La vida como sobreviviente de cáncer de esófago

Para algunas personas con cáncer de esófago, el tratamiento puede que elimine o destruya el cáncer. El final del tratamiento puede causar tanto estrés como entusiasmo. Tal vez sienta alivio de haber completado el tratamiento, aunque aún le resulte difícil no preocuparse sobre la reaparición del cáncer. (Cuando un cáncer regresa después del tratamiento, a esto se le llama recurrencia). Esta preocupación es muy común si usted ha tenido cáncer.

Para otras personas, puede que el cáncer de esófago nunca desaparezca por completo.Es posible que algunas personas reciban tratamientos regularmente con quimioterapia, radioterapia, u otros tratamientos para tratar y ayudar a mantener el cáncer bajo control. Aprender a vivir con un cáncer que no desaparece puede ser difícil y muy estresante, ya que causa incertidumbre.

La vida después del cáncer de esófago significa regresar a algunas actividades que usted solía realizar, así como tomar algunas nuevas decisiones.

Cuidados posteriores

Aun después de completar el tratamiento, usted probablemente tendrá que acudir a citas de seguimiento con su médico durante muchos años. Es muy importante que acuda a todas sus citas de seguimiento. Durante estas visitas, los médicos le preguntarán si presenta cualquier problema y le harán exámenes y análisis de laboratorios o estudios por imágenes para determinar si hay signos de cáncer o para tratar efectos secundarios.

Algunos efectos secundarios ocasionados por el tratamiento podrían durar mucho tiempo o puede que incluso no se presenten sino hasta años después de haber terminado el tratamiento. Las visitas al consultorio médico proveen una buena oportunidad para que haga preguntas e informe sobre cualquier cambio o problema que note o cualquier inquietud que tenga. Resulta muy importante que usted informe de inmediato al médico sobre cualquier síntoma nuevo, especialmente si ellos incluyen dificultad al tragar o dolor en el pecho. El tratamiento temprano puede aliviar muchos síntomas y mejorar su calidad de vida.

En cierta medida, la frecuencia de las visitas de seguimiento y las pruebas dependerá de la etapa de su cáncer, el tratamiento que recibió y de la probabilidad de que el cáncer regrese.

Los sobrevivientes del cáncer de esófago también deben seguir las guías de la Sociedad Americana Contra El Cáncer sobre la detección temprana del cáncer, tal como las guías para el cáncer de seno, cuello uterino, pulmón y próstata.

Pregunte a su médico acerca de un plan de atención para pacientes después del tratamiento

Consulte con su doctor sobre el desarrollo de un plan de atención para después del tratamiento que sea adecuado para usted. Este plan puede incluir:

  • Un calendario sugerido para pruebas y estudios de seguimiento
  • Un calendario para otras pruebas que necesite en el futuro, tales como pruebas de detección temprana para otros tipos de cáncer, o pruebas para identificar efectos a la salud a largo plazo debido a su cáncer o su tratamiento
  • Una lista de posibles efectos secundarios tardíos o a largo plazo de su tratamiento, incluyendo a qué prestar atención y cuándo debe comunicarse con su médico
  • Sugerencias para la alimentación y la actividad física
  • Recordatorios de sus citas con su médico de atención primaria, quien estará a cargo de atender su salud general

Ayuda para la dificultad al tragar, la nutrición y el dolor

Los tratamientos paliativos están dirigidos a ayudar a aliviar los síntomas del cáncer de esófago en lugar de tratar de curar el cáncer. En algunos casos, se emplean junto con otros tratamientos que se enfocan en curar el cáncer, aunque los tratamientos paliativos a menudo se usan en personas con cáncer avanzado para ayudar a mejorar la calidad de sus vidas.

El cáncer de esófago a menudo causa dificultad para tragar, lo que puede causar pérdida de peso y debilidad debido a la pobre nutrición. Un equipo de doctores y nutricionistas puede asistirle con suplementos nutricionales e información sobre sus necesidades nutricionales particulares. Esto puede ayudar a mantener su peso y consumo nutricional. Para más información y consejos sobre nutrición durante y después del tratamiento del cáncer, vea Nutrición para la persona con cáncer durante el tratamiento.

