Inmunoterapia para el cáncer de riñón

La inmunoterapia es el uso de medicamentos para reforzar el sistema inmunitario de la persona para que reconozca y destruya a las células cancerosas con más eficacia. Se pueden utilizar varios tipos de inmunoterapia para tratar el cáncer de riñón.

Inhibidores de puestos de control inmunitarios

Una parte importante del sistema inmunitario es su capacidad de evitar atacar a las células normales en el cuerpo. Para hacer esto, utiliza “puestos de control” que son proteínas en las células inmunitarias que necesitan ser activadas (o desactivas) para iniciar una respuesta inmunitaria. En ocasiones, las células cancerosas del riñón usan estos puestos de control para evitar ser atacadas por el sistema inmunitario. Pero estos medicamentos tienen como blanco a las proteínas de puestos de control, ayudando a restaurar la respuesta inmunitaria contra las células cancerosas.

Inhibidores de PD-1

El pembrolizumab (Keytruda) y el nivolumab (Opdivo) son medicamentos que atacan a la PD-1, una proteína en las células del sistema inmunitario llamadas células T que normalmente ayudan a evitar que estas células ataquen a otras células en el cuerpo. Al bloquear la PD-1, estos medicamentos refuerzan la respuesta inmunitaria contra las células cancerosas de riñón. A menudo, esto puede disminuir el tamaño o desacelerar el crecimiento de algunos tumores .

  • El pembrolizumab se puede utilizar con el medicamento de terapia dirigida axitinib como primer tratamiento para las personas con cáncer de riñón avanzado.
  • El nivolumab se puede usar en personas cuyos cánceres de riñón comienzan a crecer de nuevo después de haber usado otros medicamentos.
  • En el caso de pacientes con cáncer de riñón avanzado de riesgo intermedio o alto que no hayan recibido ningún tratamiento, nivolumab puede ser administrado con ipilimumab (un inhibidor de CTLA4) por 4 dosis, seguido de solamente nivolumab. El medicamento ipilimumab se discute más adelante. 

El nivolumab se administra como infusión intravenosa (IV), cada 2, 3 o 4 semanas. El pembrolizumab se administra cada 3 semanas como una infusión IV.

Posibles efectos secundarios

Los efectos secundarios de los inhibidores de PD-1  pueden incluir cansancio, tos, náusea, comezón, sarpullido en la piel, pérdida del apetito, estreñimiento, dolores en las articulaciones y diarrea.

Otros efectos secundarios más graves pueden ocurrir con menos frecuencia. En pocas palabras, estos medicamentos funcionan quitando los frenos del sistema inmunitario del organismo. Algunas veces el sistema inmunitario comienza a atacar otras partes del cuerpo, lo que puede causar problemas graves e incluso fatales en los pulmones, los intestinos, el hígado, las glándulas productoras de hormonas (como la tiroides), los riñones u otros órganos.

Es muy importante que notifique con prontitud cualquier efecto secundario nuevo al equipo de profesionales que atiende su salud. Si se presentan graves efectos secundarios, puede que sea necesario suspender el tratamiento. Entonces, puede que reciba altas dosis de corticosteroides para suprimir su sistema inmunitario y tratar los efectos secundarios.

Inhibidores de PD-L1

El avelumab (Bavencio) es un medicamento que ataca la PD-L1, una proteína relacionada a la PD-1 que se encuentra en algunas células tumorales y células inmunológicas. Bloquear la PD-L1 puede ayudar a estimular la respuesta inmunitaria contra las células cancerosas, lo cual puede disminuir el tamaño de algunos tumores o reducir el crecimiento.

El avelumab puede usarse con el medicamento de terapia dirigida axitinib como el primer tratamiento para personas con cáncer de riñón en etapa avanzada. Se administra cada dos semanas mediante una infusión intravenosa.

Posibles efectos secundarios

Entre los efectos secundarios más comunes de tomar avelumab con axitinib se incluye cansancio, diarrea, hipertensión arterial, erupciones en la piel o ampollas, tos, respiración entrecortada u dolor abdominal.

