Tratamientos dirigidos a la piel para el linfoma cutáneo

Para muchos casos de linfoma de piel (especialmente el linfoma en etapa temprana), el primer tratamiento está dirigido a las propias lesiones en la piel, procurando así evitar efectos secundarios perjudiciales en el resto del cuerpo.

Existen muchas maneras de tratar las lesiones en la piel. A veces se utiliza más de un tipo de tratamiento, ya sea al mismo tiempo o uno después de otro.

Cirugía

La cirugía no suele utilizarse por sí sola para tratar el linfoma de piel, aunque puede ser útil en algunas situaciones.

  • Biopsia: La cirugía se puede utilizar para realizar una biopsia de alguna lesión en la piel, un ganglio linfático o algún otro tejido con el fin de diagnosticar y clasificar el linfoma.
  • Tratamiento: La cirugía a veces forma parte del tratamiento de ciertos tipos de linfoma de piel cuando hay pocas lesiones en la piel y estas pueden extirparse por completo. Si se realiza una cirugía, a menudo se combina con otros tipos de tratamiento.

Radioterapia

La radioterapia consiste en usar rayos de alta energía para eliminar las células cancerosas. El tratamiento es muy similar a hacerse una radiografía, pero la radiación es más potente. El procedimiento en sí no es doloroso. El tratamiento puede administrarse en una sola dosis o durante varios días, según la cantidad de piel que se vaya a tratar.

Radioterapia con haz de electrones

La radioterapia con haz de electrones es el tipo de radiación que se utiliza con mayor frecuencia para tratar el linfoma de piel.

El haz de electrones penetra únicamente hasta la piel, por lo que produce pocos efectos secundarios en otros órganos y tejidos. El principal efecto secundario posible de la radioterapia con haz de electrones es una reacción en la piel parecida a la de una quemadura solar.

Radioterapia total de la piel con haz de electrones (TSEBT)

En los casos de micosis fungoide y síndrome de Sézary que afectan una gran parte de la piel, a veces se administra radioterapia con haz de electrones en todo el cuerpo. Esto se denomina radioterapia total de la piel con haz de electrones (TSEBT, por sus siglas en inglés).

Además de cambios en la piel, a veces esto puede causar la caída de todo el pelo del cuerpo, piel seca, una disminución de la capacidad para sudar durante varios meses y hasta la pérdida de las uñas de las manos y de los pies. Sin embargo, todas estas estructuras pueden protegerse si no es necesario tratarlas.

Radiación de alta energía (rayos X o rayos gamma)

Algunos casos de linfoma más grueso que no se ha propagado ampliamente (especialmente, las lesiones aisladas) se tratan con radiación de alta energía (como rayos X o rayos gamma) en lugar de haces de electrones.

Este tipo de radiación puede penetrar más profundamente en el cuerpo. Debido a que puede dañar los órganos internos, el tratamiento se planifica cuidadosamente para que la mayor parte de la radiación se dirija únicamente a la piel.

Para más información, consulte Radioterapia.

Fototerapia (terapia con luz UV)

La luz ultravioleta (UV) es la parte de mayor energía de la luz solar que causa quemaduras solares y puede provocar cáncer de piel. La fototerapia consiste en utilizar luz UV para eliminar las células cancerosas de la piel. Este es un tratamiento útil en algunos casos donde el linfoma de piel no es muy grueso, sobre todo si afecta grandes zonas de la piel.

La luz ultravioleta A (UVA) y la luz ultravioleta B (UVB) se pueden utilizar para tratar el linfoma de piel. Los tratamientos con UVA y UVB se administran con lámparas fluorescentes especiales, parecidas a las de los salones de bronceado.

Al igual que la luz UV del sol, estos tratamientos pueden causar quemaduras solares y aumentar el riesgo de padecer cáncer de piel más adelante, por lo que los médicos evitan administrar demasiada luz UV. Durante el tratamiento, el equipo de radioterapia controla cuidadosamente la longitud de onda y la dosis de luz para minimizar el riesgo de quemaduras.

Los tratamientos se administran varias veces por semana.

Psoralenos y UVA (PUVA)

Cuando se utiliza UVA, se combina con medicamentos llamados psoralenos, lo que se conoce como PUVA.