Existen muchas formas para controlar el dolor causado por el cáncer de esófago. Si usted presenta dolor, infórmeselo de inmediato al equipo de profesionales de la salud que atiende su cáncer, para que ellos puedan proveerle el tratamiento contra el dolor más eficaz lo antes posible. Para más información sobre este tema, vea Dolor relacionado con el cáncer.

Para más información sobre los tratamientos paliativos que podrían ser útiles, vea Terapia paliativa para el cáncer de esófago.

Mantenga un seguro de salud y guarde copias de sus informes médicos

Es muy importante mantener un seguro médico, aún después del tratamiento. Las pruebas y las consultas médicas son costosas y, aunque nadie quiere pensar en el regreso de su cáncer, esto podría ocurrir.

En algún momento después del tratamiento del cáncer, es posible que usted tenga que consultar con un médico nuevo, quien desconozca sus antecedentes médicos. Es importante que guarde copias de sus informes médicos para que proporcione a su nuevo médico los detalles de su diagnóstico y tratamiento. Para más información, lea Guarde copias de los informes médicos importantes.

Cambios en el estilo de vida después del cáncer de esófago

Usted no puede cambiar el hecho de que ha tenido cáncer. Lo que sí puede cambiar es la manera en que vivirá el resto de su vida al tomar decisiones que le ayuden a mantenerse sano y a sentirse tan bien como le sea posible. Éste puede ser el momento de revaluar varios aspectos de su vida. Tal vez esté pensando de qué manera puede mejorar su salud a largo plazo. Algunas personas incluso comienzan estos cambios durante el tratamiento.

Tome decisiones más saludables

Para muchas personas, recibir un diagnóstico de cáncer les ayuda a enfocarse en la salud de formas que tal vez no consideraban en el pasado. ¿Qué cosas podría hacer para ser una persona más saludable? Tal vez podría tratar de comer alimentos más sanos o hacer más ejercicio. Quizás podría reducir el consumo de alcohol o dejar el tabaco. Incluso cosas como mantener su nivel de estrés bajo control pueden ayudar. Éste es un buen momento para considerar incorporar cambios que puedan tener efectos positivos durante el resto de su vida. Se sentirá mejor y estará más saludable.

Usted puede comenzar por ocuparse de los aspectos que más le inquieten. Obtenga ayuda para aquellos que le resulten más difíciles. Por ejemplo, si está considerando dejar de fumar y necesita ayuda, llame a la Sociedad Americana Contra El Cáncer al 1-800-227-2345 para información y apoyo.

Aliméntese mejor

Alimentarse bien puede ser difícil para cualquier persona, pero puede ser aún más difícil durante y después del tratamiento del cáncer. Esto resulta especialmente cierto para los cánceres de esófago. El cáncer o su tratamiento podría afectar la forma en que usted traga o causar otros problemas. Las náuseas pueden ser un problema a raíz de ciertos tratamientos. Tal vez no tenga apetito y pierda peso involuntariamente. Todas estas cosas pueden causar mucha frustración.

Durante el tratamiento: muchas personas pierden peso o presentan problemas con el sentido del gusto durante el tratamiento. Si esto le ocurre, haga lo mejor que pueda en relación con su alimentación . Coma lo que le apetezca. Coma lo que pueda, cuando pueda hacerlo. Ahora no es el momento de restringir su dieta. Puede que encuentre útil comer porciones más pequeñas entre cada 2 y 3 horas. Trate de recordar que estos problemas usualmente se alivian con el pasar del tiempo. Usted puede preguntar a los especialistas en cáncer que lo atienden sobre consultar los servicios de un dietista (un experto en nutrición) que le pueda dar ideas sobre cómo mantener un peso y una alimentación ideal durante el tratamiento.

Después del tratamiento: Muchos pacientes presentan problemas con reflujo después del tratamiento. Puede que ayude permanecer derecho por varias horas después de comer.