Al igual que los inhibidores de PD-1, este medicamento puede causar que el sistema inmunológico ataque a otras partes del cuerpo, lo que puede conducir a graves problemas en los intestinos, el hígado, las glándulas productoras de hormonas, los nervios, la piel, los ojos u otros órganos. En algunas personas estos efectos secundarios graves pueden poner la vida en riesgo.

Resulta muy importante que notifique con prontitud al equipo de profesionales que atiende su salud cualquier efecto secundario nuevo que ocurra durante o después del tratamiento. Si se presentan graves efectos secundarios, puede que sea necesario que suspenda el tratamiento y que reciba altas dosis de corticoesteroides para suprimir su sistema inmunológico.

Inhibidores de CTLA-4

El ipilimumab (Yervoy) es otro medicamento que refuerza la respuesta inmunitaria, pero tiene un objetivo diferente. Este medicamento bloque la CTLA-4, otra proteína en las células T que normalmente ayuda a mantenerlas en control.

En el caso de pacientes con cáncer de riñón avanzado de riesgo intermedio o alto que no hayan recibido ningún tratamiento, el ipilimumab puede ser administrado con nivolumab (un inhibidor de PD-1 ) por 4 dosis, seguido de solamente nivolumab.

El ipilimumab se administra como infusión intravenosa (IV), generalmente una vez cada 3 semanas por 4 tratamientos.

Posibles efectos secundarios

Algunos de los efectos secundarios más comunes del ipilimumab son: cansancio, diarrea, erupciones en la piel y comezón (picor).

Al igual que los inhibidores de PD-1, este medicamento puede causar que el sistema inmunitario ataque a otras partes del cuerpo, lo que puede conducir a graves problemas en los intestinos, el hígado, las glándulas productoras de hormonas, los nervios, la piel, los ojos u otros órganos. En algunas personas estos efectos secundarios graves pueden poner la vida en riesgo.

Es muy importante que notifique con prontitud al equipo de profesionales que atiende su salud cualquier efecto secundario nuevo que ocurra durante o después del tratamiento. Si se presentan graves efectos secundarios, puede que sea necesario que suspenda el tratamiento y que reciba altas dosis de corticoesteroides para suprimir su sistema inmunitario.

Citocinas

Las citocinas son pequeñas proteínas que refuerzan el sistema inmunitario en forma general. Las versiones artificiales de citocinas, como interleucina-2 (IL-2) y alfa-interferón, algunas veces se usan para tratar el cáncer de riñón. Ambas citocinas pueden hacer que los cánceres de riñón se encojan en un pequeño porcentaje de pacientes.

Interleucina-2 (IL-2)

En el pasado, IL-2 era comúnmente usado como terapia de primera línea para el cáncer de riñón en etapa avanzada, y es posible que siga siendo útil para algunas personas. Sin embargo, puede ocasionar graves efectos secundarios, de modo que muchos médicos sólo la usan en personas que están lo suficientemente sanas como para tolerar los efectos secundarios, o para cánceres que no responden a medicamentos de terapia dirigida o a otros tipos de inmunoterapia.

Administrar altas dosis de IL-2 parece ofrecer la mejor probabilidad de reducir el cáncer, pero esto puede causar graves efectos secundarios. Por esta razón, no se usan en personas con un estado general de salud desfavorable. Se requiere de cuidados especiales para reconocer y tratar estos efectos secundarios. Debido a esto, la IL-2 en altas dosis solo se administra en el hospital de los centros que tienen experiencia con este tipo de tratamiento. La IL-2 se administra por vena (IV).

Los posibles efectos secundarios de la dosis elevada de IL-2, incluyen:

  • Cansancio extremo
  • Presión arterial baja
  • Acumulación de líquido en los pulmones
  • Dificultad para respirar
  • Daño al riñón
  • Ataques cardiacos
  • Sangrado intestinal
  • Diarrea o dolor abdominal
  • Fiebre alta y escalofríos
  • Latidos acelerados
  • Cambios mentales

Estos efectos secundarios son a menudo graves y, pocas veces, pueden ser mortales. Sólo los médicos que tengan experiencia con el uso de estos medicamentos deben administrar este tratamiento.

