Cirugía para el cáncer de vesícula biliar

La cirugía potencialmente curativa (resecable e irresecable) y la cirugía paliativa son los dos tipos generales de tratamiento quirúrgico para el cáncer de vesícula biliar.

La cirugía potencialmente curativa (o resecable) se utiliza cuando los estudios por imágenes o los resultados de las cirugías anteriores indican una buena probabilidad de que el cirujano puede extirpar todo el cáncer.

  • Resecable describe cánceres que los médicos creen pueden eliminarse completamente. Esta es cirugía potencialmente curativa.
  • Irresecable  significa que los médicos consideran que el cáncer está demasiado avanzado, se ha propagado demasiado lejos, o está en un lugar demasiado difícil como para extirparlo completamente mediante cirugía.

Solo un pequeño porcentaje de cánceres de vesícula biliar es resecable al momento de ser descubiertos.

Si se ha considerado la cirugía potencialmente curativa, puede que usted quiera obtener una segunda opinión o incluso puede que sea dirigido a un centro grande de cáncer. Casi todos los doctores están de acuerdo en que la cirugía ofrece la probabilidad real para curar a las personas que tienen cáncer de vesícula biliar. Sin embargo, hay diferencias de opinión acerca de cuán avanzado puede estar el cáncer de vesícula biliar y aún ser tratable con cirugía. La cirugía que se necesita para el cáncer de vesícula biliar a menudo es compleja y requiere de un cirujano con experiencia. Estas operaciones se realizan con más frecuencia en los centros de cáncer más importantes.

La cirugía paliativa se realiza para aliviar los síntomas de dolor  o tratar (o incluso prevenir) complicaciones, como obstrucción de los conductos biliares. Este tipo de cirugía se realiza cuando el tumor se ha extendido demasiado como para ser extraído completamente. No se espera que la cirugía paliativa cure el cáncer, pero algunas veces puede ayudar a sentirse mejor y a  prolongar la vida de la persona. Esto se discute detalladamente  en Terapia paliativa para el cáncer de vesícula biliar.

Para más información, consulte Cirugía contra el cáncer.

Laparoscopia para planificar la cirugía del cáncer de vesícula biliar

A menudo, cuando se sospecha que existe cáncer de vesícula biliar, el cirujano realizará una laparoscopia antes de cualquier otra cirugía. Esto se hace para ayudar a buscar cualquier propagación del cáncer que podría impedir que la cirugía curativa sea una opción. Este procedimiento se describe en Pruebas para diagnosticar el cáncer de vesícula. Durante la laparoscopía, el cirujano puede buscar áreas de cáncer que no se mostraron en los estudios por imágenes. Si el cáncer es resecable, la laparoscopia también puede ayudar a planear la operación para extraer el cáncer.

La cirugía utilizada para extraer el cáncer de vesícula biliar puede conllevar graves efectos secundarios y, dependiendo de cuán extensa sea, usted puede necesitar muchas semanas para la recuperación. Si el cáncer es muy poco probable que se pueda curar, asegúrese de  evaluar cuidadosamente las ventajas y las desventajas de la cirugía u otros tratamientos que requerirán de mucho tiempo de recuperación. Resulta muy importante entender el objetivo de cualquier cirugía para el cáncer de vesícula biliar, los posibles beneficios y riesgos, y la probabilidad de que la cirugía afecte su calidad de vida.

Cirugía para el cáncer resecable

Colecistectomía simple

La operación que se emplea para extirpar la vesícula biliar se llama colecistectomía. Si se extirpa solamente la vesícula biliar, se le llama colecistectomía simple. Esta operación a menudo se usa para extraer la vesícula biliar por otras razones, como cálculos biliares, aunque no se realiza cuando se sabe o se sospecha de cáncer de vesícula biliar (se necesita una operación más extensa en lugar de ésta).

Algunas veces, los cánceres de vesícula biliar son encontrados por accidente después que a una persona se le hace una colecistectomía por otro motivo. Si el cáncer está en una etapa muy inicial (T1a), y se cree que fue extirpado completamente, no es necesario realizar más cirugía. Si existe una probabilidad que el cáncer se haya propagado fuera de la vesícula biliar, puede que se aconseje hacer una cirugía más extensa.

Una colecistectomía simple se puede hacer de dos maneras:

Colecistectomía laparoscópica: ésta es la manera más común de extirpar una vesícula biliar en caso de problemas no relacionados a cáncer.  El cirujano coloca un laparoscopio, un tubo delgado y flexible que tiene una cámara de vídeo diminuta en un extremo, en el interior del cuerpo a través de un pequeño corte en la piel del abdomen (vientre). Se introducen herramientas quirúrgicas largas a través de otras aberturas pequeñas para extirpar la vesícula biliar.

