¿Se puede prevenir el cáncer de esófago?

No es posible prevenir todos los cánceres de esófago, pero el riesgo de padecer esta enfermedad se puede reducir significativamente al evitar ciertos factores de riesgo.

Evitar el consumo de tabaco y alcohol

En Estados Unidos, los factores de riesgo asociados con el estilo de vida más importantes para el cáncer de esófago son el consumo de tabaco y de alcohol. Cada uno de estos factores por sí solos aumenta el riesgo de cáncer de esófago por muchas veces, y el riesgo es aún mayor si estos factores están combinados. Evitar el consumo de tabaco y alcohol es una de las mejores maneras de limitar su riesgo de cáncer de esófago. Si usted o alguien que conoce desea dejar el tabaco, llámanos al 1-800-227-2345 o consulte Cómo evitar el tabaco.

Alimentación, peso corporal y actividad física

Es importante también consumir alimentos sanos y mantener un peso saludable. Una dieta con un alto consumo de frutas y verduras pudiera ayudar a proteger contra el cáncer de esófago. La obesidad se ha asociado con el cáncer de esófago, particularmente con el tipo de adenocarcinoma. Por lo tanto, mantener un peso saludable también puede ayudar a limitar el riesgo de padecer esta enfermedad. Estar físicamente activo también puede reducir el riesgo de padecer cáncer de esófago. 

Para más información, consulte Guías de la Sociedad Americana Contra El Cáncer sobre nutrición y actividad física para la prevención del cáncer.

Tratamiento del reflujo o del esófago de Barrett

El tratamiento del reflujo puede ayudar a prevenir el esófago de Barrett y el cáncer de esófago. A menudo, el reflujo se trata con cambios en la alimentación y el estilo de vida (por ejemplo, pérdida de peso para individuos con sobrepeso), así como medicamentos llamados bloqueadores de H2 o inhibidores de la bomba de protones (PPI). La cirugía también podría ser una opción para tratar el reflujo si no se controla con dieta, cambios en el estilo de vida y medicamentos.

A las personas que tienen un mayor riesgo de cáncer de esófago, como aquellas con esófago de Barrett, a menudo sus médicos les dan un seguimiento minucioso con endoscopias para saber si hay signos de que las células que recubren el esófago se han vuelto más anormales. (Consulte ¿Se puede detectar el cáncer de esófago en sus comienzos?). Si se descubre displasia (una afección precancerosa), el médico puede recomendar tratamientos para prevenir que se convierta en cáncer de esófago.

Para las personas que tienen esófago de Barrett, el tratamiento diario con un PPI puede reducir el riesgo de desarrollar cambios celulares (displasia) que pueden convertirse en cáncer. Consulte con su médico, si padece acidez estomacal crónica (o reflujo), ya que el tratamiento a menudo puede aliviar los síntomas y podría prevenir problemas futuros.

Algunos estudios han indicado que el riesgo de cáncer de esófago es menor en aquellas personas con esófago de Barrett que toman aspirina u otros antiinflamatorios no esteroides (NSAID, por sus siglas en inglés), como el ibuprofeno. Sin embargo, tomar a diario estos medicamentos puede causar problemas, como daño renal y sangrado en el estómago. Por este motivo, la mayoría de los médicos no recomienda que las personas tomen los NSAID para tratar de prevenir el cáncer esofágico. Si está considerando tomar un NSAID regularmente, usted primero debe consultar con su médico para conocer los riesgos y los beneficios potenciales.

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Última revisión médica completa: marzo 20, 2020 Actualización más reciente: marzo 20, 2020

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