Tratamientos para todo el cuerpo (sistémicos o generalizados) para el linfoma de piel

Los tratamientos sistémicos o generalizados pueden afectar a todo el cuerpo. Son especialmente útiles en los casos de linfoma de piel más avanzados o de crecimiento rápido. En la mayoría de los casos, se combina un tratamiento sistémico con un tratamiento dirigido a la piel o con otro tratamiento sistémico.

Fotoféresis (fotoinmunoterapia)

Este tratamiento también se denomina fotoféresis extracorpórea (ECP, por sus siglas en inglés). A veces se utiliza para tratar el linfoma de piel de células o linfocitos T, especialmente el síndrome de Sézary. Se cree que actúa al eliminar directamente algunas células del linfoma y, al mismo tiempo, al reforzar la respuesta inmunitaria del cuerpo a las células del linfoma.

El procedimiento es similar a donar sangre, pero en lugar de que la sangre pase a una bolsa de recolección, la sangre entra a una máquina especial donde se separan los linfocitos (incluidas las células del linfoma).

Luego, los linfocitos se tratan con el psoraleno (un medicamento que sensibiliza a la luz) y luz ultravioleta A (UVA), antes de volver a mezclarlos con el resto de la sangre y reintroducirlos en el cuerpo.

Cada procedimiento suele durar unas pocas horas. Por lo general, los tratamientos se administran durante 2 días consecutivos y luego se repiten cada pocas semanas.

Posibles efectos secundarios de la fotoféresis

Los efectos secundarios suelen ser leves. El efecto secundario más importante es la sensibilidad a la luz solar durante aproximadamente un día después de cada tratamiento, lo que podría provocar quemaduras solares y otros problemas. Es muy importante protegerse de la luz solar tanto como sea posible durante ese tiempo.

Quimioterapia sistémica o generalizada

La quimioterapia (quimio) es el uso de ciertos tipos de medicamentos para tratar el cáncer. Cuando los medicamentos se inyectan en una vena o en un músculo, o se toman por la boca, entran al torrente sanguíneo y llegan a todas las partes del cuerpo. Esto se denomina quimioterapia sistémica o generalizada.

La quimioterapia sistémica no suele utilizarse para el linfoma de piel en sus comienzos, pero puede emplearse cuando la enfermedad en la piel está más avanzada y ya no mejora con otros tratamientos. También puede ser útil si el linfoma se ha propagado a los ganglios linfáticos, a la sangre o a otras partes del cuerpo.

Muchos medicamentos de quimio pueden ser útiles para tratar el linfoma de piel, entre ellos:

  • Clorambucilo
  • Ciclofosfamida
  • Etopósido
  • Gemcitabina
  • Doxorrubicina liposomal (Doxil)
  • Metotrexato
  • Pralatrexato

A menudo se prueba primero con un solo medicamento, pero a veces se utilizan combinaciones de medicamentos, como las que se usan para tratar el linfoma no Hodgkin que no afecta la piel.

Los tratamientos de quimioterapia cuentan con diferentes calendarios de administración, pero por lo general se repiten varias veces en ciclos separados, con intervalos de 3 o 4 semanas. La mayoría de los tratamientos de quimioterapia se administran de forma ambulatoria (en el consultorio médico, un centro médico o en la zona ambulatoria de un hospital), pero algunos requieren hospitalización.

A menudo, las personas reciben quimioterapia durante 2 o 3 ciclos y luego se realizan pruebas (como una tomografía por emisión de positrones, PET; o una tomografía computarizada, CT) para determinar si el tratamiento está funcionando. Si el primer régimen o protocolo de quimioterapia no parece estar funcionando, se pueden probar diferentes medicamentos.

