Terapia con fármacos o medicamentos para el mieloma múltiple

Los medicamentos son el tipo de tratamiento principal en casi todas las personas que tienen mieloma múltiple. Podría tratarse de un solo medicamento o (con más probabilidad) varios utilizados en conjunto.

Los medicamentos que use el equipo de atención oncológica para tratar el mieloma múltiple dependerán de varios factores.

¿Cómo se usa la terapia con medicamentos para tratar el mieloma múltiple?

Algunas veces podría usarse un solo medicamento para tratar el mieloma múltiple, pero con mayor frecuencia se usan entre 2 y 4 medicamentos (fármacos) combinados, ya que esto suele funcionar mejor. La elección de los medicamentos a utilizar depende de muchos factores, que incluyen los siguientes:

  • Las características del mieloma (por ejemplo, si se considera de riesgo alto o de riesgo estándar)
  • Su edad, su función renal y su estado general de salud
  • Si usted podría recibir un trasplante de células madre como parte del tratamiento

En el resto de esta página se proporciona información sobre los medicamentos que se utilizan para tratar el mieloma múltiple, incluidos sus posibles efectos secundarios. Para conocer más sobre cómo podrían combinarse algunos de estos medicamentos, consulte la sección Opciones de tratamiento para el mieloma múltiple y otros trastornos de las células plasmáticas.

Medicamentos inmunomoduladores (IMiD)

Los medicamentos inmunomoduladores (IMiD, por sus siglas en inglés) afectan el sistema inmunitario, aunque no está del todo claro cómo lo hacen exactamente. Suelen ser útiles para tratar el mieloma múltiple.

Los inmunomoduladores se toman diariamente en forma de pastillas, con descansos en el tratamiento durante ciertos días del mes. Debido a que estos medicamentos pueden aumentar el riesgo de graves coágulos sanguíneos, suelen administrarse con aspirina o un anticoagulante.

Ya que los inmunomoduladores (IMiD) podrían causar graves defectos de nacimiento si se toman durante el embarazo, solo se pueden obtener a través de un programa especial dirigido por la compañía farmacéutica que los produce.

Talidomida (Thalomid)

La talidomida fue el primer inmunomodulador empleado para tratar el mieloma múltiple.

Los efectos secundarios de la talidomida pueden incluir somnolencia, fatiga, estreñimiento grave y un daño a los nervios que además causa dolor (neuropatía). La neuropatía puede ser grave y podría persistir después de suspender el medicamento. Además, existe un mayor riesgo de que se formen coágulos sanguíneos graves en las piernas, que pueden desplazarse hacia los pulmones.

Lenalidomida (Revlimid)

La lenalidomida es similar a la talidomida, aunque sus efectos secundarios no suelen ser tan graves. Por lo general, es el primer inmunomodulador con el que se trata el mieloma múltiple.

Los efectos secundarios más comunes de la lenalidomida son los recuentos bajos de plaquetas (trombocitopenia), recuentos bajos de glóbulos blancos y diarrea. También puede causar daño a los nervios, y ocasionar dolor. El riesgo de coágulos sanguíneos no es tan alto como con la talidomida, aunque sigue siendo elevado.

Pomalidomida (Pomalyst)

La pomalidomida también se puede usar para tratar el mieloma múltiple, por lo general después de haber probado otros tratamientos.

Algunos efectos secundarios comunes de la pomalidomida incluyen recuentos bajos de glóbulos rojos (anemia), recuentos bajos de glóbulos blancos y fatiga. El riesgo de daño a los nervios no es tan alto como con los otros inmunomoduladores. También hay un mayor riesgo de que se formen coágulos sanguíneos.

Corticosteroides (esteroides)

Los corticosteroides, tales como la dexametasona y la prednisona, forman parte importante del tratamiento del mieloma múltiple. Se pueden usar solos o combinados con otros medicamentos en el tratamiento.

También se pueden usar para reducir las náuseas y los vómitos que podría causar la quimio.