En algunos pacientes, el estómago se usó para remplazar todo o parte del esófago. Esto puede significar que el estómago no puede almacenar alimentos para la digestión como lo hacía en el pasado. El alimento que se ingiere pasa rápidamente al intestino, lo que causa síntomas de diarrea sudoración y enrojecimiento después de comer. A esto se le llama síndrome de vaciamiento rápido. Puede que esto implique que sea necesario cambiar su alimentación y la manera en que usted se alimenta. Por ejemplo, puede que usted necesite comer cantidades más pequeñas de alimentos con más frecuencia.

Su equipo de profesionales que atienden su salud puede ayudarle a ajustar su dieta si presenta problemas para alimentarse.

Para ayudar a mantener una buena salud, las personas que han padecido cáncer también deben:

  • Lograr y mantener un peso saludable

  • Adoptar un estilo de vida físicamente activo

  • Comer sanamente con un énfasis en los alimentos de origen vegetal

  • Limitar el consumo de alcohol a no más de una bebida al día para las mujeres o dos por día para los hombres

Estas medidas también pueden reducir el riesgo de algunos otros tipos de cáncer, y aportar muchos otros beneficios a la salud.

Descanso, cansancio y ejercicio

El cansancio extremo, también llamado fatiga, es muy común en las personas que reciben tratamiento contra el cáncer. Éste no es un tipo de cansancio normal, sino un agotamiento que a menudo no se alivia con el descanso. Para algunas personas, el cansancio permanece durante mucho tiempo después del tratamiento, y puede que les resulte difícil estar activas y realizar otras actividades que deseen llevar a cabo. No obstante, el ejercicio puede ayudar a reducir el cansancio. Los estudios han mostrado que los pacientes que siguen un programa de ejercicios adaptado a sus necesidades personales se sienten mejor física y emocionalmente, y pueden sobrellevar mejor su situación.

Si estuvo enfermo y no muy activo durante el tratamiento, es normal que haya perdido algo de su condición física, resistencia y fuerza muscular. Cualquier plan de actividad física debe ajustarse a su situación personal. Una persona que nunca se ha ejercitado no podrá hacer la misma cantidad de ejercicio que una que juega tenis dos veces a la semana. Si no ha estado activo en varios años, usted tendrá que comenzar lentamente. Quizás deba comenzar con caminatas cortas.

Consulte con el equipo de profesionales que atiende su salud antes de comenzar cualquier ejercicio. Pregúnteles qué opinan sobre su plan de ejercicios. Luego, trate de conseguir a alguien que le acompañe a hacer ejercicios de manera que no los haga solo. La compañía de familiares o amigos al comenzar un nuevo programa de actividades puede aportarle ese estímulo adicional para mantenerlo en marcha cuando la voluntad no sea suficiente.

Si usted siente demasiado cansancio, tendrá que aprender a balancear la actividad con el descanso. Está bien descansar cuando lo necesite. En ocasiones, a algunas personas les resulta realmente difícil tomar descansos cuando estaban acostumbradas a trabajar todo el día o a asumir las responsabilidades del hogar. Sin embargo, éste no es el momento de ser muy exigente con usted mismo. Esté atento a lo que su cuerpo desea y descanse cuando sea necesario. (Para más información sobre cómo lidiar con el cansancio, consulte Cansancio relacionado con el cáncer y Anemia).

Tenga en cuenta que el ejercicio puede mejorar su salud física y emocional:

  • Mejora su condición cardiovascular (corazón y circulación)
  • Junto con una buena alimentación, le ayudará a lograr y a mantener un peso saludable
  • Fortalece sus músculos
  • Reduce el cansancio y le ayuda a tener más energía
  • Ayuda a disminuir la ansiedad y la depresión
  • Le puede hacer sentir más feliz
  • Le ayuda a sentirse mejor consigo mismo

Además, a largo plazo, sabemos que realizar regularmente una actividad física desempeña un papel en ayudar a reducir el riesgo de algunos cánceres. La práctica regular de actividad física también brinda otros beneficios a la salud.

¿Cómo se podría afectar su salud emocional al tener cáncer de esófago?