Interferón alfa

El interferón causa menos efectos secundarios graves que la IL-2, pero no parece ser tan eficaz cuando se usa por sí solo. Se usa con más frecuencia en combinación con el medicamento de terapia dirigida bevacizumab (Avastin). El interferón se administra como inyección subcutánea (debajo de la piel) generalmente tres veces por semana.

Los efectos secundarios comunes del interferón incluyen síntomas parecidos a los de la gripe (fiebre, escalofríos, dolores musculares), cansancio y náuseas.

El objetivo de la inmunoterapia (a veces llamada terapia biológica) es estimular el sistema inmunitario del cuerpo para ayudar a combatir o destruir las células cancerosas.

Citocinas

Las citocinas son versiones sintéticas de proteínas naturales que activan el sistema inmunitario. Las citocinas que se usan con más frecuencia para tratar el cáncer de riñón son la interleucina-2 (IL-2) y el interferón-alfa. Ambas citocinas pueden hacer que los cánceres de riñón se encojan en un pequeño porcentaje de pacientes.

Interleucina-2 (IL-2)

En el pasado, IL-2 era comúnmente usado como terapia de primera línea para el cáncer de riñón en etapa avanzada, y es posible que siga siendo útil para algunas personas. Sin embargo, puede ocasionar graves efectos secundarios, de modo que muchos médicos sólo la usan en personas que están lo suficientemente saludables como para tolerar los efectos secundarios, o para cánceres que no responden a medicamentos de terapia dirigida.

Aunque un pequeño porcentaje de pacientes responde a la IL-2, esta es la única terapia que parece tener un efecto perdurable. Actualmente los médicos buscan determinar si cierto tipo de paciente y ciertas características del cáncer podrían ayudar a predecir la utilidad de IL-2.

Administrar altas dosis de IL-2 parece ofrecer la mejor probabilidad de reducir el cáncer, pero esto puede causar graves efectos secundarios. Por esta razón, no se usan en el comienzo en personas con un estado general de salud desfavorable. Se requiere de cuidados especiales para reconocer y tratar estos efectos secundarios. Debido a esto, la IL-2 en altas dosis solo se administra en el hospital de los centros que tienen experiencia con este tipo de tratamiento. La IL-2 se administra por vena (IV).

Los posibles efectos secundarios de la dosis elevada de IL-2, incluyen:

  • Cansancio extremo
  • Presión arterial baja
  • Acumulación de líquido en los pulmones
  • Dificultad para respirar
  • Daño al riñón
  • Ataques cardiacos
  • Sangrado intestinal
  • Diarrea o dolor abdominal
  • Fiebre alta y escalofríos
  • Latidos acelerados
  • Cambios mentales

Estos efectos secundarios son a menudo graves y, pocas veces, pueden ser mortales. Sólo los médicos que tengan experiencia con el uso de estas citocinas deben administrar este tratamiento.

Interferón alfa

El interferón causa menos efectos secundarios graves que la IL-2, pero no parece ser tan eficaz cuando se usa por sí solo. Se usa con más frecuencia en combinación con el medicamento de terapia dirigida bevacizumab (Avastin). El interferón se administra como inyección subcutánea (debajo de la piel) generalmente tres veces por semana.

Los efectos secundarios comunes del interferón incluyen síntomas parecidos a los de la gripe (fiebre, escalofríos, dolores musculares), cansancio y náuseas.

Inhibidores de puestos de control inmunitarios

Una parte importante del sistema inmunitario es su capacidad de evitar atacar a las células normales en el cuerpo. Para hacer esto, utiliza “puntos de control” que son moléculas en las células inmunitarias que necesitan ser activadas (o desactivas) para iniciar una respuesta inmunitaria. En ocasiones, las células cancerosas usan estos puestos de control para evitar ser atacadas por el sistema inmunitario. No obstante, los nuevos medicamentos que se dirigen a estos puestos de control tienen un futuro prometedor como tratamientos contra el cáncer.