Efectos secundarios de los corticosteroides

Algunos efectos secundarios comunes de los corticosteroides son los siguientes:

  • Alto nivel de azúcar en la sangre
  • Mayor apetito y aumento de peso
  • Problemas para dormir
  • Cambios en el estado de ánimo, como volverse más irritable o tener más hiperactividad

Cuando los corticosteroides se usan por mucho tiempo, también pueden suprimir (deprimir) el sistema inmunitario, lo cual aumenta el riesgo de contraer infecciones graves. Los esteroides también pueden debilitar los huesos.

La mayoría de estos efectos secundarios desaparece con el paso del tiempo, una vez que se deja el medicamento.

Inhibidores de proteasoma

Los inhibidores del proteasoma impiden que los complejos enzimáticos (proteasomas) en las células descompongan ciertas proteínas que son importantes para controlar la división celular. Estos medicamentos afectan las células tumorales más que las células sanas.

Bortezomib (Velcade)

El bortezomib fue el primer inhibidor de proteasoma aprobado, y se usa con frecuencia para tratar el mieloma múltiple. Puede que sea especialmente útil para tratar problemas renales.

Se inyecta en una vena (IV) o debajo de la piel, una o dos veces a la semana.

Los efectos secundarios comunes del bortezomib incluyen los siguientes:

  • Náuseas y vómitos
  • Cansancio
  • Diarrea
  • Estreñimiento
  • Fiebre
  • Pérdida del apetito
  • Recuentos sanguíneos bajos, especialmente los recuentos de plaquetas (lo que puede provocar sangrado y morados que aparecen con facilidad) y los recuentos de glóbulos blancos (lo que puede aumentar el riesgo de infecciones graves).

Además, el bortezomib puede causar daños a los nervios (neuropatía periférica), lo que puede ocasionar problemas de adormecimiento, hormigueo o hasta dolor en las manos y los pies. El riesgo de daño a los nervios es menor cuando el medicamento se administra semanalmente debajo de la piel.

Algunos pacientes tienen culebrilla (herpes zóster) mientras reciben este medicamento. Para prevenirlo, es posible que el médico le recete un medicamento antivírico (como el aciclovir) mientras toma el bortezomib.

Carfilzomib (Kyprolis)

El carfilzomib es un inhibidor del proteasoma con el que se puede tratar el mieloma múltiple. Se administra mediante infusión intravenosa (IV), normalmente una o dos veces por semana. Para prevenir problemas como reacciones alérgicas durante la infusión, a menudo se administra dexametasona, un medicamento esteroide, antes de cada dosis en el primer ciclo.

Los efectos secundarios comunes del carfilzomib incluyen los siguientes:

  • Cansancio
  • Náuseas y vómitos
  • Diarrea
  • Dificultad para respirar
  • Fiebre
  • Recuentos sanguíneos bajos, incluidos los recuentos de plaquetas (lo que puede provocar sangrado y morados que aparecen con facilidad) y los recuentos de glóbulos rojos (lo que puede provocar cansancio y dificultad para respirar).

Las personas que reciben este medicamento también pueden presentar otros problemas más graves, como neumonía, insuficiencia hepática o renal y problemas cardíacos.

Ixazomib (Ninlaro)

El ixazomib es un inhibidor de proteasoma que se toma por la boca en cápsulas, normalmente una vez a la semana durante 3 semanas, seguido de una semana sin el medicamento. Este medicamento se administra principalmente después de haber probado otros medicamentos.

Los efectos secundarios comunes del ixazomib incluyen los siguientes:

  • Náuseas y vómitos
  • Diarrea
  • Estreñimiento
  • Inflamación de las manos o de los pies
  • Dolor de espalda
  • Recuentos bajos de plaquetas sanguíneas (lo cual puede provocar sangrado y moretones que aparecen con facilidad)

Además, este medicamento puede causar daños en los nervios (neuropatía periférica), lo que puede ocasionar problemas de adormecimiento, hormigueo o incluso dolor en las manos y los pies.

Anticuerpos monoclonales

Los anticuerpos son proteínas que el sistema inmunitario del cuerpo produce para combatir las infecciones. Pueden diseñarse versiones sintéticas o artificiales (anticuerpos monoclonales) para atacar un objetivo específico, como las proteínas que se encuentran en la superficie de las células del mieloma.

