Tratamiento del cáncer de hígado

Si le han diagnosticado cáncer de hígado, el equipo de atención oncológica hablará con usted sobre las opciones de tratamiento. Es importante sopesar los beneficios de cada opción de tratamiento y los posibles riesgos y efectos secundarios.  

Métodos comunes de tratamiento

Al crear su plan de tratamiento, los factores importantes a considerar incluyen la etapa (extensión) del cáncer y la salud del hígado. Sin embargo, usted y su equipo de atención oncológica también deberán considerar los posibles efectos secundarios del tratamiento, su estado general de salud y las posibilidades de curar la enfermedad, prolongar la vida o aliviar los síntomas. 

¿Quién trata el cáncer de hígado?

Dependiendo de su situación, puede que haya diferentes tipos de médicos en el equipo de tratamiento. Puede que su equipo incluya estos médicos:

  • El oncólogo quirúrgico (o cirujano oncólogo): médico que trata el cáncer con cirugía.
  • El  oncólogo especialista en radiación o radioncólogo: médico que trata el cáncer con radioterapia.
  • El médico oncólogo: médico que trata el cáncer con medicamentos como la quimioterapia, la terapia dirigida o la inmunoterapia.
  • El  gastroenterólogo: médico que se especializa en tratar enfermedades del sistema digestivo, incluyendo el hígado.
  • El radiólogo intervencionista: médico que se especializa en procedimientos como ablaciones y embolizaciones.

Hay muchos otros especialistas que también pueden participar en su atención, como enfermeros practicantes, personal de enfermería, especialistas en trabajo social, nutricionistas, especialistas en rehabilitación y otros profesionales de la salud.

Tomar decisiones sobre el tratamiento

Es importante hablar con sus médicos sobre todas las opciones de tratamiento, incluidos los objetivos y posibles efectos secundarios, para que le ayude al tomar la decisión que mejor se adapte a sus necesidades. Estos son algunos factores importantes que se deben considerar:

  • Su edad y expectativa de vida
  • Cualquier otra afección médica grave que tenga
  • La etapa (extensión) del cáncer
  • Si la cirugía puede extirpar (resecar) el cáncer o no
  • La probabilidad de que el tratamiento cure el cáncer o ayude de alguna otra manera
  • Sus sentimientos sobre sobre los posibles efectos secundarios del tratamiento

Es posible que sienta que debe decidir rápidamente, pero es importante que se tome el tiempo necesario para asimilar la información que acaba de recibir. Haga preguntas si hay algo sobre lo que tiene dudas. 

Si el tiempo lo permite, a menudo es buena idea obtener una segunda opinión. Una segunda opinión puede brindarle más información y ayudarle a sentirse con más confianza sobre el plan de tratamiento que elija.

Pensar en participar en un estudio clínico

Los estudios clínicos consisten en estudios de investigación minuciosamente controlados que se realizan para observar más detalladamente los tratamientos o procedimientos nuevos y prometedores. Los estudios clínicos son una forma de recibir el tratamiento más avanzado e innovador para el cáncer. En algunos casos, puede que sean la única manera de lograr acceso a tratamientos más recientes. También es la mejor forma de que los médicos descubran mejores métodos para tratar el cáncer.

Si desea saber más sobre los estudios clínicos que podrían ser adecuados para usted, comience preguntando a su médico si se realizan estudios clínicos en el consultorio o en el hospital al que va.

Pensar en métodos integrales (holísticos) y alternativos

Es posible que oiga hablar de métodos alternativos o integrales (holísticos) para aliviar síntomas o tratar el cáncer, y de los que su médico no ha hablado. Estos métodos pueden incluir vitaminas, hierbas y dietas especiales, u otros métodos, como por ejemplo, la acupuntura o los masajes, entre otros.

