Factores de riesgo para el cáncer de vesícula biliar

Los científicos han descubierto algunos factores de riesgo por los que aumenta la probabilidad de que una persona tenga cáncer de vesícula biliar. Muchos de estos factores de riesgo están relacionados de alguna manera con la inflamación crónica (irritación e hinchazón duraderas) de la vesícula biliar.

¿Qué es un factor de riesgo?

Un factor de riesgo es todo aquello que afecta la probabilidad de tener una enfermedad, como por ejemplo el cáncer. Distintos tipos de cáncer tienen diferentes factores de riesgo. Algunos factores de riesgo, como el fumar, se pueden cambiar, mientras que otros factores, como la edad o los antecedentes familiares de una persona, no se pueden cambiar.

Sin embargo, presentar un factor de riesgo, o incluso muchos, no significa que la persona vaya a tener la enfermedad. Además, muchas personas que tienen la enfermedad pueden presentar algunos o ninguno de los factores de riesgo conocidos. Conocer sus factores de riesgo y hablar de ellos con el médico puede ayudarle a tomar decisiones sobre su estilo de vida y su atención médica de una manera más informada.

Afecciones médicas que aumentan el riesgo de cáncer de vesícula biliar

Cálculos biliares

Los cálculos biliares (piedras en la vesícula) son el factor de riesgo más común para el cáncer de vesícula biliar. Los cálculos biliares son acumulaciones de colesterol y de otras sustancias en la vesícula biliar y que tienen el aspecto de piedras pequeñas, y que pueden causar una inflamación crónica. Hasta 4 de cada 5 personas con cáncer de vesícula biliar tienen cálculos biliares en el momento del diagnóstico. Los cálculos biliares son muy frecuentes, mientras que el cáncer de vesícula biliar es bastante poco común, sobre todo en los Estados Unidos. La mayoría de las personas que tienen cálculos biliares nunca llegan a tener cáncer de vesícula biliar.

Vesícula biliar de porcelana

En la vesícula biliar de porcelana, la pared de la vesícula biliar se recubre de depósitos de calcio. A veces ocurre después de que la vesícula biliar haya estado inflamada durante mucho tiempo, lo cual puede deberse a cálculos biliares. Las personas con esta afección tienen un mayor riesgo de padecer cáncer de vesícula biliar, posiblemente porque ambas afecciones pueden estar relacionadas con la inflamación.

Quistes biliares

Los quistes biliares, antes conocidos como quistes de colédoco, son sacos llenos de bilis que se forman a lo largo de los conductos biliares, sobre todo en el conducto biliar común (o conducto colédoco). El conducto biliar común es el tubo que transporta la bilis desde el hígado y la vesícula biliar hasta el intestino delgado. Estos quistes están presentes desde el nacimiento, y pueden crecer mucho con el tiempo y llegar a contener entre 1 y 2 cuartos de galón de bilis (entre 1 y 2 litros). Las células que recubren el saco suelen presentar zonas con cambios precancerosos, que con el tiempo pueden progresar hasta convertirse en cáncer de vesícula biliar.

Anomalía de la unión del conducto pancreatobiliar

El páncreas libera fluidos por el conducto pancreático hacia el intestino delgado para facilitar la digestión. El conducto pancreático normalmente se une al conducto biliar común (o conducto colédoco: el tubo que transporta la bilis desde el hígado y la vesícula biliar) al entrar al intestino delgado, justo antes del esfínter de Oddi. A veces, estos dos conductos (el pancreático y el biliar común) se unen pasado el esfínter de Oddi y forman una unión pancreatobiliar (o pancreaticobiliar) anómala.

Cuando esto ocurre, el jugo del conducto pancreático puede fluir hacia atrás (reflujo), hacia los conductos biliares. Este reflujo también puede impedir que la bilis salga de los conductos biliares con la rapidez que debería. Las personas que presentan esta unión anómala de los conductoscorren un mayor riesgo de tener cáncer de vesícula biliar. Los científicos no tienen la certeza de si el aumento del riesgo se debe al daño causado por el jugo pancreático o al hecho de que la bilis no puede fluir con rapidez por los conductos, lo que hace que la propia bilis dañe los conductos.

