Causas, factores de riesgo y prevención del cáncer de estómago

El cáncer de estómago suele aparecer lentamente, a veces después de cambios a largo plazo en el revestimiento del estómago. Si bien no existe una única razón conocida, hay ciertas infecciones, hábitos del estilo de vida y cambios genéticos que pueden aumentar el riesgo.

¿Cuáles son las causas del cáncer de estómago?

El cáncer de estómago no tiene una única causa conocida, pero hay varios factores que pueden aumentar o disminuir su riesgo. A menudo, no está claro exactamente cómo estos factores podrían influir en la forma en que las células del estómago se convierten en células cancerosas.

Algunos factores de riesgo para el cáncer de estómago son los siguientes:

  • La edad, el sexo, la raza o el grupo étnico, y la geografía
  • El peso corporal, la alimentación, el consumo de tabaco y alcohol, y otros factores del estilo de vida
  • Antecedentes familiares y afecciones hereditarias
  • Antecedentes médicos, incluidas ciertas infecciones y otras afecciones
  • Determinadas ocupaciones

Cambios precancerosos en el estómago

Algunos tipos de cambios en el revestimiento interno del estómago podrían provocar cáncer de estómago.

Gastritis atrófica: En esta afección, hay menos células glandulares de lo normal en el revestimiento del estómago. También hay inflamación, en la que las células del sistema inmunitario dañan las células del estómago.

La gastritis atrófica a menudo surge por la infección por la bacteria H. pylori (consulte Factores de riesgo del cáncer de estómago). También puede surgir por una reacción conocida como gastritis autoinmune, en la cual el sistema inmunitario de una persona ataca las células que revisten el estómago.

Algunas personas con esta afección después presentan otros problemas estomacales, tales como anemia perniciosa, metaplasia intestinal, displasia y cáncer de estómago.

Metaplasia intestinal: En esta afección, las células que habitualmente recubren el intestino reemplazan a las que normalmente revisten el interior del estómago. A menudo, las personas con esta afección también tienen gastritis atrófica crónica. Esto también podría estar relacionado con la infección por H. pylori.

Displasia: Tanto la gastritis atrófica como la metaplasia intestinal pueden provocar que no haya suficientes células glandulares en el estómago, las cuales normalmente segregarían sustancias que protegen las células del revestimiento interno. Algunas veces, el daño al ADN (los genes) del interior de estas células puede provocar displasia, con la cual las células se agrandan y se ven muy anómalas, más parecidas a células cancerosas. En ciertos casos, la displasia puede empeorar hasta convertirse en cáncer de estómago.

Cambios en los genes (el ADN) en las células del cáncer de estómago

No siempre está claro por qué se producen estos cambios en las células del estómago, pero los investigadores han descubierto cómo se forman algunos tipos de cáncer de estómago. Por ejemplo:

  • La bacteria H. pylori, particularmente ciertos subtipos, puede convertir las sustancias de ciertos alimentos en sustancias químicas que causan cambios en el ADN de las células que revisten el estómago. Esto puede explicar por qué ciertos alimentos, como las carnes procesadas, aumentan el riesgo de cáncer de estómago.
  • Por otro lado, algunos de los alimentos que podrían disminuir el riesgo de cáncer de estómago, como las frutas y las verduras, contienen antioxidantes (como las vitaminas A y C) que pueden bloquear sustancias que dañan el ADN de las células.

Cómo los cambios (mutaciones) en los genes pueden causar cáncer

Los genes son fragmentos de ADN que se encuentran dentro de cada célula y contienen instrucciones para el funcionamiento de la célula. Ciertos genes sirven para controlar cuándo crecen las células, cuándo se dividen para crear nuevas células o cuándo reparan errores en el ADN. También causan la muerte de las células en su debido momento. Si estos genes no están funcionando bien, pueden hacer que las células se multipliquen de forma descontrolada.

El cáncer empieza cuando los cambios (mutaciones) en ciertos genes provocan el crecimiento anómalo de las células. Para obtener más información, consulte Los genes y el cáncer.