Los métodos integrales son tratamientos que se administran junto con la atención médica habitual. Los tratamientos alternativos se usan en vez del tratamiento médico estándar o típico. Aunque algunos de estos métodos podrían ser útiles para aliviar síntomas o ayudarle a sentirse mejor, muchos no han demostrado que funcionen. Algunos incluso podrían ser perjudiciales. Por ejemplo, algunos suplementos podrían interferir con la quimioterapia.

Asegúrese de consultar con su equipo de atención oncológica sobre cualquier método que esté pensando en usar, porque pueden ayudarle a averiguar lo que se conoce (o lo que no se conoce) del método y así ayudarle a tomar una decisión informada.

Ayuda y apoyo durante el tratamiento del cáncer

Las personas con cáncer necesitan información y apoyo, sin importar la etapa en la que se encuentre la enfermedad. El saber sobre todas las opciones de tratamiento y dónde encontrar los recursos que necesita le servirá para tomar decisiones informadas sobre la atención que recibe.

Tanto si está pensando en el tratamiento, en recibir tratamiento, o en no recibir tratamiento alguno, aún puede recibir cuidados paliativos para aliviar el dolor o los demás síntomas. Es importante comunicarse con el equipo de atención oncológica (del cáncer) para que entienda el diagnóstico que tiene, qué tratamiento se recomienda y las maneras de mantener o mejorar su calidad de vida.

Puede que le sean útiles varios tipos de programas y servicios de apoyo, lo cual puede formar parte importante de la atención que recibe. Entre estos se podrían incluir servicios de enfermería o de trabajo social, ayuda económica, asesoría nutricional, servicios de rehabilitación o apoyo espiritual.

En la American Cancer Society también contamos con programas y servicios, incluido el transporte para recibir tratamiento, alojamiento y más, para que pueda superar esta fase de tratamiento. Llame a nuestro centro de información sobre el cáncer (Cancer Knowledge Hub) al 1-800-227-2345 y hable con uno de nuestros amables especialistas con formación en el tema del cáncer. O si lo prefiere, puede comunicarse con uno de los especialistas en el chat (en inglés) que encontrará en cancer.org.

Decidir dejar el tratamiento o no recibir tratamiento alguno

Para algunas personas, cuando se probaron los tratamientos y estos ya no controlan el cáncer, podría ser el momento de sopesar los beneficios y riesgos de seguir probando tratamientos nuevos. Tanto si continúa el tratamiento como si no, aún hay cosas que puede hacer para mantener o mejorar su calidad de vida.

Algunas personas, sobre todo si el cáncer está avanzado, quizá no quieran recibir tratamiento en absoluto. Hay muchos motivos por los que podría decidir no recibir tratamiento para el cáncer, pero es importante que hable con sus médicos al tomar esa decisión. Recuerde que incluso si opta por no tratarse el cáncer, aún puede recibir cuidados paliativos para aliviar el dolor o los demás síntomas.

Las personas que tienen cáncer en estado avanzado y que se espera que vivan menos de 6 meses pueden pensar en recibir cuidados de hospicio (terminales), los cuales están diseñados para ofrecer la mejor calidad de vida posible a las personas que se acercan al final de su vida. Les animamos a usted y a su familia a hablar con su médico o con algún integrante del equipo de cuidados de apoyo sobre las opciones de cuidados de hospicio, que incluyen cuidados de hospicio en la casa, en un centro especializado en este tipo de cuidados o en otros centros de salud. La atención con personal de enfermería y equipamiento especial puede hacer que quedarse en casa sea una opción práctica para muchas familias.

La información sobre los tratamientos que se incluye en este artículo no constituye una política oficial de la American Cancer Society y no tiene como objetivo ofrecer asesoramiento médico que remplace la experiencia y el juicio de su equipo de atención médica contra el cáncer. Su objetivo es ayudar a que usted y su familia estén informados para tomar decisiones conjuntamente con su médico. Es posible que su médico tenga motivos para sugerir un plan de tratamiento distinto de estas opciones generales de tratamiento. No dude en hacer preguntas a su médico sobre sus opciones de tratamiento.