Pólipos de la vesícula biliar

Un pólipo de la vesícula biliar es un crecimiento que sobresale de la superficie de la pared interna de la vesícula biliar. Algunos pólipos se forman debido a depósitos de colesterol en la pared de la vesícula biliar. Otros se forman cuando se quedan pequeños cálculos biliares incrustados en la pared de la vesícula biliar. En otros casos, pueden ser pequeños tumores (cancerosos o benignos) o pueden aparecer por alguna inflamación. Los pólipos de más de 1 centímetro (casi media pulgada) tienen mayor probabilidad de ser cancerosos, por lo que los médicos suelen recomendar la extirpación de la vesícula biliar en pacientes con pólipos de ese tamaño o mayores.

Colangitis esclerosante primaria

En la colangitis esclerosante primaria (PSC), la inflamación de los conductos biliares (colangitis) produce tejido cicatricial (esclerosis). Las personas con colangitis esclerosante primaria tienen un mayor riesgo de cáncer de vesícula biliar y de conductos biliares. Generalmente no se conoce la causa de la inflamación. Muchas personas con PSC también tienen colitis ulcerosa, un tipo de enfermedad inflamatoria intestinal.

Infecciones

Las personas con infección crónica por salmonela (la bacteria que causa la fiebre tifoidea) y por Helicobacter pylori (H. pylori) tienen más probabilidad de padecer cáncer de vesícula biliar que las personas no infectadas. Esto probablemente se debe a que la infección puede causar inflamación de la vesícula biliar. La fiebre tifoidea es muy poco frecuente en los Estados Unidos.

Otros posibles factores de riesgo para el cáncer de vesícula biliar

Sexo femenino

En los Estados Unidos, el cáncer de vesícula biliar suele darse de tres a cuatro veces más en las mujeres que en los hombres. Los cálculos biliares y la inflamación de la vesícula biliar, ambos factores de riesgo importantes para el cáncer de vesícula biliar, son mucho más comunes en las mujeres que en los hombres.

Exceso de peso corporal y obesidad

Los pacientes con cáncer de vesícula biliar tienen más probabilidad de tener exceso de peso corporal (u obesidad) que las personas sin esta enfermedad. La obesidad también es un factor de riesgo para los cálculos biliares, lo que podría ayudar a explicar esta asociación.

Diabetes de tipo 2

Las personas con diabetes de tipo 2 pueden tener un mayor riesgo de cáncer de vesícula biliar que las personas que no tienen diabetes. Los investigadores no están seguros de la causa exacta, pero creen que puede deberse a que las personas con diabetes de tipo 2 tienen más probabilidad de padecer obesidad y cálculos biliares, ambos factores de riesgo conocidos para el cáncer de vesícula biliar. También pueden influir los cambios que ocurren en el cuerpo con la diabetes de tipo 2, como los niveles elevados de insulina y la inflamación a largo plazo.

Ser mayor o de edad avanzada

El cáncer de vesícula biliar se observa principalmente en personas mayores, aunque también puede presentarse en personas jóvenes. La edad promedio de las personas con este diagnóstico es de 72 años. La mayoría de las personas con cáncer de vesícula biliar tienen 65 años o más cuando se detecta la enfermedad.

Exposición a toxinas

Los estudios han encontrado que la exposición a ciertas toxinas podría aumentar el riesgo de una persona de padecer cáncer de vesícula biliar. Estas toxinas incluyen sustancias químicas presentes en los cigarrillos, el radón y posiblemente las aflatoxinas. Los trabajadores de las industrias del caucho y del sector textil también tienen un mayor riesgo de padecer cáncer de vesícula biliar. Se necesita más investigación para comprender mejor estas asociaciones.

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Redactado por el equipo de contenido médico y editorial de la American Cancer Society, con la revisión médica y la contribución de la American Society of Clinical Oncology (Sociedad Estadounidense de Oncología Clínica o ASCO, por sus siglas en inglés).

 

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Actualización más reciente: mayo 16, 2025

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