¿Se puede prevenir el cáncer de hígado?

Prevención de las infecciones por hepatitis B (HBV) y hepatitis C (HCV)

En todo el mundo, el factor de riesgo más significativo para el cáncer de hígado es la infección crónica por el virus de la hepatitis B (HBV) y por el virus de la hepatitis C (HCV) (información en inglés). Estos virus pueden propagarse de una persona a otra a través de agujas contaminadas (como en el uso de drogas intravenosas) y relaciones sexuales sin protección, por lo que algunos tipos de cáncer de hígado podrían evitarse al no compartir agujas y al usar prácticas sexuales más seguras (como el uso constante de preservativos).

En el pasado, las transfusiones de sangre también fueron una fuente importante de infecciones por hepatitis, pero los bancos de sangre en los Estados Unidos analizan la sangre donada para detectar estos virus, por lo que el riesgo de contraer una infección por hepatitis con una transfusión de sangre es muy bajo.

Vacuna contra el HBV

Los Centros para el control y la prevención de enfermedades de los EE. UU. (CDC) recomiendan que todos los niños y los adultos hasta los 59 años, así como los adultos mayores con riesgo de contraer el virus de la hepatitis B (HBV), reciban la vacuna contra el HBV para reducir el riesgo de hepatitis B crónica y cáncer de hígado.

No existe una vacuna para prevenir el virus de la hepatitis C (HCV). Prevenir la infección por el HCV (así como la infección por el HBV en las personas que no se vacunaron) se basa en comprender y evitar las formas en que se transmiten estas infecciones.

Pruebas de detección de infecciones crónicas por el HBV y el HCV

Es posible que una persona tenga una infección crónica por el virus de la hepatitis B (HBV) o el de la hepatitis C (HCV), y no lo sepa. Los Centros para el control y prevención de enfermedades en los Estados Unidos (CDC) recomiendan que todas las personas de 18 años o más se hagan pruebas para el virus de la hepatitis B y el de la hepatitis C al menos una vez, y que algunas personas se las hagan a edades más tempranas o con mayor frecuencia. (Para saber quiénes deben hacerse la prueba de detección del HBV y del HCV y con qué frecuencia, visite el sitio web de los CDC).

Tratamiento de la infección crónica por el HBV y el HCV

Si una persona tiene una infección crónica por el virus de la hepatitis B o el de la hepatitis C (HBV o HCV), el tratamiento puede ayudar a ralentizar el daño hepático y reducir el riesgo de padecer cáncer de hígado.

Los medicamentos para tratar la infección crónica por el HCV pueden eliminar el virus en muchas personas y disminuir el riesgo de padecer cáncer de hígado.

Se pueden usar varios medicamentos para tratar la infección crónica por el virus de la hepatitis B, y con ellos se puede reducir la cantidad de virus en la sangre y disminuir el daño al hígado. Aunque estos medicamentos no curan la infección, sí reducen el riesgo de cirrosis y pueden también disminuir el riesgo de cáncer de hígado.

Evite o limite el consumo de alcohol y tabaco

El consumo de alcohol puede provocar cirrosis, lo que a su vez puede dar lugar al cáncer de hígado. Evitar el alcohol o consumir alcohol con moderación podría ayudar a reducir el riesgo de padecer cáncer de hígado.

Fumar también aumenta el riesgo de cáncer de hígado, por lo que si fuma, dejar de hacerlo será útil para reducir el riesgo de este cáncer, así como de muchos otros tipos de cáncer y enfermedades potencialmente mortales.

Alcanzar y mantener un peso saludable

Mantener un peso saludable podría ser otra forma de reducir el riesgo de cáncer de hígado. Las personas con exceso de peso tienen más probabilidad de padecer hígado graso y diabetes, ambas afecciones relacionadas con el cáncer de hígado.

Limitar la exposición a sustancias químicas que causan cáncer

Cambiar la forma en que se almacenan ciertos granos en países tropicales y subtropicales podría reducir la exposición a sustancias cancerígenas como las aflatoxinas. Muchos países ya cuentan con regulaciones para prevenir y vigilar la contaminación de los granos.

Tratar enfermedades que aumentan el riesgo del cáncer de hígado

Ciertas enfermedades hereditarias pueden causar cirrosis hepática, lo que aumenta el riesgo de una persona de padecer cáncer de hígado. Detectar y tratar estas enfermedades a una edad temprana podría reducir este riesgo. Por ejemplo, todos los niños de familias con hemocromatosis (un trastorno genético de la absorción de hierro) deben someterse a pruebas de detección de la enfermedad y recibir tratamiento habitualmente si la padecen.

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Redactado por el equipo de contenido médico y editorial de la American Cancer Society, con la revisión médica y la contribución de la American Society of Clinical Oncology (Sociedad Estadounidense de Oncología Clínica o ASCO, por sus siglas en inglés).

Centers for Disease Control and Prevention. Hepatitis B Basics. 2024. Accessed at https://www.cdc.gov/hepatitis-b/about/ on September 19, 2024.

Centers for Disease Control and Prevention. Hepatitis C Basics. 2024. Accessed at https://www.cdc.gov/hepatitis-c/about/ on September 19, 2024.

National Cancer Institute. Physician Data Query (PDQ). Liver cancer screening. 2024. Accessed at https://www.cancer.gov/types/liver/what-is-liver-cancer/screening on September 19, 2024.

Schwartz JM, Carithers RL. Epidemiology and risk factors for hepatocellular carcinoma. UpToDate. 2024. Accessed at https://www.uptodate.com/contents/epidemiology-and-risk-factors-for-hepatocellular-carcinoma on December 9, 2024. 

 

 

 

 

Actualización más reciente: febrero 11, 2025

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