Anticuerpos contra CD38

La proteína CD38 se encuentra en las células del mieloma. Los anticuerpos monoclonales que se dirigen a esta proteína parecen funcionar tanto al eliminar directamente las células cancerosas como al ayudar a que el sistema inmunitario las ataque.

Daratumumab (Darzalex y Darzalex Faspro)

Este medicamento es un anticuerpo monoclonal que se une (se fija) a la proteína CD38.

El daratumumab (Darzalex) se administra como infusión en una vena (IV). Una versión más nueva del medicamento, conocida como daratumumab e hialuronidasa (Darzalex Faspro), se administra como inyección subcutánea (debajo de la piel) Normalmente se admininistra en la zona del abdomen durante unos minutos.

Este medicamento puede usarse en cualquiera de sus formas combinado con otros tipos de medicamentos para tratar el mieloma múltiple, aunque también puede usarse por sí solo en las personas que ya han recibido otros tratamientos. Darzalex Faspro puede usarse en las personas que tienen mieloma múltiple indolente de riesgo alto, para así tratar de disminuir el riesgo de que evolucione hacia un mieloma activo.

En cualquiera de sus formas, este medicamento puede causar una reacción en algunas personas, ya sea al momento de administrarlo o pasadas varias horas. Algunas veces, estas reacciones pueden ser graves. Los síntomas pueden incluir tos, sibilancias, dificultad para respirar, opresión en la garganta, secreción o congestión nasal, sensación de mareo o aturdimiento, dolor de cabeza, sarpullido y náuseas.

Otros efectos secundarios pueden incluir fatiga, náuseas, dolor de espalda, fiebre y tos. Con este medicamento, también pueden disminuir los recuentos de células sanguíneas, lo cual puede aumentar el riesgo de infecciones, morados o sangrado. Darzalex Faspro también puede causar reacciones en la zona de la inyección, como hinchazón, picazón y enrojecimiento.

Isatuximab (Sarclisa)

El isatuximab es otro anticuerpo monoclonal que se adhiere a la proteína CD38 sobre las células del mieloma.

Este medicamento se usa con otros tipos de medicamentos para el mieloma en algunas personas, ya sea después de haber probado otros tratamientos o como parte del primer tratamiento. Se administra por infusión por vena (vía intravenosa o IV), normalmente una vez cada 1, 2 o 4 semanas.

El isatuximab puede causar una reacción en algunas personas, ya sea al momento de administrarlo o pasadas algunas horas. Algunas veces, estas reacciones pueden ser graves. Los síntomas pueden incluir tos, sibilancias, dificultad para respirar, opresión en la garganta, escalofríos, sensación de mareo o aturdimiento, dolor de cabeza, sarpullido y náuseas.

Los efectos secundarios comunes del isatuximab incluyen infecciones respiratorias (como resfriados o neumonía) y diarrea. Con este medicamento, también pueden disminuir los recuentos de células sanguíneas:

  • Tener un nivel demasiado bajo de glóbulos blancos puede aumentar el riesgo de infecciones.
  • Tener un nivel demasiado bajo de glóbulos rojos (anemia) puede hacer que la persona se sienta débil y cansada.
  • Tener un nivel demasiado bajo de plaquetas puede aumentar el riesgo de tener sangrados y morados que aparecen fácilmente.

Este medicamento también podría aumentar el riesgo de que se forme un segundo cáncer.

Anticuerpo contra la SLAMF7

La SLAMF7 es otra proteína que se encuentra en las células del mieloma. Los anticuerpos que se dirigen a esta proteína pueden servir para que el sistema inmunitario ataque las células cancerosas.

Elotuzumab (Empliciti)

El elotuzumab es un anticuerpo monoclonal que se adhiere a la proteína SLAMF7. Este medicamento se utiliza en combinación con otros medicamentos, principalmente en las personas que ya recibieron otros tratamientos para el mieloma. Se administra como infusión por vena (IV).

Este medicamento puede causar una reacción en algunas personas mientras se está administrando o al cabo de varias horas después. Algunas veces, estas reacciones pueden ser graves. Los síntomas pueden incluir fiebre, escalofríos, sensación de mareo o aturdimiento, sarpullido, sibilancias, dificultad para respirar, opresión en la garganta o secreción o congestión nasal.

