Terapia dirigida para el cáncer de ovario

La terapia dirigida es un tipo más nuevo de tratamiento para el cáncer que usa medicamentos u otras sustancias para identificar y atacar las células cancerosas causando poco daño a las células normales. Estas terapias atacan el funcionamiento interno de las células cancerígenas; la programación que hace que éstas sean diferentes de las células normales y sanas. Cada tipo de terapia dirigida actúa de forma diferente, aunque todas alteran la manera en que una célula cancerosa crece, se divide, se repara por sí misma, o interactúa con otras células.

Bevacizumab

El bevacizumab (Avastin®) pertenece a una clase de medicamentos conocidos como inhibidores de la angiogénesis. Para que los cánceres crezcan y se propaguen, necesitan que se formen nuevos vasos sanguíneos que suministren los nutrientes (angiogénesis). Este medicamento se adhiere a una sustancia llamada VEGF que emite la señal para que se formen los nuevos vasos sanguíneos. lo cual puede desacelerar o detener el desarrollo del cáncer.

En un estudio, el bevacizumab ha demostrado que encoge o disminuye el crecimiento de los cánceres ováricos epiteliales en etapa avanzada. Los estudios clínicos para determinar si el bevacizumab funciona mejor cuando se administra junto con quimioterapia han demostrado buenos resultados en términos de reducir el tamaño de los tumores (o detener el crecimiento de éstos). Sin embargo, no parece ayudar a las mujeres a vivir por más tiempo.

Este medicamento se administra como infusión en una vena cada 2-3 semanas.

Los efectos secundarios comunes incluyen alta presión arterial, cansancio, sangrado, bajos recuentos de glóbulos blancos, dolores de cabeza, llagas en la boca, pérdida de apetito, y diarrea. Entre los efectos secundarios graves pero posibles se incluye los coágulos, hemorragias (sangrado intenso), demoras en la sanación de heridas, perforaciones (orificios) en el colon y la formación de adhesiones anormales entre los intestinos y la piel o vejiga (fístulas). Si se forma una perforación o una fístula, esto puede resultar en una grave infección que puede requerir cirugía para corregir el problema.

Inhibidores de PARP

El olaparib (Lynparza), el rucaparib (Rubraca) y el niraparib (Zejula) son medicamentos que se conocen como inhibidores de la poli(ADP)-ribosa polimerasa (PARP). Las enzimas PARP normalmente están involucradas en un proceso que ayuda a reparar el ADN dañado del interior de las células. Los genes BRCA (BRCA1 y BRCA2) también están normalmente involucrados en otro proceso de reparación de ADN, y las mutaciones de estos genes pueden obstruir este proceso. Al bloquear el proceso de la enzima PARP,  estos medicamentos dificultan en gran medida que las células del tumor con un gen BRCA mutado reparen el ADN dañado, lo cual a menudo resulta en la muerte de estas células. 

El olaparib (Lynparza) y el rucaparib (Rubraca) 
son medicamentos que se utilizan para tratar el cáncer de ovario avanzado, normalmente después de haber tratado la quimioterapia.  Estos medicamentos se usan principalmente  en pacientes que presentan mutaciones en uno de los genes BRCA. Solamente una porción reducida de mujeres con cáncer ovárico presenta genes BRCA mutados. Si no se sabe que usted tenga alguna mutación BRCA, su médico someterá su sangre a análisis para asegurar que sí la tenga antes de comenzar el tratamiento con uno de estos medicamentos.

El olaparib también puede utilizarse para tratar a las pacientes (con o sin una mutación BRCA) que padezcan  cáncer de ovario avanzado que ha regresado después del tratamiento y que luego se redujo en respuesta a la quimioterapia con cisplatino o carboplatino. Este medicamento puede ayudar a prolongar el tiempo antes de que el cáncer regrese o empiece a crecer otra vez.

En varios estudios, estos medicamentos han demostrado que ayudan a encoger o disminuir por un tiempo el crecimiento de algunos cánceres de ovario avanzados. Sin embargo, hasta el momento, no está claro si pueden ayudar a las mujeres a vivir por más tiempo.

El niraparib (Zeluja) normalmente se usa para tratar el cáncer de ovario recurrente, después de tratar la quimioterapia. Este medicamento puede utilizarse para tratar a las mujeres con o sin una mutación del gen BRCA.

Todos estos medicamentos son pastillas que se toman diariamente.

Los efectos secundarios de estos medicamentos pueden incluir náusea, vómito, diarrea, cansancio, pérdida de apetito, cambios en el gusto, recuentos bajos de glóbulos rojos (anemia), dolor abdominal y dolor muscular y de articulaciones. En raras ocasiones algunos pacientes tratados con estos medicamentos han desarrollado algún tipo de cáncer en la sangre, como el síndrome mielodisplásico y la leucemia mieloide aguda.

Actualmente, también se están estudiando otras terapias dirigidas. 

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Last Medical Review: September 9, 2014 Last Revised: September 8, 2017

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