Cirugía para el cáncer de testículo

La cirugía es el primer tratamiento para casi todo cáncer de testículo.

Orquiectomía inguinal radical

La cirugía para extirpar un testículo con cáncer se llama orquiectomía inguinal radical. Se hace una incisión (corte) justo sobre la zona púbica y se extrae el testículo de adentro del escroto a través de la abertura. Luego el cirujano extirpa todo el tumor junto con el testículo y el cordón espermático. El cordón espermático contiene parte del conducto deferente (el canal que permite que el esperma salga del testis) y también vasos sanguíneos y linfáticos, que podrían actuar como vías para que el cáncer de testículo se propague al resto del cuerpo. Para reducir la probabilidad de que esto suceda, estos vasos se ligan al principio de la operación.

Generalmente, todo cáncer de testículo se trata con esta cirugía, incluso cuando se ha propagado.

El cáncer puede formarse en ambos testículos al mismo tiempo o en distintos momentos. Es poco común, pero ocurre en más o menos el 2 % de las personas con cáncer de testículo. Entonces suele ser necesario extirpar ambos testículos en un procedimiento llamado orquiectomía bilateral. En algunos casos donde el cáncer de testículo está en ambos testículos, se puede hacer una cirugía con conservación del testículo en un lado para que quede una parte de 1 testículo, aunque esto no se hace habitualmente.

Si se hace una orquiectomía, se toma una muestra de sangre antes de la cirugía para analizar los niveles de los marcadores tumorales séricos, ya que suelen ser útiles para planificar el tratamiento y la atención de seguimiento. Por ejemplo, si hay un aumento en los niveles de alfafetoproteína (AFP) o gonadotropina coriónica humana beta (beta-hCG), o si estos siguen altos después de una cirugía, es un signo de que el cáncer se ha propagado. En esta situación, el paciente suele necesitar quimioterapia, incluso si la metástasis no se ve en los estudios por imágenes.

Después de una orquiectomía inguinal radical, una opción para las personas con cáncer de testículo en etapa clínica I (seminoma o no seminoma) puede ser la vigilancia. La ventaja de la vigilancia es que los pacientes pueden evitar recibir tratamiento adicional que quizás no sea necesario. Con vigilancia, se controla al paciente de cerca y el tratamiento activo solo se inicia si el cáncer vuelve a aparecer. Esta opción conlleva ver al médico con regularidad para hacerse exámenes físicos, análisis de sangre para ver los niveles de los marcadores tumorales, tomografías computarizadas (CT) y rayos X de tórax. Este método requiere dedicación de parte del médico y del paciente para ceñirse al programa de vigilancia, a fin de poder detectar cualquier recurrencia en una etapa temprana. Solo se considera viable si los niveles de AFP y beta-hCG son normales o vuelven a la normalidad después de extirpar el testículo con cáncer.

La ventaja principal de la vigilancia es que se evita cualquier tratamiento adicional después de la orquiectomía cuando la enfermedad no vuelve a aparecer. La enfermedad no vuelve a aparecer en alrededor del 82 % de los pacientes con seminoma y el 75 % de los pacientes con no seminoma después de la orquiectomía. A nivel individual, el riesgo de recurrencia puede ser mayor o menor según los factores de riesgo que el patólogo determina al analizar el tumor después de que se haya extirpado el testículo.

Orquiectomía parcial

En la orquiectomía parcial, también conocida como cirugía con conservación del testículo (TSS), se extirpa el tumor testicular y se preserva el tejido testicular sano. La cirugía se hace mediante un método inguinal para evitar la propagación del cáncer. Si bien no es un procedimiento convencional, la orquiectomía parcial sirve para que algunos pacientes mantengan la función hormonal y la fertilidad, y requiere atención de seguimiento rigurosa.

La orquiectomía parcial puede considerarse para los pacientes que tienen cáncer en ambos testículos, un único testículo con cáncer o el otro testículo con función deficiente, con el fin de mantener el nivel de testosterona y la fertilidad.