Otros efectos secundarios comunes incluyen fatiga, fiebre, pérdida de apetito, diarrea, estreñimiento, tos, infecciones de las vías respiratorias superiores, neumonía y daños a los nervios que provocan debilidad y adormecimiento en las manos y los pies (neuropatía periférica).

Conjugado de anticuerpo y medicamento contra BCMA

Un conjugado de anticuerpos y medicamentos (ADC, por sus siglas en inglés) es un anticuerpo monoclonal asociado a un medicamento de quimioterapia. Una vez que está en el cuerpo, el anticuerpo funciona como un dispositivo de búsqueda al adherirse a una proteína específica en las células cancerosas y llevarlas así la quimioterapia directamente.

Belantamab mafodotina (Blenrep)

El belantamab mafodotina es un conjugado de anticuerpos y medicamentos (ADC) que se dirige a la proteína BCMA en las células del mieloma. Puede utilizarse junto con el bortezomib y la dexametasona para tratar el mieloma que ha vuelto a aparecer o que sigue creciendo después de haber probado otros medicamentos. Se administra como infusión en una vena (IV), normalmente cada 3 semanas.

Los efectos secundarios comunes incluyen sensación de mucho cansancio, infecciones respiratorias, problemas en el hígado, diarrea y recuentos bajos de células sanguíneas. Este medicamento puede causar problemas graves en los ojos, que incluyen visión borrosa, sequedad en los ojos, pérdida de la vista y daño a la córnea. Por estas razones, solo pueden administrarlo médicos que participen en un programa especial dirigido por la compañía farmacéutica que lo fabrica.

Activadores de células o linfocitos T (TCE)

Algunos anticuerpos artificiales más nuevos están diseñados para unirse a dos objetivos diferentes. A estos se les llama anticuerpos biespecíficos.

Un ejemplo son los activadores de células o linfocitos T (TCE, por sus siglas en inglés). Una vez que están en el cuerpo, una parte de estos anticuerpos se adhiere a la proteína CD3 de las células inmunitarias llamadas células o linfocitos T, y otra parte se adhiere a una proteína específica en las células del mieloma. Esto une las dos células, lo que sirve para que el sistema inmunitario ataque las células cancerosas.

Estos medicamentos pueden ser una opción para tratar el mieloma múltiple, generalmente después de haber probado otros tipos de medicamentos.

Teclistamab (Tecvayli)

El teclistamab se adhiere a la proteína BCMA en las células del mieloma. Este medicamento se administra mediante una inyección debajo de la piel (inyección subcutánea), generalmente una vez cada pocos días y luego una vez a la semana. Al cabo de varios meses, también se puede administrar una vez cada 2 semanas.

Elrenatamab (Elrexfio)

El elrenatamab se adhiere a la proteína BCMA en las células del mieloma. Este medicamento se administra mediante una inyección debajo de la piel (inyección subcutánea), generalmente una vez cada pocos días durante la primera semana, después una vez por semana durante varios meses y luego una vez cada 2 semanas.

Linvoseltamab (Lynozyfic)

El linvoseltamab también se adhiere a la proteína BCMA en las células del mieloma. Este medicamento se administra como infusión por vena (IV), generalmente una vez a la semana durante varios meses y luego una vez cada 2 semanas. Después de aproximadamente 6 meses, si el mieloma responde, el medicamento puede darse una vez cada 4 semanas.

Talquetamab (Talvey)

El talquetamab se adhiere a la proteína GPRC5D en las células del mieloma (y algunas otras células). Este medicamento se administra mediante una inyección debajo de la piel (inyección subcutánea), generalmente una vez cada pocos días durante la primera semana y luego una vez por semana o bien cada dos semanas.

Efectos secundarios de los activadores de células o linfocitos T (TCE)

Los activadores de células o linfocitos T (TCE) pueden causar efectos secundarios graves cuando es la primera vez que se reciben. Debido a esto, el tratamiento se inicia con una dosis baja. Podrían administrarle otros medicamentos para disminuir el riesgo de efectos secundarios, y podría ser necesario que se quede en el hospital durante uno o dos días después de las primeras dosis.

