Tratamiento según la extensión del cáncer de páncreas

En la mayoría de los casos, el tratamiento del cáncer de páncreas se basa en su etapa  (cuán lejos se ha propagado en el cuerpo). Sin embargo, otros factores, como su estado general de salud, pueden afectar las opciones de tratamiento. Consulte con su médico si tiene cualquier pregunta sobre el plan de tratamiento que le recomiende.

Puede ser difícil determinar la etapa del cáncer pancreático de manera precisa mediante los estudios por imágenes. Los doctores hacen lo posible por determinar antes del tratamiento si hay una buena probabilidad de que el cáncer sea resecable (o sea si se puede extirpar por completo). Sin embargo, en ocasiones resulta que los cánceres se han propagado más de lo que se pensó inicialmente.

Esta información es acerca del tratamiento del cáncer de páncreas exocrino, el tipo más común de cáncer pancreático. Consulte Tumor neuroendocrino pancreático para obtener información sobre cómo se trata generalmente ese tipo.

Tratamiento del cáncer resecable

Por lo general, los cirujanos consideran que un cáncer pancreático es resecable si aún parece estar dentro del páncreas o no se extiende lejos del páncreas, y no ha invadido los vasos sanguíneos grandes adyacentes. Una persona también debe estar lo suficientemente saludable como para tolerar una cirugía para extraer el cáncer, que es una operación compleja.

Si los estudios por imágenes muestran una probabilidad razonable de poder extirpar el cáncer por completo, la cirugía es el tratamiento preferido en caso de ser posible, por conformar la única oportunidad realista de cura. En función de dónde se haya originado el cáncer, generalmente se lleva a cabo la cirugía con la técnica de Whipple (una pancreatoduodenectomía) o una pancreatectomía distal.

En ocasiones, incluso cuando se cree que un cáncer es resecable, es evidente durante la operación que no es posible extraerlo por completo. Si esto ocurre, continuar con la operación podría causar más daño que bien. Se puede suspender la cirugía, o el cirujano podría continuar con una operación más sencilla con el objetivo de aliviar o prevenir problemas, como obstrucción del conducto biliar.

Tratamiento adyuvante (tratamiento después de la cirugía)

Aun cuando el cirujano cree que todo el cáncer ha sido eliminado, el cáncer puede regresar. Administrar quimioterapia (quimio), ya sea sola o con radioterapia (quimiorradiación) después de la cirugía (conocido como tratamiento adyuvante) podría ayudar a algunos pacientes a vivir por más tiempo. La gemcitabina (Gemzar) o el 5-FU son los medicamentos de quimioterapia que se utilizan con más frecuencia.

Tratamiento neoadyuvante (tratamiento antes de la cirugía)

A veces, si se cree que el tumor es resecable pero está muy grande, tiene muchos ganglios linfáticos grandes cercanos, o está causando mucho dolor, se puede administrar quimioterapia o quimiorradiación antes de la cirugía para reducir el tamaño del tumor (conocido como tratamiento neoadyuvante). Esto puede facilitar su extirpación de todo el cáncer en el momento de la cirugía. Puede que se recomiende quimioterapia adicional después de la cirugía.

Tratamiento del cáncer con resecabilidad limítrofe

Un pequeño número de cánceres pancreáticos han alcanzado los vasos sanguíneos cercanos, pero no se han expandido dentro o alrededor de ellos. Puede que estos cánceres aún se puedan extraer mediante cirugía, aunque las probabilidades de extraer el cáncer por completo son menores. Por lo tanto, estos se consideran cánceres de resecabilidad limítrofe.

Estos cánceres a menudo se tratan primero con quimioterapia neoadyuvante (a veces junto con radioterapia) para tratar de reducir el cáncer y facilitar la operación. Entonces se realizan estudios por imágenes (y a veces laparoscopia) para asegurarse de que el cáncer no ha crecido demasiado como para ser extraído. Siempre y cuando no haya crecido demasiado, se hace entonces una cirugía para extraer el cáncer. Puede que después de esto se administre más quimioterapia.

Otra opción consiste en realizar una cirugía primero, seguida de quimioterapia adyuvante (y posiblemente radiación). Si durante la cirugía es evidente que no se puede extraer el cáncer por completo, continuar con la operación podría causar más daño que bien. Se puede suspender la cirugía, o el cirujano podría continuar con una operación más sencilla con el objetivo de aliviar o prevenir problemas, como obstrucción del conducto biliar.

Tratamiento del cáncer avanzado localmente (irresecable)

Los cánceres localmente avanzados han crecido demasiado dentro de los vasos sanguíneos cercanos o en otros tejidos como para extraerlos completamente mediante cirugía, pero no se han propagado al hígado ni a órganos y tejidos distantes. La cirugía para tratar de extraer estos cánceres no ayuda a las personas a vivir por más tiempo. Por lo tanto, si se realiza una cirugía es para aliviar la obstrucción del conducto biliar o para circundar un intestino obstruido a causa del cáncer que ejerce presión sobre otros órganos.

La quimioterapia, a veces seguida por quimiorradiación, es la opción de tratamiento convencional para los cánceres localmente avanzados. Esto puede ayudar a algunas personas a vivir por más tiempo aun si el cáncer no se encoje. Administrar quimioterapia junto con radioterapia puede ser más eficaz para encoger el cáncer. Sin embargo, esta combinación causa más efectos secundarios y puede ser más difícil de tolerar para los pacientes en comparación con cualquiera de dichos tratamientso por sí solos. En ocasiones, puede que se añada terapia dirigida a la quimioterapia antes de que se administre la quimioradiación. En otros casos, puede que la administración de inmunoterapia por sí sola también sea una opción..