Mutaciones genéticas hereditarias frente a mutaciones genéticas adquiridas

Algunas personas heredan una mutación genética de uno de los padres que aumenta el riesgo de cáncer de estómago. No obstante, se cree que las mutaciones hereditarias solo causan un porcentaje bajo de casos de cáncer de estómago.

La mayoría de los cambios genéticos que provocan cáncer de estómago suceden durante la vida de la persona. Algunas de estas mutaciones adquiridas podrían darse por ciertos factores de riesgo, como la infección por H. pylori o el consumo de tabaco. Sin embargo, algunos cambios genéticos pueden ser simplemente sucesos aleatorios que algunas veces ocurren en el interior de las células, sin que haya una causa externa.


¿Se puede prevenir el cáncer de estómago?

No hay forma de garantizar la prevención del cáncer de estómago, pero hay cosas que puede hacer para reducir su riesgo.

Alimentación, nutrición, peso corporal, actividad física y consumo de alcohol

El exceso de peso corporal (sobrepeso y obesidad) aumenta el riesgo de algunos tipos de cáncer de estómago, por lo que alcanzar un peso saludable y mantenerlo podría disminuir el riesgo.

Realizar actividad física con regularidad podría contribuir a disminuir el riesgo de cáncer de estómago.

Mantener un peso saludable y estar activo no solo puede influir en el riesgo de cáncer de estómago, sino que también podría disminuir el riesgo de muchos otros tipos de cáncer y problemas de salud.

Una alimentación que incluya muchas frutas y verduras frescas probablemente también reduzca el riesgo de cáncer de estómago. Los cítricos (como las naranjas, los limones y los pomelos o toronjas) pueden ser especialmente útiles, pero tenga en cuenta que el pomelo y el jugo de pomelo pueden cambiar los niveles en sangre de ciertos medicamentos que tome. Hable con su equipo de atención médica al respecto antes de incorporar pomelo a su dieta.

La American Cancer Society recomienda seguir un patrón de alimentación saludable que incluya una variedad de frutas y verduras de diversos colores y granos integrales, y evitar o limitar el consumo de carnes rojas y procesadas, bebidas endulzadas con azúcar y alimentos altamente procesados.

El consumo de alcohol probablemente aumente el riesgo de cáncer de estómago, así que evitar o limitar el alcohol podría disminuir su riesgo.

Para obtener más información sobre dietas, peso corporal, actividad física y consumo de alcohol, consulte la Guía de la American Cancer Society sobre alimentación y actividad física para la prevención del cáncer.

Hay estudios que han analizado otros factores relacionados con la alimentación, como tomar complementos (suplementos) nutricionales o beber té (en particular, té verde) y no han llegado a conclusiones firmes en lo que respecta a disminuir el riesgo de cáncer de estómago. Hace falta más investigación en estos campos.

No fumar

Fumar puede aumentar el riesgo de cáncer en la parte superior del estómago (la parte más cercana al esófago). El consumo de tabaco también aumenta el riesgo de muchos otros tipos de cáncer. Si usted no consume tabaco, no empiece a hacerlo. Si ya fuma y desea ayuda para dejar de fumar, llame a la American Cancer Society al 1-800-227-2345.

Tratamiento de la infección por H. pylori

Todavía no está claro si las personas que tienen una infección crónica por la bacteria H. pylori en el revestimiento del estómago y no presentan síntomas deben recibir tratamiento con antibióticos. Según algunos estudios preliminares, administrar antibióticos a las personas infectadas con H. pylori podría reducir el número de lesiones precancerosas en el estómago y disminuir el riesgo de cáncer de estómago. Sin embargo, no todos los estudios han coincidido en esto.

Aunque todavía no está claro si todas las personas con infección por H. pylori deben recibir tratamiento, algunas investigaciones han demostrado que podría ser útil hacer pruebas para detectar H. pylori y tratar a las personas que tengan un mayor riesgo de cáncer de estómago, como aquellas con gastritis atrófica, metaplasia intestinal o antecedentes familiares de cáncer de estómago. A menudo, los médicos también recomiendan que quienes viven con las personas que se sabe que tienen H. pylori se sometan a pruebas de detección de la infección y reciban tratamiento, si es necesario.

