignos a estos tumores, ya que suelen crecer muy lentamente y pocas veces crecen hacia los tejidos adyacentes.

A menudo estos astrocitomas se pueden curar si se pueden extraer totalmente mediante cirugía, aunque los pacientes de más edad tienen menos probabilidad de ser curados. Puede administrarse radioterapia después de la cirugía, particularmente si no se extirpa por completo el tumor, aunque muchos médicos esperarán hasta que haya signos de que el tumor ha crecido nuevamente antes de considerar esta terapia. Aun así, la primera opción puede ser repetir la cirugía.

El pronóstico no es tan favorable si el tumor ocurre en un lugar donde no se puede extirpar mediante cirugía, como en el hipotálamo o el tronco encefálico. En estos casos, por lo general la radioterapia es la mejor opción.

Para astrocitomas subependimales de células gigantes (SEGA) que no se pueden remover completamente con cirugía, el tratamiento con el medicamento de terapia dirigida everolimus (Afinitor) puede reducir el tamaño del tumor o desacelerar su crecimiento por algún tiempo, aunque no está claro si puede ayudar a las personas a vivir por más tiempo.

Astrocitomas de bajo grado infiltrantes (astrocitomas difusos)

El tratamiento inicial es la cirugía para remover el tumor si es que es posible, o una biopsia para confirmar el diagnóstico si la cirugía no es factible. Resulta difícil curar estos tumores mediante cirugía ya que a menudo crecen (infiltran) hacia el tejido encefálico normal que está adyacente. Por lo general, el cirujano tratará de remover tanto cáncer como sea posible y seguro. Si el cirujano puede remover el tumor por completo, esto puede curar al paciente.

Después de la cirugía, se puede administrar radioterapia, especialmente si queda mucho del tumor. En adultos más jóvenes cuyos tumores sean pequeños y no causen muchos síntomas, puede que no se administre radiación a menos que el tumor muestre signos de estar creciendo nuevamente. (En algunos casos, se puede tratar una segunda cirugía antes de administrar radiación). Después de la cirugía, es más probable administrar radiación en personas de edad más avanzada o cuyos tumores presentan un mayor riesgo de regresar por otras razones. En algunos casos, también se puede administrar quimioterapia (a menudo con temozolomida o el régimen PCV: procarbazina, CCNU y vincristina) después de la cirugía. Algunos médicos usan pruebas de laboratorio del tumor para ayudar a determinar si se debe administrar radiación o quimioterapia.

Se puede usar radiación, quimioterapia, o ambas, como tratamiento primario si es que la cirugía no es una buena opción.

Gliomas de grado intermedio y alto (glioblastomas, astrocitomas anaplásicos, oligodendrogliomas anaplásicos, oligoastrocitomas anaplásicos)

A menudo el primer tratamiento es cirugía cuando se puede hacer, aunque estos tumores casi nunca son curables mediante cirugía. Se remueve la mayor cantidad de tumor que sea posible extraer en forma segura. La radioterapia se administra entonces en la mayoría de los casos. Se puede administrar con o seguida de quimioterapia, si la persona está lo suficientemente saludable. Para algunas personas en mal estado de salud o cuyas células tumorales presentan ciertos cambios genéticos que se identifican mediante pruebas de laboratorio, se puede usar quimioterapia en lugar de radioterapia.

Por lo general, la radioterapia con quimioterapia es la mejor opción para los tumores que no se pueden tratar con cirugía.

La temozolimida es el medicamento de quimioterapia que la mayoría de los médicos usa primero, ya que atraviesa la barrera hematoencefálica y es conveniente porque se puede administrar por la boca en forma de pastilla. A veces se administra junto con radioterapia y luego se continúa después de completar la radiación.

El cisplatino, la carmustina (BCNU) y la lomustina (CCNU) son otros medicamentos que se usan comúnmente. Además, se pueden usar combinaciones de medicamentos, tal como el régimen PCV (procarbazina, CCNU, y vincristina). Todos estos tratamientos pueden reducir el tamaño del tumor o desacelerar su crecimiento por algún tiempo, pero es muy poco probable que curen el tumor.

Si los medicamentos de la quimioterapia convencional ya no surten efecto, el medicamento de terapia dirigida bevacizumab (Avastin, Mvasi) puede ser útil para algunas personas, ya sea solo o con quimioterapia.

Para glioblastomas, otra opción de tratamiento podría ser alternar la terapia de campo eléctrico con el dispositivo Optune. Esto se puede utilizar junto con quimioterapia (después de la cirugía y la radiación) como parte del tratamiento inicial, o puede ser utilizado por sí mismo (en lugar de quimioterapia) para tumores que regresan después del tratamiento.

En general, estos gliomas son muy difíciles de controlar por periodos de tiempo prolongados. Debido a que estos tumores son tan difíciles de curar con los tratamientos actuales, los estudios clínicos de nuevos tratamientos promisorios podrían ser una buena opción.

