Tratamiento de la leucemia mieloide aguda

Si le diagnostican leucemia mieloide aguda (AML), el equipo de atención médica contra el cáncer le informará sus opciones de tratamiento. Puede que sus opciones sean afectadas por el subtipo de AML, así como por otros factores de pronóstico, como su edad y su estado general de salud.

La quimioterapia es el tratamiento principal para la mayoría de los tipos de AML, algunas veces junto con un medicamento de terapia dirigida. A este tratamiento le puede seguir un trasplante de células madre. Se pueden usar otros medicamentos (además de los medicamentos de quimioterapia convencionales) para tratar a personas con leucemia promielocítica aguda (APL). La cirugía y la radioterapia no son tratamientos principales para la AML, pero pueden utilizarse en circunstancias especiales.

La estrategia típica de tratamiento para la AML es diferente a la que se emplea para el tratamiento de la leucemia promielocítica aguda (APL). Las tasas de respuesta para el tratamiento pueden variar según el subtipo de AML, así como otros factores. Las opciones de tratamiento pueden ser diferentes si la AML no responde al tratamiento inicial o si regresa luego.

El enfoque de tratamiento para niños con AML puede ser ligeramente diferente al que se utiliza para los adultos. Este enfoque se discutió por separado en Tratamiento de niños con leucemia mieloide aguda (AML).

Según sus opciones de tratamiento, puede que usted tenga diferentes tipos de médicos en su equipo de tratamiento. Algunos de estos médicos son:

  • Hematólogo: médico que trata trastornos de la sangre
  • Oncólogo clínico: un doctor que trata el cáncer con medicinas

Puede que muchos otros especialistas también formen parte de su equipo de atención, incluyendo asistentes médicos, enfermeras con licencia para ejercer la medicina, especialistas en nutrición, trabajadores sociales, y otros profesionales de la salud.

Es importante hablar con el médico sobre todas sus opciones de tratamiento y sus objetivos y posibles efectos secundarios, para ayudarle a tomar una decisión que mejor se ajuste a sus necesidades. Algunos factores que se deben considerar son:

  • Su edad y estado general de salud
  • El tipo de AML que usted padece
  • La probabilidad de que ese tratamiento le cure (o que lo alivie de alguna manera)
  • Sus opiniones sobre los posibles efectos secundarios del tratamiento

En la mayoría de los casos, la AML puede progresar rápidamente si no es tratada, por lo que es importante comenzar el tratamiento tan pronto como sea posible después de hacer el diagnóstico. Sin embargo, también es importante que haga preguntas si hay algo que no entienda bien.

Si el tiempo lo permite, a menudo es buena idea buscar una segunda opinión. Una segunda opinión le pueda ofrecer más información y ayudarle a sentirse más confiado sobre el plan de tratamiento que escoja.