Los psoralenos se administran en forma de pastilla aproximadamente 2 horas antes del tratamiento. El medicamento se desplaza por la sangre y alcanza las células de todo el cuerpo (incluidas las células del linfoma de piel). Cuando estas células se exponen a la luz UVA, el medicamento se activa y las elimina.

Los psoralenos pueden causar algo de náuseas. También pueden aumentar la sensibilidad de la piel y de los ojos a la luz solar, lo que incrementa el riesgo de quemaduras graves en la piel y cataratas. Es importante protegerse de la luz solar tanto como sea posible durante los días posteriores al tratamiento.

UVB de banda estrecha (NB-UVB)

La UVB (a veces denominada luz UVB de banda estrecha o NB-UVB) se administra sin medicamentos adicionales. Por lo general, se utiliza para lesiones más delgadas en la piel.

Medicamentos tópicos

El tratamiento que consiste en aplicar medicamentos directamente sobre la piel se denomina terapia tópica. Puede ser muy útil para tratar muchos casos de linfoma de piel en sus comienzos.

Cuando se aplica un medicamento sobre la piel, sus efectos se concentran en esa zona y las cantidades que llegan al resto del cuerpo son mucho menores. Esto puede limitar los efectos secundarios, especialmente en el caso de medicamentos potentes, como algunos medicamentos de quimioterapia.

Corticoesteroides o corticoides tópicos

Son medicamentos relacionados con el cortisol, una hormona que el cuerpo produce de forma natural y puede afectar las células inmunitarias, como los linfocitos (las células donde se origina el linfoma).

Las pastillas y las inyecciones de corticoesteroides en la sangre han formado parte importante del tratamiento del linfoma durante mucho tiempo. Las formas tópicas de estos medicamentos también pueden aplicarse directamente sobre la piel en forma de ungüentos o pomadas, geles, espumas y cremas (por lo general, una o dos veces al día) o pueden inyectarse directamente sobre las lesiones en la piel con menor frecuencia.

El uso prolongado de corticoesteroides tópicos puede hacer que la piel de esa zona se vuelva más delgada.

Medicamentos de quimioterapia tópica

Los medicamentos de quimioterapia (quimio) son medicamentos que a menudo se administran por la boca o se inyectan en una vena para tratar casos de cáncer más avanzados, incluido el linfoma de piel avanzado. Consulte Tratamientos de cuerpo entero (sistémicos o generalizados) para el linfoma de piel.

Algunos medicamentos de quimio se pueden utilizar para tratar el linfoma de piel en sus comienzos, aplicándolos directamente sobre la piel, generalmente en crema, pomada o gel.

El medicamento con el que casi siempre se trata el linfoma de piel es la mecloretamina (mostaza nitrogenada). Los posibles efectos secundarios incluyen enrojecimiento, hinchazón o irritación en la zona donde se aplica el medicamento, así como un mayor riesgo de padecer otros tipos de cáncer de piel en esa zona.

Retinoides tópicos

Los retinoides son medicamentos relacionados con la vitamina A. Al actuar sobre determinados genes de las células del linfoma, pueden impulsar su maduración.

Algunos retinoides, como el bexaroteno (Targretin), vienen en forma de gel que se aplica directamente sobre las lesiones en la piel. Los posibles efectos secundarios incluyen enrojecimiento, picazón, irritación y sensibilidad a la luz solar en la zona donde se aplica el medicamento.

Estos medicamentos pueden causar defectos congénitos, por lo que no se deben utilizar durante el embarazo ni cuando exista la posibilidad de embarazo.

Terapia inmunitaria tópica

El imiquimod (Zyclara) es una crema que provoca una reacción del sistema inmunitario cuando se aplica sobre las lesiones en la piel, lo que puede servir para eliminarlas. Este medicamento se utiliza principalmente para tratar otros tipos de cáncer de piel, aunque algunos médicos también pueden utilizarlo para tratar el linfoma de piel en sus comienzos.

Puede causar enrojecimiento, picazón e irritación en la zona donde se aplica.

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Redactado por el equipo de contenido médico y editorial de la American Cancer Society, con la revisión médica y la contribución de la American Society of Clinical Oncology (Sociedad Estadounidense de Oncología Clínica o ASCO, por sus siglas en inglés).

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Actualización más reciente: mayo 19, 2025

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