Los efectos secundarios comunes de los activadores TCE incluyen los siguientes:

  • Fiebre
  • Sensación de mucho cansancio
  • Dolor de cabeza
  • Náuseas
  • Diarrea
  • Dolores en los músculos y las articulaciones
  • Infecciones respiratorias (incluida la neumonía)
  • Recuentos bajos de células sanguíneas
  • Sarpullido en la piel
  • Problemas en el hígado

Algunos efectos secundarios más graves de los activadores de células o linfocitos T (TCE) son los siguientes:

  • Síndrome de liberación de citocinas (CRS): Un efecto secundario grave en el que las células o linfocitos T del cuerpo liberan sustancias químicas (citocinas) que estimulan el sistema inmunitario. Esto casi siempre sucede en el plazo del primer día posterior al tratamiento y, a veces, puede poner en peligro la vida. Los síntomas pueden incluir fiebre alta y escalofríos, sensación de mareo o aturdimiento, dificultad para respirar, presión arterial baja, dolor de cabeza y latidos cardíacos muy rápidos.
  • Problemas en el sistema nervioso: Estos medicamentos podrían afectar el sistema nervioso, lo que podría dar lugar al síndrome de neurotoxicidad asociado a células efectoras inmunitarias (ICANS, por sus siglas en inglés). Los síntomas, que a veces pueden ser graves, podrían incluir dolores de cabeza, hormigueo o adormecimiento en las manos o los pies, sensación de mareo o confusión, somnolencia inusual, dificultad para hablar o comprender cosas, pérdida de memoria, patrones de sueño inusuales, temblores o convulsiones.
  • Infecciones: Estos medicamentos pueden aumentar el riesgo de infección, tanto a corto plazo como a largo plazo. El médico puede recomendarle medicamentos para prevenir o tratar posibles infecciones, incluso antes de que tenga síntomas.

El equipo de atención médica le observará de cerca para detectar posibles signos de estos problemas, especialmente durante y después de los primeros tratamientos. Asegúrese de contactarles de inmediato si tiene alguno de los síntomas descritos anteriormente.

Estos medicamentos también podrían causar otros problemas. Consulte con su equipo de atención médica a qué cosas debe prestar atención.

Quimioterapia tradicional

La quimioterapia (quimio) es el uso de ciertas clases de medicamentos que destruyen las células cancerosas o controlan su crecimiento. Estos medicamentos se pueden tomar por boca o administrar por vena o en el músculo. Entran al torrente sanguíneo y alcanzan casi todas las áreas del cuerpo.

Hubo un tiempo en el que la quimioterapia solía ser parte del tratamiento principal para el mieloma múltiple. Durante los últimos años aparecieron medicamentos más nuevos, y la quimio se ha vuelto menos importante en el tratamiento del mieloma, aunque aún podría usarse en algunas situaciones.

Algunos de los medicamentos de quimio que se pueden usar para tratar el mieloma múltiple son los siguientes:

  • Ciclofosfamida
  • Etopósido (VP-16)
  • Doxorrubicina (Adriamicina)
  • Doxorrubicina liposomal
  • Melfalán
  • Bendamustina
  • Cisplatino
  • Carmustina

A menudo, uno de estos medicamentos se combina con otros tipos de medicamentos, como corticosteroides o inmunomoduladores (IMiD, ver información anterior). Si se planea hacer un trasplante de células madre como parte del tratamiento, la mayoría de los médicos evita utilizar ciertos medicamentos de quimio, como el melfalán, que pueden dañar la médula ósea.

Efectos secundarios de la quimio

Los medicamentos de quimio destruyen las células cancerosas, pero también pueden dañar las células sanas, lo que puede ocasionar ciertos efectos secundarios. Estos efectos secundarios dependerán del tipo de medicamentos administrados, las dosis y el periodo durante el cual se tomen. Los efectos secundarios comunes de la quimio incluyen los siguientes:

  • Caída del pelo
  • Llagas en la boca
  • Pérdida del apetito
  • Náuseas y vómitos
  • Diarrea o estreñimiento

A menudo, la quimioterapia causa recuentos sanguíneos bajos, lo que puede ocasionar lo siguiente:

  • Aumento del riesgo de infecciones graves (debido a que hay muy pocos glóbulos blancos)
  • Sangrado o morados que aparecen con facilidad (debido a que hay muy pocas plaquetas)
  • Cansancio y dificultad para respirar (debido a que hay muy pocos glóbulos rojos)

La mayoría de los efectos secundarios desaparece al terminar el tratamiento.