Si el médico cree que usted podría tener una infección por H. pylori, existen varias formas de realizar pruebas de detección, que incluyen una prueba de aliento, un análisis de sangre, un análisis de heces y un procedimiento endoscópico, en el que se hace una biopsia. (Consulte Pruebas para el cáncer de estómago).

Uso de aspirina

El uso regular de aspirina o algún otro antiinflamatorio no esteroideo (AINE; NSAID, por sus siglas en inglés), como el ibuprofeno o el naproxeno, parece reducir el riesgo de cáncer de estómago. Estos medicamentos también pueden disminuir el riesgo de tener pólipos de colon y cáncer de colon, pero también pueden causar sangrado interno grave, que puede ser mortal, y otros posibles riesgos de salud en algunas personas, por lo que debe hablar con el médico antes de tomar estos medicamentos de forma regular.

La mayoría de los médicos consideran que cualquier disminución en el riesgo de cáncer es un beneficio añadido para quienes toman estos medicamentos por otras razones, como para tratar la artritis. No obstante, los médicos generalmente no recomiendan tomar de manera regular antiinflamatorios no esteroideos específicamente para prevenir el cáncer de estómago y otros tipos de cáncer.

Para las personas con síndromes hereditarios que aumentan el riesgo de cáncer de estómago

Anteriormente conocido como cáncer gástrico difuso hereditario (HDGC, por sus siglas en inglés), el síndrome de carcinoma gástrico difuso y carcinoma lobulillar de seno (DGLBCS, por sus siglas en inglés) es una afección hereditaria poco frecuente que aumenta considerablemente el riesgo de cáncer de estómago, el cual suele presentarse a una edad relativamente temprana. Con mayor frecuencia, el DGLBCS surge a causa de una mutación (cambio) en el gen CDH1.

Es importante identificar a las personas con este síndrome, ya que muchas de ellas presentarán cáncer de estómago en algún momento de su vida. En las familias con DGLBCS generalmente hay dos o más parientes cercanos con cáncer de estómago (al menos, uno de ellos con el tipo difuso), o al menos una persona con un diagnóstico de cáncer de estómago difuso antes de los 50 años. Algunos miembros de la familia también podrían padecer cáncer de seno lobulillar invasivo.

Los médicos suelen referir a las personas que podrían tener DGLBCS a un profesional de genética para hablar sobre la posibilidad de hacerse pruebas genéticas. Si las pruebas revelan una mutación en el gen CDH1, los médicos suelen recomendar una de dos opciones:

  • Someterse a una endoscopia superior completa realizada por un gastroenterólogo experimentado al menos una vez al año para detectar cáncer de estómago.
  • Someterse a una gastrectomía total para extirparse el estómago, generalmente entre los 20 y los 30 años, antes de que aparezca el cáncer. Sin embargo, esta operación puede afectar la calidad de vida a largo plazo y cambiar la forma de comer de la persona.

Es importante analizar detenidamente las opciones con el equipo de atención médica, ya que cada una tiene sus ventajas y desventajas. Es más probable que se recomiende la cirugía si cumple con ciertos criterios, como presentar síntomas que podrían deberse a un cáncer de estómago o anomalías en una endoscopia superior.

Algunos otros síndromes de cáncer hereditario también están asociados a un mayor riesgo de cáncer de estómago, como el síndrome de Lynch, la poliposis adenomatosa familiar (FAP), el síndrome de Li-Fraumeni y el síndrome de Peutz-Jeghers. (Consulte la sección anterior sobre Factores de riesgo del cáncer de estómago).

En las personas con estos síndromes, el riesgo de cáncer de estómago no es tan elevado como en quienes tienen DGLBCS, por lo que no suele recomendarse la extirpación del estómago. No obstante, los médicos podrían recomendarles hacerse pruebas de forma regular para intentar detectar temprano el cáncer de estómago.

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Redactado por el equipo de contenido médico y editorial de la American Cancer Society, con la revisión médica y la contribución de la American Society of Clinical Oncology (Sociedad Estadounidense de Oncología Clínica o ASCO, por sus siglas en inglés).

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Actualización más reciente: febrero 27, 2026

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