Posibles efectos secundarios de la quimioterapia

Los medicamentos de quimioterapia pueden causar efectos secundarios. Estos dependen del medicamento que se utiliza, la dosis y la duración del tratamiento. Algunos efectos secundarios comunes de la quimioterapia son los siguientes:

  • Caída del pelo
  • Llagas en la boca
  • Pérdida del apetito
  • Náuseas y vómitos
  • Diarrea
  • Mayor probabilidad de infección (debido a que hay muy pocos glóbulos blancos)
  • Sangrado o aparición de moretones después de cortes o lesiones leves (debido a que hay muy pocas plaquetas)
  • Fatiga o dificultad para respirar (debido a que hay muy pocos glóbulos rojos)
  • Problemas de fertilidad

Por lo general, estos efectos secundarios desaparecen al terminar el tratamiento. Si se presentan efectos secundarios graves, puede ser necesario retrasar la quimioterapia o reducir las dosis. A menudo, existen formas de reducir los efectos secundarios. Por ejemplo, pueden administrarse medicamentos para prevenir y reducir las náuseas y los vómitos.

Efectos secundarios tardíos o a largo plazo de la quimio

La mayoría de los efectos secundarios desaparecen después de suspender la quimioterapia, pero algunos pueden durar mucho tiempo o no aparecer hasta meses o años después de finalizar el tratamiento.

Por ejemplo, los medicamentos como la doxorrubicina pueden causar daño al corazón. Algunas veces, otros medicamentos pueden dañar los riñones, los nervios o demás órganos. En raras ocasiones, las personas padecen leucemia varios años después.

Antes de comenzar la quimioterapia, pregunte al equipo de atención oncológica qué medicamentos se utilizarán y cuáles podrían ser los efectos secundarios. Para más información, consulte Quimioterapia.

Terapias dirigidas y biológicas

En los últimos años, se han creado muchos medicamentos más nuevos para tratar el linfoma de piel. Algunos de estos medicamentos actúan sobre partes específicas de las células del linfoma, mientras que otros actúan estimulando el sistema inmunitario del cuerpo para que ataque las células del linfoma.

Estos medicamentos actúan de manera diferente a los medicamentos de quimioterapia convencionales, que generalmente afectan todas las células que se multiplican rápidamente. A veces funcionan cuando los medicamentos de quimioterapia no lo hacen. Además, suelen tener efectos secundarios diferentes (y, a menudo, más leves) que los medicamentos de quimio convencionales.

Vorinostat (Zolinza) y romidepsina (Istodax)

Estos medicamentos son inhibidores de la histona desacetilasa (HDAC, por sus siglas en inglés). Se utilizan para tratar el linfoma de piel de células o linfocitos T, generalmente después de haber probado otros tratamientos.

  • El vorinostat es una pastilla que, por lo general, se toma una vez al día.
  • La romidepsina se administra como infusión en una vena (IV), generalmente una vez por semana.

Posibles efectos secundarios

Los efectos secundarios suelen ser leves, pero pueden incluir náuseas, diarrea, bajada del recuento de células sanguíneas y alteraciones del ritmo cardíaco.

Rituximab (Rituxan y otras marcas comerciales)

Este medicamento es un anticuerpo monoclonal (una versión artificial de una proteína del sistema inmunitario que tiene un objetivo muy específico). El anticuerpo se une a la proteína CD20, presente en la superficie de la mayoría de los linfocitos B, lo que provoca la muerte de estas células.

El rituximab (Rituxan y otras marcas comerciales) se puede utilizar solo o en combinación con otros medicamentos para tratar el linfoma de piel de células o linfocitos B. Los tratamientos se administran mediante infusiones IV o inyecciones por debajo de la piel, generalmente una vez por semana o a intervalos más prolongados.

Posibles efectos secundarios

Los efectos secundarios comunes suelen ser leves, pero pueden incluir escalofríos, fiebre, náuseas, sarpullidos, fatiga y dolores de cabeza, especialmente durante la primera infusión. Es menos probable que se produzcan efectos secundarios con las dosis posteriores.

El rituximab también puede aumentar el riesgo de infecciones. Puede provocar que se reactive una infección previa por el virus de la hepatitis B (HBV, por sus siglas en inglés), lo que en algunos casos puede causar problemas hepáticos graves o incluso la muerte. Es probable que el equipo de atención oncológica le haga una prueba de detección del HBV antes de administrarle este medicamento.

Brentuximab vedotina (Adcetris)

Algunas células del linfoma de piel contienen la proteína CD30. Este medicamento es un anticuerpo anti-CD30 que se adhiere a un medicamento de quimioterapia. El anticuerpo actúa como un dispositivo de localización que lleva el medicamento de quimioterapia hasta las células del linfoma, por donde el medicamento entra a las células y las elimina.