Si usted tiene efectos secundarios, el equipo de atención oncológica puede sugerirle medidas para aliviarlos. Por ejemplo, se pueden suministrar medicamentos junto con la quimioterapia para prevenir o aliviar las náuseas y los vómitos.

Junto con estos efectos secundarios de corto plazo, algunos medicamentos de quimio pueden causar daños a largo plazo en ciertos órganos, como el corazón o los riñones. Los posibles riesgos de estos medicamentos se tratan de equilibrar cuidadosamente con los beneficios, y la función de estos órganos se controla de cerca durante el tratamiento.

Para más información sobre la quimio y sus efectos secundarios, consulte la sección Quimioterapia.

Inhibidor de exportación nuclear

El núcleo de una célula contiene la mayor parte del material genético (ADN) de la célula necesario para producir las proteínas que la célula utiliza para funcionar y mantenerse viva. Una proteína llamada XPO1 ayuda a transportar otras proteínas desde el núcleo hacia otras partes de la célula.

Selinexor (Xpovio)

El selinexor es un medicamento conocido como inhibidor de exportación nuclear, que funciona bloqueando la proteína XPO1. Cuando la célula del mieloma no puede transportar proteínas desde el núcleo, la célula muere.

Este medicamento es una pastilla que se puede tomar una vez por semana, o bien el primer y tercer día de cada semana. Puede usarse junto con el esteroide dexametasona en los siguientes casos:

  • Cuando el mieloma ya no responde a otros medicamentos para tratarlo, o
  • Junto con el bortezomib si el mieloma ha crecido a pesar de recibir, al menos, otro tratamiento farmacológico (con medicamentos).

Algunos efectos secundarios del selinexor que aparecen con frecuencia incluyen recuentos bajos de plaquetas, recuentos bajos de glóbulos blancos, diarrea, náuseas, vómitos, no sentir hambre, pérdida de peso, niveles bajos de sodio en la sangre e infecciones como bronquitis o neumonía.

Bifosfonatos y otros medicamentos para las enfermedades de los huesos

Las células del mieloma pueden debilitar e incluso fracturar los huesos. Los medicamentos que afectan las células de los huesos pueden mantener los huesos fortalecidos al retrasar este proceso. También pueden disminuir el dolor en los huesos debilitados. A veces, se administran medicamentos para el dolor, como opioides o antiinflamatorios no esteroideos (NSAID) junto con los bisfosfonatos para controlar o aliviar el dolor de huesos.

Los medicamentos que casi siempre se usan para tratar problemas en los huesos de personas con mieloma son los bisfosfonatos pamidronato (Aredia) y ácido zoledrónico (Zometa) y el medicamento denosumab (Xgeva y otras marcas comerciales).

El tratamiento con uno de estos medicamentos sirve para prevenir un mayor daño en los huesos y efectos relacionados con el debilitamiento de los huesos, como fracturas, hipercalcemia (niveles altos de calcio en la sangre) y compresión de la médula espinal en personas con mieloma múltiple.

Cómo se administran los medicamentos para los huesos

Estos medicamentos se administran de forma intravenosa (IV o en una vena) o subcutánea (por debajo de la piel). Al principio, a la mayoría de las personas se les trata una vez al mes, pero luego la frecuencia puede ser menor si se encuentran bien.

El tratamiento con uno de estos medicamenos suele darse por hasta 2 años, y después se vuelve a evaluar la necesidad de continuarlo. Si el mieloma vuelve a aparecer y surgen nuevos problemas en los huesos, suele volver a iniciarse el tratamiento con un medicamento para las enfermedades de los huesos.