La cirugía se puede hacer después de la quimio o la quimiorradiación, si las imágenes muestran que se redujo el tamaño del cáncer y se puede extirpar completamente con cirugía.

Tratamiento del cáncer metastásico (propagado ampliamente)

Los cánceres de páncreas a menudo se propagan primero dentro del abdomen y el hígado. También puede propagarse a los pulmones, los huesos, el cerebro y a otros órganos.

Estos tumores se han propagado demasiado como para extraerlos mediante cirugía. Incluso cuando los estudios por imágenes muestren que la propagación ha ocurrido sólo a otra parte del cuerpo, a menudo se asume que un pequeño grupo de células cancerosas (demasiado pequeño como para poder apreciarse con los estudios por imágenes) ya ha alcanzado a otros órganos del cuerpo.

La quimioterapia es el tratamiento principal para estos cánceres. Este tratamiento puede en ocasiones reducir el tamaño de estos cánceres o desacelerar el crecimiento de los mismos por un tiempo. Asimismo, podría ayudar a las personas a vivir por más tiempo, aunque no se espera que cure el cáncer.

La gemcitabina es el medicamento que se usa con más frecuencia. Se puede usar solo (especialmente en personas en mal estado de salud), o se puede combinar con otros medicamentos, como paclitaxel basado en albúmina (Abraxane), el medicamento de terapia dirigida erlotinib (Tarceva), o capecitabina (Xeloda).

Otra opción, especialmente para las personas que están por lo demás en buen estado de salud, es una combinación de medicamentos de quimioterapia llamada FOLFIRINOX. Ésta consiste en cuatro medicamentos: 5-FU, leucovorina, irinotecan (Camptosar), y oxaliplatino (Eloxatin). Este tratamiento puede ayudar a las personas a vivir por más tiempo que el tratamiento con gemcitabina sola, pero puede causar también efectos secundarios más graves. En ciertos casos, puede que la inmunoterapia tambien sea una opción para aquellas personas lo suficientemente sanas para recibirla.

También se pueden usar otros tratamientos para ayudar a prevenir o aliviar los síntomas de estos cánceres. Por ejemplo, se puede usar radioterapia o algún tipo de bloqueo nervioso para ayudar a aliviar el dolor causado por el cáncer, o se puede colocar una endoprótesis (stent) durante una endoscopia para ayudar a mantener abierto el conducto biliar.

Debido a que los tratamientos actualmente disponibles no son eficaces para muchas personas, tal vez usted quiera considerar formar parte de un estudio clínico de nuevos medicamentos o combinaciones de medicamentos.

Tratamiento del cáncer de páncreas que progresa o recurre

Si el cáncer continúa creciendo durante el tratamiento (progresa) o regresa (recurre), las opciones de tratamiento dependerán de:

  • A dónde y cuán lejos el cáncer se ha propagado
  • Qué tratamientos ha recibido anteriormente
  • Su estado de salud y deseo de más tratamiento

Es importante que usted entienda el objetivo de cualquier tratamiento posterior, así como la probabilidad de beneficios y riesgos.

Cuando el cáncer de páncreas recurre, con más frecuencia se presenta primero en el hígado, aunque también se puede propagar a los pulmones, los huesos, o a otros órganos. Esto se trata generalmente con quimioterapia si usted está lo suficientemente saludable como para recibir este tratamiento. Si usted recibió quimioterapia antes y esto le mantuvo sin cáncer durante algún tiempo, la misma quimioterapia podría ser útil otra vez. De lo contrario, se pueden intentar diferentes medicamentos de quimioterapia, algunas veces junto con la terapia dirigida. Puede que la inmunoterapia también sea útil en algunos casos de recurrencia del cáncer pancreático. Es posible usar otros tratamientos como la radioterapia o la colocación de una endoprótesis (stent) para ayudar a prevenir o a aliviar los síntomas del cáncer.

Si el cáncer progresa mientras recibe quimioterapia, se puede tratar otro tipo de quimioterapia si usted está lo suficientemente saludable.

En algún momento, puede ser evidente que los tratamientos ya no estén controlando el cáncer. Si usted quiere continuar con el tratamiento, puede considerar participar en un estudio clínico de un tratamiento más nuevo para el cáncer de páncreas. Aunque los estudios clínicos no siempre son la mejor opción para cada persona, puede que le beneficien a usted y a otros pacientes en el futuro.

Tratamiento del cáncer de la ampolla de Vater

La ampolla de Vater es el área donde el conducto pancreático y el conducto colédoco drenan en el duodeno (la primera parte del intestino delgado). El cáncer en este sitio (conocido como cáncer ampular) puede originarse en el conducto pancreático, el duodeno o conducto colédoco. En muchos pacientes, el cáncer ampular no puede distinguirse del cáncer de páncreas sino hasta después de realizar la cirugía.

A menudo, estos cánceres causan síntomas iniciales, tal como ictericia.  Por lo tanto, con frecuencia se detectan mientras aún son resecables. Con frecuencia, la cirugía con la técnica de Whipple resulta exitosa en el tratamiento de estos cánceres en etapa temprana. A menudo se recomienda quimiorradioterapia adyuvante después de la cirugía.

El carcinoma ampular más avanzado se trata igual que el cáncer de páncreas.

Equipo de redactores y equipo de editores médicos de la Sociedad Americana Contra El Cáncer

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Last Medical Review: February 11, 2019 Last Revised: February 11, 2019

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