La cirugía laparoscópica tiende a ser más fácil para los pacientes debido a que las incisiones son más pequeñas. Sin embargo, este tipo de operación no se usa si se sospecha de cáncer de vesícula biliar. Esta cirugía sólo le ofrece al cirujano una vista limitada del área que rodea la vesícula biliar.  Por lo tanto, existe una mayor probabilidad de pasar por alto y dejar algo de cáncer después de realizar este procedimiento. La extirpación de la vesícula biliar de esta forma también podría provocar la propagación accidental del cáncer a medida que se extrae la vesícula biliar.

Colecistectomía abierta: el cirujano extirpa la vesícula biliar a través de una incisión grande (corte) en la pared abdominal. Algunas veces se utiliza este método en caso de algún problema de vesícula biliar no canceroso (como cálculos biliares), lo que puede conducir al descubrimiento de cáncer de vesícula biliar. No obstante, si se sospecha de cáncer de vesícula biliar antes de realizar la cirugía, los médicos prefieren llevar a cabo una colecistectomía extendida.

Colecistectomía extendida (radical)

Debido al riesgo de que el cáncer regrese si sólo se extirpa la vesícula biliar, se hace una operación más extensa, conocida como colecistectomía extendida (o radical), en la mayoría de los casos de cáncer de vesícula biliar. Esta operación puede ser compleja. Por lo tanto, asegúrese que su cirujano tenga experiencia con esta cirugía.

La extensión de la cirugía depende del lugar donde está el cáncer y cuán lejos pudo haberse propagado. Como mínimo, una colecistectomía extendida conlleva la extirpación de:

  • La vesícula biliar
  • Aproximadamente una pulgada o más del tejido del hígado contiguo a la vesícula biliar
  • Todos los ganglios linfáticos en la región

Si su cirujano cree que es necesario y si usted está lo suficientemente saludable, la operación también puede incluir la extirpación de una o más de lo siguiente:

  • Una mayor parte del hígado, desde una sección del hígado, en forma de cuña, cercana a la vesícula biliar (resección en cuña) hasta todo un lóbulo del hígado (lobectomía hepática)
  • El conducto colédoco
  • Parte o todo el ligamento entre el hígado y los intestinos
  • Los ganglios linfáticos alrededor del páncreas y, alrededor de los principales vasos sanguíneos adyacentes
  • El páncreas
  • El duodeno (la primera parte del intestino delgado donde descarga el conducto biliar)
  • Cualquier otra área de los órganos a los que se haya propagado el cáncer

Cirugía para el cáncer irresecable

La cirugía es menos probable que se realice para los cánceres  irresecables, pero hay algunos casos donde puede ser útil (a esto se llama cirugía paliativa). El objetivo no es tratar el cáncer, sino tratar los problemas que causa. Un ejemplo es colocar un tubo de plástico o un tubo de metal flexible (llamado endoprótesis o stent) dentro del conducto biliar que está bloqueado por el tumor. Esto puede mantener el conducto abierto y permitir que la bilis fluya a través de él.

Puede encontrar más detalles sobre los procedimientos paliativos en Terapia paliativa para el cáncer de vesícula biliar.

Posibles riesgos y efectos secundarios de la cirugía

Los riesgos y los efectos secundarios de la cirugía dependen de cuánto tejido se removió y su salud general antes de la cirugía. Toda cirugía conlleva algunos riesgos, incluyendo la posibilidad de hemorragia, coágulos sanguíneos, infecciones, complicaciones de la anestesia y pulmonía.

La colecistectomía laparoscópica es la operación menos invasiva y tiende a causar menos efectos secundarios. La mayoría de las personas presentará al menos algo de dolor a causa de las incisiones por algunos días después de la operación, pero esto usualmente puede ser controlado con medicamentos. La colecistectomía abierta requiere una incisión de mayor tamaño. Por lo tanto, el paciente usualmente presenta más dolor y el periodo de recuperación es más prolongado.

La colecistectomía extendida es una operación mayor que puede conllevar la extirpación de partes de varios órganos. Esto puede tener un efecto significativo en la recuperación y la salud de una persona después de la cirugía. Los problemas graves poco después de la cirugía pueden incluir fugas de bilis en el abdomen, infecciones e insuficiencia hepática. Debido a que la mayoría de los órganos extraídos está relacionada con la digestión, es posible que los problemas de alimentación y nutrición sean una inquietud después de la cirugía. Antes de la cirugía, su médico o enfermera hablará con usted sobre los posibles efectos secundarios.

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Last Medical Review: July 12, 2018 Last Revised: July 12, 2018

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