  • Puede preservar la producción de testosterona, con lo cual se reduce la necesidad de terapia de reemplazo hormonal.
  • Puede mantener la fertilidad.
  • Puede mantener la calidad de vida al evitar problemas relacionados con niveles bajos de testosterona, como falta de energía, cambios de humor, osteoporosis y disfunción sexual.

  • Se vincula a un mayor riesgo de recurrencia del cáncer.
  • Después de la cirugía, es necesario hacerse un control exhaustivo de por vida.
  • Después de la cirugía, suele recomendarse la radiación, que puede afectar el esperma y la testosterona.

Disección de ganglios linfáticos retroperitoneales (RPLND)

Según el tipo de cáncer y la etapa, se pueden extirpar los ganglios linfáticos alrededor de los vasos sanguíneos grandes (la aorta y la vena cava inferior) de la parte posterior del abdomen (vientre) mientras se hace la orquiectomía o durante una segunda operación. No es necesario que a todas las personas con cáncer de testículo se les extirpen los ganglios linfáticos, por lo que es importante hablar de ello con el médico.

Es una operación compleja y de larga duración. En la mayoría de los casos, se hace una incisión (corte) vertical grande en el centro del abdomen para extirpar los ganglios linfáticos. La persona encargada de realizar la disección debe ser un cirujano que haga este procedimiento con frecuencia. Tener experiencia es importante.

En algunos casos, el cirujano puede extirpar los ganglios linfáticos a través de incisiones muy pequeñas en la piel del abdomen con un laparoscopio y otros instrumentos quirúrgicos largos y delgados. El laparoscopio es un tubo estrecho con una fuente de luz y una pequeña cámara de video en el extremo que permite a los médicos ver el interior del abdomen. El cirujano mantiene las manos fuera del cuerpo del paciente durante este tipo de cirugía.

En la cirugía laparoscópica, después de hacerlo dormir, lo colocan de lado. Le hacen varias incisiones pequeñas en el abdomen. Le insertan un laparoscopio e instrumentos quirúrgicos a través de las incisiones para extirpar los ganglios linfáticos. Luego se cierran las incisiones.

Los pacientes se recuperan mucho más rápido de esta operación que con el procedimiento abierto convencional y pueden caminar poco después de la cirugía. Generalmente, el dolor es menor y los pacientes empiezan a comer antes.

La cirugía laparoscópica parece ser mucho más fácil para el paciente, pero los médicos no tienen la certeza de que sea tan segura y eficaz como la cirugía “abierta” convencional para extirpar todos los ganglios linfáticos que pueden tener cáncer. Debido a esta incertidumbre, es más probable que los médicos recomienden quimioterapia después de una cirugía laparoscópica si se detecta cáncer en los ganglios linfáticos.

Este procedimiento se usa con mayor frecuencia para pacientes con tumores no seminoma en etapa temprana para determinar si los ganglios linfáticos contienen cáncer. Al igual que el procedimiento abierto convencional, esta operación es compleja y solo debe hacerse si el cirujano tiene mucha experiencia.

Posibles riesgos y efectos secundarios de la cirugía

Los riesgos a corto plazo de cualquier tipo de cirugía incluyen reacciones a la anestesia, sangrado en exceso, coágulos sanguíneos e infecciones. La mayoría de los hombres tiene al menos algo de dolor después de la operación, que se puede aliviar con medicamentos para el dolor, de ser necesario.

Perder un testículo usualmente no afecta la capacidad del hombre para lograr una erección y tener relaciones sexuales. No obstante, si se extirpan ambos testículos, no se pueden producir espermatozoides y el hombre queda estéril. Además, sin los testículos, el hombre no puede producir suficiente testosterona, lo que puede disminuir el deseo sexual y afectar su capacidad para tener erecciones. Otros efectos podrían incluir fatiga, sofocos y pérdida de masa muscular. Estos efectos secundarios se pueden evitar al tomar suplementos de testosterona, ya sea en forma de gel, parches o inyecciones. Generalmente, las pastillas no son una fuente confiable de testosterona.

Prótesis testicular

Por lo general, los hombres con cáncer de testículo son jóvenes y es posible que les preocupen los cambios en su apariencia. Puede que estén saliendo con alguien y les preocupe la reacción de su pareja, o les avergüence no tener un testículo cuando estén en un vestidor.