El brentuximab puede utilizarse para tratar algunos tipos de linfoma de piel, especialmente después de haber probado otros tratamientos. Se administra por infusión en una vena (IV), generalmente cada 3 semanas.

Posibles efectos secundarios

Los efectos secundarios comunes pueden incluir daño a los nervios (neuropatía), recuentos sanguíneos bajos, fatiga, fiebre, náuseas y vómitos, infecciones, diarrea y tos.

Mogamulizumab (Poteligeo)

Este es un anticuerpo monoclonal que se une a la CCR4, una proteína que suele encontrarse en grandes cantidades en las células del linfoma de células o linfocitos T. Al unirse a estas células, puede ralentizar su crecimiento y, además, marcarlas para que el sistema inmunitario las ataque.

El mogamulizumab puede utilizarse para tratar la micosis fungoide o el síndrome de Sézary que reaparece o que ya no responde, por lo menos, a otro tratamiento sistémico. Se administra mediante una infusión por vena (IV), generalmente una vez por semana o cada dos semanas.

Posibles efectos secundarios

Los efectos secundarios comunes pueden incluir sarpullido, reacciones parecidas a reacciones alérgicas durante las infusiones intravenosas, fiebre, fatiga, diarrea, dolor en los músculos o los huesos, y también infecciones en las vías respiratorias superiores.

Los problemas menos frecuentes, pero más graves, pueden incluir reacciones graves en la piel, infecciones y problemas del sistema autoinmunitario (cuando las células del sistema inmunitario del cuerpo atacan a otras células o a otros órganos).

Alemtuzumab

Este anticuerpo monoclonal actúa sobre la proteína CD52, que se encuentra en algunas células del linfoma. Cuando el anticuerpo se une a esta proteína, activa el sistema inmunitario para que destruya la célula.

El medicamento se administra mediante una inyección por debajo de la piel (subcutánea) o en una vena (IV), generalmente varias veces por semana.

Posibles efectos secundarios

El alemtuzumab puede causar efectos secundarios graves. Algunas personas pueden presentar reacciones alérgicas al medicamento, que en ocasiones pueden ser graves. También puede debilitar gravemente el sistema inmunitario, lo que puede provocar infecciones graves o incluso potencialmente mortales causadas por gérmenes que normalmente no representan un problema en las personas sanas.

Debido a estos riesgos, el alemtuzumab no se utiliza con frecuencia para tratar el linfoma de piel, aunque puede ser una opción si el linfoma reaparece después de otros tratamientos.

Interferones

Los interferones son proteínas parecidas a las hormonasy que normalmente los glóbulos blancos se encargan de producir para que el sistema inmunitario combata las infecciones. Ciertos tipos de interferones pueden crearse en el laboratorio y administrarse como medicamento.

Los interferones pueden hacer que algunos tipos de linfoma de piel se reduzcan de tamaño o dejen de crecer. Por lo general, se inyectan debajo de la piel varias veces por semana.

Posibles efectos secundarios

Las personas que reciben este tratamiento suelen presentar efectos secundarios parecidos a los de la gripe, como fatiga (que puede ser intensa), fiebre, escalofríos, dolores de cabeza, dolores en los músculos y las articulaciones, y cambios en el estado de ánimo. Los efectos secundarios tienden a ser más intensos cuando se utilizan dosis más altas.

Pembrolizumab (Keytruda)

Este es un tipo de medicamento de inmunoterapia conocido como inhibidor de puntos de control inmunitario. Actúa bloqueando una proteína de "punto de control" en las células inmunitarias que impide que ataquen a las células cancerosas. Cuando se bloquea la proteína de punto de control, el sistema inmunitario puede encontrar y atacar mejor las células cancerosas.

El pembrolizumab puede ser una opción para tratar algunos tipos de linfoma de piel avanzados, a menudo después de haber probado otros tratamientos sistémicos. Este medicamento se administra mediante una infusión por vena (IV), generalmente una vez cada 3 a 6 semanas.

Posibles efectos secundarios

Los efectos secundarios de este medicamento suelen ser leves, pero algunas personas pueden presentar efectos secundarios graves, como una reacción a la infusión intravenosa mientras reciben el medicamento o una reacción autoinmunitaria grave (cuando el sistema inmunitario ataca otros órganos del cuerpo).