El nivolumab (Opdivo) es un medicamento que ataca a la PD-1, una proteína en las células del sistema inmunitario llamadas células T que normalmente ayudan a evitar que estas células ataquen a otras células en el cuerpo. Al bloquear la PD-1, este medicamento refuerza la respuesta inmunitaria contra las células cancerosas, lo que puede hacer que algunos tumores se encojan o al menos crezcan menos rápido.

Este medicamento se puede usar en personas cuyos cánceres de riñón comienzan a crecer de nuevo después de haber usado otros medicamentos.

En el caso de pacientes con cáncer de riñón avanzado de riesgo intermedio o alto que no hayan recibido ningún tratamiento, nivolumab puede ser administrado con ipilimumab (un inhibidor de CTLA4) por 4 dosis, seguido de solamente nivolumab. Esta combinación de medicamentos ha demostrado que reduce significativamente el tamaño del tumor, y ayuda a las personas a vivir por más tiempo.

El nivolumab se administra como infusión intravenosa (IV), usualmente cada 2 semanas.

Posibles efectos secundarios

Los efectos secundarios de los inhibidores de puntos de control inmunitarios pueden incluir cansancio, tos, náusea, comezón, sarpullido en la piel, pérdida del apetito, estreñimiento, dolores en las articulaciones y diarrea.

Otros efectos secundarios más graves pueden ocurrir con menos frecuencia. En pocas palabras, estos medicamentos funcionan quitando los frenos del sistema inmunitario del organismo. Algunas veces el sistema inmunitario comienza a atacar otras partes del cuerpo, lo que puede causar problemas graves e incluso fatales en los pulmones, los intestinos, el hígado, las glándulas productoras de hormonas (como la tiroides), los riñones u otros órganos.

Resulta muy importante que notifique con prontitud cualquier efecto secundario nuevo al equipo de profesionales que atiende su salud. Si se presentan graves efectos secundarios, puede que sea necesario suspender el tratamiento. Entonces, puede que reciba altas dosis de esteroides para suprimir su sistema inmunitario y tratar los efectos secundarios.

Inhibidor de CTLA-4

El ipilimumab (Yervoy) es otro medicamento que aumenta la respuesta inmune, pero tiene un objetivo diferente. Éste bloque la CTLA-4, otra proteína en las células T que normalmente ayuda a mantenerlas en control.

En el caso de pacientes con cáncer de riñón avanzado de riesgo intermedio o alto que no hayan recibido ningún tratamiento, nivolumab puede ser administrado con ipilimumab (un inhibidor de CTLA4) por 4 dosis, seguido de solamente nivolumab. Esta combinación de medicamentos ha demostrado que reduce significativamente el tamaño del tumor, y ayuda a las personas a vivir por más tiempo.

El ipilimumab se administra como infusión intravenosa (IV), usualmente una vez cada 3 semanas por cuatro tratamientos.

Los efectos secundarios más comunes del ipilimumab incluyen cansancio, diarrea, erupciones en la piel y comezón.

Al igual que los inhibidores de PD-1, este medicamento puede causar que el sistema inmunológico ataque a otras partes del cuerpo, lo que puede conducir a graves problemas en los intestinos, el hígado, las glándulas productoras de hormonas, los nervios, la piel, los ojos u otros órganos. En algunas personas, estos efectos secundarios pueden poner en peligro la vida.

Resulta muy importante que notifique con prontitud al equipo de profesionales que atiende su salud cualquier efecto secundario nuevo que ocurra durante o después del tratamiento. Si se presentan graves efectos secundarios, puede que sea necesario que suspenda el tratamiento y que reciba altas dosis de corticoesteroides para suprimir su sistema inmunológico.

Más información sobre la inmunoterapia

Para más información acerca de cómo se utilizan estos medicamentos para tratar el cáncer, vea Inmunoterapia para el cáncer (disponible en inglés).

Para información sobre algunos de los efectos secundarios incluidos en este artículo, y cómo tratarlos, vea Control de efectos secundarios relacionados con el cáncer.

Equipo de redactores y equipo de editores médicos de la Sociedad Americana Contra El Cáncer

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Última revisión médica completa: Agosto 1, 2017 Actualización más reciente: Mayo 30, 2019

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