Para volver a tener una apariencia más natural, se le puede implantar quirúrgicamente una prótesis testicular en el escroto. La prótesis que está aprobada para su uso en los Estados Unidos está rellena de solución salina (agua salada) y viene en diferentes tamaños para igualar el testículo que aún conserva. Cuando está colocada, puede parecer un testículo normal. Si bien es posible que quede una cicatriz después de la operación, suele cubrirse parcialmente con vello púbico. Algunos hombres quieren la prótesis, mientras que otros, no. Hable con el cirujano sobre lo que quiera antes de la cirugía. También podría ser útil hablar con alguien que tenga una prótesis testicular para conocer su experiencia.

La RPLND, una cirugía para extirpar ganglios linfáticos retroperitoneales, es una operación seria e importante. Las complicaciones graves no son frecuentes, pero pueden ocurrir. Aproximadamente entre el 5 % y el 10 % de los pacientes tienen problemas a corto plazo después de la cirugía, como una infección o una obstrucción intestinal (bloqueo). El método convencional para una disección de ganglios linfáticos retroperitoneales (RPLND) requiere una incisión grande en el abdomen, que dejará una cicatriz y puede llevar bastante tiempo para sanar. La capacidad para levantarse y desplazarse después de la operación se verá limitada por algún tiempo. Es menos probable que esto sea un problema si se opta por una cirugía laparoscópica, donde las incisiones son más pequeñas.

Eyaculación retrógrada

La disección RPLND no suele causar impotencia; el hombre puede seguir teniendo erecciones y relaciones sexuales. Esta cirugía, sin embargo, puede causar problemas con la eyaculación. Si se dañan ciertos nervios durante el procedimiento, cuando el hombre eyacule, el semen puede retroceder hacia la vejiga y no salir por la uretra para ser expulsado del cuerpo. Esto se llama eyaculación retrógrada y puede dificultar la capacidad para engendrar hijos.

Para evitar esta disfunción eyaculatoria, los cirujanos han creado un tipo de cirugía de ganglios linfáticos retroperitoneales que se llama cirugía con conservación de nervios. Puede ser una buena opción para ciertos pacientes, cuando la hacen médicos experimentados. El cáncer de testículo suele afectar a los hombres a una edad en la que podrían intentar tener hijos. Sería bueno que hablen con los médicos sobre la cirugía con conservación de nervios y sobre la conservación del esperma (congelar y almacenar espermatozoides que se obtienen antes del tratamiento). Los hombres con cáncer de testículo suelen tener recuentos de espermatozoides más bajos de lo normal y, a veces, esto puede dificultar la producción de una buena muestra de esperma. Para ver más información sobre el tema, consulte la sección Cómo el cáncer y su tratamiento pueden afectar la fertilidad en los hombres.

Más información sobre cirugía

Para acceder a información general sobre la cirugía para tratar el cáncer, vea el contenido sobre cirugía para el cáncer.

Para saber más sobre los efectos secundarios relacionados con el tratamiento del cáncer, lea la sección sobre control de efectos secundarios relacionados con el cáncer.

side by side logos for American Cancer Society and American Society of Clinical Oncology

Redactado por el equipo de contenido médico y editorial de la American Cancer Society, con la revisión médica y la contribución de la American Society of Clinical Oncology (Sociedad Estadounidense de Oncología Clínica o ASCO, por sus siglas en inglés).

Chovanec M, Cheng L. Advances in diagnosis and treatment of testicular cancer. BMJ. 2022 Nov 28;379:e070499. doi: 10.1136/bmj-2022-070499. PMID: 36442868.

National Comprehensive Cancer network. NCCN Clinical Guidelines in Oncology (NCCN Guidelines). Testicular Cancer. Version 1.2025 – Jan 17, 2025.  Accessed at https://www.nccn.org on Feb 18, 2025.

Actualización más reciente: agosto 10, 2025

Nuestra labor es posible gracias a generosos donantes como usted.

Done ahora para que podamos continuar brindando acceso a información crítica sobre el cáncer, recursos y apoyo y así mejorar las vidas de las personas con cáncer y sus familias.