Inmunoterapia para el cáncer de riñón

El objetivo de la inmunoterapia (a veces llamada terapia biológica) es estimular el sistema inmunitario del cuerpo para ayudar a combatir o destruir las células cancerosas.

Citocinas

Las citocinas son versiones sintéticas de proteínas naturales que activan el sistema inmunitario. Las citocinas que se usan con más frecuencia para tratar el cáncer de riñón son la interleucina-2 (IL-2) y el interferón-alfa. Ambas citocinas pueden hacer que los cánceres de riñón se encojan en un pequeño porcentaje de pacientes.

Interleucina-2 (IL-2)

En el pasado, IL-2 era comúnmente usado como terapia de primera línea para el cáncer de riñón en etapa avanzada, y es posible que siga siendo útil para algunas personas. Sin embargo, puede ocasionar graves efectos secundarios, de modo que muchos médicos sólo la usan en personas que están lo suficientemente saludables como para tolerar los efectos secundarios, o para cánceres que no responden a medicamentos de terapia dirigida.

Aunque un pequeño porcentaje de pacientes responde a la IL-2, esta es la única terapia que parece tener un efecto perdurable. Actualmente los médicos buscan determinar si cierto tipo de paciente y ciertas características del cáncer podrían ayudar a predecir la utilidad de IL-2.

Administrar altas dosis de IL-2 parece ofrecer la mejor probabilidad de reducir el cáncer, pero esto puede causar graves efectos secundarios. Por esta razón, no se usan en el comienzo en personas con un estado general de salud desfavorable. Se requiere de cuidados especiales para reconocer y tratar estos efectos secundarios. Debido a esto, la IL-2 en altas dosis solo se administra en el hospital de los centros que tienen experiencia con este tipo de tratamiento. La IL-2 se administra por vena (IV).

Los posibles efectos secundarios de la dosis elevada de IL-2, incluyen:

  • Cansancio extremo
  • Presión arterial baja
  • Acumulación de líquido en los pulmones
  • Dificultad para respirar
  • Daño al riñón
  • Ataques cardiacos
  • Sangrado intestinal
  • Diarrea o dolor abdominal
  • Fiebre alta y escalofríos
  • Latidos acelerados
  • Cambios mentales

Estos efectos secundarios son a menudo graves y, pocas veces, pueden ser mortales. Sólo los médicos que tengan experiencia con el uso de estas citocinas deben administrar este tratamiento.

Interferón alfa

El interferón causa menos efectos secundarios graves que la IL-2, pero no parece ser tan eficaz cuando se usa por sí solo. Se usa con más frecuencia en combinación con el medicamento de terapia dirigida bevacizumab (Avastin). El interferón se administra como inyección subcutánea (debajo de la piel) generalmente tres veces por semana.

Los efectos secundarios comunes del interferón incluyen síntomas parecidos a los de la gripe (fiebre, escalofríos, dolores musculares), cansancio y náuseas.

Inhibidores de puestos de control inmunitarios

Una parte importante del sistema inmunitario es su capacidad de evitar atacar a las células normales en el cuerpo. Para hacer esto, utiliza “puntos de control” que son moléculas en las células inmunitarias que necesitan ser activadas (o desactivas) para iniciar una respuesta inmunitaria. En ocasiones, las células cancerosas usan estos puestos de control para evitar ser atacadas por el sistema inmunitario. No obstante, los nuevos medicamentos que se dirigen a estos puestos de control tienen un futuro prometedor como tratamientos contra el cáncer.

El nivolumab (Opdivo) es un medicamento que ataca a la PD-1, una proteína en las células del sistema inmunitario llamadas células T que normalmente ayudan a evitar que estas células ataquen a otras células en el cuerpo. Al bloquear la PD-1, este medicamento refuerza la respuesta inmunitaria contra las células cancerosas, lo que puede hacer que algunos tumores se encojan o al menos crezcan menos rápido.

Este medicamento se puede usar en personas cuyos cánceres de riñón comienzan a crecer de nuevo después de haber usado otros medicamentos.

Se administra por infusión intravenosa, por lo general cada dos semanas.

Posibles efectos secundarios

Los efectos secundarios de los inhibidores de puntos de control inmunitarios pueden incluir cansancio, tos, náusea, comezón, sarpullido en la piel, pérdida del apetito, estreñimiento, dolores en las articulaciones y diarrea.

Otros efectos secundarios más graves pueden ocurrir con menos frecuencia. En pocas palabras, estos medicamentos funcionan quitando los frenos del sistema inmunitario del organismo. Algunas veces el sistema inmunitario comienza a atacar otras partes del cuerpo, lo que puede causar problemas graves e incluso fatales en los pulmones, los intestinos, el hígado, las glándulas productoras de hormonas (como la tiroides), los riñones u otros órganos.

Resulta muy importante que notifique con prontitud cualquier efecto secundario nuevo al equipo de profesionales que atiende su salud. Si se presentan graves efectos secundarios, puede que sea necesario suspender el tratamiento. Entonces, puede que reciba altas dosis de esteroides para suprimir su sistema inmunitario y tratar los efectos secundarios.

Más información sobre la inmunoterapia

Para más información acerca de cómo se utilizan estos medicamentos para tratar el cáncer, vea Inmunoterapia para el cáncer (disponible en inglés).

Para información sobre algunos de los efectos secundarios incluidos en este artículo, y cómo tratarlos, vea Control de efectos secundarios relacionados con el cáncer.

Equipo de redactores y equipo de editores médicos de la Sociedad Americana Contra El Cáncer

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Last Medical Review: August 1, 2017 Last Revised: August 1, 2017

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