Retinoides sistémicos

Los retinoides son medicamentos relacionados con la vitamina A. Los retinoides como la acitretina, la isotretinoína (Accutane) y el bexaroteno (Targretin) pueden utilizarse para tratar algunos tipos de linfoma de piel, especialmente la micosis fungoide y el síndrome de Sézary.

El bexaroteno puede utilizarse como tratamiento tópico cuando solo hay algunas lesiones pequeñas en la piel, pero los retinoides suelen tomarse en forma de pastillas cuando el linfoma de piel se ha propagado más ampliamente.

Posibles efectos secundarios

Los efectos secundarios de los retinoides sistémicos o generalizados pueden incluir dolor de cabeza, náuseas, fiebre, aumento de los niveles de triglicéridos (grasas) en la sangre, problemas de tiroides y problemas en los ojos. Algunos retinoides pueden causar efectos secundarios más graves, como acumulación de líquidos en el cuerpo.

Estos medicamentos nunca deben tomarse durante el embarazo o si existe la posibilidad de quedar embarazada, ya que pueden causar defectos congénitos graves.

Quimioterapia de dosis altas con trasplante de células madre (SCT)

Un trasplante de células madre (SCT, por sus siglas en inglés) a veces es una opción para tratar el linfoma cuando los tratamientos convencionales ya no están funcionando.

Un trasplante de células madre (también conocido como trasplante de médula ósea) permite a los médicos administrar dosis más altas de quimioterapia (quimio), algunas veces junto con radioterapia.

Las dosis de los medicamentos de quimio normalmente son limitadas debido a los efectos secundarios que estos medicamentos pueden causar. No se pueden usar dosis más elevadas, incluso si pudieran eliminar más células cancerosas, ya que causarían daño grave a la médula ósea, donde se producen las nuevas células sanguíneas.

Si se utiliza un trasplante de células madre como parte de su tratamiento, recibirá quimioterapia de dosis altas, seguida de un trasplante de células madre productoras de sangre para restaurar la médula ósea. Estas células madre productoras de sangre provienen de la sangre o de la médula ósea.

Las células madre utilizadas en este procedimiento pueden ser sus propias células (autotrasplante o trasplante autólogo de células madre) o células de un donante (alotrasplante o trasplante alogénico de células madre).

Alotrasplante o trasplante alogénico de células madre (SCT)

En este tipo de trasplante, las células madre productoras de sangre provienen de un donante.

El donante ideal es un familiar, a menudo un hermano o una hermana, cuyo tipo de tejido (tipo HLA) sea compatible con el suyo. Esto reduce el riesgo de que se presenten problemas graves con el trasplante.

Suele ser el tipo de trasplante preferido si se puede realizar, pero puede ser difícil encontrar un donante compatible. Los efectos secundarios de este tratamiento también podrían ser demasiado graves para muchas personas mayores.

Autotrasplante o trasplante autólogo de células madre (SCT)

Los trasplantes autólogos no se utilizan con mucha frecuencia para tratar el linfoma de piel.

En este tipo de trasplante, se extraen las propias células madre de la persona, ya sea de la médula ósea o de la sangre. Se recolectan durante varios días, en las semanas previas al tratamiento. Las células se congelan y se almacenan mientras la persona recibe quimioterapia de dosis altas o radioterapia. Después del tratamiento, las células madre se vuelven a infundir (se devuelven) en la sangre de la persona.

Un trasplante de células madre es un tratamiento complejo que puede causar efectos secundarios potencialmente mortales. Se debe realizar en un centro de cáncer donde el personal tenga experiencia con el procedimiento y con el manejo de la fase de recuperación.

Para obtener más información sobre los trasplantes de células madre, incluido cómo se realizan y sus posibles efectos secundarios, vea Trasplante de células madre o de médula ósea.

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Redactado por el equipo de contenido médico y editorial de la American Cancer Society, con la revisión médica y la contribución de la American Society of Clinical Oncology (Sociedad Estadounidense de Oncología Clínica o ASCO, por sus siglas en inglés).

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Actualización más reciente: mayo 19, 2025

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