Oligodendrogliomas

De ser posible, la cirugía es la primera opción para los oligodendrogliomas. Por lo general, la cirugía no cura estos tumores, pero puede aliviar los síntomas y prolongar la supervivencia del paciente. Muchos oligodendrogliomas crecen lentamente, especialmente en personas más jóvenes, y es posible que no sea necesario administrar inmediatamente tratamiento adicional. Se puede repetir la cirugía si el tumor vuelve a crecer en el mismo lugar. La radioterapia, la quimioterapia, o ambas (a menudo con temozolimida o el régimen PCV: procarbazina CCNU, y vincristina) también pueden ser opciones después de la cirugía.

Los oligodendrogliomas suelen responder mejor a la quimioterapia en comparación con otros tumores encefálicos.

La radioterapia, la quimioterapia, o ambas, puede ser útil para los tumores que no pueden ser tratados con cirugía.

Ependimomas y ependimomas anaplásicos

Por lo general, estos tumores no crecen hacia el tejido encefálico normal adyacente. Algunas veces, los pacientes pueden ser curados mediante cirugía sola si se puede extirpar totalmente el tumor. Sin embargo, a menudo esto no es posible. Si sólo se remueve parte del tumor con cirugía (o si es un ependimoma anaplásico), se administra radioterapia después de la cirugía. La radioterapia es el tratamiento principal si no es posible realizar la cirugía.

En ocasiones, las células del tumor se pueden propagar al líquido cefalorraquídeo (CSF). Por lo general, a los pacientes se les realiza una MRI del encéfalo y la médula espinal (y posiblemente una punción lumbar) varias semanas después de la cirugía, si se lleva a cabo la operación. Si cualquiera de estos estudios muestra que el cáncer se propagó a través del líquido cefalorraquídeo, se administra radioterapia a todo el encéfalo y la médula espinal.

Por lo general, la quimioterapia no es útil para estos tumores. Por lo tanto, usualmente no se administra a menos que el tumor ya no se pueda tratar con cirugía o radiación.

Meningiomas

La mayoría de los meningiomas tienden a crecer lentamente. Por lo tanto, los tumores pequeños que no están causando síntomas a menudo se pueden observar en lugar de tratar, particularmente en los ancianos.

Si se requiere tratamiento, estos tumores pueden usualmente ser curados, si se pueden extirpar por completo mediante cirugía. La radioterapia se puede emplear junto con, o en lugar de, la cirugía en los tumores que no se pueden extirpar totalmente.

Para los meningiomas que son atípicos o invasivos (grado II) o anaplásicos (grado III), los cuales suelen regresar después del tratamiento, usualmente se administra radioterapia después de la cirugía incluso si todo el tumor fue removido.

En el caso de los meningiomas que recurren después del tratamiento inicial, puede que se realice una cirugía (si es posible) o se administre radioterapia. Si la cirugía y la radiación no son opciones, se pueden emplear tratamientos con medicamentos (tal como quimioterapia, inmunoterapia, o medicamentos similares a las hormonas), aunque no está claro cuánto beneficio aportan.

Schwannomas (incluyendo neuromas acústicos)

Estos tumores de crecimiento lento suelen ser benignos y pueden curarse mediante cirugía. En algunos centros, los neuromas acústicos de pequeño tamaño se tratan mediante radiocirugía estereotáctica (vea Radioterapia para los tumores de encéfalo y de médula espinal en adultos). En los casos de schwannomas grandes donde la extirpación completa es probable que cause problemas, los tumores pueden ser operados primero para extraer tanto de estos como sea posible en forma segura, y luego tratar el resto con radiocirugía.

Tumores de la médula espinal

Si un tumor de la médula espinal es pequeño y no causa síntomas, puede que no requiera ser tratado inmediatamente. Otros tumores de la médula espinal se tratan como los tumores en el encéfalo. Por lo general, los astrocitomas de la médula espinal no se pueden extirpar completamente. Pueden ser tratados con cirugía para hacer un diagnóstico y extirpar tanto tumor como sea posible, seguida por radioterapia, o con radioterapia sola. Los meningiomas del canal espinal a menudo se curan mediante cirugía, al igual que algunos ependimomas. A menudo se administra radioterapia, si no se extirpa por completo un ependimoma.

Linfomas primarios del sistema nervioso central

Por lo general, el tratamiento de los linfomas del sistema nervioso central (CNS) consiste en quimioterapia, radioterapia, o ambas. El tratamiento se aborda con más detalles en linfoma no Hodgkin.

Tumores encefálicos que ocurren con más frecuencia en niños

Algunos tipos de tumores de encéfalo se presentan con mayor frecuencia en niños, pero ocasionalmente aparecen en adultos. Estos tumores incluyen los gliomas del tronco encefálico, los tumores de células germinales, los craneofaringiomas, los tumores del plexo coroideo, los meduloblastomas y los tumores neuroectodermales primitivos, entre otros.

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Last Medical Review: September 30, 2017 Last Revised: November 8, 2017

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