Durante y después del tratamiento es posible que se sienta agobiado con muchas emociones diferentes. Esto les sucede a muchas personas.

Puede que se encuentre pensando sobre la muerte, o acerca del efecto de su cáncer sobre su familia y amigos, así como el efecto sobre su vida profesional. Quizás este sea el momento para reevaluar sus relaciones con sus seres queridos. Otros asuntos inesperados también pueden causar preocupación. Por ejemplo, tal vez sienta estrés a causa de preocupaciones económicas que surgen a medida que recibe tratamiento. También es posible que las consultas con los médicos sean menos frecuentes después del tratamiento y que tenga más tiempo disponible para usted. Estos cambios pueden causar ansiedad a algunas personas.

Casi todas las personas que tienen o han tenido cáncer pueden beneficiarse de recibir algún tipo de apoyo. Usted necesita personas a las que pueda acudir para que le brinden fortaleza y consuelo. El apoyo puede presentarse en diversas formas: familia, amigos, grupos de apoyo, iglesias o grupos espirituales, comunidades de apoyo en línea u orientadores individuales. Lo que es mejor para usted depende de su situación y personalidad. Algunas personas se sienten seguras en grupos de apoyo entre personas que enfrentan la misma situación o en grupos educativos. Otras prefieren hablar en un entorno informal, como la iglesia. Es posible que algunas personas se sientan más a gusto hablando en forma privada con alguien de confianza o un consejero. Sea cual fuere su fuente de fortaleza o consuelo, asegúrese de tener un lugar a donde acudir en caso de tener inquietudes.

Las personas que se enfrentan al cáncer se pueden sentir muy solas. No es necesario ni conveniente que trate de sobrellevar todo usted solo. Sus amigos y familiares pueden sentirse excluidos si usted no permite que le ayuden. Deje que tanto ellos como cualquier otra persona que usted considere puedan ayudarle. Si no sabe quién puede ayudarle, llame a la Sociedad Americana Contra El Cáncer al 1-800-227-2345 y le pondremos en contacto con un grupo o recurso de apoyo que podría serle de utilidad.

¿Puedo reducir el riesgo de que mi cáncer de esófago progrese o regrese?

La mayoría de las personas quieren saber si hay cambios de estilo de vida específicos que puedan adoptar para reducir su riesgo de que el cáncer progrese o regrese. Lamentablemente, para la mayoría de los cánceres existe poca evidencia sólida que permita guiar a las personas en este asunto. Sin embargo, esto no implica que no haya nada que se pueda hacer, sino que en su mayor parte, esto aún no se ha estudiado bien. La mayoría de los estudios analizan los cambios de estilo de vida como maneras para prevenir el cáncer en primer lugar, y no tanto disminuir su progreso o prevenir su regreso.

Actualmente, no se conoce lo suficiente sobre el cáncer de esófago como para indicar con seguridad si existen cosas que usted puede hacer que serían beneficiosas. El consumo de tabaco y alcohol ha sido claramente asociado con cáncer de esófago. Por lo tanto, no fumar ni consumir alcohol puede ayudar a reducir su riesgo. No conocemos con certeza si esto ayudará, pero sí sabemos que puede ayudar a mejorar su apetito y su salud en general. También puede reducir la probabilidad de desarrollar otros tipos de cáncer. Si quiere dejar de fumar y necesita ayuda, llame a su Sociedad Americana Contra El Cáncer al 1-800-227-2345.

Puede que ayude el adoptar comportamientos saludables, tales como una buena alimentación, ejercitarse de forma habitual y mantener un peso saludable, aunque nadie lo sabe con certeza. Sin embargo, nosotros sí sabemos que estos tipos de cambios pueden tener efectos positivos en su salud que pueden ser mayores que su riesgo de cáncer.

Equipo de redactores y equipo de editores médicos de la Sociedad Americana Contra El Cáncer

Nuestro equipo está compuesto de médicos y enfermeras con postgrados y amplios conocimientos sobre el cáncer, al igual que de periodistas, editores y traductores con amplia experiencia en contenidos médicos.

Last Medical Review: June 14, 2017 Last Revised: June 14, 2017

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