Para una sobreviviente de cáncer de seno, el tratamiento fue solo el comienzo.

Breast cancer survivor, Drea Sauceda, smiles in pink shirt and stands in front of greenery

“Estoy segura de que no es nada. Soy demasiado joven para tener cáncer”.

Eso fue lo que Drea Sauceda se dijo a sí misma cuando notó por primera vez un bulto en el pecho mientras se duchaba en diciembre de 2021. La madre de dos hijas y de 39 años de edad pidió cita de inmediato para que la revisaran, aunque estaba convencida de que estaba exagerando. Pero mientras esperaba los resultados de las pruebas durante su cita, la evidencia parecía acumularse en su contra.

“Recuerdo que después de la mamografía y la ecografía, me preguntaron si alguna vez me habían hecho una biopsia, lo cual me pareció una pregunta extraña”, afirmó Drea. “Dije que no, y recuerdo que el personal de enfermería que me estaba atendiendo corrió hacia la persona encargada de programar citas y le dijo: ‘Tienes que conseguirle una resonancia magnética de inmediato’. Poco a poco empecé a darme cuenta de que esto iba a ser serio”.

Al día siguiente de la biopsia, Drea recibió una llamada telefónica con la devastadora noticia. Tenía cáncer de seno HER2 positivo.

Saber qué esperar

Al principio, a Drea le costó mucho contarles a sus amistades, familiares y compañeros de trabajo sobre su diagnóstico de cáncer. La mayoría de las personas a las que Drea les contó la noticia se sorprendieron y entristecieron, como era de esperarse. Absorber esa emoción de otras personas una y otra vez le exigía mucha energía mental.

“Soy el tipo de persona que nunca quiere incomodar ni entristecer a nadie”, dijo Drea. “De verdad odiaba contarle a la gente. Le pedía a mi esposo, a mi mamá o a mis hermanas que lo hicieran. Me encontré llorando más por tener que contarle a otras personas y ver sus reacciones que por recibir el diagnóstico. El aspecto social de tener cáncer es muy extraño”.

Inicialmente, el plan de tratamiento de Drea no incluía quimioterapia. Sin embargo, después de realizar más pruebas al tumor, el médico recomendó una cirugía con una lumpectomía y una reducción mamaria, seguida de 12 semanas de quimioterapia y después radioterapia como la mejor opción de tratamiento. Drea sintió ansiedad al saber que tendría que someterse a quimioterapia. Buscó en línea y leyó sobre las experiencias de otras personas para saber qué esperar. Desafortunadamente, le fue difícil encontrar experiencias personales cotidianas sobre cómo afrontar el tratamiento, que era justo lo que buscaba.

“El médico te da una lista de efectos secundarios que puedes esperar, pero yo quería saber qué les pasa a las personas y cómo lo describen ellas mismas”, comentó. “No estaba encontrando eso en línea, así que decidí escribirlo yo misma. Si a alguien le podía servir esa información, quería ofrecérsela”.

Drea comenzó a escribir entradas semanales en su blog detallando cada cita, síntoma y efecto secundario. Aunque Drea empezó a escribir en su blog para ayudar a los demás, también le ayudó a procesar sus propias experiencias. Esto fue especialmente importante cuando el plan de tratamiento pasó factura. Drea dijo que su cuerpo reaccionó mal a la penúltima ronda de quimioterapia, y pasó la mayor parte de esa semana hinchada y con dolor.

“Ni siquiera podía estar cómoda acostada”, dijo Drea. “Llegó al punto en que casi estaba lista para decir: ya está, se acabó, no voy a recibir la última dosis”.

Drea finalmente decidió completar su plan de tratamiento, algo que celebró con su participación en el evento local de Relay For Life. Ella esperaba que la experiencia se sintiera como una merecida vuelta triunfal.

“Fue el mejor final para una época difícil”, declaró Drea. “Estaba muy agradecida de esperar con ilusión durante ese tiempo. Compartí muchas historias en las redes sociales, y nuestro equipo recaudó mucho dinero, así que cuando llegó el día, se sintió como una gran fiesta con mis amistades y familia”.

Afrontar la vida después del tratamiento

Aunque Drea puso fin a su tratamiento con una fiesta en el evento de Relay for Life, la celebración duró poco. Durante mucho tiempo, Drea sintió que tenía un plan y un camino a seguir, con una agenda de citas casi diarias que la mantenía firme. Pero cuando terminó el tratamiento, el ritmo de vida se volvió más lento y todo se volvió silencioso. Pronto, se encontró luchando con un intenso miedo a que el cáncer regresara y con otros problemas de salud.

“Estaba en la sala de espera del consultorio de mi médico de cabecera para una revisión rutinaria semestral, y me ponía a llorar”, afirmó. “Durante el tratamiento, estás perseverando. Estás siendo fuerte. Pero cuando se supone que todo ha terminado, llega el trauma, y empiezas a pensar cosas como: ¿qué haré si vuelve? ¿Voy a poder ver crecer a mis hijas?”

Para ayudarla a sobrellevar estos sentimientos, Drea forma parte de varios grupos de sobrevivientes de cáncer. Dice que hablar con otras personas en situaciones similares le ha ayudado a darse cuenta de que se trata de una experiencia compartida. Las personas sobrevivientes de cáncer a menudo luchan con problemas de salud mental después de que desaparecen todos los signos visibles del cáncer, y las personas que fueron su sistema de apoyo se van desvaneciendo poco a poco en su vida diaria. Drea dijo que algunas cosas la han ayudado a sobrellevar el período posterior al cáncer: tomar medicamentos antidepresivos recetados por el médico, hablar regularmente con un terapeuta y practicar técnicas de respiración para calmar el cuerpo y la mente cuando surge el pánico.

“Respiro profundamente, me saco del modo de lucha o huida, y pienso las cosas de manera lógica”, comentó Drea. “No siempre funciona de inmediato, y requiere práctica, pero me ha estado ayudando”.

Respiro profundamente, me saco del modo de lucha o huida, y pienso las cosas de manera lógica. No siempre funciona de inmediato y requiere práctica, pero me ha estado ayudando.

Drea Sauceda

Encontrar maneras de celebrar

Drea dice que, aunque todavía está lidiando con las secuelas del cáncer, está agradecida por las personas y experiencias que el cáncer ha traído a su vida. Una amiga la llevó a un partido de fútbol americano de Los Angeles Chargers que apoyaba la iniciativa Crucial Catch de la NFL. Como parte de la iniciativa, los sobrevivientes de cáncer crearon conciencia y contaron historias sobre sus experiencias. Drea nunca había estado rodeada de tantas mujeres que habían pasado por algo similar a lo que ella había vivido.

“El cáncer es horrible, y el desenlace no es bueno en todos los casos”, afirmó Drea. “Pero conocer a esas mujeres increíbles y que te celebren de una manera tan inspiradora fue una experiencia increíble”.

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Revisado por el equipo de comunicaciones de la American Cancer Society.