Consulte con el equipo de atención oncológica para conocer más sobre cómo detener y reiniciar el tratamiento con estos medicamentos.

Efectos secundarios comunes de los medicamentos para los huesos

  • Los efectos secundarios de los bisfosfonatos pueden incluir síntomas parecidos a los de la gripe y dolor en los huesos o las articulaciones. Estos medicamentos (especialmente el ácido zoledrónico) también pueden causar problemas en los riñones, por lo que es posible que las personas con una función renal deficiente quizá no puedan tomarlos.
  • Los efectos secundarios comunes del denosumab pueden incluir náuseas, diarrea y debilidad o cansancio. Este medicamento puede administrarse de forma segura a las personas con problemas en los riñones.

Osteonecrosis de la mandíbula (ONJ)

Todos estos medicamentos para los huesos pueden tener un efecto secundario raro pero grave llamado osteonecrosis de la mandíbula (ONJ, por sus siglas en inglés), donde parte del hueso de la mandíbula pierde el suministro de sangre y muere. Esto puede causar una llaga abierta que no sana, y provocar la pérdida de dientes en esa zona. Además, el hueso de la mandíbula puede infectarse.

Los médicos no saben con certeza por qué sucede esto ni cuál es la mejor manera de prevenirlo, pero las cirugías de mandíbula o las extracciones dentales a veces pueden desencadenar este problema, por lo que es importante evitar estos procedimientos mientras se esté tomando alguno de estos medicamentos.

Una manera de evitar estos procedimientos dentales es mantener una buena higiene dental mediante el uso de hilo dental, cepillándose los dientes, asegurando que las prótesis dentales se ajusten bien y haciéndose controles dentales con regularidad. Cualquier infección en un diente o la encía debe tratarse inmediatamente.

Los empastes dentales, los tratamientos del conducto radicular y las coronas dentales no parecen provocar osteonecrosis de la mandíbula (ONJ). Si se forma osteonecrosis, el médico suspenderá la administración de medicamentos para los huesos.

El médico podría recomendarle hacerse un control dental antes de comenzar a tomar alguno de estos medicamentos. También podrían recomendarle tomar complementos de calcio y vitamina D mientras toma el medicamento para mantener los huesos fuertes.

side by side logos for American Cancer Society and American Society of Clinical Oncology

Redactado por el equipo de contenido médico y editorial de la American Cancer Society, con la revisión médica y la contribución de la American Society of Clinical Oncology (Sociedad Estadounidense de Oncología Clínica o ASCO, por sus siglas en inglés).

Berenson JR. Multiple myeloma: The use of osteoclast inhibitors. UpToDate. 2024. Accessed at https://www.uptodate.com/contents/multiple-myeloma-the-use-of-osteoclast-inhibitors on January 14, 2025.

Laubach JP. Multiple myeloma: Initial treatment. UpToDate. 2024. Accessed at https://www.uptodate.com/contents/multiple-myeloma-initial-treatment on January 14, 2025.

Laubach JP. Multiple myeloma: Overview of management. UpToDate. 2024. Accessed at https://www.uptodate.com/contents/multiple-myeloma-overview-of-management on January 14, 2025.

National Cancer Institute. Plasma Cell Neoplasms (Including Multiple Myeloma) Treatment (PDQ®)–Health Professional Version. 2024. Accessed at https://www.cancer.gov/types/myeloma/hp/myeloma-treatment-pdq on January 14, 2025.

National Comprehensive Cancer Network. NCCN Clinical Practice Guidelines in Oncology. Multiple myeloma. V.1.2025. Accessed at www.nccn.org on January 14, 2025.

Rajkumar SV, Dispenzieri A. Chapter 101: Multiple myeloma and related disorders. In: Niederhuber JE, Armitage JO, Doroshow JH, Kastan MB, Tepper JE. Abeloff’s Clinical Oncology. 6th edition. Philadelphia, PA. Elsevier: 2020.

Actualización más reciente: noviembre 7, 2025

Nuestra labor es posible gracias a generosos donantes como usted.

Done ahora para que podamos continuar brindando acceso a información crítica sobre el cáncer, recursos y apoyo y así mejorar las vidas de las personas con cáncer y sus familias.